InicioSalud Bienestarhistoria que motiva
Luis Cueva: “Nunca le reproché a Dios el haber perdido la vista”

Aún no eran las 9:00 a.m. cuando la brisa arreciaba y el sol hacía su entrada triunfal en la Calzada de Amador, punto de encuentro con el ecuatoriano Luis Cueva, un corajudo invidente.

Encontramos a Cueva en compañía de su guía, el ciclista chiricano Mohammed Méndez, junto a quien (entre el 14 y 22 de julio pasado) recorrió Panamá sobre una bicicleta tándem con la intención de promover el proyecto “ApuntoPedal-Panamá”, que sirvió para entregar 17 bibliotecas digitales, diseñadas para personas con discapacidad visual, a varias organizaciones que les brindan apoyo en varios puntos de la geografía nacional.

historia que motiva

Protagonistas. Luis Cueva (asiento de atrás) y Mohammed Méndez manejan la bicicleta tándem, que consta de dos pares de pedales y dos asientos (piloto y copiloto).


¿De dónde surge la iniciativa de fundar “ApuntoPedal”?

“Perdí la vista hace 14 años cuando era piloto de helicópteros de la Fuerza Aérea de Ecuador, ya que tuve un accidente. En esa oportunidad me enviaron a capacitarme a un instituto en Estados Unidos. Allí aprendí computación y a utilizar las bibliotecas para personas con discapacidad visual. Cuando regresé a mi país en el 2000, fundé el sistema de bibliotecas y centros de cómputo.

Durante mi estadía en Estados Unidos, un profesor me invitó a montar en bicicleta tándem y nuevamente retomé lo que era el deporte. Siempre me gustó participar en media maratones y maratones. Con base en ese momento, que disfruté tanto, me percaté de que el deporte para las personas con discapacidad es bastante limitado. Una de las oportunidades que mejor se me presentó, para ejercitarme, fue montar este tipo de bicicleta y en el 2008 comenzamos el primer proyecto: ApuntoPedal-Ecuador”.

Tras el accidente, ¿qué pasó por su mente?

“Hubo un cambio radical en mi vida, ya que tuve que dejar de volar. Pero no añoro ni extraño eso, porque he disfrutado tanto desde que perdí la vista. Aunque los primeros meses sí fueron frustrantes, inmediatamente después del accidente me incorporé y me di cuenta de que estaba ciego, lo único que me dije fue: Dios mío, quiero vivir.

Nunca le reproché (a Dios) el haber perdido la vista. Simplemente, pisé la tierra y acepté mi situación. Me dije a mí, voy a vivir y a disfrutar siendo ciego”.



¿Cómo lo ayudó su familia a superar este incidente?

“Tengo dos hijos, uno de 18 años y otro de 21, que estaban pequeños cuando perdí la vista. En ese entonces, mi hijo menor me decía que tenía un papá cuatro por cuatro, porque, como soy ciego, me podía llevar a cualquier lado. Mi esposa y mis hijos han sido de gran apoyo para mí y me han acompañado en este proyecto que tiene entre sus objetivos el acceso gratuito a la información, cultura, entretenimiento para las personas con discapacidad visual y adultos de la tercera edad, a través de la donación de las “tiflotecas”, que son bibliotecas en audio y texto digital. Cada una cuenta con 60 mil obras.

¿Por qué reparte las bibliotecas en bicicleta?

“Con esto fomentamos el uso de un medio alternativo de transporte para un mundo sin polución y también incentivamos el deporte en personas con discapacidad”.

¿Cómo se hizo realidad este proyecto en Panamá?

“Gracias al apoyo de Tower Bank en el auspicio total de este proyecto, pudimos recorrer desde la ciudad de Panamá hasta Chiriquí. En el camino visitamos las sedes de varias organizaciones que ayudan a personas con discapacidad visual, entre ellas el IPHE y la Escuela Helen Keller, donde hicimos entrega de las “tiflotecas”.

Después de Panamá, ¿dónde implementará su proyecto?

Por el momento, estamos en conversaciones para poder ejecutar el Proyecto ApuntoPedal-Chile, donde haría un recorrido desde la ciudad de Santiago hasta Puerto Montt y, si eso se da, el siguiente proyecto sería ApuntoPedal-Estados Unidos”.

¿Qué siente cuando una persona le agradece por ayudarla a leer?

“Es una satisfacción tremenda. Cuando comenzamos a entregar las bibliotecas en el año 2008, una persona me dijo: Pero si los ciegos no leen, para qué les entregas eso. Claro que no leen, si nadie les ha dado que leer. Nuestra meta inicial es que la persona a quien le entregamos la “tifloteca” lea, y ya para nosotros eso es ganancia”.



y no quejamos....

comenten....
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
7visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

r
rokolo021🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts11
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.