Este par de amigas de muy buen ver han tenido una idea magnifica y la han llevado a cabo sin pensárselo dos veces: han instalado una microcámara en el culo de una de ellas y se han ido a pasear por las calles y los centros comerciales de Los Angeles. En el siguiente vídeo podéis comprobar como las miradas se desvían una y otra vez hacia lo inevitable.