En una época donde ya todos los automovilismo utilizan alerones, no es una sorpresa que los creadores de autos deportivos hayan sido influidos por las disposiciones de los autos de competencias. Pero fue sorpresiva la creatividad de los diseñadores cuando vieron los vehículos extravagantes. Ojo, no todos los alerones tienen propósito práctico. Sin embargo, algunos de estos bólidos al mismo tiempo recibieron alas hechas específicamente con el propósito de desarrollar el máximo downforce y pegar el auto al suelo durante curvas rápidas.
(Si no conoces lo que significa downforce, es la fuerza que genera la aerodinámica del vehículo al avanzar, empujando el auto hacia abajo permitiéndole mejor contacto a los neumáticos con la superficie del suelo.)
Dodge RAM SRT-10
Como si un potente V8 de 5.7L en una RAM equipada no fuera suficiente para transportar tu material, le dieron un toque adicional de estilo y poder. Podrías encontrar lo que buscas en la RAM SRT-10. Es la culminación de la ideología norteamericana, más grande, más potente, y más ruidosa con su motor V10 de 8.7 litros de desplazamiento. Y por supuesto que no puede faltar un alerón en una camioneta pickup, ¿verdad?
Subaru WRX STi
El alerón del Subaru WRX STi ya es todo un icono. Mirar por el retrovisor cuando lo conduces es un espectáculo. ¡Menudas vistas! Eso sí, llama mucho la atención, así que tiene que gustarte ser el centro de atención allá por donde pasas. Algunos pensarán que estás hecho un tunero, pero si lo hacen es porque no saben que conduces todo un coche de rally para la carretera de 300 CV.
Porsche
Panamera
Elegancia, comodidad, lujo, y tecnología. ¿Qué más se podría pedir en un paquete tan perfecto? Un alerón que los deje atónitos, y vean que no se trata de cualquier auto de negocios, sino de uno que rompe récords de tiempo en nada menos que el temible circuito de Nurburgring.
Bugatti Veyron
El rey de la velocidad no sólo llegó al trono con un talento único. Su sistema de aerodinámica activa es de los más avanzados en el mundo, y le permite tener el máximo agarre desde el arranque y la frenada hasta las curvas más cerradas, sin necesidad de reducir drásticamente la velocidad.
McLaren P1
La culminación de la ingeniería inglesa se ve en esta hermosa creación, un auto cohete híbrido, con su motor V8 de 3.8L asistido por un motor eléctrico adicional. Así libera un total de 903 “potros salvajes” de fuerza. Por lo tanto su alerón tiene que ser excéntrico para merecer un lugar en ese auto. Y lo es, y no sólo es enorme, se extiende 30cm sobre su base para alcanzar el flujo de aire óptimo.
Plymouth Superbird
Famoso por su participación en NASCAR durante la temporada de 1970, este auto aero, como se le denominó a todos los autos del estilo, fue muy poco exitoso en sus ventas. Los clientes consideraban que era un tanto excesivo su diseño. Su popularidad resurgió en años recientes por su aparición en la pelicula animada de Disney Cars, con el doblaje del piloto original Richard Petty.
Lamborghini Veneno
Nada es normal en este hiperauto, esta creación es como pedirle a un equipo de diseñadores de ciencia ficción que se junten con un grupo de científicos locos, y ordenarles que hagan el auto más extremo que haya existido. Y no sólo lo hicieron, lo llevaron a la perfección. Aconsejamos llevar una caja de vendas si planeas acercarte a menos de un metro, esa cantidad de orillas filosas no puede ser muy segura…
Dodge Viper ACR
Los estadounidenses reafirman que pueden hacer autos rápidos, no sólo en arrancones si no también en circuitos que impliquen un gran reto. ¿Y qué mejor manera si rompe 13 récords en circuitos internacionales? Su enorme motor de 8.4 litros no fue la clave, en realidad desarrolla bastante menos poder por litro que sus rivales, ¿pero cómo logró compensar su peso adicional? Aero. Esa es la clave, su gigantesco alerón le permite generar 2,000 libras de downforce, la cual le permite quedarse pegado al suelo hasta en las curvas más demandantes, sin derrapar ni perder un milímetro de tracción. Eso sí es un logro, es 3 veces mas downforce que el Viper Time Attack, su hermano un poco menos competitivo.
Nissan GT-R Nismo
Con una velocidad máxima de 315 km/h, el Nissan GT-R Nismo es uno de los modelos más rápidos de la lista. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos y según Nissan, el conjunto de mejoras aerodinámicas introducidas aporta 100 kilogramos de carga adicional a una velocidad de 300 km/h.
Koenigsegg One:1
El Koenigsegg One:1, el brutal superdeportivo sueco, tiene uno de los alerones más impresionantes. Al igual que en el británico y en el alemán, es activo. Eso sí, no se pliega sobre la carrocería para disimular.
Lamborghini Aventador SV
El Aventador normal cuenta con un alerón retráctil, la versión SV añade el que tienes en la fotografía. Con 750 CV extraídos de un V12 atmosférico ubicado en posición central trasera, su presencia es más que necesaria.
Porsche
911 GT3 RS
Si el 911 GT3 ya cuenta con un buen alerón, el del
Porsche
911 GT3 RS es todavía más grande. Se eleva a gran altura sobre el compartimento del motor y cuenta con unos soportes regulables manualmente.
Aston Martin GT12
Sí, Aston Martin también tiene un coche con uno de los alerones más grandes del mercado, el GT12. Este Vantage radical es un vehículo prácticamente idéntico al modelo de competición de la firma británica.
