El Mercedes-AMG Project One y su motor sobrealimentado derivado de la Fórmula 1 será capaz de girar a 11.000 revoluciones y si estuviese dentro de esta lista, se colocaría en lo más alto. Los motores que giran a más vueltas suelen ser sinónimos de motores emocionantes, espectaculares y, generalmente, atmosféricos. Motores elásticos, motores que parecen no acabarse nunca.
Y seguro que no te llevas grandes sorpresas, aunque bueno, quizás el número uno de esta lista te sorprenda algo. Estos motores están lejos del downsizing, están lejos de ser motores aburridos, están muy lejos de la eficiencia de combustible. El único objetivo de estos motores que giran a altas revoluciones es generar emociones, generar potencia, generar sensaciones únicas a los afortunados propietarios que pueden disfrutar de estas maquinas.
Y seguro que no te llevas grandes sorpresas, aunque bueno, quizás el número uno de esta lista te sorprenda algo. Estos motores están lejos del downsizing, están lejos de ser motores aburridos, están muy lejos de la eficiencia de combustible. El único objetivo de estos motores que giran a altas revoluciones es generar emociones, generar potencia, generar sensaciones únicas a los afortunados propietarios que pueden disfrutar de estas maquinas.
5-
Lexus
LFA
Empiezo con uno de los coches más adorables de la historia, especialmente si hablamos de coches japoneses. El
Lexus
LFA fue una especie de autoregalo que se hicieron en
Lexus
y es el mejor ejemplo de lo que puede hacer Japón cuando se ponen serios. Este deportivo utiliza un motor V10 de 4.8 litros, atmosférico y desarrollado en colaboración con Yamaha. Esta joya es capaz de desatarse a 9.000 vueltas, generando un sonido que podrían envidiar los Fórmula 1 actuales.
4-
Porsche
911 GT3
Da igual que el motor tenga 3.8 o cuatro litros. El
Porsche
911 GT3 es probablemente el 'nueveonce' más emocionante y su motor atmosférico es una auténtica obra maestra de la ingeniería alemana. Genera 500 CV y aunque esta potencia la consigue a 8.250 vueltas, el motor todavía se podrá estirar hasta las 9.000 vueltas.
3-
Porsche
918 Spyder
De
Porsche
a
Porsche
y tiro porque me toca. El 918 Spyder es una bestia que cuenta bajo el capó con un V8 atmosférico de 4,6 litros que genera 608 CV. Este motor se alía con dos propulsores eléctricos para conseguir unas prestaciones brutales: muchas veces esta hibridación ha ocultado la maravilla técnica de este motor de combustión que es capaz de alcanzar las 9.150 vueltas. ¡Bru-tal!
2-
Ferrari
LaFerrari
El primero del resto del mundo es el
Ferrari
LaFerrari y aquí de nuevo encontramos un coche con un sistema híbrido. No obstante, en
Ferrari
son más celosos con el uso de la electricidad y en este coche, el motor de combustión es el gran y único protagonista de la fiesta. Un V12 atmosférico de 6,3 litros capaz de alcanzar las 9.250 revoluciones con un estruendo ensordecedor.
1- Ariel Atom 500
¿Qué pasa cuando unes dos motores de moto? Pues que generas un motor de moto más grande. Es lo que ocurre con el propulsor de ocho cilindros del Ariel Atom 500, que se consigue uniendo dos motores de la mítica Hayabusa. El resultado es brutal, con 500 CV y una relación peso/potencia de 900 CV por tonelada. Imagínate ese empuje brutal alcanzando las 10.500 revoluciones mientras tu cara se empieza a desdibujar por momentos.
Todos estos coches son capaces de superar las 9.000 vueltas, un logro espectacular en un mundo en el que los coches están preparados para sobrevivir a base de sobrealimentación en un rango de revoluciones que se empieza a terminar en torno a las 4.000 o 5.000 vueltas. Estos motores atmosféricos son todo lo contrario: quieren subir de vueltas y lo hacen de manera alegre, de manera salvaje.

