El continente africano es la cuna de la humanidad, pues aquí, hace más de un millón y medio de años, científicamente se ha dicho que el curso de la evolución comenzó a dar origen a la especie a la que pertenecemos nosotros, los hommo sapiens. Es por lo tanto contradictorio que habiendo empezado este proceso en este continente, en la actualidad sea el menos favorecido en cuanto a desarrollo social y económico. Cuántas veces hemos leído y oído que erradicar el hambre es posible. Sólo se precisa aquello que el cabizbajo mendigo reclama, la voluntad ¡Simplemente es eso! ¿Por qué no se consigue?, ¿qué y quién hay tras el problema? Pasar hambre y que no pase de largo es hoy toda una injusticia que digerir. Mientras un 15% de la humanidad se da de tortas para conseguir una mijita de pan, otros comen menú a diario; un desequilibrio más entre la saciada sociedad de consumo y la de necesidades al descubierto. Ni tercer mundo ni habitantes de segunda clase, todos merecemos un trocito que llevarnos a la boca. Medio mundo se pesa obsesionado cada mañana pisando suavemente la báscula para no ver aumentar la cifra de su calvario ni la curva de su acomplejada felicidad, mientras que el otro medio sólo piensa en la escasez de alimento. Si en este contexto fuera certero eso de "muerto el perro se acabó la rabia", el problema ya no existiría, pero el caso es que desgraciadamente numerosos habitantes del planeta continúan pasando más hambre que el perro de un ciego y ven como la muerte se les come. Y si fuera bien cierto que el hambre agudiza el ingenio, África sería rica y Europa empezaría a guardar la ropa antes de continuar su nado hacia la nada. Cuando se junte el hombre con las ganas de comer y tome por los cuernos lo que sucede en África, podremos decir que ha dejado de tener hambre de intereses y de jugar al comecocos. El problema del hambre en África es solo la punta del iceberg del problema de la pobreza y la desnutrición a nivel mundial. A la fecha y de acuerdo a estudios realizados por UNICEF e informes presentados por representantes de la ONU se sabe que más de la mitad de la población de África necesita alimentos de manera urgente. Según la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), son 27 los países del África que necesitan ayuda de manera inmediata. En ellos se cuentan evidentemente países como Angola y Somalia. Estos países afectados, no sólo por el problema del hambre, deben en gran parte su situación a las constantes sequías y los conflictos armados que se presentan entre regiones limítrofes Malawi, Kenia y Zimbabue. Es debido a la sequía que la agricultura africana está en crisis. El mal tiempo y el calor constante unido a una mala distribución de sus recursos logísticos hacen del continente africano un sector vulnerable en temas de desarrollo agrícola, como lo muestra el Instituto de Investigación sobre las Políticas Internacionales de Alimentación. Ellos también han informado que esta situación ha tenido como consecuencia primaria que 200 millones de personas de diferentes regiones del África resulten con serios problemas de desnutrición. Hambre en África... ¿Por qué? África vuelve a acaparar la atención de los medios de comunicación en España, cosa poco habitual. Y como suele suceder siempre, es por una noticia que tiene que ver con catástrofes: desde hace pocas semanas sabemos que hay una situación de urgencia extrema en Somalia y otras partes del Cuerno de África, donde millones de personas sufren una hambruna sin precedentes. Varios miles han muerto ya. La FAO ha celebrado una cumbre en Roma, en la que ha declarado que 10 millones de personas necesitan ayuda de urgencia, no sólo en Somalia sino también en Yibuti, y en partes de Sudán, Etiopía, Kenia y Uganda. Dice Naciones Unidas que se necesitan mil quinientos millones de dólares para hacer frente a esta catástrofe, pero hasta la fecha solo ha podido reunir la mitad. Haciendo un poco de memoria, la primera vez que en España escuchamos hablar de hambre en África fue en 1968, cuando comenzó la crisis de Biafra, en Nigeria. Pocos años más tarde, la hambruna de Etiopía de 1985 saltó a los medios al ritmo de los conciertos de «We are the world». Hoy, como en años anteriores, seguimos quedándonos en la superficie y no acabamos de entender por qué hay hambre en África. En realidad hay muchas Áfricas, y hay también distintas causas. En el caso de Somalia está claro que el origen de este desastre hay que buscarlo en la durísima sequía que asola esta región desde hace años. Y las cosas se agravan con el estado de guerra que se vive en el sur del país, donde los rebeldes islamistas de Al Shabab no permiten la entrada a las agencias humanitarias y además niegan que haya hambruna. Ni que decir tiene que fanáticos de este pelaje a los que les importa tres pitos su propia gente, agravan la situación hasta extremos insospechados. Y algo más podrían hacer los dirigentes africanos, que últimamente se dedican mas a proteger a sus peores dictadores que