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[Top 5] Los espíritus más extraños de Japón


Los Yokai son criaturas de la cultura japonesa caracterizadas por su variedad de formas. Son superiores a los humanos en todo tipo de aspectos, poseyendo poderes sobrenaturales. Normalmente son enemigos de los humanos, pero algunas especies pueden aliarse y hacer pactos con humanos para muchos fines.

Hoy les mostraré una recopilación de los 5 espíritus y yokai más extrafalarios e interesantes de la cultura japonesa.



#1 Kitsune (Zorro)



Los zorros son unos animales muy especiales en la mayoría del asia oriental, en especial en Korea y en Japón, pues se cree que tienen poderes sobrenaturales. La palabra Kitsune engloba 2 tipos de zorros: Los zorros rojos comunes y los blancos espirituales, regidos por Inari, la diosa del arroz y las cosechas. Los Kitsune blancos son los mensajeros de esta diosa, y los guardianes a las puertas de todos los santuarios dedicados a Inari, el más famoso siendo Fushimi Inari.
Antiguamente y hoy en día muchísima gente le reza a esta diosa, ofreciendo Tofu frito a los mensajeros, su comida favorita.

Terror

Pero este yokai no tiene nada que ver con los mensajeros de Inari, pues se trata de un Yokai travieso al que le gusta hacer bromas pesadas , como poseer a la gente, engañarles mediante hechizos e ilusiones, y adoptar la forma de una mujer atractiva para llevar a la ruina a los incautos masculinos, aunque hay ocasiones en los que se han enamorado de sus parejas humanas y han formado una familia, dando como resultado hijos con poderes e inteligencia sobrehumanos, por lo que se dice que muchos héroes famoso son hijos de Kitsune. Los Kitsune pueden desarrollar varias colas, una por cada siglo que vive. Es decir, que cuantas mas colas tenga, mas sabio y poderoso será , siendo 9 colas las máximas (Kyuubi no kitsune) y la cima de sus poderes. Su pelaje también se vuelve dorado al alcanzar los 9 siglos de vida.
También se dice que se aprovechan de la generosidad de las familias japonesas, trayendose a todo su clan para vivir en los jardines de las casas. Traen buena suerte si se les trata muy bien, pero obviamente es una gran carga tener que mantener alrededor de 80 kitsunes cada día. De lo contrario, traerán la desgracia.
La posesión de humanos por parte de Kitsunes se llama Kitsunetsuki. Los humanos poseídos por un kitsune actuan de forma muy extraña imitando los hábitos de un zorro, además de tener ganas incontrolables de comer tofu y fideos. Para estos casos se contrata a un exorcista especial, que deja tofu en ofrenda en un altar de Inari para que el espíritu del kitsune abandone su huesped humano.

Como dato curioso, cuando llueve y hay sol, se dice que un zorro se casa en algún lado.


#4 Yuki-Onna (La mujer de las nieves)



La Yuki Onna es un espectro que ronda las montañas nevadas, y adopta el aspecto de una mujer bella, pálida, alta , y con los cabellos sueltos o recogidos. Su piel es casi transparente, y suele ir vestida con un kimono ligero y otras prendas impropias de la estación invernal; además, puede ir completamente desnuda. Vive en las zonas alpinas, y aparece durante los días y noches de nevada.
Una de las femme fatales mas temidas por los excursionistas atrapados en tormentas de nieve, pues a la Yuki Onna es lo último que ven; y su camuflaje en el paisaje nevado es tan perfecto que nunca la ves venir.
El porqué del nacimiento de una Yuki Onna es, en la mayoría de los casos, el espíritu de una mujer que murío en una ventisca y que ahora se dedica a deambular por las montañas para congelar a los incautos que se pierden. En las variaciones de su leyenda, se dicen cosas muy diferentes como que la Yuki Onna es un súcubo que busca a hombres en las montañas para robarles la energía vital de un beso; que es un ser despiadado que congela a cualquier persona perdida en las montañas; que se dedica a tirar la puerta abajo de una casa durante una noche fría y congelar a todos sus ocupantes. También se dice que se aparece en medio de una nevada con un bebé entre los brazos y pidiendo ayuda, y cualquier persona bienintencionada que intente ir a ayudarla muere congelada en el acto.

