Son muchas las personas que actúan con violencia cuando conducen, mostrándose agresivas e intolerantes con el resto de los conductores. Ante cualquier infracción o despiste de otro conductor hay quien responde agresivamente, tocando el claxon como señal de protesta o realizando gestos de desprecio.
Los conductores agresivos no son sólo aquellos que disfrutan con el riesgo de una conducción temeraria, presumiendo de la velocidad que alcanzan con su coche o de su destreza para tomar una curva peligrosa. También incluimos dentro de este grupo a personas que ante cualquier contratiempo, como tardar un poco en salir del semáforo o ante una caravana, rápidamente se desesperan y tocan el claxon.
Existe otro grupo de personas muy competitivas que tienen que demostrarse así mismo y a los demás, que son los más rápidos en la carretera, son los "listillos" que van haciendo eslalon cuando el tráfico es denso o que se pegan al conductor que tienen delante, dando ráfagas y presionándole para que se aparte y les permitan adelantar.
En definitiva, los conductores agresivos, son personas inmaduras con un carácter impulsivo y con falta de autocontrol.
Se dejan llevar por las circunstancias y por su estado de ánimo. Las circunstancias adversas en la carretera o cuando emocionalmente están enfadadas o estresadas les afecta a la conducción y descargan su furia con la velocidad y con insultos hacia los demás conductores.
2. ¿Por qué somos agresivos al volante?
Cuando conducimos se producen algunas circunstancias, como atascos, obras, tensión, falta de aparcamiento o infracción de otros conductores, que incrementan el nivel de estrés y genera, en algunas personas, cierta agresividad que fuera del coche no se produciría.
Estas circunstancias pueden influir para que la actitud de una persona sea más violenta. Pero no podemos establecer que el comportamiento agresivo de algunos conductores se deba exclusivamente a ellas, es un componente más, que junto con la predisposición o facilidad que algunas personas tienen para alterarse, hace que ante estas circunstancias se comporten de forma agresiva.
Por otro lado, el coche también lo ven como un refugio donde se sienten protegidos de sus comportamientos hacia los demás. Las personas, cuando están solas en el coche, actúan tal y como son, sin tener que demostrar educación o saber estar, por lo que se dejan llevar por sus impulsos más bajos, insultan y protestan sin temor a sufrir consecuencias.
Existen sustancias como la droga y el alcohol, que modifican las conductas de las personas, las hacen más agresivas y merman sus facultades. Conducir bajo lo efectos de estas sustancias supone un gran riesgo para todos y es un grave delito.
3. ¿Cómo podemos evitar la agresividad al volante?
Para evitar transformarnos en personas agresivas cuando conducimos debemos de tener en cuenta lo siguiente:
- Tener autocontrol. Reflexionar sobre la importancia de tener control de nosotros mismos cuando conducimos, de lo contrario podemos ser la causa de la desgracia de otras personas provocando un accidente.
- Actuar con calma. No podemos dejarnos llevar por la impotencia y la rabia que nos produce el comportamiento desafortunado de otro conductor. Hemos de pensar que lo hace sin mala intención y, si es evidente que es con intención de molestarnos, debemos limitarnos a pensar que es un maleducado y no exaltarnos ni dejarnos llevar hasta el punto de que nos afecte en nuestra forma de conducir. No podemos "picarnos" en la carretera.
- Pensar en lo ridículo y vergonzoso de insultar, hacer gestos con intención de molestar o decir palabrotas por el simple hecho de subirnos a un coche. No podemos transformarnos en otras personas y estar más atentos a lo que hacen los demás conductores que a la carretera.
- Si eres una persona que disfruta alcanzando velocidades excesivamente rápidas, sin importarte las normas de circulación ni el peligro que eso supone para ti y para los demás conductores o peatones, tienes un problema de conducta grave que deberías consultar.
Hay que destacar también a los conductores dubitativos o excesivamente precavidos, que aunque no son agresivos en su conducción, son peligrosos por su lentitud y por lo indecisos o dubitativos que son para realizar cualquier maniobra. Además, estas personas tan prudentes ponen nerviosos a los demás conductores que tratarán de adelantarlos por todos los medios.
link: http://www.youtube.com/watch?v=hkRkP1OaPSI
link: http://www.youtube.com/watch?v=xP2UVzxEf8s&feature
El túnel de Lefortovo está ubicado en un barrio del sureste de Moscú y forma parte del Tercer Anillo de la ciudad.
Es en verdad extenso, posee 2,2 km de longitud por lo cual se lo considera el túnel urbano más largo de toda Europa.
Como está erigido bajo el río Yauza, y evidentemente su construcción no es adecuada, el agua se filtra en algunos sectores lo que combinado con las extremas temperaturas de la zona, se traduce un desastre inminente.
La superficie del pasaje pierde adherencia y los conductores que transitan por allí a alta velocidad no llegan a destino pero si ven una luz al final del túnel; como pueden observar en las imágenes del vídeo terminan estrellándose con los vehículos circundantes o contra los cimientos de la estructura.
