InicioHazlo Tu MismoLevantate una mina, vos que sos un virgo
Hoy en día, decir "Taringuero" equivale a decir "virgo inadaptado que no la pondrá nunca". Pero antes esto no era así, Smithers. No, antes no era como ahora... En los albores de esta web, los usuarios eran tipos normales, y existía la posibilidad de conocer y levantarse chicas, tanto dentro como fuera de Taringa. Yo, sin ir más lejos, tuve dos novias que conocí taringueando. Los buitres no eran pichoncitos mojados, sino verdaderas aves rapaces. Claro que, en ese entonces, los usuarios no eran una manga de púberes otakos y las minas no eran trolitas attention whore. No había "Mi", así que tenías que destacar con comentarios inteligentes y posteos elaborados. Y ante todo, tenías que divertirte. Pero este no es un post para lloriquear porque Taringa ya no es lo que era. De esos hay miles. La introducción anterior es para hacerles saber que si antes se podía, ahora también. Sí, incluso vos, que la última vez que estuviste adentro de una mujer fue cuando estabas en el útero de tu madre. Empecemos... EL MIEDO AL RECHAZO Vamos a ir al centro de la cuestión de una. ¿Por qué no te animás a encarar una flaca (o siquiera hablarle) ? Porque tenés miedo ¿Miedo a ella, a las mujeres en general? No, tenés miedo a que te rechacen. ¿Por qué pensás que una mujer puede llegar a rechazarte? Porque vos pensás que no sos suficientemente lindo, rico, atlético y/o piola. Estos son, a líneas generales, los problemas base del encare. Y la respuesta a ellos es igual de sencilla: son todas ideas tuyas. Están en tu cabeza. Que vos te veas o te pienses de una forma no significa que todos te vean igual, especialmente las mujeres. Cada persona es un mundo, y ninguna es perfecta. Cada cual ve desde una perspectiva diferente. Entonces, si bien a Sofía podés parecerle un bagre, Laura puede que te encuentre exótico. Juliana puede pensar que sos raro, Florencia que sos interesante. Pamela cree que sos aburrido, María que sos profundo. Voy a resumirte este concepto de manera brutalmente clara: el 99% de las mujeres de este planeta no quieren tener sexo con vos. Pero eso significa que hay un 1% de chicas que sí quieren. Y el 1% son 36.600 minas, asi que mujeres dispuestas a darte bola sobran. Y no, no hace falta que estén borrachas ni drogadas, simplemente tenés que ir a encararlas. Pero ahí, claro, es cuando decís: "Si la encaro me va a rechazar". El gran secreto que te va a salvar la existencia es que la chica en cuestión no te está rechazando a vos. Ni siquiera te conoce, ¿cómo podría rechazarte? Estará rechazando tu manera de encararla, de hablarle, además de cosas que no tiene que ver con vos. Rechaza en vos al boludo que le tocó el orto cobardemente en el boliche, al flaco que le hizo el verso y la dejó, al ex novio que no le devuelve sus cosas. Pero, en definitiva, no te está rechazando a vos como persona, porque para eso debería conocerte y conocer a alguien es una tarea que lleva literalmente años. El punto es que no te tenés que tomar un rechazo de forma personal. A la chica le mostraste sólo una pequeña fracción de lo que sos, y justo esa partecita no le gustó. El truco es, sencillamente, aprender a descifrar como presentarte de forma correcta ante cada mujer. Además, como ya dije, ella puede tener otros problemas, justo no estar de humor, y demás factores que no tienen que ver con vos. Probablemente, si la volvés a encarar en otro momento, con otra actitud, ella te diga que sí. No es nada tan tremendo. Básicamente tenés que acordarte de dos cosas: 1. Si rechaza tu encare, hay otras minas que sí lo van a aceptar. 2. Un rechazo no tiene por qué ser definitivo. "El burro no coge por lindo, coge por cargoso" dice la filosofía popular. LA APARIENCIA FÍSICA Cuando uno se mira en el espejo, tiene una tendencia masoquista a centrarse en los defectos (o lo que uno considera defectos). Lo único que ves es tu nariz grande, tu calvicie incipiente o tu prominente buzarda. Pero vos te centrás en eso. Las demás personas te ven como una totalidad. Podés ser narigón pero tener lindos ojos. Podes ser pelado pero también de buen físico. A lo que voy es que vos no sos sólo una parte de tu cuerpo, mucho menos la parte que menos te gusta. Sos un ser humano completo, y así como muchas chicas van a pensar que sos incogible, otras van a pensar que no les molestaría para nada pasar unas horas en el telo con vos. Pero estás tan concentrado en lo que vos considerás defectos físicos que actuás como si fueses Quasimodo y eso se transmite. Las mujeres lo notan. Y no les gusta, porque te ven como alguien inseguro (lo cual es cierto, pero algo que vas a tener que aprender con las mujeres es a fingir). Salvo que seas un ser verdaderamente deforme, no vas a tener mayores problemas en ese aspecto siempre y cuando logres tener la actitud adecuada. Un corte de pelo efectivo, una afeitada correcta, una pilcha a la moda que te favorezca, una buena ducha y un perfume pueden ayudarte si tanto te preocupa el tema de la estética. (Para más información sobre eso, mirá este otro post mío: http://www.taringa.net/post/hazlo-tu-mismo/15536560/Hacete-el-fino-y-educado-vos-que-sos-una-bestia.html ). Lo importante es no preocuparte por eso más de lo necesario ni ponerlo como el factor que decidirá si una mina te va a dar bola o no. No hay cosa más patética que un hombre diciéndole a una mujer "soy feo, pero..." o "¿por qué no me querés hablar? ¿Tan feo soy?". Si decís esas cosas no sé si serás feo, pero te aseguro que sos un boludazo. Dar lástima nunca condujo a la cama. Ahora, ¿por qué en lo primero que pensamos a la hora de creer que nos van a rechazar es en si somos lindos o feos? Quizás porque estamos autoproyectando en nosotros lo que buscamos en las mujeres. Lo primero en lo que solemos fijarnos en una mina es en su apariencia física y obviamente vamos a tratar de levantarnos a la que consideremos linda. Este es otro error incoherente que cometemos al principio. Si vos no sos Brad Pitt ¿desde qué lugar podés exigirle a una mina que