Que tal Gente!, bueno esto es simple, hoy les vengo a traer el Remake de Beyond My Eyes, ¿por que el remake de Beyond My Eyes?, Hubo 2 razones, una de ellas es que mas de la mitad de los capítulos al leerlos simplemente no me gustaron en lo mas mínimo, simplemente mi ortografía era mucho peor que la de ahora y la segunda es que no me había gustado el rumbo que había tomado la historia, así que bueno, espero que les guste.
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Paso aproximadamente 1 mes desde que Haytham recupero la vista. Los primeros días le fueron realmente complicados, no se acostumbraba al hecho de que podía ver absolutamente todo, aunque como todo logro adaptarse. Pero como Marcus ya había adelantado, un nuevo entrenamiento iba a comenzar, ahora era el verdadero momento en el que Haytham iba a sentir dolor, el momento en el que se demostraría si el era capaz de lograr su venganza.
En estos momentos, alumno y maestro se encontraban fuera de la base, justo delante de esta. Los 2 estaban entrenando, Marcus estaba sin ningún rasguño alguno, solo un poco de sudor caía por su cuerpo, aunque era lo normal, probablemente habrían estado horas allí. Mientras que Haytham estaba lleno de moretones, de su boca y nariz desprendía sangre y al igual que su maestro, estaba sudando, aunque el doble que el, tal vez el triple.
Marcus corrió hacia Haytham. parecía decidido a todo. Al llegar hasta el, le lanzo un derechazo en el rostro, el cual Haytham logro cubrir llevando sus brazos delante de el. El puño de Marcus impacto en los brazos de Haytham, ni bien esto sucedió, su alumno contraataco con una gran velocidad, lanzandole un izquierdazo el cual iba dirigido a su abdomen. Antes de que los nudillos del joven llegaran siquiera a rozar el cuerpo del hombre, este ultimo con una gran destreza lo tomo de la muñeca, acto seguido comenzó a doblar aquella muñeca, provocando que Haytham se arrodille y su expresión sea de completo dolor.
- Esto, mi querido alumno, en una batalla de verdad ya hubiera sido tu fin - Dijo Marcus, doblando aun mas la mano de Haytham - La doblarían mucho mas de lo que yo la estoy doblando ahora mismo, hasta el punto de rompértela y dejártela inutilizable.
El dolor que Haytham sentía era inmenso, debía liberarse de aquella presión. En un intento desesperado por sacarse de encima a su enemigo le lanzo un derechazo directo al rostro, el cual al igual que su ataque anterior, fue interceptado.
- Quien recibe la presión lo único que quiere hacer es huir de ese horrible dolor, y lo primero que intenta hacer es lanzar un golpe en el rostro, el cual nunca sirve, ya que es completamente predecible - Continuo Marcus - Aunque continuando, con el procedimiento, un enemigo de verdad al romperte la muñeca te levantaría, te estamparía en el suelo como un trapo y por ultimo te aplastaría la cabeza como a una manzana -
Tras decir esto ultimo, saco una sonrisa un tanto perturbante, incomodando mucho a Haytham, quien trago una cantidad considerable de saliva.
- ¿Pero no queremos romperte la muñeca aun, no? - Pregunto Marcus, como si se burlara.
Haytham no contesto, esto provoco que la sonrisa de Marcus se borro, pasando a ser una expresión de disgusto.
- ¡Contéstale a tu maestro, es una falta de respeto, maldito insecto! - Dijo con furia Marcus, doblando aun mas la mano de su pupilo.
Haytham tras esto ultimo dio un grito bastante fuerte, esto tal vez ya era demasiado para un entrenamiento.
- N-no maestro, no rompas mi muñeca - Contesto Haytham, su voz sonaba muy adolorida.
Marcus nuevamente sonrió.
- Eso pensé -
De un momento a otro soltó a Haytham, provocando que este ultimo retroceda unos pocos pasos. De todas formas antes de que Haytham pudiera ponerse nuevamente en guardia. Marcus se adelanto hacia el, llevando su rodilla a su abdomen, impactando de lleno. Haytham antes de que pudiera escupir debido al gran rodillazo fue interrumpido por un derechazo hacia su mentón, el cual lo derribo.
Haytham, quien estaba en el suelo completamente abatido, "miraba" con agotamiento el cielo, era realmente agradable, el sol era imponente, parecía que estuviera por caer sobre la tierra, listo para quemar todo. Aunque la vista de Haytham fue interrumpida por Marcus, quien se paro delante de el, impidiéndole seguir viendo el cielo. Su rostro reflejaba cierta molestia.
- Muy bien joven, te dejare descansar hasta el atardecer, luego de eso seguiremos y espero que puedas aunque sea golpearme en el rostro - Dijo Marcus un tanto calmado
Tras eso se dio la vuelta y camino hacia la casa, aunque se detuvo en los escalones que conectaban con la entrada de la casa. Seguido a eso busco de su bolsillo un cigarro, seguido por su encendedor, por ultimo encendió el cigarro, el cual llevo a su boca.
- Oye, Haytham - Dijo Marcus
- ¿Que sucede? - Pregunto Haytham
Marcus sonrió aun con el cigarro en la boca, no miraba a Haytham, solo miraba el suelo, como si ignorara a su alumno.
- La próxima que te tenga atrapado tu brazo te dislocare el hombro - Dijo Marcus, su voz era muy sincera...
Ahora, tanto maestro como alumno se encontraban descansando tras un intenso entrenamiento, bah, mas bien dicho un intenso entrenamiento para el alumno mas que para el maestro. Haytham, quien intentaba recuperar el máximo de sus energías. El joven miro con curiosidad a su maestro, quien parecía estar sumergido en sus pensamientos, pensamientos de los cuales seria despojado tras la siguiente pregunta.
- Maestro -
Marcus, quien volvió en si dirigió su rostro hacia Haytham.
- ¿Que sucede? - Pregunto Marcus
- Es que quisiera saber, ¿Como perdió sus ojos? -
El maestro suspiro un tanto relajado, como si estuviera esperando esa pregunta.
- Yo no perdí mis ojos, solo perdí la visión, Jack no tuvo la suerte de arrebatarme los ojos. - Contesto risueño.
Haytham al recibir la respuesta pareció sorprenderse, dado que escapar de Jack aun con los ojos parecía un gran logro, es decir, el temor que generaba aquel monstruo era increíble, te podía dejar paralizado como una droga.
- ¿Y como lograste escapar, como lograste hacerte poderoso?, ¿al igual que yo tuviste un maestro? -
Tras esta ultima pregunta la expresión de Marcus cambio completamente, a una expresión de desconcierto, acto seguido llevo su mano derecha a su rostro, como si intentara recordar algo de lo que había sucedido, Haytham a todo esto lo miraba sin entender la situación.
- Es curioso porque no recuerdo casi nada de mi pasado... Solo sabia que en el futuro tendría que salvar a alguien... Alguien que tal vez... Tal vez cambiaría el futuro -
Esto ultimo sorprendió por completo a Haytham, aunque no sabia que lo sorprendía mas, si el hecho de que su maestro padecía amnesia o que supuestamente alguien le había dicho que el podría ser el destinado a cambiar el futuro... Lo único que pudo hacer fue pararse abruptamente, como si eso hiciera que Marcus recordara algo.
- ¿A que te refieres con cambiar el futuro?, ¿Me estas diciendo que mi batalla contra Jack puede decidir el futuro de la tierra? - Pregunto un tanto preocupado Haytham.
Al recibir esta pregunta, el hombre puso una expresión firme, como si intentara calmar las cosas, aunque en el fondo de ese rostro completamente serio se podía ver algo, como decirlo, como si intentara ocultar algo, algo que podría ser importante, pero que tal vez seria mejor no decir, ya saben, a veces es mejor una mentira piadosa que una verdad dolorosa.
