¿En qué momento del día eres más feliz?
La felicidad no es ni tiene por que ser permanente, sino que se constituye de momentos felices; por lo cual será más feliz quien acumule mayor número de momentos felices.
Varios estudios han demostrado que tanto la felicidad como la infelicidad son sentimientos que se contagian, se relaciona como un comportamiento social, quienes cuentan con los mismos sentimientos tienen a agruparse socialmente.
Pero como no todos los eventos agradables tienen por qué ser felices, lo que determina espacios en los cuales la persona no es feliz, nadie puede asegurar con propiedad que siempre ha sido feliz o infeliz.
Como quedó probado, para que un evento pueda reputarse como feliz requiere indispensablemente la parte espiritual que es interna; entonces también podemos deducir que somos nosotros en nuestro fuero interior quienes decidimos, al asignarle la cualidad de positivo o negativo, cual evento nos hace felices y cual no; esta última conclusión nos blinda frente a quienes pudieren desear hacernos infelices, porque nadie puede penetrar nuestro mundo interno, y esto ciertamente es un privilegio exclusivo del único ser vivo a quien Dios dotó de razón e inteligencia: EL SER HUMANO.
Saludos
Stargio
La felicidad no es ni tiene por que ser permanente, sino que se constituye de momentos felices; por lo cual será más feliz quien acumule mayor número de momentos felices.
Varios estudios han demostrado que tanto la felicidad como la infelicidad son sentimientos que se contagian, se relaciona como un comportamiento social, quienes cuentan con los mismos sentimientos tienen a agruparse socialmente.
Pero como no todos los eventos agradables tienen por qué ser felices, lo que determina espacios en los cuales la persona no es feliz, nadie puede asegurar con propiedad que siempre ha sido feliz o infeliz.
Como quedó probado, para que un evento pueda reputarse como feliz requiere indispensablemente la parte espiritual que es interna; entonces también podemos deducir que somos nosotros en nuestro fuero interior quienes decidimos, al asignarle la cualidad de positivo o negativo, cual evento nos hace felices y cual no; esta última conclusión nos blinda frente a quienes pudieren desear hacernos infelices, porque nadie puede penetrar nuestro mundo interno, y esto ciertamente es un privilegio exclusivo del único ser vivo a quien Dios dotó de razón e inteligencia: EL SER HUMANO.
Saludos
Stargio