Es la psicología una ciencia real?
Recordemos que una ciencia es una disciplina (o un saber) que se rige mediante el método científico. Teniendo eso claro, ¿podemos considerar la psicología una ciencia?
Algunos cuestionan si la psicología es o no una ciencia, argumentando que su objeto de estudio es excesivamente amplio y difícil de someter a estricta comprobación empírica, por la naturaleza introspectiva y no observable de muchos de los fenómenos por ella estudiados (ej.: el pensamiento, la inteligencia, la motivación, las actitudes, etc.).
En un sentido amplio, sí se puede afirmar que la psicología reviste un carácter científico, pues a pesar de las limitaciones de su objeto de estudio los psicólogos intentan descubrir orden en la conducta, los pensamientos y los motivos de los seres humanos; dan cuenta de sus ideas y resultados en publicaciones y revistas, en un esfuerzo por hacer de dicho orden algo colectivo y público; y someten sus teorías a la comprobación experimental. En definitiva, utilizan en sus investigaciones el método científico.
Por otro lado ,es cierto que en las últimas décadas sí que se han hecho experimentos sobre la conducta humana desde un punto de vista empírico. Sin embargo, uno de los principales objetivos de la ciencia es establecer leyes universales. Algo que la psicología no ha conseguido aún.
Algunas de las críticas obedecen a simples malentendidos y a cierta voluntad de juzgar a la psicología con un rasero diferente del que se usa para evaluar otras disciplinas. Todo el mundo entiende que aunque cada ser humano sea único, la medicina científica es posible porque nos parecemos lo suficiente en unas cuantas cuestiones fundamentales que tienen que ver con cómo funciona nuestro organismo. Sin embargo, la gente encuentra este argumento poco convincente cuando se trata de la psicología. Lo mismo sucede con la dificultad que tienen los psicólogos para hacer predicciones precisas.
En otros casos, se trata de críticas justamente merecidas por los psicólogos. Si los psicólogos no se limitan a utilizar las técnicas diagnósticas y de intervención cuya utilidad está demostrada, si dan cabida a cualquier remedio “milagroso” en su arsenal terapéutico, no pueden quejarse de que la población general no perciba el carácter científico de la psicología. Cada vez que se inicia un programa que intenta elevar los estándares científicos de la psicología, se alzan voces en contra por parte de muchos profesionales. Cuando estas voces pueden más que la razón y los intereses cortoplacistas de los terapeutas se imponen al rigor científico, la psicología pierde parte de su legitimidad como ciencia.