- No lo se Haytham, tal vez tu no seas el indicado, tal vez quien me lo dijo estaba loco, probablemente no lo seas tu - Dijo Marcus, intentando transmitir tranquilidad - Ademas, Jack es un psicópata, pero seamos realistas, ¿Que visión tendría el?, ¿Matar a todos?, eso es imposible, nadie puede exterminar a la humanidad -
Al oír esto, Haytham, se relajo un poco, hasta el punto de sacar una pequeña sonrisa, Marcus tenia razón, era imposible que aquel tipo pudiera hacer algo que implicara el futuro de todo el mundo, era simplemente imposible...
Las horas pasaron así como pasaron los días, como pasaron las semanas, y por ultimo los meses. Meses en los cuales Haytham se había entrenado en todas sus cualidades físicas. Peleando día tras día, aumento sus habilidades de pelea. Saltando por los arboles e inclinándose en las ramas de estos aumento su equilibrio. Gracias a la meditación su percepción y su forma de pensar en las batallas se pulieron muchísimo. El joven sin darse cuenta, se había convertido en un luchador.
Tanto maestro como alumno se encontraban nuevamente fuera de la base, ambos estaban separados unos 5 metros, pero esta vez, algo era diferente, se notaba los cambios en el aprendiz, se podía sentir como la firmeza que había conseguido en los últimos meses habían afectado en el, era otra persona.
Sin decir nada, los 2 comenzaron a correr hacia el otro. Haytham fue el primero en atacar, lanzando un derechazo el cual iba dirigido hacia el rostro de Marcus, quien logro evadir ese ataque moviéndose hacia la derecha, ni bien esquivo aquel ataque contraataco lanzandole una patada en la tibia, la cual si daba en esta lo destabilizaria por completo.
Pero sorpresivamente, Haytham logro esquivar el ataque, dando un salto de unos centímetros, ahora quien estaba completamente vulnerable era el maestro, dado que tenia su cuerpo completamente adelantado, a tan solo centímetros de la rodilla de Haytham, rodilla la cual dirigió sin dudarlo hacia el pecho de Marcus. En una maniobra sorpresiva, Marcus, logro defenderse del rodillazo de su alumno, tomándolo con su mano derecha, ahora, nuevamente tenia mejores posibilidades el hombre experimentado.
- Ya aprendí esto, maestro - Dijo Haytham, sonaba muy confiado
Tras decir esto ultimo, Haytham, tiro todo su peso hacia el suelo, en el cual se apoyo con sus 2 manos. La posición que llevaban los dos ahora era un tanto extraña, con Marcus tomando a su aprendiz de la rodilla derecha, mientras que este ultimo llevaba sus manos hacia el suelo, como si hiciera una vertical.
- Rindete Haytham, te tengo tomado de tu rodilla, básicamente he cortado tu movilidad, dado que estoy apretando con tanta fuerza que corta tu circulación - Dijo Marcus
Haytham saco una pequeña sonrisa, la confianza aun no se iba en el.
- El que debería rendirse eres tu - Contesto Haytham con firmeza
Tras decir esto ultimo comenzó a hacer fuerza con sus piernas, inclinandolas hacia su lado, intentando completar la vertical, que su maestro le prohibía al tomarlo de su rodilla. Esto, causo la sorpresa de Marcus, quien no podía contener las piernas de Haytham.
- "El mocoso hijo de puta me quiere voltear que sus piernas" - Pensó con ira Marcus
Comenzó a apretar mas la rodilla de Haytham, quien al sentir el apretón de Marcus sintió un leve dolor, aunque como dije, fue leve, no le impidió seguir haciendo fuerza con sus piernas. Y tras una fiera lucha, los brazos de Marcus se debilitaron, ya no podía sostener mas a Haytham, lentamente soltó la rodilla del joven, quien al sentir como su entrenador lo soltaba uso todas sus fuerzas en sus piernas, elevándolo en el aire. Ahora Haytham estaba sosteniéndose con sus manos, aunque lo mas sorprendente de esto, es que en sus piernas aun sostenía a Marcus.
- ¡He ganado! - Grito Haytham.
Tras ese grito de euforia separo sus piernas a una gran velocidad, provocando que Marcus se suelte por completo. En ese mismo instante, el joven hizo una maniobra con sus manos, en la cual volteo por completo su cuerpo, al igual que sus piernas, las cuales quedaron en una perfecta posición para golpear a Marcus.
Y así fue, el talón derecho de Haytham descendió a una velocidad increíble, impactando con mucha violencia en el pecho de Marcus, quien al sentir la brutal patada que había recibido escupió un poco de sangre, la cual cayo sobre su rostro dado que estaba en el aire, por ultimo cayo un tanto mal sobre el suelo debido al impulso que recibió tras el golpe. Segundos después, cayo Haytham, aunque este ultimo cayo con una sonrisa en su rostro.
Sin perder tiempo alguno, Haytham, se paro, camino hasta Marcus y por ultimo, puso su pie en el pecho de un maestro derrotado. El alumno había superado al maestro. Los 2 se miraron fijamente al rostro, sonrieron y por ultimo, el aprendiz estrecho su mano hacia la de su maestro, levantándolo tras el increíble golpe.
- Eres increíble muchacho, en 1 año haz logrado conectarte con tu alma y pudiste perfeccionar tus habilidades físicas -
Haytham bajo la cabeza, demostrando respeto.
- Gracias, maestro - Dijo Haytham.
En ese momento el silencio se adueño por completo, solo se oía la bella briza del viento , la cual impactaba suavemente en las únicas 2 personas que habitaban el lugar. Marcus llevo su mano hacia el hombro de Haytham, quien al sentir el tacto de este ultimo se sorprendió mucho, probablemente seria la primera vez en todo el año que había pasado que Marcus lo había tocado sin golpearlo.
- Esta noche te daré un regalo, pero aun falta para la noche, te ganaste un descanso, dirígete a la ciudad y resuelve todo lo que tengas que hacer... Y con eso ya sabes a lo que me refiero... - Dijo Marcus.
Haytham al oír esto sintió una sensación muy extraña en su estomago, esto que le había dicho su maestro se refería con ir a visitar a Katniss... En todo el año que había pasado... Nunca habia podido ver a su hermana, la cual aun echaba tanto de menos, no había una noche en la que no soñara con ella, no había un momento en el que no pensara en ella, la cabeza del joven se resumía en una palabra, y esa palabra era "Katniss".
- Muchas gracias... Maestro... - Dijo Haytham, sonaba un tanto apenado.
- No hay de que, ve a darte una ducha y dirígete a la ciudad, usa mi auto -
Al oír esto ultimo se sintió un tanto confuso, dado que el no tenia licencia para conducir.
- Pero maestro, yo no tengo licencia - Dijo Haytham.
Marcus saco una pequeña carcajada.
- ¿Y piensas que yo la tengo?. - Dijo Marcus - Esa ciudad es una mierda, puedes hacer lo que quieras y nadie te dirá nada, porque a fin de cuentas, así es el ser humano, el mas fuerte tiene todo a su alcance y el mas débil come mierda, día tras ida...
El joven no dijo nada sobre eso, solo se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la base, una ducha es lo que necesitaría. Mientras que Marcus se quedo afuera, mirando hacia la nada, aunque rápidamente se sentó sobre el pasto a toser un poco, ese golpe que había recibido lo había afectado bastante al parecer.
- Mierda... No hay dudas de que es hijo de el... Eso... Eso me da pánico... Al final de todo esto... ¿Quien sera el verdadero peligro? - Murmuro en la soledad.
Acto seguido se desplomo en el frió pasto, estaba agotado, los últimos meses de entrenamiento habían sido completamente agotadores, y un hombre de casi 50 años no tenia la vitalidad de uno de 17...
Habría pasado media hora, en la que Haytham se baño y comió algo, estas cosas las hizo con mucha lentitud, dado que le daba pánico el hecho de volver a la ciudad, la ciudad en la cual era una supervivencia día tras día, la ciudad en la que su hermana murió, en la cual tal vez Jack ande suelto, le daba terror, era algo que simplemente le daba pánico.
Pero también le daban fuerzas el hecho de sentir que tenia que visitar a su hermana, tenia que verla, no podía morir sin volver a verla, aunque claro, no de la forma que el quería verla... Respiro profundamente, salio de la casa, se dirigió hacia la camioneta de Marcus y por ultimo la encendió, yendo hacia la Gran Ciudad.