Miedo

En las prefecturas de Miyagi e Iwate, se dice que la Yuki Onna congela a los viajeros incautos con una mirada mortal. En Niigata, donde también se le llama Yuki-joro (Cortesana de las nieves), se la conoce específicamente por tener como objetivo a niños, de los cuales devora su hígado. Los residentes de las montañas de Ibaraki y Fukushima dicen que si ignoras la llamada de una Yuki-Onna, te llevará y empujará hasta un precipicio o te enterrará en la nieve, congelándote con su aliento gélido y borrando de tu cuerpo todo rastro de calor y de vida.
Pero a pesar de considerársele un ser sanguiario y despiadado, también tiene su lado bueno ; si se enamora de algún viajero, no solo le dejará con vida, sino que se casará con el, pero nunca revelando su verdadera identidad.
Parece ser que en algunas regiones, la Yuki Onna aparece en una fecha determinada. En Iwate,la prefectura donde se dice que reside Toono, la famosa villa de los yokai, la Yuki Onna aparece durante el Koshogatsu (el 15 de enero), y que en el distrito Nishistsugaru de la prefectura de Aomori, se dice que aparece en año nuevo y que desaparece el primer día de febrero.

Éste es un cuento tradicional muy conocido, en el que aparece la Yuki-Onna, aunque supuestamente, es un relato de un sobreviviente. Pertenece al libro de Kwaidan.

Minokichi, Mosaku y la Yuki Onna
Hace mucho tiempo, vivían solos en una lejana montaña el cazador Mosaku y su hijo Minokichi. Mosaku era viudo, su esposa había fallecido años atrás, cuando Minokichi era aún un niño. En invierno, padre e hijo salían diariamente a cazar zorros, ciervos y osos, para vender sus pieles en la ciudad.

Cierta mañana, muy de madrugada, Mosaku y Minokichi salieron al monte, pero no lograron cazar ninguna pieza. No perdieron la esperanza y siguieron recorriendo el monte hasta que se hizo de noche, en ese momento empezó a nevar intensamente, con un viento tan frío e intenso que les impedía tenerse en pie. A duras penas lograron guarecerse en un pequeño refugio cercano. En la modesta cabaña pudieron encender fuego, calentarse y reponer fuerzas. Mientras comían, hablaron de diversos temas, hasta que en cierto momento el padre dijo:

- Minokichi, hijo mío, yo soy viejo y tú tienes ya 20 años, y desde que murió tu madre estamos muy solos y necesitamos una mujer en casa. Deberías empezar a pensar en casarte.

Pero su hijo no le escuchaba, porque se había recostado junto al fuego y ya dormía profundamente. En vista de aquello, el padre también acabó por dormirse al cabo de no mucho tiempo, mientras fuera la tempestad de nieve seguía sin cesar.

En mitad de la noche, el fuerte ruido de la ventisca despertó a Minokichi, que al levantarse comprobó que el fuego se había apagado. Se disponía a ir a por más leña para encenderlo de nuevo, cuando de pronto vio de pie junto a la puerta a una hermosa mujer de tez blanquísima y mirada glacial. Cuando quiso preguntarle quién era y de dónde venía, Minokichi comprobó horrorizado que no le salía la voz, como si una gran piedra le oprimiera el pecho, y que no podía moverse.

La misteriosa mujer entró en la cabaña, se acercó a Mosaku, que seguía durmiendo, se inclinó sobre él y le sopló un aire helado que le fue congelando lentamente hasta dejarle sin vida. Minokichi, entonces, recobró las fuerzas y logró gritar pidiendo auxilio.

-¡Socorroooo! ¡La Mujer de las Nieves! ¡Auxilio, que alguien me ayude!

Entonces, la Mujer de las Nieves le dijo a Minokichi, mirándole fijamente:

- A ti, por esta vez, te perdono la vida, porque aún eres muy joven. Pero te lo advierto: no le cuentes a nadie lo que acabas de ver, porque si lo haces, te mataré.

- De acuerdo - contestó el aterrado joven -, prometo no contárselo a nadie.

Tras lo cual, la bella y misteriosa mujer desapareció dejando un torbellino de nieve a su paso.