a buscar soluciones para tragedias como esta que afectan a su pueblo. Desde que la Unión Africana decidió intervenir en Somalia, solo Uganda y Burundi han aportado tropas, y esta claro que no dan abasto para vérselas con estos criminales. Si en lugar de hacer reuniones en lugares de superlujo (como la reciente y vergonzosa cumbre de la Unión Africana en Lipopo, el enclave de lujo construido por Obiang en Guinea Ecuatorial) para gritar a la Corte Penal Internacional que no toquen a Gaddafi o que no se metan con el genocida sudanés Omar el Beshir, se dedicaran a buscar soluciones para sus pueblos, otro gallo cantaría. Pero en África hay situaciones muy distintas. Donde estoy trabajando durante las ultimas semanas, a las afueras de Goma (R D Congo) todos los días veo muchos niños con desnutrición aguda. Y sin embargo, esta región del Kivu es una de las más fértiles de África. Son niños de familias desplazadas por la guerra que han perdido sus tierras a manos de señores de la guerra, algunos de los cuales viven como marajás y están integrados en el ejército congoleño. Cuando yo trabajaba en el norte de Uganda se daba el mismo contrasentido : casi dos millones de personas vivían -vivieron hasta hace cuatro años- en campos de desplazados a causa de la guerra, y no tenían acceso a sus fértiles tierras a pocos kilómetros de estos campos. Recuerdo haber visto a decenas de personas morir envenenadas porque estaban tan desesperadas que se comían las semillas - tratadas con conservantes tóxicos- repartidas por distintas ONG. Es cierto que en África hay muchas zonas donde llueve poco. Pero hay soluciones si se ponen los medios. En la ONG donde trabajo empezamos en Enero de este año un proyecto en el Norte de Etiopia, la region del Tigray. Allí llueve unos dos meses al ano y los campesinos apenas alcanzan a consumir unos 200 kilos de grano al año. Pensemos que un europeo, según la FAO, consume algo mas de 700 kilos de cereales al año. Gracias a tres kilómetros de canales de riego y un sistema de represas, cientos de familias han triplicado su producción. Esto se ha hecho gracias a una financiación de 80.000 euros de la AECID. Con proyectos así, se pueden resolver problemas de este tipo a largo plazo. Pero con los famosos recortes de la crisis en España, fondos utilizados para proyectos de este tipo se han reducido enormemente, cosa por otra parte por la que nadie se queja lo mas mínimo en nuestra sociedad española, donde la verdad es que estos problemas nos siguen trayendo al pairo. Y no olvidemos que durante los últimos años ocurre un nuevo fenómeno que agrava el problema de la inseguridad alimentaria. Paralelo a la crisis económica, los alimentos se han convertido en objeto de especulación en mercados bursátiles, y esto ha hecho que se disparen sus precios. Y no olvidemos que en África hoy día mucha gente ya no vive de lo que cultiva, sino de lo que compra, como en cualquier parte del mundo. Y esto se agrava con el acaparamiento masivo de tierras por parte de compañías extranjeras que se da hoy en mas de la mitad de países africanos. Al mismo tiempo que se buscan soluciones de emergencias, no estaría de más ocuparse de cambiar estos sistemas que agravan la situación alimentaria en un continente que sigue sufriendo hambrunas más que otras partes del mundo. Mira estas dos fotos y piensa las diferencias que hay entre un niño alegre, alimentado, educado y con un gran futuro por delante, y por otro lado se ve a un niño deseoso de todo aquello que puede llegar a imaginarse,principalmente comida, educación y salud. Si tienes las dicha de tener a un hermanito o un hijo cuídalo y llénalo de todo tu amor porque en el mundo existe muchos niños que sufren todos los días por no darles lo que puedes dar a tus hijos. si quieres que te amen ama y se digno de ser amado. Uno nunca sabe la gran felicidad que un sencillo acto de bondad puede dar porque lo que importa en la vida es la manera como nos tratamos los unos a los otros. "Donde la esperanza no existe, no puede existir el esfuerzo" Mientras otros comen lo poco que tienen otros disfrutan de grandes manjares de comida al día. La gente siempre culpa las circunstancias por lo que es. Yo no creo en las circunstancias. Aquellos a quienes les va bien en este mundo son los que se levantan y buscan las circunstancias que quieren, y si no las pueden encontrar, las crean. Son pocas las veces que nos llegan grandes oportunidades de ayudar a otros, perop a diario nos vemos rodeados de pequeñas oportunidades de hacerlo. Hay personas que llegan a nuestras vidas y pronto se van. Hay otras que se quedan durante algún tiempo y dejan huella en nuestro corazón. Y ya nunca, jamas, volvemos a ser los mismos. El mejor regalo es una porción de ti mismo porque dar placer a un solo corazón mediante un solo acto es mejor que mil cabezas inclinadas en oración. Un Minuto de Reflexión: link: http://www.youtube.com/watch?v=KNtrYvyTsCM&feature=related
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