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Te extrañamos Pappo





A base de haber leído el libro de Sergio Marchi sobre mi ídolo Pappo, surgió en mi hacer esto. Es mi humilde homenaje a este personaje que tanto nos hizo reír, nos hizo deleitar con su música. Les recomiendo que le pongan play al vídeo de abajo, así es un poco más emotivo (Juntos a la Par).



-Por mi edad, tal vez no lo pude disfrutar tanto. No pude comprar los CDs de el Carpo cuando salían a la venta, no pude verlo por primera vez y creer que era uno más. Hasta escuchar la primera nota y darme cuenta que en mis ojos tenia al mejor guitarrista de la historia del Blues ¿porqué no Rock también? argentino.
Yo apenas pude vivir, pude coincidir con sus últimos años de vida, pero eso me bastó para conocerlo, escucharlo, cantar sus canciones y pegar un poster sobre mi pieza. Desde el día que vi ese CD en mi casa "Pappo´s Blues (1971-75) y le di play al grabador que sigo teniendo al dio de hoy comenzó ese amor. No es la velocidad y la precisión con que toca la guitarra, sino lo que dice con ella. La sutileza, el sentimiento que le contagiaba a cada una de esas notas que hacen que, por más que toques lo mismo no suene igual. Esa expresión que lo hizo y sigue haciendo único.

>El que escuchó alguna vez a Pappo me entiende, el que alguna vez pagó una entrada y disfrutó de sus inconfundibles solos sabe de qué hablo, el que compro sus CDs comparte mi mismo sentimiento, el que tiene un póster en su pieza me comprenderá. Es que el fanático del Carpo no lo era exclusivamente por su virtuosidad para entonar solos, para componer música, por su excelente voz -muy poco reconocida por la gente, escuchar "Quizás Mañana"- si no por su carácter tanto dentro como fuera del escenario.

>Si tuviese que definir a Pappo en tres calificativos serían la virtuosidad (dicho antes), la inconstancia y la autenticidad. Por eso era un personaje querible. Por lo auténtico. Nunca negó sus orígenes, nunca intentó ser otra persona a la que realmente era, siempre con esa actitud barrial que no abandonó. Lo pudo haber hecho, porque una persona que toca en el Madison Square Garden al lado de B.B. King podría chapear, pero no. Así de grande era. ¿Cuántos tocaron al lado del rey del Blues? Esa voz áspera que lo hacía más legendario, que le daba más presencia, que me hacía reír cada vez que entraba en acción. ¿Cómo olvidarse cuando dejó en ridículo DJ que decía ser un músico? ¿O cuando el boludito de Much Music que lo quiso pasar por arriba? Pappo es de esas personas que tiene miles y miles de anécdotas, que desarrolladas en el libro de Sergio Marchi te hacen descostillar de risa. Tenía sus defectos, pero eso poco me importa. Tal vez ese papel de auténtico le podía jugar en contra. Lo podía hacer quedar como grosero, irrespetuoso, despectivo pero no dejará de ser un genio. Todos los que estuvieron alrededor de él, que lo conocieron mas por dentro dicen que en muy en el fondo era una persona tierna, encarecida, que tenía un carisma incomparable, que le ponía sobrenombres a todo el mundo y que la luchó muchísimo para llegar a donde llegó. Una persona que tuvo todo: anécdotas, humor. música, viajes, ascensos, descensos, violencia, motos, mujeres, autos, amigos, excesos, éxitos, fracasos, tristezas, resurrecciones y hasta un final que nos dolió a todos.

>El libro me lo devoré en tres días. Reí mucho por esa ya tan mencionada y repetitiva autenticidad, por esos divertidos momentos que Marchi te relata. Cualquiera, hasta el que no es fanático de Pappo, se cagaría de risa. Me tomaría mucho tiempo contar todas y cada una de estas anécdotas.
También lloré, lo admito. Fue inevitable no derramar una lágrima ante un tan trágico final.