Habra pasado una hora, en la que manejo por las vacías rutas, que para ser sincero, realmente parecía una ruta de esas típicas películas de horror, me atrevería a decir que estas daban mas miedo, dado que veías un auto rara vez, era como si nadie se atreviese a salir de aquella ruta, váyase a saber por que... Pero al final, llego a la ciudad.
Ni bien entro en la ciudad redució la marcha, dado que si iba a grandes velocidades se terminaría estampando contra un poste de luz o algún árbol. Mientras iba con lentitud por las calles podía ver la miseria de la Gran Ciudad, que falso le queda el "Gran" a esta ciudad, pensaba Haytham, quien veía con impotencia lo horrible que era la ciudad.
Gente empobrecida, hombres, mujeres, niños y ancianos durmiendo en los callejones con ropas completamente sucias y desgastadas, pasando por el frío del invierno. Eso no era todo, las calles agrietadas y los edificios descoloridos no ayudaban al horrible panorama de la ciudad, una ciudad tan sucia, botellas, papeles, bolsas, preservativos, entre muchas otras cosas tirados por las calles, dando ese gran aspecto a suciedad...
- "¿Por que esto no me apena realmente?" -Pensó el joven
Era una triste realidad tal vez, con todo lo que paso, con el entrenamiento que recibió... Haytham aprendió algo inconscientemente... "La vida es dura, muy dura y siempre te querrá arrodillar, pero por mas que lo intentes, no podrás ayudar a otros, tienes que concéntrate en ti mismo y dejar que los demás no se dejen doblegar por la vida misma..."
Eso sonara como un cobarde, como un débil, como un desalmado quizás... Pero es la dolorosa verdad, es imposible ayudar a otro en su vida, es... es así, naces, creces, te desarrollas, luchas por sobrevivir, te esfuerzas por superar a la vida, remas, remas, remas, remas, remas, remas y te cansas de remar, que llegas a un punto en el que dices "¿Que sentido tiene todo esto?". Y ahí es cuando tu valor demuestra si realmente eres fuerte para esta vida... O si solo eres comida de los ganadores... Tu elijes... Ser un vencedor o un perdedor...
Haytham así siguió, manejando por las horribles calles de la ciudad hasta llegar al cementerio, al leer la palabra cementerio esa desagradable sensación que había sentido anteriormente en el estomago volvió a aparecer, pero esta vez era mas intensa, poco a poco sentía como ese dolor psicológico lo mataba. Aun así, sintiendo ese gran dolor se bajo del auto y camino lentamente hacia el cementerio.
Al entrar al cementerio comenzó a buscar la tumba de su hermana. Tardo mas de lo esperado una media hora aproximadamente, pero la encontró... Allí estaba, tallado el nombre, Katniss Black, arriba de una tumba relativamente nueva, pero como toda tumba seguía siendo horrible, depresiva... Nada bueno podía provenir de una lapida...
Leer el nombre de su hermana lo desplomo por completo, fue un golpe emocional demasiado grande, cayo lentamente de rodillas, estaba tan destruido, todo lo que lo fortaleció en el año aquí lo devasto por completo. Con debilidad llevo su mano derecha hacia aquella lapida, apoyando levemente sus dedos sobre esta.
- Hermana... Hermanita... - Dijo Haytham, su voz estaba completamente destrozada
Nuevamente su corazón había roto en llanto, pero sus "ojos" no se lo permitan... No había tortura mas cruel para alguien que perder a un ser querido y ni siquiera poder llorar por el, sonara estúpido, dado que llorar no arregla nada, pero llorar era algo que desquitaba a la persona, algo que le descargaba sus penas y simplemente era ese momento donde no te importaba demostrar tu dolor, es el momento donde tal vez te puedas despedir de aquella persona...
Haytham bajo su rostro, notando que en su tumba habían unas rosas, unas rosas las cuales eran muy especiales, esas flores eran las flores preferidas de Katniss, Tal vez en el momento se pregunto quien le había dejado las flores, pero no importaba mucho, no afectaba nada, y era un bello detalle, un detalle que le traía buenos recuerdos...
Tras el susto que me había pegado Katniss, nos dirigimos al lugar que tanto nos gustaba, un pequeño lago que estaba justo a los alrededores del bosque, era muy bello ver el atardecer allí y posteriormente ver las estrellas reflejadas en aquel lago, era algo realmente digno de apreciar.
Al llegar al lago tanto Katniss como yo nos detuvimos a mirar el lago, siempre lo hacíamos a decir verdad, porque nosotros pensábamos que esa es una de las cosas maravillosas de la naturaleza tal vez, nunca seria igual, algo, tal vez la mas mínima diferencia, siempre la naturaleza cambiaba y siempre eran cosas bellas.
Aunque lo que era realmente encantador de aquella vista eran las montañas que se podían distinguir muy a lo lejos, aquellas montañas que decían que estaban prohibidas para el ser humano, dado que los peligros que habitaban allí eran increíbles. Las leyendas dicen que algunos humanos decidieron escalar esas montañas, supuestamente algunos no regresaban, mientras que lo que regresaban se suicidaban a los pocos días de volver, decían que las extremas condiciones climáticas y las amenazas constantes hacían llevar a la locura a aquellas personas...
Eran las 6:50, en minutos el sol se iría, se ocultaría en el lago, dando paso a la luna y sus majestuosas estrellas. Katniss y yo buscamos un árbol en el cual recostarnos para pasar el rato. Encontramos un árbol que parecía ser realmente anciano, dado que su corteza se podía arrancar y su altura era colosal.
Yo me recosté sobre el árbol y Katniss se recostó delante de mi, apoyándose sobre mi pecho. Pasaron los minutos y poco a poco el sol se fue ocultando, dando a la vista una imagen realmente placentera al ver como el sol se ocultaba...
- Somos realmente pequeños al lado del sol, eh, hermano - Dijo Katniss.
- Cierto, nosotros somos... Somos realmente pequeños al lado del sol... -
Paso una hora, el sol ya se fue y ahora llego la luna, acompañada por las estrellas, hoy el cielo estaba bañado en estrellas, mires hacia donde mires, una estrella rodeaba la masa negra. Esto, de todas formas, nos gustaba mas que ver el atardecer, era muy relajante, y simplemente nos daba esperanzas...
- Oye, hermanito - Dijo Katniss
- ¿Que sucede Kat? -
- Nosotros somos diminutos al lado del sol, ¿verdad? -
Yo al recibir esta pregunta afirme con la cabeza.
- Entonces... ¿Somos como estrellas? - Pregunto nuevamente.
- Ojala lo fuéramos... Sufriríamos menos... - Dije un tanto triste.
Decir esto ultimo me dejo un poco tocado, dado que día tras día recibíamos los golpes de nuestro padre, aunque me dolía mas ver los golpes que recibía Katniss que recibirlos yo...
- Lo siento... No debería haberlo dicho... - Dije, intentando calmarme
- Que mal... Yo quería ser una estrella... - Dijo ella un tanto desilusionada.
Esto ultimo me dejo un tanto mal, dado que había puesto mal a mi hermana. Estaba por tratar de decirle algo, pero sin saber porque gire mi cabeza, viendo una rosa, era realmente bella... Y no se por que me daba... ¿Esperanza?, era algo que no podía explicar.
Tome aquella flor, le arranque el tallo y mire a Katniss con una sonrisa.
- ¿Sabes Kat?, Para mi ya eres la estrella mas brillante que puede existir en la tierra - Dije, mientras llevaba mis manos hacia su cabello.
- ¿Que haces? - Pregunto ella con curiosidad.
- Ya veras... -
Lentamente ate la flor al cabello de Katniss, no fue fácil a decir verdad, es como explicarlo, nunca había atado una flor a un cabello y bueno, razones obvias quizás...
- Listo, mírate en el reflejo del agua - Le dije
Ella se paro bruscamente, y en cuestión de segundos ya estaba a las orillas del lago, mirándose en el reflejo. Giro su cabeza 2 o 3 veces, llevo sus manos hacia el cabello viendo como le quedaba, en determinado momento se quedo callada, no entendí que estaba haciendo, me estaba por acercar para preguntarle si pasaba algo pero...
