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Paranormal2/14/2012
Hypno’s Lullaby Aquella vez estaba sola en casa, debían pasar de las once de la noche y como no había mucho que hacer encendí la computadora y me puse a ver algunos videos graciosos, de música y cosas por el estilo, comenzaba a aburrirme hasta que encontré uno que me llamo la atención era de Pokémon, se llamaba Hypno´s Lullaby y leí los comentarios donde supuestamente decían que el Pokémon era pedófilo ya que gustaba de engañar y secuestrar niños para hacerles cosas poco éticas, “puras patrañas” pensé, así que me puse a ver el video solo para confirmar mi sospechas, el video tenia una imagen del Hypno con un par de niños tomados de las manos, escuche con atención; era la música de alguna parte de un juego de Pokémon y después de unos segundos se escuchaba una voz ronca que cantaba al ritmo de la tonada decía algunas cosas un tanto extrañas, me erizo un poco la piel, a pesar de que en un principio tome el video como algo falso hecho por algún fan apenas termine de escucharlo sonó el teléfono celular, estaba tan concentrada en el video que cuando el celular sonó me hizo brincar, conteste y al hacerlo lo único que escuché era una respiración dificultosa y un jadeo, me asusto ya que era lo ultimo que me esperaba porque ese celular no tenía línea y solo lo usaba como cámara y reproductor de música, colgué de inmediato y busque que numero había sido, para mi sorpresa aparecía como numero desconocido y quedé muy intranquila por la llamada pensando que era imposible que el teléfono sonara. Termine más tarde de ver videos pero por alguna extraña razón no podía sacarme la canción de la cabeza, me fui a intentar dormir pero no podía porque recordaba esa voz jadeante y la música del video. Pase la noche sin poder conciliar el sueño del todo y así fue algunas noches después de eso. Ya en la mañana me levantaba con dificultad, me sentía confundida, cansada con una sensación de pesadez y tristeza, pensé que tal vez tendría pesadillas pero contrario a eso no recordaba nada de lo que soñaba. Aquella mañana no fue muy diferente de las otras aunque decir verdad me sentía más apagada y sin energías ó deseos de hacer nada y en ratos recordaba la tonadita. Cansada de esto y sin otra explicación de mi estado actual se debía a el hecho de haber visto ese video se me ocurrió buscar más acerca de eso. Lo primero que busque fue la letra y encontré una traducción en español, pues la canción originalmente estaba en ingles y como la había escuchado solo una vez no le había prestado mucha atención, La traducción es la siguiente: La Canción de Hypno. “Vengan, pequeños niños, vengan conmigo. Seguros y felices estarán. Lejos de sus casas, ahora déjennos correr. Con Hypno tendrán mucha diversión. Oh, pequeños niños, por favor no lloren. Hypno no mataría a una mosca. Sé libre, sé libre, sé libre para jugar. Ven a mi cueva, quédate aquí. Oh, pequeños niños, por favor no se muevan. Estas cuerdas, lo sé, los sujetarán con fuerza. Hypno te dice que esto es real. Pero tristemente, Hypno te ha mentido. Oh, pequeños niños, no podrán irse. Sus familias los llorarán. Sus mentes se abrirán. Permitiéndome embrujar sus sueños. Pero seguro, todos deben saber que es tiempo de irse. Oh, pequeños niños, no fueron listos, Ahora se quedarán aquí por siempre.” No era tanto la letra si no la voz lo que me daba escalofríos, busque entre los videos de youtube el de mayor antigüedad debía ser ese el que originalmente se subió, al revisar los detalles del video me di cuenta que venían escritos de un modo que no pude entender, al principio pensé que estaban escritos en alemán, pase el texto de la descripción al traductor, no había muchos cambios, y no ayudo mucho, en realidad en nada, pase a intentarlo con inglés, eslovaco, maltes, ruso, nada me sirvió así que decidí dejar el video de lado y me fui a la escuela. Sentía mucha pesadez y ya en el salón me preguntaron varias veces si me sentía bien ó si estaba enferma y respondí que si para evitar una burla al decir que era por un video que me había asustado y una llamada imposible. Así siguió mi día hasta el receso cuando me encontré con un compañero llamado Dennis y se me ocurrió preguntarle si sabía algo del video de Hypno. - No me gustan los Hypno, tienen muy poca defensa, el video lo he visto, es ese que tiene la música de torre Lavanda ¿no? - ¿torre Lavanda? – pregunte no me sonaba mucho - Si, ¿nunca jugaste “Pokémon Red and Blue”? - Amm… No. - Bueno en ese juego hay una torre llamada Lavanda y suena esa tonada, en una especie