Ford Escort RS Cosworth
La versión más deportiva del Escort, uno de los modelos más populares de los del óvalo, vino a sustituir al Sierra Cosworth y su perfil era inconfundible. El alerón era una elongación del techo y se prolongaba hasta casi el final del conjunto, soportado por un soporte en la parte central para evitar cualquier vibración. Motor 4 cilindros de 2.0 litros de desplazamiento que erogaba 227 hp.
BMW M4 GTS
Esta versión GTS tan especial del BMW M4 monta un motor 3.0 litros de seis cilindros en línea, desarrolla 500 CV y 600 Nm, equipa jaula antivuelco, llantas ligeras de chocante diseño pero, sobre todo...un alerón ajustable de los que te harán babear. Eso y que acelera de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y alcanza los 305 km/h, que se dice pronto. Y por alerón, nos vale también el BMW M4 CS, exclusivo para nuestro mercado.
Honda Civic Type R
La variante más deportiva del Honda Civic no es simplemente una versión potenciada de un compacto, no. El Civic Type R es casi un coche de carreras debido a su puesta a punto y a su motor 2.0 VTEC de 310 CV, que lo hacen muy especial. Los que lo han probado dicen que resulta incluso demasiado duro, pero tiene un tacto delicioso. En cualquier caso... ¡menudo alerón!
Jaguar XFR-S
Desde que hace un par de años Jaguar presentara el XFR-S nos ha encantado todo: desde el color azul de carrocería o su espectacular diseño hasta el motor 5.0 litros V8 de 550 CV. Y, por supuesto, también su alerón, necesario para que sus grandes neumáticos 295/30 de 20 pulgadas sean capaces de transmitir semejante fuerza al asfalto.
Mitsubishi Lancer Evolution
Otro coche de rally para la carretera, el Mitsubishi Lancer Evolution es un mito de las carreras y de la calle que ha tenido diez generaciones diferentes -nombradas en números romanos-. Esta Final Edition de la imagen es el último de la saga y su motor 2.0 turbo desarrolla 307 CV y 413 Nm.
Pagani Huayra BC
También resulta espectacular por altura y formas el alerón trasero del Pagani Huayra BC, un modelo muy especial atiborrado de fibra de carbono que esconde un motor 6.0 litros V12 biturbo de origen AMG, de 789 CV y 1.098 Nm, y pesa únicamente 1.218 kilogramos. La pena es que las 20 unidades que se fabricarán están vendidas, aunque igualmente no tendríamos los 2,3 millones que costaba.
Mercedes-Benz 190E Evo II
El descomunal alerón que se eleva sobre la tapa del baúl, marca la personalidad del coche que es descaradamente deportiva, por lo que el punto de vista bajo el cual vamos a examinarlo es el de un coche dirigido a los conductores más exigentes. Este pura sangre, pensado para ser el arma definitiva en las carreras del super competido campeonato alemán de producción, bajo su carrocería de berlina familiar de tipo clásico, esconde la tecnología más avanzada del momento.
Porsche
911 Turbo 3.6 (964)
Dos años después de las últimas modificaciones, en 1990, el
Porsche
911 Turbo original daba paso a una una nueva carrocería, tras 15 años en el mercado. También contaba con un chasis de nueva estructura, frenos ABS, aletas posteriores todavía más ensanchadas y unas llantas de aleación de 17 pulgadas, entre otras modificaciones.
Su motor oriundo era el mismo que el anterior, potenciado hasta los 320 CV y con mejores prestaciones: 270 km/h y cinco segundos para pasar de 0 a 100 km/h. Más tarde, el Porsche 911 Turbo 3.6 964 (en 1994) aumentaba hasta los 3,6 litros de cilindrada. Junto a un sistema de inyección mejorado se consiguieron 360 CV. La velocidad punta llegaba a los 280 km/h y aceleraba de 0 a 100 km/h en apenas 4,8 segundos.
Su motor oriundo era el mismo que el anterior, potenciado hasta los 320 CV y con mejores prestaciones: 270 km/h y cinco segundos para pasar de 0 a 100 km/h. Más tarde, el Porsche 911 Turbo 3.6 964 (en 1994) aumentaba hasta los 3,6 litros de cilindrada. Junto a un sistema de inyección mejorado se consiguieron 360 CV. La velocidad punta llegaba a los 280 km/h y aceleraba de 0 a 100 km/h en apenas 4,8 segundos.
Ferrari F40
¿Qué distinguía al Ferrari F40 de los demás autos de la marca… y del mundo? Para empezar, fue el primer superauto denominado como tal, además de que poseía un gigantesco alerón trasero, una forma de cuña con angulosas formas que se distanciaba de las agraciadas curvas de sus hermanos, y que era brutalmente rápido gracias a su motor con turbocargadores y su reducido peso. Es más, esta última característica, que rayó en la obsesión, fue lo que lo hizo único.
Ford Sierra RS Cosworth
El Ford Sierra RS Cosworth fue la respuesta de la marca a la competencia en el Grupo A de los rallyes, una vez superada la época de los Grupo B. En lo que respecta a su versión de producción fue el primer turismo en superar la barrera de los 100 CV por litro de cubicaje, ofreciendo un total de 204 CV para 1.993 cc.
El magnífico Sierra RS Cosworth que nacía de la unión del entonces segundo fabricante mundial de coches, y la fábrica ganadora de nada menos que 154 Grandes Premios y 12 mundiales de F1 con su legendario motor de ocho cilindros, el DFV (Double Four Valve).
El magnífico Sierra RS Cosworth que nacía de la unión del entonces segundo fabricante mundial de coches, y la fábrica ganadora de nada menos que 154 Grandes Premios y 12 mundiales de F1 con su legendario motor de ocho cilindros, el DFV (Double Four Valve).