sea Angelina Jolie? Con esto no te estoy diciendo que tengas que aceptar minas que no te gusten (eso no tiene sentido) simplemente que tenés que poner los pies en la tierra y bajar un poco tus estándares, al menos hasta que tengas un poco más de cancha. A lo largo de tu camino de conquista vas a estar con minas más lindas que otras, y te aseguro que no necesariamente van a ser las más hermosas las que te van a volver loco. El asunto es que, ya que vos tenés tus defectos, no tenés que concentrarte en los defectos de ella. Así como ella está obviando tu nariz de gancho, vos podés obviar tranquilamente sus tetas chicas. Ella no se fija en tu buzarda, vos no te fijes en sus granitos. Centrate en lo que sí te gusta y no sólo vas a levantar más sino que vas a llevar una vida más desahogada. Así que desde ya sacate de la cabeza las exageradas ideas de la belleza, tanto propia como ajena, porque al fin y al cabo, ser lindo tampoco ayuda tanto. Es verdad que mientras más facha tengas, más fácil te va a resultar todo. Las chicas van a ponerse más accesibles y se van a reír si decís cosas que a cualquier otro le ganarían una cachetada. Los que no son tan agraciados físicamente van a tener que esforzarse un poco más para conseguir resultados. En lugar de tener que acercarse a tres chicas para conseguir una charla o un número de teléfono, van a tener que acercarse a diez. Sí, la vida es injusta. Pero eso ya lo sabías. EL DINERO ¿Qué es lo primero que hacen los virgos cuando surge el tema de qué buscan las mujeres en los hombres? Ponen una imagen como esta: No sólo es menospreciar y reducir a todas las mujeres al nivel de putas interesadas, sino que es una excusa para justificar sus rechazos. "Las minas no me dan bola porque son unas interesadas y yo no tengo un mango". Las minas no te dan bola porque sos un tarugo, hermano. ¿Hay mujeres que se fijan en la guita? Por supuesto que sí. Les mostras un Camaro o un Rolex y prácticamente tiran a la mierda la bombacha. ¿Qué hacer con esas minas? Evitarlas. Aún si tuvieras guita, tener al lado una persona así no te va a traer ninguna satisfacción. Si querés pagar por sexo, anda de putas y listo. Te va a salir más barato y vas a tener una relación más honesta. Veamos: ¿tu viejo es un tipo de guita? Si me respondes que sí, entonces seguro tu mamá es modelo y vos debes tener facha y plata suficiente como para no tener que leer este post. Ahora, si me respondes que no, ¿cómo hizo tu viejo para levantarse a tu vieja si supuestamente todas las minas son interesadas? ¿justo te tocó en suerte como madre la única mujer que no se fija en lo material? Aunque estoy seguro que tenés a tu vieja como un ser especial, permitime decirte que en ese aspecto no está sola. La mayoría de las mujeres NO son interesadas y se fijan en la plata tanto como en el aspecto físico. Un poco, sí, pero de ninguna manera va a ser el factor para que digan sí o no rotundamente. Aparte, en estos días en el que el feminismo está de moda, es muy fácil neutralizar un argumento de ese tipo. "Si sos tan independiente, no vas a pretender que te mantenga ¿no?". ¿Ves? Todo lo que tenés que hacer es aprender a usar lo que dice la otra persona a tu favor. Lo que no va a atraer a una mujer en ese aspecto es que seas un vago dejado, sin proyectos, sueños o metas. Por eso tenés que hacer cosas. No importa qué, siempre y cuando te gusten y te hagan un ser interesante. Venderte a futuro siempre puede funcionar. Los proyectos reemplazan al dinero. Si no tenés dinero, tenés que tener proyectos. “Estoy armando mi propia empresa de software", "Estoy por empezar un curso sobre comercio exterior" "Estoy grabando un disco" "Estoy escribiendo un libro". Todo eso resulta interesante y te muestra como una persona que hace cosas y, quizás no ahora, pero en un futuro próximo, tenga plata y reconocimiento. Así que ponete a armar proyectos. Es fácil y gratis. Después, llevarlos a cabo es otra cosa. La plata no es condicionante para levantarte una mina (para mantenerla a tu lado es otra historia), así que mientras tengas proyectos, todo irá bien. CONFIANZA Y ACTITUD Si no es facha ni guita lo que vas a usar para el levante, ¿qué es entonces? Actitud. La actitud es mejor que la facha y la guita, aunque comparte con esos otros dos factores que a veces nacés con ella y a veces tenés que laburar para desarrollarla. Fijate en lo que pasa en Hollywood. Ahí casi todos son facheros, famosos, tienen millones. ¿Por qué, entonces, Leonardo Di Caprio tiene reputación de mujeriego y sigue soltero, de joda en joda, mientras que Robert Pattison lloriqueaba por ahí cuando Kristen Stewart lo cagó? ¿O por qué Hugh Jackman sigue con la misma mujer desde el 96? Si alguien la tiene fácil para levantarse minas, tienen que ser estos tipos. Pero no, porque las verdades son universales. Primero, esos tipos se enfrentan a mujeres tan lindas y ricas como ellos. Segundo, tienen que competir en un micromundo donde todos los demás hombres también son lindos y ricos. Si la belleza y el dinero dejan de ser un factor determinante, como pasa en Hollywood, es claro que lo que vale es la actitud. La actitud necesaria para levantar mujeres es la de alguien seguro de sí mismo. Y para eso, tenés que tener confianza en vos. No hay nada más sexy que un hombre seguro y cómodo con lo que está haciendo. ¿Notaste como hay cantantes de rock con miles de minas alrededor, aunque sean más feos que mear contra el viento? Y no, no todos tienen la guita de Mick Jagger. Lo que pasa es que son buenos en lo suyo y les gusta hacer lo que están haciendo. ¿Cómo puede ser que las minas se derritan por un tipo vestido con lentejuelas, con el pelo hecho un desastre y gritando a lo loco? Porque el tipo está exactamente donde quiere estar, haciendo lo que quiere hacer. Está seguro en lo suyo. Eso es irresistible. A mí me pasa, por ejemplo, cuando bailo. Durante toda la primaria y buena parte de la secundaria fui un amargo que en los cumpleaños se quedaba sentado o pasando música en lugar de bailar. No sabía como hacerlo