A causa de su alta tasa de accidentes, se lo llama de forma muy acertada “El túnel de la Muerte”.






Los conductores agresivos no son sólo aquellos que disfrutan con el riesgo de una conducción temeraria, presumiendo de la velocidad que alcanzan con su coche o de su destreza para tomar una curva peligrosa. También incluimos dentro de este grupo a personas que ante cualquier contratiempo, como tardar un poco en salir del semáforo o ante una caravana, rápidamente se desesperan y tocan el claxon.
Existe otro grupo de personas muy competitivas que tienen que demostrarse así mismo y a los demás, que son los más rápidos en la carretera, son los "listillos" que van haciendo eslalon cuando el tráfico es denso o que se pegan al conductor que tienen delante, dando ráfagas y presionándole para que se aparte y les permitan adelantar.
En definitiva, los conductores agresivos, son personas inmaduras con un carácter impulsivo y con falta de autocontrol.
Se dejan llevar por las circunstancias y por su estado de ánimo. Las circunstancias adversas en la carretera o cuando emocionalmente están enfadadas o estresadas les afecta a la conducción y descargan su furia con la velocidad y con insultos hacia los demás conductores.
2. ¿Por qué somos agresivos al volante?
Cuando conducimos se producen algunas circunstancias, como atascos, obras, tensión, falta de aparcamiento o infracción de otros conductores, que incrementan el nivel de estrés y genera, en algunas personas, cierta agresividad que fuera del coche no se produciría.
Estas circunstancias pueden influir para que la actitud de una persona sea más violenta. Pero no podemos establecer que el comportamiento agresivo de algunos conductores se deba exclusivamente a ellas, es un componente más, que junto con la predisposición o facilidad que algunas personas tienen para alterarse, hace que ante estas circunstancias se comporten de forma agresiva.
Por otro lado, el coche también lo ven como un refugio donde se sienten protegidos de sus comportamientos hacia los demás. Las personas, cuando están solas en el coche, actúan tal y como son, sin tener que demostrar educación o saber estar, por lo que se dejan llevar por sus impulsos más bajos, insultan y protestan sin temor a sufrir consecuencias.
Existen sustancias como la droga y el alcohol, que modifican las conductas de las personas, las hacen más agresivas y merman sus facultades. Conducir bajo lo efectos de estas sustancias supone un gran riesgo para todos y es un grave delito.
3. ¿Cómo podemos evitar la agresividad al volante?
Para evitar transformarnos en personas agresivas cuando conducimos debemos de tener en cuenta lo siguiente:
- Tener autocontrol. Reflexionar sobre la importancia de tener control de nosotros mismos cuando conducimos, de lo contrario podemos ser la causa de la desgracia de otras personas provocando un accidente.
- Actuar con calma. No podemos dejarnos llevar por la impotencia y la rabia que nos produce el comportamiento desafortunado de otro conductor. Hemos de pensar que lo hace sin mala intención y, si es evidente que es con intención de molestarnos, debemos limitarnos a pensar que es un maleducado y no exaltarnos ni dejarnos llevar hasta el punto de que nos afecte en nuestra forma de conducir. No podemos "picarnos" en la carretera.
- Pensar en lo ridículo y vergonzoso de insultar, hacer gestos con intención de molestar o decir palabrotas por el simple hecho de subirnos a un coche. No podemos transformarnos en otras personas y estar más atentos a lo que hacen los demás conductores que a la carretera.
- Si eres una persona que disfruta alcanzando velocidades excesivamente rápidas, sin importarte las normas de circulación ni el peligro que eso supone para ti y para los demás conductores o peatones, tienes un problema de conducta grave que deberías consultar.
Hay que destacar también a los conductores dubitativos o excesivamente precavidos, que aunque no son agresivos en su conducción, son peligrosos por su lentitud y por lo indecisos o dubitativos que son para realizar cualquier maniobra. Además, estas personas tan prudentes ponen nerviosos a los demás conductores que tratarán de adelantarlos por todos los medios.
link: http://www.youtube.com/watch?v=hkRkP1OaPSI
link: http://www.youtube.com/watch?v=xP2UVzxEf8s&feature
El túnel de Lefortovo está ubicado en un barrio del sureste de Moscú y forma parte del Tercer Anillo de la ciudad.
Es en verdad extenso, posee 2,2 km de longitud por lo cual se lo considera el túnel urbano más largo de toda Europa.
Como está erigido bajo el río Yauza, y evidentemente su construcción no es adecuada, el agua se filtra en algunos sectores lo que combinado con las extremas temperaturas de la zona, se traduce un desastre inminente.
La superficie del pasaje pierde adherencia y los conductores que transitan por allí a alta velocidad no llegan a destino pero si ven una luz al final del túnel; como pueden observar en las imágenes del vídeo terminan estrellándose con los vehículos circundantes o contra los cimientos de la estructura.
A causa de su alta tasa de accidentes, se lo llama de forma muy acertada “El túnel de la Muerte”.