En el momento que di un paso hacia adelante ella se abalanzo hacia mi, dándome un abrazo, el cual provoco que pierda el equilibrio y caiga contra el árbol, golpeándome la espalda.
- Mierd--
- ¡Me encanta! - Dijo Katniss interrumpiendo mi insulto
No tenia palabras, solo le respondí el abrazo, dándole un abrazo mas fuerte.
- Te quiero, hermana... - Murmure
- Y yo a ti, hermano... - Contesto ella.
Nos quedamos así unos cuantos minutos, nos olvidamos del tiempo, solo nos perdimos en aquel abrazo... Pero como todo, tiene que terminar, nos separamos lentamente, mire a Katniss un poco triste, dado que tenia que decir algo que cortaría todo lo bueno.
- Ya es muy tarde... Tenemos que volver, si no papá nos golpeara otra vez y nos mandara a dormir al sótano... - Dije un tanto apenado.
Su expresión, al igual que la mía, paso a ser una un tanto triste, no dijo nada, solo afirmo con su cabeza. Sin nada mas que hacer nos dispusimos a volver a casa...
Esos recuerdos pasaban por la cabeza del joven quien llevo sus manos hacia su rostro. Comenzó a palpar sus vendas, lentamente comenzó a sacárselas, sentía que tenia que hacerlo... Y así fue, sus cuencas oculares habían quedado completamente al descubierto, era realmente horrible, su rostro estaba muy desfigurado, mas que nada la parte que rodeaba sus ojos, se notaban las cicatrices y bueno, las cuencas eran evidentes.
- Soy... Soy un monstruo... - Murmuro el joven.
Tras decir esto ultimo cayo de rodillas, estaba completamente destrozado, era curioso, dado que era la primera vez que veía con atención su rostro. Sentía unas inmensas ganas de llorar, pero no podía, la tortura del joven era la vida de por si.
- ¿Yo que le hice a este mundo? - Se dijo a si mismo el joven, estaba completamente quebrado - ¿¡ACASO NACÍ PARA SUFRIR!?. ¿¡NACÍ PARA QUE EL MUNDO ME PISE UNA Y OTRA VEZ!? - Grito, parecía como si su tristeza se fuera.
Se paro de un momento a otro, acto seguido camino hacia la tumba que estaba detrás de la de Katniss... Era la tumba de su padre.
- ¿¡CREES QUE NO TE VI HIJO DE PUTA!? - Grito Haytham a la tumba - ¡TRATE DE NO ODIARTE, TRATE DE PENSAR QUE TENIAS ALGUNA VIRTUD!, ¡PERO ES SIMPLEMENTE IMPOSIBLE! -
Tras decir eso le dio una patada a la tumba.
- ¡ERAS UN BORRACHO INMUNDO, LO ÚNICO QUE HICISTE POR NOSOTROS FUE GOLPEARNOS, FUE ARRUINARNOS NUESTRA EXISTENCIA! - Tras decir eso, lanzo una nueva patada a la tumba - ¡ELLA MURIÓ SIN SABER LO QUE ES REALMENTE EL CARIÑO PATERNAL, LA OBLIGASTE A COSAS QUE LA PERTURBARON HASTA EL ULTIMO DE SUS DÍAS -
Cada vez las patadas se intensificaban mas, una, tras otra, agrietando la tumba de su padre. Aunque, en determinado momento se detuvo, llevando su cabeza hacia abajo, como si estuviera resignado.
- ¿Y sabes una cosa? - Dijo Haytham, parecía mas calmado - Jack la mato... Acabo con su vida... Pero tu... Maldita basura... La habías matado por dentro desde el primer día que la tocaste... -
Tras decir eso una especie de aura oscura comenzó a rodearlo.
- ¡Y POR ESO ME ALEGRO DE QUE TE ESTÉS PUDRIENDO EN EL INFIERNO! - Grito lleno de ira.
Tras decir eso lanzo una nueva patada hacia la tumba, pero esta vez fue, 5 veces mas fuerte que las anteriores, el golpe fue tan brutal que la lapida estallo en cientos de pedazos, los cuales salieron desprendidos por todo el lugar, exparsiendose por el suelo. Haytham quien respiraba muy agitadamente, se calmo un poco, acto seguido escupió sobre los restos de la tumba y se dio media vuelta.
- Y recuerda esto... Volveré... Volveré y te sacare de esa tumba, solo para enterrarte con Jack, porque las basuras como el y tu merecen ser enterrados en los peores lugares posibles...
Tras eso comenzó a caminar hacia la salida del cementerio, aunque algo le llamo la atención, algo que no era normal, el ramo de flores que estaba en la tumba de Katniss tenia una flor un tanto extraña, una flor completamente blanca, blanca como la nieve. El joven se agacho y tomo esa flor, mirándola con atencion.
Le daba una sensación tan... Tan deprimente, algo, algo le dolía mucho de aquella flor, ¿que seria?, ¿tal vez le recordaba a su hermana?, una bella flor, lastimada por sus diferencias, siempre recibiendo los pisotones de otros.
- Katniss... - Dijo Haytham, sonaba muy triste, mucho mas que antes
De pronto, sintió como algo salia dentro de el, algo que provenía de sus cuencas, era... Era una lagrima de sangre, ¿pero como?, eso era imposible. Lentamente lagrima tras lagrima comenzó a caer de sus cuencas, estas descendían lentamente por las mejillas del joven. Poco a poco, estas lagrimas comenzaron a caer sobre la flor blanca, tiñéndola con su color rojizo.
- Esto... esto es lo que aun hace que vivas... Y yo te llevare, junto conmigo, para que estés en los momentos que mas te necesite... - Murmuro Haytham.
Tras decir esto corto parte del tallo de la rosa, seguido a eso puso la flor en su pectoral izquierdo, tapando por completo aquel lado. Tras eso, se puso de pie y se dio la media vuelta, alejándose del cementerio...
La noche había caído, la luna se presentaba imponentemente, rodeada por la majestuosidad de las estrellas. Haytham, ya estaba nuevamente en la base, junto a Marcus, quien se encontraba encerrado en su habitación. Mientras que Haytham esperaba sentado en el sillón del living, miraba fijamente la pared, mientras en sus pensamientos se perdía.
Luego de unos 10 minutos, Marcus salio de su habitación, camino lentamente hasta el living, en sus manos llevaba una caja, la cual estaba cerrada, ¿que contendría aquella caja? . Al llegar al living, Haytham, volvió en si, llevando su atencion a su maestro, quien parecía estar muy serio.
- Esto sera mi ultimo favor por ti, ya te enseñe todo lo que te puedo enseñar, ahora las próximas enseñanzas las aprenderás por ti mismo... - Dijo Marcus mientras entregaba la caja.
Haytham tomo con delicadeza la caja, apoyándola sobre la mesa mas cercana que tenia, seguido a eso la abrió. Metió la mano en la caja y lo primero que encontró fue un mango... No, no solo uno, eran 2. Lentamente saco lo que estaba sosteniendo, para ver que había sacado 2 dagas, las cuales parecían estar en perfectas condiciones.
- Dagas... - Murmuro Marcus - En este tipo estuve evaluando tus condiciones y lo perfecto para ti serian armas rápidas, y por mas que parezcan inofensivas créeme que cortan... -
Haytham llevo una daga a su mano izquierda y la otra a la derecha, acto seguido comenzó a moverlas en sus manos, comprobando el peso. También lanzo unos cuantos cortes al aire, se podían notar que eran muy ligeras y le filo que llevaban era realmente bueno.
- Son ligeras como una pluma... - Murmuro Haytham.
Marcus asintió con una sonrisa en el rostro.
- Aun queda una cosa mas, lo mas importante de mi regalo... - Acoto Marcus.
Tras oír eso, Haytham dejo las dagas en la mesa y se acerco una vez mas a la caja. Llevo su mano dentro de esta, palpando tela, lo que había dentro de eso era ropa. Haytham lentamente saco la prenda que había adentro, mostrando un traje completamente negro, parecía ser abrigado, dado que llevaba una capucha y se podía cerrar con grandes botones negros.