de cementerio para Pokémon, es una parte medio complicada en el juego, porque… No termino de decir lo último porque en ese momento sentí un mareo y la voz de Dennis se hizo muy lenta. Me desmayé por unos minutos y cuándo desperté vi varios rostros preocupados alrededor de mí; la profesora, Dennis y otros compañeros. Me sentía aturdida y veía todo borroso - ¿estas bien? Asentí aun confundida por lo que me llevaron a enfermería, la asesora llamo a mi mamá para informar lo que había ocurrido, pasaron por mi más tarde. Ya en casa me cambie y me acosté, justo cuando puse mi cabeza en la almohada comencé a escuchar la tonada en mi cabeza me puse las manos en la cara y me di la vuelta tratar de dormir ¿Que me pasaba? ¿Era por ese video? solo era uno de esos tontos video de internet ¿Como podía estar yo así? Me dormí y de inmediato desperté ó eso creí… Estaba rodeada de oscuridad, mire a mi alrededor estaba recostada en una roca plana, al parecer me encontraba dentro de una caverna, me levante y camine guiándome por las paredes para no caer, había una ligera luz proveniente del un túnel largo, fui por ahí buscando una salida de ese lugar. Mis pasos resonaban por el eco del lugar, de pronto escuche un ruido, avance y vi una niña amordazada y atada en el piso. Me acerque para ayudarla pero al quitarle la cinta que tenia en la boca no dijo nada, tenía una mirada inexpresiva, con poca dificultad la libere de las cuerdas, pero la pequeña permanecía inmóvil. -Vamos, hay que irnos de aquí – no sabía que ocurría exactamente, pero si de algo estaba segura era que debíamos marcharnos de ahí lo más pronto posible. Tome la antorcha que iluminaba la caverna. La niña me siguió sin oponerse ni decir nada, caminamos a través de la cueva por un largo rato, todas las paredes y formaciones rocosas me parecían tan parecidas que tuve la sensación de que habíamos estado caminando en círculos, la desesperación comenzaba a invadirme. De pronto escuche unas pisadas detrás de nosotras, me detuve un momento y al voltear lo vi, era Hypno, me parecía familiar pero a diferencia de cómo lo conocía en la serie animada, lucía real; su pelaje se veía pálido debido a la luz de la antorcha, sus ojos eran penetrantes, era monstruoso, e intimidante a pesar de no ser más alto que yo, tenia un péndulo en su mano y avanzaba despacio, me era imposible imaginar si sus pensamientos sería semejantes a los humanos ó se conducía meramente por sus instintos ¿sería capaz de razonar con él? En mi cabeza empezó a sonar la tonada de Lavander town, retrocedí y por un momento me olvide de la pequeña. Hypno se acerco y comenzó a oscilar su péndulo. Lo mire; instantáneamente tuve la sensación de cansancio que ya conocía, me sacudí, el monstruo sonrió, y en ese momento escuche su voz: -Me encuentro muy solo en este lugar, ¿te llevaras a mi única compañía? ¿Por que no se quedan con Hypno? – era una voz extraña parecida a la de un anciano con un tono un tanto agudo. No movía su boca. -D-de verdad, tenemos que irnos… – dije casi sin convicción, sentía un poco de lastima por aquel. - ¡por favor! – Suplicó exageradamente, haciendo caso omiso tome a la pequeña de la mano y avance sin mirarlo – ¡Suficiente!- chasqueo sus extraños dedos y la niña se detuvo, me miro con odio y me dio un puntapié en la espinilla, me dolía un poco, aunque ese instante un recuerdo llego a mi mente. -¿Por qué la tenias atada? no había necesidad ¿cierto? –La niña se paro a un lado de Hypno y el sonrió con cierta malignidad -excelente cebo. ¿Quién se resiste a una pequeñita amordazada? –No entendía bien, la uso como señuelo pero… ¿para que? - no entiendo. -Pronto estarás bajo mi poder – Se acerco con el péndulo, hacia mi, por inercia lo golpee con la mano libre y cayo de espaldas lo amenace con la antorcha. -libérala, ya – Dije mientras dirigía el fuego a su rostro. Pude ver en sus ojos un brillo siniestro, una fuerza desconocida que me hizo retroceder y que esfumo todo el valor que tenía en ese instante. -Y crees que solo por ser tu sueño eres capaz de darme ordenes?- Dijo Hypno mientras se levantaba lentamente con ayuda de la niña. -Es mi sueño…- Pensé mientras buscaba en la cueva algo que pudiera ayudarme, cuando en el piso pude ver un objeto que brillaba con la débil luz de la antorcha. Hypno volteo enseguida a ese mismo punto y ambos vimos un objeto que si bien podía salvarme Hypno no me dejaría llegar hasta donde se encontraba; una pokébola. Me abalancé en dirección de la pokébola e Hypno hizo lo mismo, estando a poco de alcanzarla sentí como me tomó del tobillo y comenzó a jalarme. -Esto es lo último que verás Hypno!