y aparte, la música de esas fiestas me parecía asquerosa. Las pocas veces que iba a boliches me pasaba lo mismo. Y entonces, un buen día, descubrí que simplemente tenía que bailar la música que me gustaba. Veo mil otarios por acá diciendo "Eh, se quejan de la cumbia y el reggaeton, pero cuando van al boliche ¿qué bailan?". Te voy a decir qué bailo, pescado. Bailo pop ochentoso, bailo rock alternativo, bailo nü metal y bailo electrónica de la buena. Y como es música que me encanta, bailarla me resulta muy fácil y me sale bien. Haciendo eso ni siquiera tengo que encarar minas. Vienen solas. Dirás que exagero o miento, pero te aseguro que es así. Cuando me quiero dar cuenta, hay alguna bailando frente a mí, preguntándome alguna boludez para hacer el enganche. Pero bueno, a pesar de que estén pasando música que te guste, puede suceder que simplemente no tengas aptitudes para el baile. No importa. Esto fue sólo un ejemplo sobre cómo hacer algo en lo que sos bueno te hace sentir confianza y eso te lleva a tener una actitud ideal para el levante. Por ejemplo, yo estuve con varias chicas que conocí por Taringa y, obviamente, no podía usar el baile para conquistarlas. Así que usé otra de las cosas para las que soy bueno: escribir. Post profundos, post graciosos (el humor puede jugarte muy a favor), comentarios, MPs. Me era hasta más fácil que si estuviésemos hablando cara a cara, porque por escrito me expreso mucho mejor. Lo importante es buscar algo en lo que seas bueno, en lo que te sientas seguro, y explotarlo, porque va a generarte confianza. Hacer skate, BMX, Parkour, tocar la guitarra o cualquier otro instrumento. Todo sirve. ANTES QUE NADA: TENÉS QUE SABER LO QUE QUERÉS El primer paso para obtener algo es saber qué es lo que querés obtener. Cuando alguien dice "quiero viajar", pero no sabe si a Longchamps o a Tokyo, probablemente termine quedándose en su casa. Si alguien dice "quiero viajar a Brasov, en Rumania, y visitar el castillo donde vivía Vlad Tepes", todo le va a resultar más sencillo, porque sabe exactamente lo que quiere hacer, y por lo tanto sólo tiene que concentrarse en el modo de lograrlo. ¿Cómo se traslada esto al asunto de las chicas? En el sentido de que necesitás saber para qué querés levantarte a una. Si es sólo por sexo, sería más fácil y barato ir directamente de putas. Si estás enamorado, desde ya te estás engañando a vos mismo, porque eso no lo podés saber hasta que hayas estado en una relación con la mina (no, la friendzone no cuenta). ¿Querés una novia? ¿seguro? ¿para qué? Porque te advierto, el peor error que podés cometer es querer a una novia para esto... Ahí está materializada la fantasía de una relación ideal para un gordo virgo y loser. Una mina geek como él (aunque con un cuerpazo) que comparta sus hobbies y lo bese en vez de friendzonearlo. Afortunadamente, lo que esa imagen tiene de nauseabunda, lo tiene de irreal. No me malinterpretes. Hay miles de minas lindas que disfrutan de jugar a la Play, pero mi punto es que UNA NOVIA NO ES UN AMIGO. Y no tenés que buscar una mujer que quiera hacer exactamente lo mismo que vos, que le gusten las mismas cosas o piensen lo mismo. Primero, porque vas a acotar muchísimo tus posibilidades, y segundo, porque es un embole estar con una réplica de vos mismo. En las diferencias está lo interesante. Por eso es muy importante saber qué es una novia y reflexionar si es lo que querés o no. Te tiro un par de puntos aclaratorios: • Si querés una mujer para coger y nada más, buscate una puta o, si no querés pagar, una amigarche. Tener novia es otro nivel, y es muy distinto. • Si querés una mujer para ir a tomar birra, fumar algo y jugar a la Play, quedate con tus amigos. • Si querés una mujer para ir al cine, pasear de la mano, comprarle chocolates, hacerle regalos, consolarla cuando llora y decirle cursilerías, no necesitás una novia, necesitás una hija o una sobrina. • Si querés una mujer que te entienda, te consuele, te acompañe, te aliente en tus proyectos, te cocine y te lave la ropa, no necesitás una novia, necesitás una madre. El noviazgo suele darse cuando un hombre busca una combinación de todas esas cosas en una mujer. Y lo cierto es que es muy raro que eso se encuentre. A veces se logran dos puntos de lo mencionado. La mayoría de las veces uno o ninguno. Así que apuntá más bajo y no te metás en el escabroso terreno de las relaciones serias si sos un principiante. Pero entonces, ¿para qué levantarse una mujer? Bueno, si nunca antes te levantaste una, la respuesta es obvia: para demostrarte a vos mismo que podés hacerlo. Una vez resuelto eso, vas a poder encarar otros motivos más serios o profundos. La segunda razón es porque es divertido. Es como un juego. No por nada lo llaman "el juego de la seducción". Una vez que lo aprendas a jugar, vas a darte cuenta. Voy a sincerarme y decir que yo disfruto muchísimo más el proceso de la conquista que entregarme al placer de lo conquistado. Esto no significa que me gusten las chicas 'difíciles', sino que el mejor momento de una relación con una mujer es cuando recién la conoces y la convences de que esté con vos. En ese momento todo puede pasar. Todo es una sorpresa. Estirar las cosas produce el desengaño, pero eso ya es un punto de vista mío. El quid de la cuestión es que NO tenés que esperar que una mujer te salve de tu miserable vida. Ellas tienen sus problemas, suelen ser más inseguras y lo más probable es que te traigan aún más complicaciones. Estar en una relación no es como te lo venden esas películas ni esos animes berretas. ¿Viste esas porquerías como '500 días con ella' o ' Todo sucede en Elizabethtown' ? Bueno, si soñás con una mujer así, mejor date vuelta y seguí durmiendo. Lo que va a ahorrarte muchos dolores de cabeza y al mismo tiempo beneficiarte a la hora del levante es esta pequeña revelación: ninguna mujer tiene que ser el centro de tu vida. Nunca. Por ningún motivo. Obvio que la podés querer, compartir cosas, tener atenciones, pero dejar de vivir tu propia vida y hacer tus propias cosas para