Haytham tomo de los hombros el traje, acto seguido lo llevo a su espalda.
Paso lentamente sus brazos por las mangas del traje.
Comenzó a abrochar botón por botón, los 5 en total.
Por ultimo, llevo sus manos hacia atras, hacia su capucha, la cual lentamente cubrió su cabeza...
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NO TODAS SON KILLERS
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Marcus corrió hacia Haytham. parecía decidido a todo. Al llegar hasta el, le lanzo un derechazo en el rostro, el cual Haytham logro cubrir llevando sus brazos delante de el. El puño de Marcus impacto en los brazos de Haytham, ni bien esto sucedió, su alumno contraataco con una gran velocidad, lanzandole un izquierdazo el cual iba dirigido a su abdomen. Antes de que los nudillos del joven llegaran siquiera a rozar el cuerpo del hombre, este ultimo con una gran destreza lo tomo de la muñeca, acto seguido comenzó a doblar aquella muñeca, provocando que Haytham se arrodille y su expresión sea de completo dolor.
- Esto, mi querido alumno, en una batalla de verdad ya hubiera sido tu fin - Dijo Marcus, doblando aun mas la mano de Haytham - La doblarían mucho mas de lo que yo la estoy doblando ahora mismo, hasta el punto de rompértela y dejártela inutilizable.
El dolor que Haytham sentía era inmenso, debía liberarse de aquella presión. En un intento desesperado por sacarse de encima a su enemigo le lanzo un derechazo directo al rostro, el cual al igual que su ataque anterior, fue interceptado.
- Quien recibe la presión lo único que quiere hacer es huir de ese horrible dolor, y lo primero que intenta hacer es lanzar un golpe en el rostro, el cual nunca sirve, ya que es completamente predecible - Continuo Marcus - Aunque continuando, con el procedimiento, un enemigo de verdad al romperte la muñeca te levantaría, te estamparía en el suelo como un trapo y por ultimo te aplastaría la cabeza como a una manzana -
Tras decir esto ultimo, saco una sonrisa un tanto perturbante, incomodando mucho a Haytham, quien trago una cantidad considerable de saliva.
- ¿Pero no queremos romperte la muñeca aun, no? - Pregunto Marcus, como si se burlara.
Haytham no contesto, esto provoco que la sonrisa de Marcus se borro, pasando a ser una expresión de disgusto.
- ¡Contéstale a tu maestro, es una falta de respeto, maldito insecto! - Dijo con furia Marcus, doblando aun mas la mano de su pupilo.
Haytham tras esto ultimo dio un grito bastante fuerte, esto tal vez ya era demasiado para un entrenamiento.
- N-no maestro, no rompas mi muñeca - Contesto Haytham, su voz sonaba muy adolorida.
Marcus nuevamente sonrió.
- Eso pensé -
De un momento a otro soltó a Haytham, provocando que este ultimo retroceda unos pocos pasos. De todas formas antes de que Haytham pudiera ponerse nuevamente en guardia. Marcus se adelanto hacia el, llevando su rodilla a su abdomen, impactando de lleno. Haytham antes de que pudiera escupir debido al gran rodillazo fue interrumpido por un derechazo hacia su mentón, el cual lo derribo.
Haytham, quien estaba en el suelo completamente abatido, "miraba" con agotamiento el cielo, era realmente agradable, el sol era imponente, parecía que estuviera por caer sobre la tierra, listo para quemar todo. Aunque la vista de Haytham fue interrumpida por Marcus, quien se paro delante de el, impidiéndole seguir viendo el cielo. Su rostro reflejaba cierta molestia.
- Muy bien joven, te dejare descansar hasta el atardecer, luego de eso seguiremos y espero que puedas aunque sea golpearme en el rostro - Dijo Marcus un tanto calmado
Tras eso se dio la vuelta y camino hacia la casa, aunque se detuvo en los escalones que conectaban con la entrada de la casa. Seguido a eso busco de su bolsillo un cigarro, seguido por su encendedor, por ultimo encendió el cigarro, el cual llevo a su boca.
- Oye, Haytham - Dijo Marcus
- ¿Que sucede? - Pregunto Haytham
Marcus sonrió aun con el cigarro en la boca, no miraba a Haytham, solo miraba el suelo, como si ignorara a su alumno.
- La próxima que te tenga atrapado tu brazo te dislocare el hombro - Dijo Marcus, su voz era muy sincera...
Capitulo 4
Determinacion
Ahora, tanto maestro como alumno se encontraban descansando tras un intenso entrenamiento, bah, mas bien dicho un intenso entrenamiento para el alumno mas que para el maestro. Haytham, quien intentaba recuperar el máximo de sus energías. El joven miro con curiosidad a su maestro, quien parecía estar sumergido en sus pensamientos, pensamientos de los cuales seria despojado tras la siguiente pregunta.
- Maestro -
Marcus, quien volvió en si dirigió su rostro hacia Haytham.
- ¿Que sucede? - Pregunto Marcus
- Es que quisiera saber, ¿Como perdió sus ojos? -
El maestro suspiro un tanto relajado, como si estuviera esperando esa pregunta.
- Yo no perdí mis ojos, solo perdí la visión, Jack no tuvo la suerte de arrebatarme los ojos. - Contesto risueño.
Haytham al recibir la respuesta pareció sorprenderse, dado que escapar de Jack aun con los ojos parecía un gran logro, es decir, el temor que generaba aquel monstruo era increíble, te podía dejar paralizado como una droga.
- ¿Y como lograste escapar, como lograste hacerte poderoso?, ¿al igual que yo tuviste un maestro? -
Tras esta ultima pregunta la expresión de Marcus cambio completamente, a una expresión de desconcierto, acto seguido llevo su mano derecha a su rostro, como si intentara recordar algo de lo que había sucedido, Haytham a todo esto lo miraba sin entender la situación.
- Es curioso porque no recuerdo casi nada de mi pasado... Solo sabia que en el futuro tendría que salvar a alguien... Alguien que tal vez... Tal vez cambiaría el futuro -
Esto ultimo sorprendió por completo a Haytham, aunque no sabia que lo sorprendía mas, si el hecho de que su maestro padecía amnesia o que supuestamente alguien le había dicho que el podría ser el destinado a cambiar el futuro... Lo único que pudo hacer fue pararse abruptamente, como si eso hiciera que Marcus recordara algo.
- ¿A que te refieres con cambiar el futuro?, ¿Me estas diciendo que mi batalla contra Jack puede decidir el futuro de la tierra? - Pregunto un tanto preocupado Haytham.
Al recibir esta pregunta, el hombre puso una expresión firme, como si intentara calmar las cosas, aunque en el fondo de ese rostro completamente serio se podía ver algo, como decirlo, como si intentara ocultar algo, algo que podría ser importante, pero que tal vez seria mejor no decir, ya saben, a veces es mejor una mentira piadosa que una verdad dolorosa.
- No lo se Haytham, tal vez tu no seas el indicado, tal vez quien me lo dijo estaba loco, probablemente no lo seas tu - Dijo Marcus, intentando transmitir tranquilidad - Ademas, Jack es un psicópata, pero seamos realistas, ¿Que visión tendría el?, ¿Matar a todos?, eso es imposible, nadie puede exterminar a la humanidad -
Al oír esto, Haytham, se relajo un poco, hasta el punto de sacar una pequeña sonrisa, Marcus tenia razón, era imposible que aquel tipo pudiera hacer algo que implicara el futuro de todo el mundo, era simplemente imposible...
Las horas pasaron así como pasaron los días, como pasaron las semanas, y por ultimo los meses. Meses en los cuales Haytham se había entrenado en todas sus cualidades físicas. Peleando día tras día, aumento sus habilidades de pelea. Saltando por los arboles e inclinándose en las ramas de estos aumento su equilibrio. Gracias a la meditación su percepción y su forma de pensar en las batallas se pulieron muchísimo. El joven sin darse cuenta, se había convertido en un luchador.