A la mañana siguiente, Minokichi trasladó el cuerpo sin vida de su padre. Todo el pueblo acudió a los funerales, y Minokichi se sintió muy feliz por ser consolado por todas aquellas humildes gentes. Sin embargo, se sentía culpable de lo que había pasado, por haber dejado negligentemente que se apagara el fuego del hogar en una noche tan fría como aquella. El joven estaba acostumbrado a vivir con su padre, por eso se sintió muy solo y triste al tener que seguir adelante sin él.

Pasó el tiempo, y cierto día de tormenta, alguien llamó a la puerta de Minokichi. Al abrir, vio que se trataba de una bellísima muchacha, empapada y aterida de frío, que afirmó llamarse Oyuki y que le rogó que por favor le permitiera pasar allí la noche, porque iba de camino a la capital para encontrar un trabajo y se había perdido por culpa de la lluvia. Al principio, Minokichi no lo veía claro, porque no disponía de una cama que ofrecerle y tampoco tenía nada de comer. Pero la muchacha insistió en que le permitiera quedarse.

- No me importa comer poco o nada, y dormiré en el suelo. Pero por favor, déjame quedarme solamente por esta noche.

Tal era la insistencia de Oyuki, que Minokichi accedió a dejarle pasar la noche allí. Naturalmente, Minokichi no tardó en quedarse prendado de la hermosa y dulce muchacha, y le pidió por favor que se casara con él.

Así lo hicieron. Tuvieron muchos hijos y fueron felices durante muchos años. Minokichi estaba muy feliz y orgulloso de su esposa, pero había algo en ella que le extrañaba. Oyuki no salía nunca de casa en los días de buen tiempo o de sol. Pero en cuanto oscurecía, salía fuera con sus hijos para jugar y cantar con ellos.

Pasaron varios años. Cierta noche, Oyuki estaba zurciendo un kimono, mientras fuera caía una nevada terrible, con un fuerte viento que hacía temblar la destartalada casa. Minokichi estaba recostado, contemplando a su esposa ensimismada en su labor. De pronto, le dijo:

- Qué extraño, Oyuki. No pareces envejecer nunca, sigues tan guapa como el día que nos conocimos.

- Qué va, eso es lo que te parece a ti - dijo ella, sonrojándose.

- ¿Sabes? Acabo de acordarme de una cosa. Cuando era joven, una vez vi a una mujer tan guapa como tú, que además se te parecía muchísimo.
Oyuki dejó el kimono y escuchó con mucha atención.

- Yo tenía veinte años entonces, y recuerdo que había salido a cazar con mi padre cuando nos sorprendió una tormenta de nieve como la que está cayendo esta noche. Nos resguardamos en un refugio, y entonces, aquella misma noche, vi a esa mujer, la Mujer de las Nieves.

En ese momento, la expresión de Oyuki cambió. Su rostro se volvió pálido y su mirada fría. Se levantó y dijo a Minokichi:

- ¡Me prometiste que no se lo contarías a nadie! ¡Has roto tu promesa!

- ¡Eres tú! - exclamó entonces Minokichi, aterrorizado. - ¡Tú eres la Mujer de las Nieves!

- Sí, soy yo - contestó ella -. Y como has roto tu promesa, ya no puedo seguir existiendo en forma humana. ¡Qué lástima! Yo quería haber vivido contigo para siempre, pero ya no va a ser posible.

Mientras hablaba, Oyuki ya se había convertido por completo en la Mujer de las Nieves y estaba de pie junto a la puerta.

- Te dije que te mataría si revelabas el secreto - prosiguió -, pero no puedo hacerlo. No quiero que nuestros hijos, que aún son pequeños, se queden huérfanos sin que nadie pueda cuidar de ellos. No te voy a matar, pero no volverás a verme nunca más. Espero que puedas atender bien a los niños. ¡Que tengas suerte, adiós!

Y, dejando tras de sí un torbellino de nieve, Oyuki desapareció entre la ventisca.

- ¡Oyuki, espera! ¡No te vayas! - gritó Minokichi.