satisfacerla es tan estúpido como triste. Suena egoísta, y probablemente lo es, pero pensá: la única persona con la que es seguro que vas a estar el resto de tu vida sos vos mismo, así que siempre tenés que priorizar tus intereses. Las mujeres se quejarán, dirán que sos una basura que sólo pensás en vos, pero es lo mismo para ellas. Vos tampoco podés exigirle que deje de hacer nada para estar con vos. Y además, hacé memoria y fijate cuantas minas vuelven con ex novios egoístas y cuantas cagan a los que les lamen los tacones. ANTE TODO, EL RESPETO El respeto es la base de la civilización y la sociedad humana. Y en el terreno de la conquista, no hay ninguna excepción. Tenés que respetar a las mujeres y tenés que hacerte respetar por ellas. Como parece bastante evidente que pocos acá saben qué es respetar a una mujer, se los voy a explicar sencillamente: es tratarla como vos esperás que te trate otra persona. Salvo que seas un enfermito, vos no querés que nadie te insulte gratuitamente, que desmerezca tus gustos u opiniones, critique tu forma de vestir o tu apariencia física o ponga en duda tu sexualidad. Bueno, ellas tampoco, así que no lo hagas. ¿Cómo hacerte respetar? Fácil. Mantené la actitud que te mencioné ahí arriba, siempre y cuando ellas mantengan la misma. Si una mujer te habla bien, hablale bien. Si te insulta, mandala a cagar. Si una mujer acuerda con vos hacer algo y cumple, cumplí vos lo que le prometiste. Si vos cumplís y ella no, recuperá, si podés, lo que es tuyo, y mandala a la mierda haciéndole saber específicamente por qué lo estás haciendo. ¿Vos pagaste el cine? Dejá que ella pague la pizza. ¿Ella eligió la película? Que ni se le ocurra decirte que vas a dejar de ver el partido. El respeto es básicamente lo que pregona el feminismo: igualdad, no privilegios. Y este es otro pequeño gran secreto que tenés que acordarte toda la vida: a las mujeres tenés que recompensarlas, no hacerles regalos. Si vas a darle algo, primero asegurate que ella te dio a vos lo que querías. Si no te lo dio y no te lo va a dar, da media vuelta y andate. Esto no es chantaje, extorsión ni manipulación. Son simplemente acuerdos. La base de los acuerdos es que ambas partes salgan beneficiadas. Entonces, si ella está obteniendo algo y vos no, la que está en falta es ella, y vos tenes todo el derecho del mundo para retirarte. Ojo. Cuando te digo mandarlas a la mierda, no quiero decir que las putees como el Tano Passman ni mucho menos les pegues (eso es de cagones resentidos). Haceles saber qué hicieron mal, no con una postura didáctica, sino informativa, como cuando tu jefe te dice que te mandaste una cagada. Cuanto más tranquilo, serio y digno te muestres, más efecto vas a provocar. Las puteadas y agresiones dejalas para los barrabravas. Con todo esto en claro, ya estas listo para, finalmente, encarar una chica. PARTE I: VOLVETE SOCIABLE Ninguna mujer va a verte sentado frente a tu computadora mientras posteas memes y acercarse a preguntarte si querés garchar, así que lo primero que tenés que hacer es darte una ducha, vestirte, salir a la calle y hablar con chicas. Este no es un ejercicio de encare, así que no sólo vas a hablarle a mujeres. Es para desentumecer tus habilidades sociales. ¿Pasas por el kiosco a comprar una Coca? Saludá al kiosquero (o mejor, kiosquera), comentale alguna boludez, tirale algun chiste o preguntale algo, sonreí, dale las gracias y andate. Mientras esperás el bondi, hacé lo mismo con alguna de las personas que estén en la fila. No tenés que preguntar ni comentar nada inteligente ni extremadamente divertido. Ni siquiera hace falta iniciar una conversación. Simplemente habituarte a hablar con gente extraña. Cuando ya estés más seguro con eso, empezá a hacerlo solamente con mujeres. De cualquier edad, te gusten o no. Tratá de alargar esas pequeñas charlas un poquito más cada vez. Suponé que estas esperando el bondi y hay una chica esperando con vos. - Disculpá, ¿tenés hora? - Las seis. - Gracias Eso es lo básico, pero es perfectamente estéril. Mejor hacelo así. - Disculpá, ¿tenés hora? - Las seis. - ¿Ya? Qué tarde que se hizo. ¿Sabés si esta línea tarda mucho en llegar? - Y... a esta hora sí, un poco. Ya le hablaste, le hiciste dos preguntas, y hasta tuviste un poco de información sobre ella, que ni siquiera sabía que te estaba dando: sabe cuanto demora el bondi a determinada hora, por lo tanto, suele tomarlo rutinariamente, así que vive o trabaja por acá. Si la querés volver a ver, ya tenés una hora y un lugar. Esto es otro punto fundamental. Tenés que escuchar lo que dicen cuando te hablan e ir tomando notas mentales, como un periodista o un detective. Todo lo que ella diga podés usarlo a tu favor más tarde. Si tus habilidades sociales están bien y lo único que te pasa es que no te animás a hablarle a las mujeres entonces tenés que aplicarte una terapia de shock. La próxima mujer con la que hables tiene que ser la mujer que te querés levantar. Nada de prácticas, nada de demoras. PARTE II: VOLVETE INTERESANTE Puede ser que no tengas mayores problemas para sociabilizar, sino que simplemente no tenés nada para decir. Y esto es obvio si sos un robot en piyama que lo único que hace es ver tele, taringuear, jugar videojuegos y no salir ni al kiosco. Para mantener una conversación interesante, tenés que volverte una persona interesante. Así de sencillo. Si bien seguir las series de moda puede darte temas de conversación durante unos minutos, el tópico se diluye rápidamente. Y esto se aplica a cualquier tema en realidad. Si sos un monotemático que sólo sabe hablar de anime, fútbol ,juegos, política o herrería (?) vas a aburrir a cualquier mujer, por más que ella comparta cierto interés. El primer paso para volverte interesante es volverte culto. Empezá a leer libros, de todos los temas. Novelas, libros de texto, ensayos, poemas. No sólo vas a poder hablar de literatura y tener una excusa para ir a la librería (lugar muy cómodo para el levante) sino que vas a aprender sobre muchas otras cosas que te van a dar temas de