Tanto maestro como alumno se encontraban nuevamente fuera de la base, ambos estaban separados unos 5 metros, pero esta vez, algo era diferente, se notaba los cambios en el aprendiz, se podía sentir como la firmeza que había conseguido en los últimos meses habían afectado en el, era otra persona.
Sin decir nada, los 2 comenzaron a correr hacia el otro. Haytham fue el primero en atacar, lanzando un derechazo el cual iba dirigido hacia el rostro de Marcus, quien logro evadir ese ataque moviéndose hacia la derecha, ni bien esquivo aquel ataque contraataco lanzandole una patada en la tibia, la cual si daba en esta lo destabilizaria por completo.
Pero sorpresivamente, Haytham logro esquivar el ataque, dando un salto de unos centímetros, ahora quien estaba completamente vulnerable era el maestro, dado que tenia su cuerpo completamente adelantado, a tan solo centímetros de la rodilla de Haytham, rodilla la cual dirigió sin dudarlo hacia el pecho de Marcus. En una maniobra sorpresiva, Marcus, logro defenderse del rodillazo de su alumno, tomándolo con su mano derecha, ahora, nuevamente tenia mejores posibilidades el hombre experimentado.
- Ya aprendí esto, maestro - Dijo Haytham, sonaba muy confiado
Tras decir esto ultimo, Haytham, tiro todo su peso hacia el suelo, en el cual se apoyo con sus 2 manos. La posición que llevaban los dos ahora era un tanto extraña, con Marcus tomando a su aprendiz de la rodilla derecha, mientras que este ultimo llevaba sus manos hacia el suelo, como si hiciera una vertical.
- Rindete Haytham, te tengo tomado de tu rodilla, básicamente he cortado tu movilidad, dado que estoy apretando con tanta fuerza que corta tu circulación - Dijo Marcus
Haytham saco una pequeña sonrisa, la confianza aun no se iba en el.
- El que debería rendirse eres tu - Contesto Haytham con firmeza
Tras decir esto ultimo comenzó a hacer fuerza con sus piernas, inclinandolas hacia su lado, intentando completar la vertical, que su maestro le prohibía al tomarlo de su rodilla. Esto, causo la sorpresa de Marcus, quien no podía contener las piernas de Haytham.
- "El mocoso hijo de puta me quiere voltear que sus piernas" - Pensó con ira Marcus
Comenzó a apretar mas la rodilla de Haytham, quien al sentir el apretón de Marcus sintió un leve dolor, aunque como dije, fue leve, no le impidió seguir haciendo fuerza con sus piernas. Y tras una fiera lucha, los brazos de Marcus se debilitaron, ya no podía sostener mas a Haytham, lentamente soltó la rodilla del joven, quien al sentir como su entrenador lo soltaba uso todas sus fuerzas en sus piernas, elevándolo en el aire. Ahora Haytham estaba sosteniéndose con sus manos, aunque lo mas sorprendente de esto, es que en sus piernas aun sostenía a Marcus.
- ¡He ganado! - Grito Haytham.
Tras ese grito de euforia separo sus piernas a una gran velocidad, provocando que Marcus se suelte por completo. En ese mismo instante, el joven hizo una maniobra con sus manos, en la cual volteo por completo su cuerpo, al igual que sus piernas, las cuales quedaron en una perfecta posición para golpear a Marcus.
Y así fue, el talón derecho de Haytham descendió a una velocidad increíble, impactando con mucha violencia en el pecho de Marcus, quien al sentir la brutal patada que había recibido escupió un poco de sangre, la cual cayo sobre su rostro dado que estaba en el aire, por ultimo cayo un tanto mal sobre el suelo debido al impulso que recibió tras el golpe. Segundos después, cayo Haytham, aunque este ultimo cayo con una sonrisa en su rostro.
Sin perder tiempo alguno, Haytham, se paro, camino hasta Marcus y por ultimo, puso su pie en el pecho de un maestro derrotado. El alumno había superado al maestro. Los 2 se miraron fijamente al rostro, sonrieron y por ultimo, el aprendiz estrecho su mano hacia la de su maestro, levantándolo tras el increíble golpe.
- Eres increíble muchacho, en 1 año haz logrado conectarte con tu alma y pudiste perfeccionar tus habilidades físicas -
Haytham bajo la cabeza, demostrando respeto.
- Gracias, maestro - Dijo Haytham.
En ese momento el silencio se adueño por completo, solo se oía la bella briza del viento , la cual impactaba suavemente en las únicas 2 personas que habitaban el lugar. Marcus llevo su mano hacia el hombro de Haytham, quien al sentir el tacto de este ultimo se sorprendió mucho, probablemente seria la primera vez en todo el año que había pasado que Marcus lo había tocado sin golpearlo.
- Esta noche te daré un regalo, pero aun falta para la noche, te ganaste un descanso, dirígete a la ciudad y resuelve todo lo que tengas que hacer... Y con eso ya sabes a lo que me refiero... - Dijo Marcus.
Haytham al oír esto sintió una sensación muy extraña en su estomago, esto que le había dicho su maestro se refería con ir a visitar a Katniss... En todo el año que había pasado... Nunca habia podido ver a su hermana, la cual aun echaba tanto de menos, no había una noche en la que no soñara con ella, no había un momento en el que no pensara en ella, la cabeza del joven se resumía en una palabra, y esa palabra era "Katniss".
- Muchas gracias... Maestro... - Dijo Haytham, sonaba un tanto apenado.
- No hay de que, ve a darte una ducha y dirígete a la ciudad, usa mi auto -
Al oír esto ultimo se sintió un tanto confuso, dado que el no tenia licencia para conducir.
- Pero maestro, yo no tengo licencia - Dijo Haytham.
Marcus saco una pequeña carcajada.
- ¿Y piensas que yo la tengo?. - Dijo Marcus - Esa ciudad es una mierda, puedes hacer lo que quieras y nadie te dirá nada, porque a fin de cuentas, así es el ser humano, el mas fuerte tiene todo a su alcance y el mas débil come mierda, día tras ida...
El joven no dijo nada sobre eso, solo se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la base, una ducha es lo que necesitaría. Mientras que Marcus se quedo afuera, mirando hacia la nada, aunque rápidamente se sentó sobre el pasto a toser un poco, ese golpe que había recibido lo había afectado bastante al parecer.
- Mierda... No hay dudas de que es hijo de el... Eso... Eso me da pánico... Al final de todo esto... ¿Quien sera el verdadero peligro? - Murmuro en la soledad.
Acto seguido se desplomo en el frió pasto, estaba agotado, los últimos meses de entrenamiento habían sido completamente agotadores, y un hombre de casi 50 años no tenia la vitalidad de uno de 17...
Habría pasado media hora, en la que Haytham se baño y comió algo, estas cosas las hizo con mucha lentitud, dado que le daba pánico el hecho de volver a la ciudad, la ciudad en la cual era una supervivencia día tras día, la ciudad en la que su hermana murió, en la cual tal vez Jack ande suelto, le daba terror, era algo que simplemente le daba pánico.
Pero también le daban fuerzas el hecho de sentir que tenia que visitar a su hermana, tenia que verla, no podía morir sin volver a verla, aunque claro, no de la forma que el quería verla... Respiro profundamente, salio de la casa, se dirigió hacia la camioneta de Marcus y por ultimo la encendió, yendo hacia la Gran Ciudad.
Habra pasado una hora, en la que manejo por las vacías rutas, que para ser sincero, realmente parecía una ruta de esas típicas películas de horror, me atrevería a decir que estas daban mas miedo, dado que veías un auto rara vez, era como si nadie se atreviese a salir de aquella ruta, váyase a saber por que... Pero al final, llego a la ciudad.
Ni bien entro en la ciudad redució la marcha, dado que si iba a grandes velocidades se terminaría estampando contra un poste de luz o algún árbol. Mientras iba con lentitud por las calles podía ver la miseria de la Gran Ciudad, que falso le queda el "Gran" a esta ciudad, pensaba Haytham, quien veía con impotencia lo horrible que era la ciudad.