- Dije mientras con un gran esfuerzo me estire para alcanzar la Pokébola y vi como sus ojos se abrían de la impresión y sentí que era yo quién esta ocasión le influía miedo. Aun en el piso lancé contra el la pokébola y al chocar con Hypno comenzó a gritar mientras su cuerpo se deformaba convirtiéndose en algo similar a vidrio rojo. Su mano seguía sosteniendo mi tobillo por lo que comencé a forcejear con el para liberarme e Hypno me sostuvo con sus dos manos mientras la Pokébola lo aspiraba a su interior. Con algo de miedo e inseguridad comencé a patearlo y a darle golpes en ambas manos, sin pensarlo me incorpore un poco y tiré fuertemente del péndulo que llevaba en su mano derecha arrebatándoselo. -Como es posible que alguien como tu sea quién me destruya?!?!- Gritaba Hypno mientras lo que quedaba de su cuerpo se volvía rojo y entraba en la pokébola. Al ver que se había quedado inerte la pokébola me levante y me dirigí a donde estaba la niña, que se veía aun perdida. La sacudí fuertemente y ella reacciono como si hubiere despertado de aquel trance. -Vámonos – le dije y la pequeña asintió y me siguió. Avanzamos dejando la pokébola tras nosotras. - Es por aquí – dijo ella conduciéndome por aquellos pasadizos, unos minutos después ya vislumbrábamos la salida. Por un momento me pregunte que me encontraría a salir camine y la luz me deslumbro un instante, abrí los ojos y estaba en mi cama, mire el techo blanco de mi recamara. -Fue un sueño???- Me levante y mire mi mano izquierda con curiosidad porque sentía algo en ella. Epilogo Era la hora del receso en la escuela y yo comía un sándwich con cierta voracidad, le había contado todo a Dennis. -Eso lo explica todo –dijo Dennis dejando su botella de jugo a un lado -¿Como? – pregunte desconcertada - Hypno se alimenta de los sueños, usa su péndulo para hipnotizar y dormir a sus presas y devorar sus sueños, por eso no tenias sueños, por eso estabas cansada todo el tiempo, el se alimentaba de tu energía. Que cosa tan loca ¿no? - Supongo que si – sonreí y saque el pequeño péndulo plateado de mi bolsillo, meciéndolo frente a él. The Holders En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of the Future”. No lo sigas si el empleado te ofrece mostrarte el camino; él no es el verdadero guía. El verdadero guía vendrá silente y te dará un pedazo de papel en el que el camino delante está dibujado en líneas de sangre y fuego. Camina delante, concentrándote en la escritura. Si tu concentración no ondea, pasarás por un escritorio y un hombre para encontrarte con largo y desocupado pasillo. Puede que parezca opulento, lleno de color y promesas, pero las paredes están ahora manchadas y la alfombra negra y sucia. Como avances por el pasillo imágenes golpearán en ventanas antes no vistas. Puede parecer que viste eso, en la esquina de tu ojo, que veas amigos muertos hace mucho llamarte, o amores perdidos volviéndose jóvenes y una vez más ofreciéndose a ti. Voces que parecen susurrar que las ventanas traen segundas oportunidades, oportunidades de hacer las cosas bien. Puedes escoger de nuevo, dicen ellos, pero no debes mirar más allá del papel en tus manos. Hacerlo es vislumbrar en su totalidad lo que te observa desde afuera, y hacerlo es ir más allá de la salvación. Sigue a través de la larga, imposible longitud del pasillo. Algunos dicen que debes continuar caminando hasta que hayas visto cada uno de tus posibles futuros por las ventanas. Otras sugieren que mientras más cerca esté el momento de la unidad, más rápido se llegará al final del pasillo. Si el último está en lo correcto, todos cuanto entren podrían encontrar su camino mucha antes de hacer cuentas. Sólo podrás despegar tu mirada del papel al final de ese corredor, e incluso entonces nunca debes mirar atrás. La puerta frente a ti lleva a un salón de baile que, al igual que el pasillo, ha caído de su elegante brillo a la inmundicia y el olvido. Ábrete paso entre la penumbra hasta que la puerta y toda oportunidad de escapar esté perdida tras de ti. Camina con cuidado. El Holder te observa incluso ahora. El paso delante una vez pasado directamente por el centro, pero el centro no ha sido mantenido en muchos años, y el camino esta… inundado. Quizás nunca encuentres el camino si está demasiado inundado, y gastaras el resto de tu innatural vida deseando estar en las tentaciones de las ventanas. Si eres afortunado, encontraras un punto solitario donde una pequeña luz restante yace lejos, entonces debes cerrar tus ojos y esperar, indiferente de lo que pueda pasar después. Si has