conversación. El segundo paso es hacer cosas. Anotate en talleres, en cursos, o practiáa alguna actividad, mientras más exótica, mejor. Pocas chicas van a interesarse si les comentás que te juntas a jugar a la pelota con tus amigos los domingos o que estudiás inglés, pero si les decís que haces parkour y estás estudiando sueco, aunque sea por curiosidad, la flaca algo te va a preguntar. Y esta es otra cosa que tenés que acordarte, porque te va a ser muy útil: las mujeres, por naturaleza, son curiosas. Cualquier tema que le propongas de a poco, casi como un misterio o un secreto que no querés revelar (por discreción, nunca por vergüenza), le va a despertar curiosidad y va a hacer que se quede hablando con vos. El modo definitivo de resumir estos dos pasos en uno, sin embargo, es viajar. Si, viajar es caro y requiere tiempo, pero pocas cosas en la vida te benefician tanto, no sólo con las minas, sino en general. Cuanto más exótico sea el destino, mejor, pero cualquier lugar sirve, siempre y cuando te brinde experiencias y anécdotas divertidas que compartir. Si viajaste a Europa del este o a Asia, las anécdotas prácticamente van a salir solas. Pero podés hacer un viaje modesto, ponele a Paraguay o a un pueblo chico onda Norberto de la Riestra, y contar cosas curiosas sobre lo que viste ahí y lo diferente que es a donde vivís vos. El punto es salir a vivir para tener cosas interesantes que contar. Y, ya que estamos, conocer minas de otros lugares. PARTE III: LA HORA DE ENCARAR Cuando ya estés habituado a hablar con la gente, a iniciar y mantener una conversación con cualquier persona que no conozcas, y ante todo, tengas cosas interesantes que decir, es hora de usar esas tácticas para lo que nos importa. Lo importante es que vayas hasta la chica que te gusta y le hables. Y nada de mirarla durante meses, esperar el momento correcto ni pretextos así. Existe algo llamado "La Regla de los tres segundos", que sencillamente dice que a los tres segundos de haber visto una chica que te gusta, tenés que ir y decirle algo. Yo era una persona tímida e insegura, especialmente con las mujeres. Y siempre que lograba charlar con alguna, terminaba indefectiblemente en la friendzone. ¿Por qué? Porque no iba a encararlas yo, seguro de mis intenciones. Mi primer beso fue a los 18 años. Estaba en un boliche con una de esas chicas que había terminado siendo mi amiga en lugar de mi novia, pero que aunque sea estaba dispuesta a ayudar. Vi sentada en un parlante a la chica más linda del lugar (sin exagerar) y le comenté a mi amiga "mirá que linda piba". "Andá a hablarle. Ya mismo", me ordenó. Obviamente, empecé una catarata de excusas para no hacerlo, pero ella me cortó con una frase tan fulminante como salvadora: "Nathan, a los 18 años no podés ser tan cagón". Tenía razón. Así que fui justo frente a donde ella estaba, sólo para decirle algo, que me rechazara y volver al lado de mi amiga a decirle "listo, ya cumplí". Como no sabía que mierda decirle, usé la frase más clásica del universo: "¿Tenés fuego?" (yo ni siquiera fumo). "Sí, tomá" dijo ella, mientras me alcanzaba un encendedor. "Genial... ¿ahora que hago con esto?", pensé yo. "Gracias ¿Y novio tenés?" dije como el ser humano más imbécil sobre la tierra. Pero para mi sorpresa, ella se rió, bajó la mirada, volvió a mirarme a los ojos y me respondió "No". "Ah... ¿querés que lo arreglemos?" seguí yo, sonriendo en mi papel de langa berreta, esperando, ahora sí, que me mandara por donde había venido. "Dale", fue su desconcertante respuesta. Pensé haber escuchado mal, pero ella seguía mirándome. Acerqué la boca y me dio varios de los mejores besos que he tenido en mi vida. ¡No lo podía creer! Años y años jugándola de sensible, de buen tipo, de gracioso, sólo para terminar friendzoneado, y ahora voy, le digo dos boludeces a una mina hermosa y me come la boca. ¿Qué pasó? ¿qué hice diferente? Dos cosas principalmente: 1- Me acerqué a hablarle. Actué. Esa es la diferencia capital entre un sí y un no. 2- Como estaba seguro que me iba a rechazar, no le di mayor importancia, no tuve miedo, y le dije pavadas con tranquilidad, casi riéndome de mi mismo. Ella interpretó eso como un signo de seguridad y por eso dio resultado. De haberle dicho esas mismas cosas temblando, pidiendo disculpas o dando lástima, me hubiese mandado a la mierda en un segundo. Entonces, básicamente, tenés que ir y encarar. Y cuando lo hagas, tenés que ir relajado, con ganas de divertirte (ya te dije, es como un juego). Y te advierto desde ya: la mayoría de las veces te van a rechazar, pero si mantenés una postura desenfadada y amena, vas a conservar tu dignidad intacta y las chicas van a ser cordiales al decirte que no... al menos, hasta que te digan que sí PARTE IV: LA HORA DE CHARLAR La primera frase suele ser la más difícil. Podés usar las clásicas, como la del cigarrillo o fuego, pero son tan comunes que la mina enseguida va a saber lo que viene y, a menos que le hayas gustado de entrada o esté demasiado bien predispuesta, no te va a dar cabida. Lo mejor es usar frases de apertura relacionadas al entorno donde están. Si estás en una librería, preguntale sobre el libro que está mirando. Si estás en el supermercado, pedile un consejo u opinión sobre lo que sea que esté comprando. Si estás en un boliche, la cosa puede tornarse un poco más dificultosa. Salvo que sepas bailar y sea el lugar donde más cómodo te sientas, yo no recomiendo los boliches para el levante ¿Por qué? Porque hay demasiada competencia, lo que hace que las minas se pongan en estrellas o levanten las defensas. El volumen de la música no te va a dejar conversar y, reitero, si no sabés bailar, te vas a pasar la noche a un costado, con las manos en los bolsillos, tomando un trago (caro y mal preparado), transmitiendo una imagen aburridísima. Así que asegurate de ir a lugares donde sepas que te vas a divertir, te levantes una mina o no. Ok, fichaste una mina y a los tres segundos fuiste a encararla. ¿Qué se te ocurre que es lo primero que le tenés que preguntar o tenés que