Mi viejo le gustaba, pero no de tal forma como para ir a verlo a un recital. Pero mis ganas, mi amor por él y por su guitarra podían más. y un día, luego de insistirle e insistirle me dijo: "Fer, te prometo, que algún día te voy a llevar". "Me lo prometes papá? Garrita" y nos entrelazamos nuestros dedos meñiques.
Pasaron unos años hasta que mi viejo cumplió mi sueño.
Una tarde mientras tomaba leche chocolatata y veía los Simpsons, apareció mi viejo. Dejó la valija en el piso y me llamo dulcemente: "Feeer, mira lo que tengo en la mano". Me acerqué Y Ahí las vi, San Pedro Rock - Pappo´s Blues. Me lancé encima de mi viejo y estuvimos 5 minutos abrazados (sin exagerar). Instantáneamente fui a mi pieza, agarré unos papeles e hice unos calendarios que los pegué en la pared. Todas las mañanas, tachaba la fecha, hasta el día del tan ansiado recital.
Lo que ocurrió después, no vale la pena recordarlo. un pico de fiebre de 40 grados, me dejo fuera de la fiesta. De la rabia, despedace la almohada.
Unos meses antes Chevrolet había organizado un concierto donde tocaban Los Autenticos, los Ratones Paranoicos, entre otras bandas y como frutilla del postre Pappo, pero una perversa varicela me atacó dos días antes y me dejo sin frutilla. Dios no quería que vaya a ver al Carpo.
"No importa, ya vas a poder ir. Es mala suerte, nomás". Pero lamentablemente solo tocó el 22 de febrero del 2005 en Villa Mercedes, San Luis, y nada más.
La mañana del 25 de febrero es historia conocida. "Tengo malas noticias, hijo". "Se murió Pappo", me dijo lo más sutilmente posible cuando me senté en la mesa. Le grité mentira y prendí el televisor: SE MATÓ PAPPO, decía el titular de TN. Mi vida se derrumbó en ese instante. Mi vieja ni siquiera me preguntó, me dejó faltar. Yo me tiré en mi cama y lloré toda la mañana.




-Pappo, el Carpo, había muerto. No iba a hacer más CDs, no iba a hacerse cagar de risa cuando dejaba en ridículo a los periodistas que lo querían pasar por arriba, no me iba a tranquilizar más con esa voz penetrante que tenía, con esa autenticidad que lo identificaba, y lo peor de lo peor, NO IBA A PODER VERLO EN VIVO.

>La deuda de mi vida (como haberme perdido el concierto de AC/DC en River), la deuda de mi viejo, que por más que lo perdone una y otra vez, (no era su culpa) por dentro tiene la espina clavada de no haberme cumplido un sueño.

>Norberto o Norbertito como le decía la no menos legendaria Angelita (la vieja) se marchó. Pero Pappo sigue vivo. El rock argentino tiene sus huellas intactas por todos lados, sus canciones son indiscutiblemente nuestras. Nos queda la magia de su guitarra, la alegría de alguna de sus letras, su vozarrón incomparable, su filosofía de barro, filosa y auténtica, y esa irreverencia, a veces agresiva, que únicamente tienen los verdaderamente grandes al avanzar por la vida.

>Su muerte nos dolió a todos. Por lo que significó para el rock argentino. A los fanáticos y a los que no. A los rockeros y a los que no. A los Argentinos y a los extranjeros. Es una herida que caló hondo en nuestros corazones y es el día de hoy que se lo sigue extrañando. Pero Pappo, ya a 6 años de su partida, debe estar arriba junto a Carla, junto a Angelita, junto a Cactus, zapándole a Dios, y sonriendo porque sabe que dejo una marca.

Con las pocas fuerzas que me quedaban vi el traslado del cuerpo, alrededor de sus seres queridos y amigos de la música (el llanto de Vitico era desolador), y los miles de fanáticos que entonaban, yo desde mi cama, el clásico: "Y dale Pappo, y dale dale Pappo..."











De mi... para el Carpo.








Como me pareció que iba a ser muy largo, más adelante voy a hacer otro post con anécdotas, testimonios, frases de él, canciones, etc. Espero que les haya gustado. Si no les gusta Pappo, si les parece que era un viejo choto, aceptó su opinión -no comparto- pero les pido que se ahorren los comentarios. Saludos a toda la comunidad rockera y Pappista argentina.
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