- ¿Adónde vas, mamá? - lloriquearon los niños, que se habían despertado y se habían asomado al exterior. Sus voces se confundieron en medio del fuerte viento, mientras ella se alejaba para no volver jamás.


toire no hanakosan



#3 Hanako-san, la niña del baño


teke teke

Hanako-San es una niña fantasma (adolescente en algunas versiones) que acecha en los baños de las escuelas japonesas. Los japoneses la llaman “Toire no Hanako-San”, que literalmente significa “Hanako del baño”.

Ella tiene el pelo ligeramente corto, negro y lacio, usa una falda roja y su mirada, según cuentan, es capaz de helarle la sangre al más valiente.

Habita el tercer cubículo de los baños del tercer piso; en otras versiones de la leyenda, el cuarto cubículo; ya que, en Japón, el 4 es considerado un número maldito por su semejanza fonética con la palabra ‘shi’ (muerte). Su espíritu generalmente pena en los baños de mujeres, pero no son pocos los casos de chicos que han salido despavoridos por encontrársela en medio del mal olor, la humedad y la penumbra, ya que ella suele preferir los baños descuidados y poco iluminados, por lo cual los profesores, aprovechándose del miedo que inspira Hanako-San, recomiendan a sus alumnos mantener limpios los baño.

El riesgo de encontrarte con Hanako-San es mucho mayor si estás solo o sola: entonces, ni pienses en abrir la tercera o cuarta puerta, porque allí la vas a encontrar, y la mirada que te dedique rondará tus pesadillas por el resto de tu vida, puesto que la habrás hecho enfurecer al irrumpir su privacidad (eso si consigues sobrevivir)…

Por otra parte, cuentan que, si no abres la puerta tres o cuatro pero sientes una presencia en el baño, muy probablemente se trata de Hanako-San. ¿Existe forma de averiguarlo? Por supuesto, provocándola, incitándola a manifestarse, para lo cual puedes tocar la puerta tres veces, llamarla por su nombre, o hacer la pregunta clave: “¿Hanako, estás allí?”… No es seguro que te responda, aunque si lo hace, la mayoría de versiones cuentan que dirá con voz baja y calmada: “Sí, estoy aquí”. Una vez que sepas que está allí, realmente tendrías que tener agallas para abrir la puerta, pues estará aún más enfadada que en los casos de quienes abren la puerta sin haber preguntado. No obstante, si tienes un examen en el que hayas obtenido la máxima nota, puedes estar tranquilo pues se dice que Hanako-San se calma y desaparece (desvaneciéndose) cuando ve que eres un gran estudiante… Sin embargo, una versión afirma que ella, tengas o no el examen, desaparecerá metiéndose en el inodoro y accionando la válvula…

Ahora bien, hasta ahora solo se ha presentado la visión más extendida de la leyenda, ya que existen conocidas variaciones en las que Hanako-San se manifiesta de formas sencillamente aterradoras:

• En la prefectura de Yamagata, cuentan que Hanako-San no siempre responde con voz calmada: puede responder con voz ronca, como de poseída por el Diablo, y entonces, aunque no mueras, podría atacarte o asumir un aspecto tan monstruoso que necesites varias visitas al psicólogo… O bien, según otra creencia de Yamagata, es mejor que jamás abras la puerta pues Hanako no es una niña sino un demonio que emplea voz de niña para que los curiosos caigan y se queden helados al ver que en realidad se trata de un engendro con tres metros de altura y tres asquerosas y viscosas cabezas de lagarto.

• En cierta escuela de la ciudad de Kurosawajiri, cuentan que, si te metes al cuarto cubículo y dices tres veces “ichibanme hanako-san, nibanme hanako-san, sanbanme Hanako-san” (primera Hanako, segunda Hanako, tercera Hanako), una mano blanquecina aparecerá por encima de la puerta del baño, resplandeciendo espectralmente con su luz de ultratumba…

• En una escuela de la ciudad de Yokohama, los alumnos creen que, si vas al cuarto cubículo del baño de los chicos y le das vueltas al inodoro unas tres veces o más mientras insultas a Hanako-San, una mano ensangrentada ascenderá desde el hueco del inodoro e intentará atraparte.