hacer con una chica que encaraste y, para tu sorpresa, no salió corriendo al verte? ¿Preguntarle el nombre, invitarle un trago o un café? Respuestas muy recurrentes y, por lo tanto, muy erradas. Nunca le preguntes el nombre. ¿Por qué? Porque de este modo podés saber si ella está interesada en vos. Si pasan un tiempo charlando y no le preguntaste el nombre y ella está interesada en seguir conversando con vos, te va a preguntar el tuyo. Ahí sí, decíselo, y preguntale el suyo. Tampoco le compres cosas ni le hagas favores cuando apenas la conocés. Si te dice "¿me compras un trago?", respondé "Qué curioso, justo te iba a pedir que vos me comprés un trago". Si una mina te quiere como un cupón de tragos gratis, nunca te va a dar acceso a su cama, así que ahorrá plata y ganá en dignidad. Acordate siempre que ella no es más que vos, incluso si es muy linda. De hecho, si es muy linda tenés que tratarla con menos consideración todavía. Y POR NINGÚN MOTIVO LE DIGAS ALGO TAN PATÉTICO, RASTRERO, JEROPA E INÚTIL COMO "qué linda sos" "me acabo de enamorar" ni mucho menos "con esas tetas ¿para qué mierda te maquillas, mamaza?". El de los halagos es un terreno escabroso y complicado, porque puede ser un arma de doble filo, así que nunca los uses para iniciar una charla. Hacerlo mal te hace quedar como un baboso aburrido y poco original, sobre todo si la mina es muy linda. La primera regla sobre esto es no elogiar lo obvio. Ella ya lo sabe y se lo han dicho mil veces. Esto es especialmente importante en cosas corporales, sobre todo si recién la conoces. Desde "que lindos ojos" a "que buenas tetas". Evitalos. Al menos al principio. Cuando ya estés en algo con la mina, podés decirle alguno de esos. La segunda regla es que si descubriste algo que elogiarle, no le digas simplemente "me gusta tal cosa de vos". Describile lo que te gusta y por qué, lo que te hace sentir. Ok, pero entonces, ¿qué es lo que hay que decir para iniciar una conversación? En realidad poco importa lo que digas, sino que lo digas con la actitud correcta: con desenfado, buen humor, como si no te importara mucho. Mantené cierta distancia, no te inclines hacia ella, hablá con voz fuerte (sin gritar, ojo) y no la encares de frente, mantenete ligeramente de costado. NO pongas las manos en los bolsillos y si tenés un vaso en la mano, no lo pongas frente a vos, creando una especie de barrera con tu interlocutora. Ambos brazos a los costados. Mirala siempre a los ojos, especialmente si le decís algo ligeramente picante o atrevido. Con esa actitud, podés ir y decirle cualquier cosa, siempre que no sea desubicado o guarango. Desde "tenés fuego/un cigarrillo" hasta simplemente "hola". Decir algo, no importa lo bobo que parezca, es mejor que no decir nada. Sin embargo, hay aperturas más ingeniosas que otras, y si son divertidas o curiosas, la mina va a estar mejor predispuesta e interesada. Por ejemplo, podés acercarte y preguntarle "Disculpá, ¿sos tímida?" [te responde] "porque hace rato que estoy acá y no me dijiste nada ni me invitaste un trago, así que supuse que sos tímida". Sí, sé que suena como una frase de un banana de cuarta, pero por eso te digo: todo depende de la forma en la que lo digas. Si lo hacés con onda, casi riéndote de vos mismo, a la flaca le va a causar gracia y le vas a resultar simpático. Otro buen recurso en este aspecto es observar primero lo que pasa alrededor. Ponele que están en la pista de baile, hay mucha gente y están apretados. Mirala y decile "Esto es como bailar en el Subte B en hora pico" o algo similar. Otra: suponé que hay un tipo usando una camisa o cualquier otra prenda muy pero muy ridícula. Te acercás a la mina y le decís "Sabés, estuve a punto de ponerme una camisa exactamente igual a esa. Lástima que no lo hice, ahora ese tipo se va a llevar a todas las chicas". El punto es fijarte en lo que te rodea y sacar charla de cualquier cosa medianamente interesante. Otro método muy útil es pedirle una opinión sobre algo. ¿Quién puede resisitirse a la tentación de abrir la bocota y opinar de cualquier tema, aún cuando no sepamos nada al respecto? Las mujeres ciertamente no. Entonces, suponé que estás comprando un perfume. Te ponés uno distinto en cada muñeca, te acercás a la chica más linda del lugar y le decís: "Hola. Disculpá que te moleste, pero parecés una persona de buen gusto. ¿Me darías una opinión? ¿Éste o este?", y ahi le ofreces las muñecas. Si estás en una fiesta, bar o boliche, podés irte a terrenos más informales y personales. Una vez más, te acercas a la piba y le decís "Hola, disculpá, estoy allá con mis amigos y la verdad es que necesito una opinión femenina". Si la mina accede, contale alguna historia divertida, como por ejemplo: "Tengo un amigo que se puso de novio hace muy poco, y ahora la novia descubrió que él sigue siendo amigo de su ex. El tema es que ella le pidió que dejara de verla. ¿Vos que opinás? ¿debería hacerlo?". Historias como esas les encantan y les va a arder la lengua para darte una opinión. Obviamente, las aperturas son solamente para romper el hielo e iniciar la conversación. Si no sabés cómo seguir la charla, todo va a ser al pedo. Así que cuando estés hablando con ella, dirigí la conversación hacia el lado de los sentimientos, no lo intelectual. Los hechos son aburridos. Esto no quiere decir que te hagas el romántico ni le recites las rimas de Becquer, sino que no caigas en esas embolantes charlas de ascensor: - ¿De que laburas? - De telemarketer ¿y vos? - De administrativo. - Ah... mira vos. - ¿Te gusta esta música? - Sí - Si, si. A mi también Aaaghhhh.... ¡Me aburro de sólo tipearlo! A lo que voy es que tenés que hacerle preguntas para que te hable de ella como persona, no como laburante, estudiante o lo que sea. ¿Habla del trabajo? Preguntale si le gusta, cómo terminó laburando ahi, si se divierte o se aburre. ¿Habla de lo que estudia? Preguntale por qué eligió eso, que sueña hacer con su vida. A eso me refiero con llevar la charla hacia el lado de los sentimientos. Cada cosa que preguntes tiene que parecer