Gente empobrecida, hombres, mujeres, niños y ancianos durmiendo en los callejones con ropas completamente sucias y desgastadas, pasando por el frío del invierno. Eso no era todo, las calles agrietadas y los edificios descoloridos no ayudaban al horrible panorama de la ciudad, una ciudad tan sucia, botellas, papeles, bolsas, preservativos, entre muchas otras cosas tirados por las calles, dando ese gran aspecto a suciedad...
- "¿Por que esto no me apena realmente?" -Pensó el joven
Era una triste realidad tal vez, con todo lo que paso, con el entrenamiento que recibió... Haytham aprendió algo inconscientemente... "La vida es dura, muy dura y siempre te querrá arrodillar, pero por mas que lo intentes, no podrás ayudar a otros, tienes que concéntrate en ti mismo y dejar que los demás no se dejen doblegar por la vida misma..."
Eso sonara como un cobarde, como un débil, como un desalmado quizás... Pero es la dolorosa verdad, es imposible ayudar a otro en su vida, es... es así, naces, creces, te desarrollas, luchas por sobrevivir, te esfuerzas por superar a la vida, remas, remas, remas, remas, remas, remas y te cansas de remar, que llegas a un punto en el que dices "¿Que sentido tiene todo esto?". Y ahí es cuando tu valor demuestra si realmente eres fuerte para esta vida... O si solo eres comida de los ganadores... Tu elijes... Ser un vencedor o un perdedor...
Haytham así siguió, manejando por las horribles calles de la ciudad hasta llegar al cementerio, al leer la palabra cementerio esa desagradable sensación que había sentido anteriormente en el estomago volvió a aparecer, pero esta vez era mas intensa, poco a poco sentía como ese dolor psicológico lo mataba. Aun así, sintiendo ese gran dolor se bajo del auto y camino lentamente hacia el cementerio.
Al entrar al cementerio comenzó a buscar la tumba de su hermana. Tardo mas de lo esperado una media hora aproximadamente, pero la encontró... Allí estaba, tallado el nombre, Katniss Black, arriba de una tumba relativamente nueva, pero como toda tumba seguía siendo horrible, depresiva... Nada bueno podía provenir de una lapida...
Leer el nombre de su hermana lo desplomo por completo, fue un golpe emocional demasiado grande, cayo lentamente de rodillas, estaba tan destruido, todo lo que lo fortaleció en el año aquí lo devasto por completo. Con debilidad llevo su mano derecha hacia aquella lapida, apoyando levemente sus dedos sobre esta.
- Hermana... Hermanita... - Dijo Haytham, su voz estaba completamente destrozada
Nuevamente su corazón había roto en llanto, pero sus "ojos" no se lo permitan... No había tortura mas cruel para alguien que perder a un ser querido y ni siquiera poder llorar por el, sonara estúpido, dado que llorar no arregla nada, pero llorar era algo que desquitaba a la persona, algo que le descargaba sus penas y simplemente era ese momento donde no te importaba demostrar tu dolor, es el momento donde tal vez te puedas despedir de aquella persona...
Haytham bajo su rostro, notando que en su tumba habían unas rosas, unas rosas las cuales eran muy especiales, esas flores eran las flores preferidas de Katniss, Tal vez en el momento se pregunto quien le había dejado las flores, pero no importaba mucho, no afectaba nada, y era un bello detalle, un detalle que le traía buenos recuerdos...
******
Tras el susto que me había pegado Katniss, nos dirigimos al lugar que tanto nos gustaba, un pequeño lago que estaba justo a los alrededores del bosque, era muy bello ver el atardecer allí y posteriormente ver las estrellas reflejadas en aquel lago, era algo realmente digno de apreciar.
Al llegar al lago tanto Katniss como yo nos detuvimos a mirar el lago, siempre lo hacíamos a decir verdad, porque nosotros pensábamos que esa es una de las cosas maravillosas de la naturaleza tal vez, nunca seria igual, algo, tal vez la mas mínima diferencia, siempre la naturaleza cambiaba y siempre eran cosas bellas.
Aunque lo que era realmente encantador de aquella vista eran las montañas que se podían distinguir muy a lo lejos, aquellas montañas que decían que estaban prohibidas para el ser humano, dado que los peligros que habitaban allí eran increíbles. Las leyendas dicen que algunos humanos decidieron escalar esas montañas, supuestamente algunos no regresaban, mientras que lo que regresaban se suicidaban a los pocos días de volver, decían que las extremas condiciones climáticas y las amenazas constantes hacían llevar a la locura a aquellas personas...
Eran las 6:50, en minutos el sol se iría, se ocultaría en el lago, dando paso a la luna y sus majestuosas estrellas. Katniss y yo buscamos un árbol en el cual recostarnos para pasar el rato. Encontramos un árbol que parecía ser realmente anciano, dado que su corteza se podía arrancar y su altura era colosal.
Yo me recosté sobre el árbol y Katniss se recostó delante de mi, apoyándose sobre mi pecho. Pasaron los minutos y poco a poco el sol se fue ocultando, dando a la vista una imagen realmente placentera al ver como el sol se ocultaba...
- Somos realmente pequeños al lado del sol, eh, hermano - Dijo Katniss.
- Cierto, nosotros somos... Somos realmente pequeños al lado del sol... -
Paso una hora, el sol ya se fue y ahora llego la luna, acompañada por las estrellas, hoy el cielo estaba bañado en estrellas, mires hacia donde mires, una estrella rodeaba la masa negra. Esto, de todas formas, nos gustaba mas que ver el atardecer, era muy relajante, y simplemente nos daba esperanzas...
- Oye, hermanito - Dijo Katniss
- ¿Que sucede Kat? -
- Nosotros somos diminutos al lado del sol, ¿verdad? -
Yo al recibir esta pregunta afirme con la cabeza.
- Entonces... ¿Somos como estrellas? - Pregunto nuevamente.
- Ojala lo fuéramos... Sufriríamos menos... - Dije un tanto triste.
Decir esto ultimo me dejo un poco tocado, dado que día tras día recibíamos los golpes de nuestro padre, aunque me dolía mas ver los golpes que recibía Katniss que recibirlos yo...
- Lo siento... No debería haberlo dicho... - Dije, intentando calmarme
- Que mal... Yo quería ser una estrella... - Dijo ella un tanto desilusionada.
Esto ultimo me dejo un tanto mal, dado que había puesto mal a mi hermana. Estaba por tratar de decirle algo, pero sin saber porque gire mi cabeza, viendo una rosa, era realmente bella... Y no se por que me daba... ¿Esperanza?, era algo que no podía explicar.
Tome aquella flor, le arranque el tallo y mire a Katniss con una sonrisa.
- ¿Sabes Kat?, Para mi ya eres la estrella mas brillante que puede existir en la tierra - Dije, mientras llevaba mis manos hacia su cabello.
- ¿Que haces? - Pregunto ella con curiosidad.
- Ya veras... -
Lentamente ate la flor al cabello de Katniss, no fue fácil a decir verdad, es como explicarlo, nunca había atado una flor a un cabello y bueno, razones obvias quizás...
- Listo, mírate en el reflejo del agua - Le dije
Ella se paro bruscamente, y en cuestión de segundos ya estaba a las orillas del lago, mirándose en el reflejo. Giro su cabeza 2 o 3 veces, llevo sus manos hacia el cabello viendo como le quedaba, en determinado momento se quedo callada, no entendí que estaba haciendo, me estaba por acercar para preguntarle si pasaba algo pero...
En el momento que di un paso hacia adelante ella se abalanzo hacia mi, dándome un abrazo, el cual provoco que pierda el equilibrio y caiga contra el árbol, golpeándome la espalda.
- Mierd--
- ¡Me encanta! - Dijo Katniss interrumpiendo mi insulto
No tenia palabras, solo le respondí el abrazo, dándole un abrazo mas fuerte.
- Te quiero, hermana... - Murmure
- Y yo a ti, hermano... - Contesto ella.
Nos quedamos así unos cuantos minutos, nos olvidamos del tiempo, solo nos perdimos en aquel abrazo... Pero como todo, tiene que terminar, nos separamos lentamente, mire a Katniss un poco triste, dado que tenia que decir algo que cortaría todo lo bueno.
