
Introducción
Vamos a hacer una libreta totalmente artesanal, que quede abierta cuando se ponga sobre una mesa y que tenga tapas forradas.
Este tutorial se divide en 7 secciones. La 1., 2. y 3. tratan sobre preparar un bloque cosido de cuadernillos. La 4. sección te guiará en cómo cortar cuando no tienes acceso a una guillotina industrial. La 5. y 6. versan sobre la creación de tapas o cubiertas forradas con tela. La última sección muestra el resultado final.
Materiales
*Hojas de colores tamaño A4 o carta.
*Cartón grueso y una cartulina
*Trozo de tela
*Pegamento para papel y palito de helado
*Cinta maskin (llamada también: papel engomado, cinta para enmascarar)
*Cuchara
*Clips para apretar papel
*Chinche o pincho o aguja de diario mural
*Cuchilla para cartón y superficie para cortar
*Aguja e hilo de coser
*Regla, escuadra
I. Hazla Corta!

Lo primero es lo primero! Tráete unas hojas de colores (tamaño carta o A4) y dóblalas por el medio.

Con la cucharita regalona es más fácil y queda más ahusado el troquelado.

Ahora, tienes estos cuatro cuadernillos de hojas. Cada cuadernillo contiene 4 hojas dobladas.

Con estos clips de papel afirma todo el bloque de cuatro cuadernillos.

Con la reguladora, mide justo en el medio del bloque!

Con un pulso de cirujano, comienza a recortar. Se me había olvidado decirte que vamos a hacer unas libretas tamaño mitad carta (A5 pa los entendidos ó 10,5 x 14 cm pa los numerólogos.)

Listo! Excelente corte! Y tenemos dos proyectos de croquera o libretas.
II. Te Cosiste!

Consíguete un pinchito de diario mural, alfiler, aguja, objeto puntiagudo, lezna, etc, que lamentablemente no muestro en las fotos, pero imagínatelo ahí entre mis dedos. Haz dos puntadas al cuadernillo en el doblez, pero más en dirección hacia la orilla, de manera de atravezar todas las hojas dobladas. Ahí se ven los dos hoyos en la foto!

Ahora, da vuelta la primera hoja perforada, en este caso de color naranja, y atraviézala con el alfiler hasta el otro lado.

Ahora que tiene los cuatro agujeros, sacate una hoja y úsala como plantilla para el resto de los cuadernillos.

Segundo cuadernillo, siendo atravezado por el pinchito de papel.

Así se ven todos los cuadernillos.

Ahora sí necesitas un alfiler de verdad e hilo de coser, volantín u otro cordón delgadito.

Comienza a coser desde uno de los agujeros de la orilla, de afuera pa dentro.

Sigue entrando y saliendo por los cuatro agujeros.

Cuando llegues al final, agrega otro cuadernillo y métele el hilo por el agujero del extremo. Es a prueba de malos cosedores, porque si te equivocas, queda la libreta más surrealista del universo...

Los cuadernillos deben quedar unidos entre sí en los dos extremos, cosa que sea un bloque de cuadernillos firme!

Listo! Corta cualquier exceso, tú derrochador de materia prima!
III. Te quedaste pegado!

Con mucho cuidado comienza a aplicar el adhesivo de contacto (neoprén para los amigos) en las hojas, por el lado del cosido que hicimos en la sección anterior.

Con un trozo de madera, palo, etc, asegúrate que el adhesivo penetre los distintos cuadernillos.

Corta la gasa o trapito más rasca y delgadito que tengas para aplicar en el lomo . Esto sirve para mantener todo el conjunto de cuadernillos bien unido.

Pega la gasa con sumo cuidado.

Y dóblala por el otro lado, para que quede como en la imagen.

Arregla cualquier exceso con la tijera, para que quede más o menos a ras. Nunca tan prolijo, recuerda que vamos a guillotinar caseramente esta libretita después.

Busca los libros más grandes que tengas y deja la libretita bajo peso para que cure adecudamente el cemento adhesivo.
IV. Los medios cortes!
Ya! Esta es la parte más compleja de la croquera a mi parecer. Requiere maestría con el cuchillo cortacartón, cartonero, tiptopero, etc. La ciencia de este corte radica en utilizar el mejor filo del cuchillo.

Anda sacando la escuadra, para tener un corte a plomo.

Traza para que quede huella, de tu medición.

Esta es la parte donde le sacamos al cuchillo cartonero una lonja, para poder afilarlo. Queda como navaja de mono.

Cáchate ese filo. Llega a generar microcortes en la córnea con solo mirarlo!

CUIDADO! No te aceleres! Con delicadeza, como si tu mano fuese la de un ginecólogo de convento, comienza a cortar, ojalá una por una, las hojas, con una misma presión y sin ladear el cuchillo.

Eso, mi robocop! Lo podemos lograr. Recuerda hacer varias pasadas. Esto no se corta de un tirón.

Los residuos estallan como si fuesen amapolas de colores.

Listo y ahora el otro lado.

Ahora la puntita del bloque de hojas.