trivial, pero es en realidad una llave para sacarle información que, como ya te dije, después te va a resultar útil. Cuando te toque hablar a vos, recordá estos tips: • No hables de tus problemas personales (familia, trabajo, dinero). Es más, no hables de nada negativo. Cindy Lauper decía "las chicas sólo quieren divertirse" y es cierto. Si una chica salió, fue para divertirse, y lo último que quiere es que un plomazo la agobie con problemas o quejas. • Si ella no es tan piola como vos y te cuenta sus desgracias, desviá la charla hacia otros tópicos. No trates de analizar sus problemas. Si quiere un psicólogo, que busque a un profesional. • No te quejes ni hables mal de otra gente, especialmente de tus ex novias (si es que tenés alguna). • Cuidado con el humor. La mayoría dice que el humor conquista a las mujeres, pero esto es una verdad a medias. El humor, como ya dije, puede jugarte a favor, pero una cosa es hacerla reír, otra es jugar al stand-up. Sé amistoso y (esto es muy importante) sonreí en muy pequeñas dosis. No mantengas una sonrisa en la cara siempre o vas a quedar aterrador como el meme de la novia celosa. Imaginate si un tipo se acerca a hablarte y sonríe toooooodo el tiempo. Te pondrías incómodo y hasta te irías a la mierda. Con ellas pasa lo mismo. Es importante hacerla reir, contar anécdotas divertidas, pero no te hagas el comediante. • No presumas de nada. Ni de tu laburo, tu guita ni tus viajes. Si querés hablar de algo impresionante, hacé que ella caiga en el tema de manera sutil y casual. Tampoco hables mucho de vos mismo. Mantené la charla concentrada en ella y sus intereses y recordá toda esa información. • Por ningún motivo abordes estos temas: religión, política y teorías conspirativas. • No te inclines para escucharla ni para hablarle. Hablá fuerte y mantenete en tu posición. Si ella te quiere escuchar mejor, se va a inclinar hacia vos. • No pidas permiso para nada. Ni para sacarla a bailar, ni para agarrarle la mano, ni para pedirle un contacto. Mucho menos para besarla (aunque de esto vamos a hablar más adelante). • Como ya repetí varias veces, la charla tiene que ser sobre ella, pero para saber qué es lo que quiere, cuáles son sus deseos y qué busca en alguien. Cuando tengas esa información, decí con otras palabras, sutilmente, lo mismo que ella y mostrate como lo que ella busca. Por eso te reitero: ESCUCHALA. • Si te pregunta qué hacés o qué hiciste durante el día no des respuestas como "estuve boludeando en la PC, rascándome en la cama, aburriéndome en el sofá". Siempre decí que hiciste cosas (aunque no sean ciertas). "Me fui a correr un rato a la mañana, compuse unas canciones, estuve trabajando en un libro que estoy escribiendo, estudié para un examen, después fui a ver unos libros y me junté con un amigo", etc. Siempre que hablen, dale a entender que sos una persona ocupada, que tu tiempo vale, y que no lo gastas en cualquiera. • No apures las cosas ni la presiones. Como ya te dije, esto es un juego y tenés que divertirte. Mantenete juguetón, confiado y en control de la situación. Sé más o menos sutil, pero nunca bestia. • Otra cosa importante, especialmente para evitar la friendzone: No digas que sos tímido, ni te pongas confidencial muy rápido. Si te mantenés callado, cultivas un aire de misterio. Nunca te pongas en sensible ni en pobrecito. A Asuka le gustaba Kaji, no Sinshi. Eso no es casualidad. CONSIDERACIÓN FINAL A LA HORA DE HABLAR CON UNA MUJER: Algunos hombres piensan que a las mujeres hay que decirles las cosas de frente, y lo único que logran es ser desubicados. Otros que hay que jugarla de casual e inocente, y quedan friendzoneados, porque no expresaron sus deseos desde un primer momento. No vas a levantarte a la chica que te gusta yendo y diciéndole "¿querés garchar?" y tampoco vas a lograrlo pidiéndole el whatsapp o el facebook con la excusa de pasarle unas fotos o una tarea. ¿Cómo es la forma de proceder? En un área intermedia, por supuesto. Con las mujeres hay que ser "indirecto". No decimos que si ni que no. Ella nunca va a estar segura y tiene que interpretar lo que nos pasa con ella. ¿Suena conocido? Sí, porque es exactamente lo que ellas hacen. Es por eso que tenemos que usar sus tácticas (por más que no nos gusten) y darlas vuelta a nuestro favor. Supongamos que después de un rato de charla ella te pregunta "¿me estás tratando de levantar?". Si decís "Sí" quedas como un jeropa apresurado. Si decís "No" después no te vas a poder echar atrás y vas a terminar en la friendzone. ¿Qué contestar entonces? Algo ambiguo, que ni afirme ni niegue. Por ejemplo: "estoy tratando de conocerte". Salvo que le gustés mucho pero mucho de entrada (cosa bastante rara), las mujeres van a hacerte una serie de test para ver si, más allá de tu simpatía y carisma, sos un verdadero piola. En general, estas pruebas vienen en forma de preguntas capciosas, comentarios mordaces o solicitudes de obediencia. Por ejemplo, que te pregunte "¿sos de encarar mucho a las chicas?", que te digan "ese chamuyo es muy malo" o que te pidan "quedate acá, que ya vuelvo". La mayoría de los hombres falla estos test de dos maneras: la primera es obedeciendo, y la segunda ofendiéndose. Y es una lástima, porque en el fondo si la mina te está probando es porque tiene algún interés en vos. Así que respondé siempre con humor y viveza. "¿Sos de encarar mucho a las chicas?" "No, soy de encarar mucho a las abuelas" "ese chamuyo es muy malo" "¿en serio? con razón Pampita me rechazó aquella noche" "quedate acá, que ya vuelvo" "En realidad, justo me estaba por ir a la barra. Te veo allá." Siempre tenés que quedar en control de la situación. Si no se te ocurre nada ingenioso que retrucar a alguno de estos test, poné una sonrisa de desafectado y decile "Dale, ¿en serio me vas a salir con eso?" o "Uuuuhhh... me parece que sos para kilombo" y amagá con irte (¡pero no te vayas!). Si ella se ríe o confirma esto, decile "bueno, de vez en cuando me gusta meterme en kilombos". Y de última, simplemente no le des bola y seguí charlando