• Diferente a las anteriores, en muchas escuelas de Japón existe la superstición de que, si te raspas la rodilla en el patio de la escuela, te podría salir el temido “Hongo Hanako”, el cual es como una mancha blanquecina que, según cuentan, de alguna u otra forma te transmite Hanako-San desde su costra, puesto que ésta está llena de ese tipo de hongo.

Probablemente te preguntarás cuál es el origen de Hanako-San, y desde cuándo empezó a hablarse de ella. La verdad es que ésta chica fantasma ha estado en boca de los japoneses desde la década de los ochenta, ya que en ese entonces emergió como leyenda propia de la cultura popular urbana. No obstante hay quienes dicen que ya en los años cincuenta se hablaba de Hanako-San, aunque mucho menos. En cuanto a su origen, se han planteado las siguientes versiones:

• Durante la Segunda Guerra Mundial, Hanako-San estaba jugando a las escondidas cuando ella y los demás alumnos fueron sorprendidos por una alarma de bombardeo, y entonces ella se escondió en el baño y allí murió cuando las bombas enemigas la volaron en pedazos…

• El padre de Hanako-San era un sujeto abusivo, violento, pervertido y medio loco, que cierto día enfurecido la persiguió para matarla, dándole muerte en un baño después de que ésta se escondiera allí.

• Hanako-San murió en un accidente. Unas versiones (en Fukushima) dicen que se cayó por la ventana de la biblioteca de la escuela; otras, más coherentes, que se cayó por la ventana del baño.

• Parecida a la del padre, una versión cuenta que la madre de Hanako tenía problemas mentales y estaba perdiendo progresivamente la cordura, hasta que un día perdió la razón e intentó matar a su hija, dándole muerte en el baño, lugar en el que Hanako se había escondido.

• La más siniestra de las versiones, cuenta que la escuela (muy probablemente un internado) de Hanako estaba en un área boscosa, y Hanako había salido a dar un paseo entre los árboles, cuando de pronto se percata de que un hombre (con un hacha en la mano) la estaba mirando en forma perversa y malintencionada, ante lo cual ella se asustó y echo a correr rumbo a la escuela (que al parecer estaba casi vacía en esos momentos), ocultándose en un salón, donde estuvo agazapada hasta que, ante la proximidad de las amenazantes pisadas, corrió rápidamente al baño, donde se ocultó en el cuarto cubículo, cerrando la puerta con picaporte. Sin embargo el hombre escuchó el ruido de la puerta y sabiendo donde se escondía dijo en voz alta: “”hanako-san asobimashou” (¡Vamos a jugar, Hanako!)… Y entonces comenzó a fingir que la buscaba, hasta que llegó al baño y a hachazos, destrozó la puerta del baño y el despedazó a Hanako…

• Por último, algunos creen que Hanako se suicidó en el baño, cosa que sí es creíble puesto que Japón tiene uno de los mayores índices de suicidios, incluyendo casos de adolescentes y niños, los cuales algunas veces se han matado por la presión social en torno a la obtención de buenas notas, tales como las que hacen que Hanako se desvanezca… ¿será por coincidencia?…

(Información sacada de http://www.leyendas-urbanas.com/ )

Como un dato curioso, Hanako-san existe a causa de los maestros que quieren los baños limpios. Un buen método, a decir verdad.


#2 Teke-Teke, la media mujer


zabrozongo


"Tek-tek" o "Teke-teke", es una historia que sucedió hace mucho tiempo. Es sobre una joven que murió al caer debajo de un tren y ser cortada por la mitad. En vida era una chica asustadiza e impresionable, y eso la hacía blanco frecuente de bromas pesadas. Un día de verano (temporada de cigarras en Japón) esas bromas fueron demasiado lejos, y sus compañeros, viéndola que esperaba el tren con la mirada perdida, se acercaron sigilosamente por atrás y le lanzaron una cigarra en el hombro, haciéndola dar un brinco que la hizo terminar en las vias férreas, donde un veloz Shinkansen (tren de alta velocidad) la partió en dos. Desde ese día, ella pena cerca de las estaciones, buscando acabar con bromistas como los que la precipitaron a su muerte, aunque no duda en acabar con inocentes también... Se dice que ronda por las noches, en el imperio del sol naciente, arrastrando con las manos la mitad superior de su cuerpo. Cada vez que se mueve, hace un "teke-teke" como sonido y va cortando con su arma a la gente.

