El actual intenso flujo migratorio de unos países a otros propicia la fusión de razas y culturas. De este loable mestizaje, son los rubios quienes salen peor parados. Los antropólogos estiman que los cabellos dorados están condenados a desaparecer. La explicación está en la genética: el gen del cabello negro es dominante, mientras que el del rubio es recesivo. Actualmente, considerando la población total del planeta, es bastante baja la proporción de personas que son portadoras del gen que determina el cabello rubio. Así, en una pareja mixta donde uno de los miembros es rubio y el otro moreno, predominarán los hijos con cabello negro.
Otro de los argumentos que apoya el fin de los cabellos claros, se basa en estudios que aseguran que los hombres se sienten más atraídos por las mujeres con el pelo teñido de rubio, que por las rubias naturales.
De acuerdo con estudios citados por la BBC de Londres, eso querría decir que aunque se casen con rubias (teñidas) y tengan hijos, estos no heredarán el color claro del pelo.
Prueba de esta dominancia es que en los últimos 30 años se ha reducido a la mitad la proporción de rubios en los países nórdicos. De hecho, se calcula que dentro de 200 años nacerá en Finlandia el último rubio.