Ryan L. Fitzjerald fue demandado por su novia por la suma de 100 mil dólares, debido a que le hizo un tatuaje muy diferente al que ella le habiá solicitado.
En un inicio la chica le había pedido que le haga un tatuaje sobre un paisaje de Narnia, a lo que el artista aceptó gustosamente, sin embargo antes de empezar le pidió a la chica que firme una forma de consentimiento en la cual decía que el tatuaje a realizar era a discreción del artista.
La chica aceptó, pues no veía nada de raro en eso, fue una gran sorpresa la que se llevó cuando vió que el tatuaje no era un paisaje de Narnia, sino una gran pila de excremento rdeadas por moscas.
El novio días antes se enteró que la chica le engañaba con su mejor amigo, y que el tatuaje fue su venganza.