como si nada. PARTE V: LA HORA DE TOCAR La mayoría de las veces que encares y hables con una mina, no va a resultar como esperabas. Es algo común y no tenés que hacerte mayor drama por ello. Pero supongamos que te acercaste, hablaron, se llevaron bien. La hiciste reír, te preguntó tu nombre y otros detalles personales. Todo eso es una buena señal. Si una chica no se limita a responderte, sino que te hace preguntas sobre vos, es porque está interesada. Si todo lo que tuvo que ver con la charla estuvo bien, es hora de pasar al siguiente nivel: tocarla. ¡Pero pará, che! ¡Soltale esa teta, atolondrado! Todo a su tiempo, merluzón. Alrededor de los 15 o 30 minutos de charla amena (es decir, cuando ya sabés que la chica tiene cierto interés) tenés que empezar a tocarla sutilmente. Y resalto: SUTILMENTE. Si están sentados, tocale la mano con la excusa de ver algún anillo, o demostrar acuerdo o sorpresa (ella te dice "me gusta Game of Thrones", ahí le agarrás la mano y le decís algo como "bien, sos de las mías" o "¡No te puedo creer! ¡A mí también!" ). Al principio, tus toques tienen que durar poco. Le agarras las manos dos segundos, y no la volvés a tocar hasta veinte minutos después o así. Si abusas del toqueteo, la mina se va a empezar a incomodar. Aparte de las manos, probá tocarle el codo, los hombros o, si están parados, la cadera. Cada vez que la toques, tenés que dejar la mano un poco más. Tenés que estar atento a cómo reacciona a que la toques y, ante todo, a que dejes la mano ahí. Si no se queja ni hace nada para desprenderse, todo va bien. Si te dice algo o te retira la mano, es que quizás te apresuraste. El margen de tiempo para que ella se sienta cómoda y atraída hacia vos son los 30 minutos. Si en ese tiempo no lograste generar interés, es muy difícil que lo logrés. Si ves que no estás llegando a ningún lado, retirate con elegancia, nunca abruptamente, cortante, ni mucho menos enojado. Sonreí y decí "Bueno, la noche es joven... un placer hablar con vos, eh. Nos vemos". Ahora, si pasados los 30 minutos ella dio todas las señales de interés y no retrocedió cuando la tocaste, ya estás preparado para escalar al próximo nivel: el beso. PARTE VI: BESARLA ¿Cómo sabés cuándo es el momento de besar a una chica? El taringuero virgo promedio no lo sabría y, por lo tanto, cometería una estupidez como por ejemplo preguntarle a la flaca "¿Te puedo dar un beso?". Hay una manera fácil de saber si ella quiere besarte. Se llama "Triangulación". Ella va a mirarte a los ojos, primero uno, después otro, y finalmente va a mirarte la boca, para volver a los ojos. Va a ser una mirada triangulada entre tus ojos y tus labios. Si una mina hace eso, ya está. Metele un beso sin miedo (pero tampoco bruscamente, eh. Acordate, no seas bestia). Pero puede ser que ella no haga eso, y aún así no le moleste darte un beso. Si hiciste bien la parte previa de la mirada a los ojos, la charla, la risa y el toqueteo, y la mina no se fue, entonces arriesgate y tirale la boca. ¿Te da miedo? ¿Y si corre la cara? Si corre la cara, tomalo como tenés que tomar cualquier otra situación: con desenfado y buen humor. Si te corrió la cara, sonreí y decí "oooleeee" o "Upa!... qué reflejos de boxeador!". Charlá dos minutos más y después retirate con dignidad, porque ya está, no hay nada más que hacer. Pero seamos optimistas y digamos que la mina acepta de buen grado tu ósculo. ¿Y ahora? ¿sabés besar? No te pongas nervioso, que no es ninguna ciencia. Simplemente tenés que conducirte mediante ciertas pautas. Cuando le acerques la boca (porque salvo que la mina sea muy desinhibida, vos vas a tener que tomar la decisión) no abras las fauces y saques la lengua como Jim Carrey en La Máscara. Abrí la boca apenas. Para darte una idea, poné ahora mismo tu dedo índice entre tus dientes. Esa es la apertura ideal para iniciar el beso. Recordala para cuando sea el momento. Incliná un poco la cabeza así sus narices no se chocan. Al principio no uses la lengua. Tiene que ser una cosa más labial. Si notas que ella empieza a usarla, dale para adelante, pero nunca exageres. A ninguna mina le gusta que le metan la lengua por el esófago. Usala creativamente, como haciendo pequeñas caricias en su lengua y en sus labios. De todas formas, tenés que estar atento a lo que ella hace o como responde a lo que vos haces. Si tenés suerte, va a tener más idea que vos y lo único que vas a tener que hacer es seguirle el ritmo. También te puede pasar que estés ante una novata que use la lengua como un sapo cazando moscas o una hélice de juguete (ambas cosas me pasaron, y no es en absoluto agradable). Pero además de la boca, tenés que estar atento a lo que hacés con las manos. Sé que la tentación de agarrarle el culo o manosearle las tetas es muy fuerte, pero controlate. Poné ambas manos sobre su cintura y, a medida que el beso avanza, bajá una lentamente. Acordate que al principio todo debe ser suave. Acariciale el culo, no se lo pellizques. Las tetas son otro nivel. La mayoría de las mujeres van a estar dispuestas a que les toques el culo, pero no las tetas. Eso te lo permiten cuando ya están a punto de entregar, así que si vas a arriesgarte, asegurate que sea cuando ya haya pasado al menos una hora de besuqueo y manoseo. Pero tan importante como saber empezar un beso es saber cómo terminarlo. Cuando te sientas satisfecho, guardá la lengua, dale dos o tres "piquitos" y mirala a los ojos. Si ella quiere más, te lo va a hacer saber. Sino, agarrala de la cintura, siéntense un rato, tomen algo, y prepará todo para una segunda sesión, hasta que ya esté lista para escalar al próximo nivel Bueno, hasta acá la primera parte. Si les resultó interesante y útil, hago una segunda para el momento en el que la ropa se va y qué hacer al día siguiente. ¡A practicar, Lince! ¡Vos podés!
Datos archivados del Taringa! original
63puntos
233visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

N
NathanAdler🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts80
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.