Ella es también conocida como "Knock-Knock" (de nuevo, el sonido que hace al golpear los codos con el suelo) o "La niña que se mueve con los codos."

Porta una sierra afilada o guadaña, y así te atrapa. Te corta por la mitad para ser igual a ella. Dicen que persigue a los niños que andan solos por la noche.


Hay una historia sobre un joven que salía tarde de la escuela, cuando oyó un ruido detrás de él. Cuando miró hacia atrás, observó una hermosa muchacha sentada en una ventana. La niña tenia los brazos apoyados en el alféizar de la ventana y estaba mirándole. Se preguntó por qué estaba allí, ya que era una escuela exclusivamente para varones.
Cuando la chica se dio cuenta que este la miraba, sonrió, y de repente, saltó por la ventana y aterrizó en el suelo del exterior. El muchacho se dio cuenta con horror, que le faltaba la mitad inferior de su cuerpo. Ella se dirigió hacia él, arrastrándose por el suelo haciendo un espeluznante "tek-tek-tek-tek-tek". El muchacho se llenó de terror y repulsión. Trató de correr, pero por el miedo quedó congelado y no se pudo mover. En cuestión de segundos, la niña estaba encima de él, sacó su guadaña y lo cortó por la mitad, para convertirlo en uno de los suyos.
La policía llegó al lugar a la mañana siguiente, encontraron restos del chico, y a pesar de que buscaron durante semanas, nunca pudieron encontrar la parte superior de su cuerpo...

Muy semejante a la leyenda del Teke Teke, es la leyenda de Kashima Reiko, una chica que también murió pisada por un tren, aunque no fue dividida en dos sino que simplemente perdió sus dos piernas. Desde entonces, dicen que ronda por los baños en busca de víctimas, que toca la puerta y pregunta al ocupante dónde están sus piernas. Kashima espera que la persona le diga que sus piernas están en la Estación Meishin, y que fue ella misma quien se lo dijo. Si la víctima responde indebidamente, Kashima le arrancará salvajemente sus propias piernas.

Desde otro ángulo muy diferente, esta leyenda, al igual que la de Kashima Reiko, constituye una proyección simbólica, a nivel de las tradiciones orales, del miedo a sufrir una muerte particularmente terrible. De allí que, tanto el Teke Teke como Kashima, no se contentan con aterrorizar sino que buscan hacer que otros mueran de la misma manera; aunque estas situaciones, como bien puede intuirse, están vinculadas a una tendencia cultural que ha atravesado diversas épocas y lugares: la tendencia a percibir a los fantasmas como entes malignos.

De todas formas, estas sencillas explicaciones no invalidan la posibilidad de que algunas víctimas de trenes japonesas hayan quedado partidas por la mitad y posteriormente hayan penado. Así que, si el lector va algún día a Japón, será mejor que no ande solo de noche en las estaciones de tren, porque podría ver algún fantasma partido arrastrándose y, si está cerca de las vías del tren, el susto podría ser suficiente para hacerlo caer y convertirse en un Teke Teke más…

Se dice que los niños que juegan en el atardecer y pierden la noción del tiempo, ya están en peligro de padecer la presencia de este extraño ente.

kitsune

(Información sacada de )


#1 Kuchisake-Onna, la mujer de la boca cortada


kitsune no yomeiri


Kuchisake-onna integra una larga lista de leyendas japonesas sobre mujeres que retornan de la muerte para vengarse. Ya su nombre anuncia algo sobre su personalidad siniestra. Kuchisake-onna significa literalmente: "mujer de la boca cortada".

La historia de Kuchisake-onna es trágica desde todo punto de vista. Fue mutilada y asesinada por su esposo, hecho que la convirtió en un Yokai, una especie de súcubo o criatura demoníaca que no logra enfocar su venganza hacia el objetivo que la condenó originalmente.

Se dice que Kuchisake-onna se aparece frente a sus víctimas y les pregunta una sola cosa:


"¿Soy hermosa?"

(¿Watashi kirei?)