- Ya es muy tarde... Tenemos que volver, si no papá nos golpeara otra vez y nos mandara a dormir al sótano... - Dije un tanto apenado.
Su expresión, al igual que la mía, paso a ser una un tanto triste, no dijo nada, solo afirmo con su cabeza. Sin nada mas que hacer nos dispusimos a volver a casa...
******
Esos recuerdos pasaban por la cabeza del joven quien llevo sus manos hacia su rostro. Comenzó a palpar sus vendas, lentamente comenzó a sacárselas, sentía que tenia que hacerlo... Y así fue, sus cuencas oculares habían quedado completamente al descubierto, era realmente horrible, su rostro estaba muy desfigurado, mas que nada la parte que rodeaba sus ojos, se notaban las cicatrices y bueno, las cuencas eran evidentes.
- Soy... Soy un monstruo... - Murmuro el joven.
Tras decir esto ultimo cayo de rodillas, estaba completamente destrozado, era curioso, dado que era la primera vez que veía con atención su rostro. Sentía unas inmensas ganas de llorar, pero no podía, la tortura del joven era la vida de por si.
- ¿Yo que le hice a este mundo? - Se dijo a si mismo el joven, estaba completamente quebrado - ¿¡ACASO NACÍ PARA SUFRIR!?. ¿¡NACÍ PARA QUE EL MUNDO ME PISE UNA Y OTRA VEZ!? - Grito, parecía como si su tristeza se fuera.
Se paro de un momento a otro, acto seguido camino hacia la tumba que estaba detrás de la de Katniss... Era la tumba de su padre.
- ¿¡CREES QUE NO TE VI HIJO DE PUTA!? - Grito Haytham a la tumba - ¡TRATE DE NO ODIARTE, TRATE DE PENSAR QUE TENIAS ALGUNA VIRTUD!, ¡PERO ES SIMPLEMENTE IMPOSIBLE! -
Tras decir eso le dio una patada a la tumba.
- ¡ERAS UN BORRACHO INMUNDO, LO ÚNICO QUE HICISTE POR NOSOTROS FUE GOLPEARNOS, FUE ARRUINARNOS NUESTRA EXISTENCIA! - Tras decir eso, lanzo una nueva patada a la tumba - ¡ELLA MURIÓ SIN SABER LO QUE ES REALMENTE EL CARIÑO PATERNAL, LA OBLIGASTE A COSAS QUE LA PERTURBARON HASTA EL ULTIMO DE SUS DÍAS -
Cada vez las patadas se intensificaban mas, una, tras otra, agrietando la tumba de su padre. Aunque, en determinado momento se detuvo, llevando su cabeza hacia abajo, como si estuviera resignado.
- ¿Y sabes una cosa? - Dijo Haytham, parecía mas calmado - Jack la mato... Acabo con su vida... Pero tu... Maldita basura... La habías matado por dentro desde el primer día que la tocaste... -
Tras decir eso una especie de aura oscura comenzó a rodearlo.
- ¡Y POR ESO ME ALEGRO DE QUE TE ESTÉS PUDRIENDO EN EL INFIERNO! - Grito lleno de ira.
Tras decir eso lanzo una nueva patada hacia la tumba, pero esta vez fue, 5 veces mas fuerte que las anteriores, el golpe fue tan brutal que la lapida estallo en cientos de pedazos, los cuales salieron desprendidos por todo el lugar, exparsiendose por el suelo. Haytham quien respiraba muy agitadamente, se calmo un poco, acto seguido escupió sobre los restos de la tumba y se dio media vuelta.
- Y recuerda esto... Volveré... Volveré y te sacare de esa tumba, solo para enterrarte con Jack, porque las basuras como el y tu merecen ser enterrados en los peores lugares posibles...
Tras eso comenzó a caminar hacia la salida del cementerio, aunque algo le llamo la atención, algo que no era normal, el ramo de flores que estaba en la tumba de Katniss tenia una flor un tanto extraña, una flor completamente blanca, blanca como la nieve. El joven se agacho y tomo esa flor, mirándola con atencion.
Le daba una sensación tan... Tan deprimente, algo, algo le dolía mucho de aquella flor, ¿que seria?, ¿tal vez le recordaba a su hermana?, una bella flor, lastimada por sus diferencias, siempre recibiendo los pisotones de otros.
- Katniss... - Dijo Haytham, sonaba muy triste, mucho mas que antes
De pronto, sintió como algo salia dentro de el, algo que provenía de sus cuencas, era... Era una lagrima de sangre, ¿pero como?, eso era imposible. Lentamente lagrima tras lagrima comenzó a caer de sus cuencas, estas descendían lentamente por las mejillas del joven. Poco a poco, estas lagrimas comenzaron a caer sobre la flor blanca, tiñéndola con su color rojizo.
- Esto... esto es lo que aun hace que vivas... Y yo te llevare, junto conmigo, para que estés en los momentos que mas te necesite... - Murmuro Haytham.
Tras decir esto corto parte del tallo de la rosa, seguido a eso puso la flor en su pectoral izquierdo, tapando por completo aquel lado. Tras eso, se puso de pie y se dio la media vuelta, alejándose del cementerio...
La noche había caído, la luna se presentaba imponentemente, rodeada por la majestuosidad de las estrellas. Haytham, ya estaba nuevamente en la base, junto a Marcus, quien se encontraba encerrado en su habitación. Mientras que Haytham esperaba sentado en el sillón del living, miraba fijamente la pared, mientras en sus pensamientos se perdía.
Luego de unos 10 minutos, Marcus salio de su habitación, camino lentamente hasta el living, en sus manos llevaba una caja, la cual estaba cerrada, ¿que contendría aquella caja? . Al llegar al living, Haytham, volvió en si, llevando su atencion a su maestro, quien parecía estar muy serio.
- Esto sera mi ultimo favor por ti, ya te enseñe todo lo que te puedo enseñar, ahora las próximas enseñanzas las aprenderás por ti mismo... - Dijo Marcus mientras entregaba la caja.
Haytham tomo con delicadeza la caja, apoyándola sobre la mesa mas cercana que tenia, seguido a eso la abrió. Metió la mano en la caja y lo primero que encontró fue un mango... No, no solo uno, eran 2. Lentamente saco lo que estaba sosteniendo, para ver que había sacado 2 dagas, las cuales parecían estar en perfectas condiciones.
- Dagas... - Murmuro Marcus - En este tipo estuve evaluando tus condiciones y lo perfecto para ti serian armas rápidas, y por mas que parezcan inofensivas créeme que cortan... -
Haytham llevo una daga a su mano izquierda y la otra a la derecha, acto seguido comenzó a moverlas en sus manos, comprobando el peso. También lanzo unos cuantos cortes al aire, se podían notar que eran muy ligeras y le filo que llevaban era realmente bueno.
- Son ligeras como una pluma... - Murmuro Haytham.
Marcus asintió con una sonrisa en el rostro.
- Aun queda una cosa mas, lo mas importante de mi regalo... - Acoto Marcus.
Tras oír eso, Haytham dejo las dagas en la mesa y se acerco una vez mas a la caja. Llevo su mano dentro de esta, palpando tela, lo que había dentro de eso era ropa. Haytham lentamente saco la prenda que había adentro, mostrando un traje completamente negro, parecía ser abrigado, dado que llevaba una capucha y se podía cerrar con grandes botones negros.
Haytham tomo de los hombros el traje, acto seguido lo llevo a su espalda.
- El color negro representa tristeza... soledad... Angustia... el color negro significa sufrimiento...
Paso lentamente sus brazos por las mangas del traje.
- El color negro representa mucho en las personas... -
Comenzó a abrochar botón por botón, los 5 en total.
- Cuando alguien muere la prenda es de color negro demostrando la tristeza de la persona al perder aquella persona... -
Por ultimo, llevo sus manos hacia atras, hacia su capucha, la cual lentamente cubrió su cabeza...
- Yo... yo iré vestido de luto... yo estoy de luto por mi hermana... y estoy de luto por mis futuras victimas
Fin Del Capitulo