Prueba superada. Admira tu logro y ese borde prístino.
V. Te hiciste la media tapa!
Las tapas. Existen muchas formas de hacer unas tapas así que vamos a escoger la más prolija. Este método es típico de los libreros y vas a cachar muchas tesis que tienen tapas de este estilo. Existe un material que se puede comprar en tiendas de géneros o donde venden cuero, que se llama papel vinilo. Por un lado tiene papel que se puede pegar con cola y por el otro una especie de cuero sintético, parecido al que usaban para tapizar las micros antiguas. No tengo en stock ese material, así que vamos a usar género. Lo ideal sería el género de una camisa, pero en este caso usé una polera viejita negra.

Consíguete un cartón. No cartón corrugado sino que cartón piedra, de esos que son más o menos macizos.

Mide y corta con el cuchillo. Tienes que hacer hartas pasadas.

Finalmente se cortó.

Mídete el tamaño de las tapas. En este caso. Mis tapas sobrepasan 2 milímetros por lado al bloque de cuadernillos. Entonces tiene un ancho de 10.5 milímetros. El largo es relativo.

Ahora medimos el largo. Trata que sobresalga 2 milímetros por el lado de abajo y unos 5 milímetros desde el lomo .

Cinco milímetros desde el lomo .

Pon las dos tapas con el bloque juntas.

Mide el alto de tapas + bloque de hojas. Aquí rindió como 7 milímetros si no mal recuerdo.

Corta la tapa del lomo siguiendo la medición anterior.

Presenta las tres piezas en la mesa, separadas a 5 milímetros entre sí.

Con papel adhesivo o maskin, manténlas juntas.

Da vuelta la tapa y presenta la croquera.

Prueba que se vea bien.

Recorta tu género a la medida.

Harto neoprén nuevamente para pegar las tapas al género.

Ojo que no debe quedar chorreando el neoprén, porque si no se va a pasar la tela. Aplana cualquier exceso de adhesivo con un palito.

Ponle el género encima.

Con tu cucharita regalona, asegúrate que se adhiera el género al cartón.

Acá se ve que recorté los bordes del género, más o menos a un centímetro.

Adhesivo para pegar estos bordes.

Esperas que se seque (orée) un poco el neoprén y comienzas a girar el borde de género sobre el cartón.

La misma maniobra, pegando el borde del género a la tapa.

Tapa lista.

Ahora a dejar que los libros hagan su ciencia.
VI. El remate!

Están listos el bloque de hojas y las tapas. Ahora tengo que explicar algo importante. Esa separación de 5 milímetros entre el lomo y las dos tapas sirve para que el libro se pueda abrir completamente. ¿Te ha pasado que abres un libro y este se cierra altiro si no usas las dos manos? Bueno esta libreta tiene una tecnología, desarrollada por siglos, que permite que el libro quede abierto siempre sin necesidad de usar las manos.

Consíguete una cartulina de cualquier tipo. Con esta vamos a hacer unas camisas que cubren la cara interna de las tapas y se unen al bloque. Ojo, que esta cartulina debe ser firme porque es la que resiste cada vez que abres y cierras el libro y mantiene todo junto.

Corta a la medida. Necesitas dos camisas.

Sacamos el neoprén y aplicamos adhesivo a la gasa rasquita del principio, pasándonos un centímetro hacia abajo.

Esa mancha oscura es la aplicación de neoprén. Aquí se va a pegar la camisa.

Aquí viene la camisa, que es una cartulina doblada en el medio.

Pegando la camisa del otro lado.

La cucharita para aplicar presión. El papel de diario sirve para que no se pase el adhesivo a las otras hojas.

Dejar pegándose.

Ahora que está pegado, presenta el bloque encamisado en las tapas.

NOTA: He pegado hartas croqueras y aquí queda la crema y después termina todo chueco! Pero sigue este método. Pon el bloque dentro de las tapas y ponlo de manera vertical para medir que las tapas queden equidistantes entre sí, o sea, ninguna más afuera que la otra, y el bloque bien arrimado hacia el fondo.

Gira todo esto con cuidado para que no se enchueque.

Ponle una cintita que que diga hasta donde debe ir el bloque para que no quede chueco y listo!

Pon una cartulina protectora para aplicar el adhesivo.

Harto pegamento en la camisa.

Harto pegamento en la tapa

Da vuelta el bloque y preséntalo sobre la tapa...
Siguiendo la marca que te muestra el papel engomado. Trata que también quede derechito respecto de los otros dos bordes.

Hace cucharita.
Ahora el otro lado

Aplica neoprén.

Fíjate que no se le echa neoprén en esa parte que mide 5 milímetros entre el lomo y las tapas. Esa parte debe quedar libre y sirve para que el libro pueda ser abierto completamente, como verás más adelante.

Ahora a pegar.

Su cucharita para que se pegue bien.
VII. Vistas en detalles.

Aquí está la croquerita, después de dejarla pegándose unas horas.

Fíjate en el corte tipo guillotina, hecho en casa.

Los cuadernillos y el lomo .

Otra vista del lomo .

Detalle de la cosida.

Así funciona el sistema cuando se abre. La tapa se recoje sobre sí misma.

Abierto de par en par.

IDEM.

FIN