Cualquiera sea la respuesta el final siempre será el mismo.

La leyenda de Kuchisake-onna nos habla de una hermosa y altiva mujer que contrajo matrimonio con un samurai. Su vanidad no conocía límites, ni reconocía peligro alguno. Engañó al samurai en incontables ocasiones; hasta que éste, informado de sus correrías por un grupo de alcahuetes, buscó el sitio donde ella organizaba encuentros clandestinos con sus amantes. La halló en brazos de otro hombre. El samurai, loco de furia y rencor, colocó su sable entre los labios de Kuchisake-onna y le preguntó:


"¿Crees que eres hermosa?"


Acto seguido la cortó en la comisura de los labios con la precisión quirúrgica del acero japonés.

Desde entonces el espíritu de Kuchisake-onna retorna de la muerte una y otra vez para que otros comprendan su sufrimiento inflingiendo el mismo castigo sobre sus víctimas.

A partir de aquí la leyenda de Kuchisake-onna se vuelve un tanto confusa, y cambia de región en región. Por ejemplo, algunos aseguran que Kuchisake-onna aparece con un barbijo y que recorre las calles durante apenas algunas noches del año. En general propicia encuentros repentinos con hombres jóvenes, a los que les formula la pregunta fatal:


"¿Soy hermosa?"

(¿Watashi kirei?)


Si el infortunado responde afirmativamente ella se quitará el barbijo para revelar sus heridas y luego repreguntará:


"¿Y ahora"?

(¿Kore demodesu ka?)


Si la respuesta de su víctima es un grito, un pedido de piedad o un simple No, Kuchisake-onna le cortará la boca. Si, en cambio, se le responde nuevamente que sí, el espíritu inconformista de Kuchisake-onna lo escoltará amablemente hasta la puerta de su casa, sitio en el que finalmente lo asesinará sin mediar posibilidad alguna de negociación.

Nuestro especialista en vampiros, filatelia y leyendas japonesas, el profesor Lugano, nos explica una curiosidad propia de la lengua nipona. Kirei -sostiene Lugano- significa en japonés "hermosa", y posee similitudes morfológicas con la palabra Kiru, "cortar"; de modo que la respuesta Si ante la pregunta de Kuchisake-onna sobre si es hermosa o no también puede entenderse maliciosamente como una aceptación a ser mutilado.

Existen otras versiones del mito de Kuchisake-onna. Algunas sostienen que si se responde afirmativamente a las dos preguntas ella se retirará sin esgrimir sus tijeras, y en cambio ofrecerá un impresionante rubí como muestra de gratitud. Este tipo de desenlace, por cierto, banal, acaso tenga por objetivo el dejar algún testigo con vida para propagar la leyenda. Si pensamos que todo aquel que ha visto a Kuchisake-onna ha muerto difícilmente podamos conocer su historia.

El profesor Lugano, que ha rastreado la leyenda de Kuchisake-onna en varios establecimientos comerciales administrados por japoneses, afirma que existe una tercera variante de la leyenda; un desenlace prosaico y poco afín a las dramáticas conclusiones míticas, pero que en cierta forma es afín a los rigurosos modales del Japón.

Esta posibilidad señala que ante la aparición de Kuchisake-onna no se debe responder nada, y que en cambio se le debe informar en vivos términos que nos reclaman asuntos de vital importancia, y que quedarse allí a ser mutilados es verdaderamente inoportuno. Esto -tose Lugano- obliga al engendro demoníaco a excusarse por su comportamiento ya que el Japón hay asuntos más importantes que la vida o la muerte.

Al ser inquirido por nosotros sobre otras posibilidades desconocidas de la leyenda de Kuchisake-onna, el profesor Lugano nos advierte que la antigua leyenda del samurai celoso acaso sea una estratagema pensada por mujeres de carácter temperamental, y que la pregunta femenina: "¿Soy hermosa?", formulada incluso por damas que claramente no tienen los labios cortados, puede desencadenar otro tipo de catástrofes igualmente indeseables.


(Información sacada de )


Bien, hasta acá llegamos. Espero que les haya gustado. Muy probablemente, publique un post acerca de demonología en general.

Kinzo y yo deseamos sus puntos!

YukiOnna
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