complacido al Holder, oirás el ronroneo de un gato, y sentirás un calor pegado girando alrededor a tu pie. Debes mantener tus ojos cerrador hasta que una voz te pregunta “Que harás con ellos?” tres veces. Responder la primera o segunda vez volverá los ronroneos en gruñidos y los toques serán como el toque de miles de garras afiladas punzando tu garganta. Solo después de la tercera y final podrás abrir tus ojos. En frente de ti estará una mujer en una cama. Como los cuartos de atrás ella se verá como si hubiera estado hace mucho tiempo estupendamente bella, y aunque ella este desnuda en la cama ella es nauseabundamente gorda, su piel con marcas de viruela con llagas y carne muerta y flores sifilíticas. Cientos de gatos pegados junto a ella; Eventualmente uno de ellos vendrá expectante a tus pies. Háblale solo a este, diciéndole “Hare lo que deba”. El te enseñara el lenguaje de los gatos, y una vez hayas aprendido los demás te dirán un secreto que nunca fue hecho para oídos humanos. Nunca debes revelarlo hasta que no tengas nada más al mundo para dar: los gatos son criaturas celosas y disfrutan el dolor de aquellos que traicionaron su confianza. Sus secretos son el Objeto 16 de 538. No hablare más de eso. The Holder of the Present (El Portador del Presente) En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of the Present”. El trabajador te mirara vagamente; tendrás que preguntar de nuevo. Una vez el trabajador comprenda tu pedido te llevara por una puerta a un pasillo que parece una extensión del infierno mismo. En este pasillo no encontraras nada más que la oscuridad y el sentimiento de inimaginable horror. Si llegas a oír un chillido venir de tu derecha, corre hacia la puerta por la que viniste o serás devorado por demonios gritando hablas incomprensibles de bocas llenas con venenos mortales. Si no oyes un chillido, solo sigue al trabajador hasta que abra la puerta en el otro final del pasillo. Ahora te dirá que entre, y se ira. En este cuarto solo encontraras dos cosas: una niña desnuda cuya mano izquierda es un muñón planchado, aparentemente rasgado por una mordida de otro mundo, y la cerradura que ella cuida. Debes mirar a la llave con cadena y no quitar tus ojos de ella. No puedes decir nada, excepto hacerle una pregunta: “Porque ellos están unidos?” Ahora mueve tu mirada hacia la cara de la niña. Ella te mirara y te dirá la más repugnante historia del presente, de cómo ha llegado a ser, como es ahora y como será eventualmente. Esta niña lentamente se moverá hacia ti, no te muevas, y quédate quieto hasta que este a un paso de ti. Pondrá la pieza hecha tiras en pudrición que una vez fue su mano en tu hombro. Te susurrara en el oído, “La hora ha llegado, y ahora debes morir” No reacciones a esta declaración. Solo sigue mirándola a los ojos y eventualmente sentirás algo siendo empujado hacia tu mano. La cerradura es el Objeto 17 de 538. Solo las llaves que fueron hechas para ella pueden ser puestas en ella, las demás serán repelidas. The Holder of Passion (El Portador de la Pasión) En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of Passion”. El trabajador se sonrojara y soñara despierto¸ tendrás que preguntar dos veces más hasta que finalmente se incline y haga gestos para que lo sigas. Te llevara a un pasillo. Oirás un motor de diesel amortiguado, pero por el momento, eso no importa. Ignóralo por ahora. Envez de eso, escucha cualquier susurro en tu oído. Si se detienen, es vital para tu salud que tapes tus oídos, porque una horrible criatura emergerá del suelo y después de un corto tiempo se irá por el techo. Si oyes los susurros en lenguajes desconocidos hasta que tú y el guardia lleguen a una puerta hecha de madera, estas a salvo. Ahora, escucha el motor. Si sigue andando, procede y abre la puerta. Ni intentes imaginar que pasa cuando el motor se detiene; nadie ha podido decir que pasa después de detenerse. Ahora, si la puerta ha sido abierta, el trabajador te dejara solo. Entra por la puerta y camina derecho adelante hasta que se cierre. Ahora, debes decir las palabras “Discúlpame, me gustaría aprender de ti” Si hiciste algo mal, estarás muerto antes de que lo hagas, no te preocupes mucho de esto. Si nada pasa por un par de docenas de segundos, puedes seguir caminando. Haz esto hasta que llegues a un corazón del porte de tu cabeza. No lo toques, en vez de eso, gírate. Veras o la más hermosa mujer o la criatura más horrible que tus ojos hayan visto. Lo último aparecerá si has tocado el corazón. Su sola mirada te podría llevar a la locura y estará en tu por el resto de tu vida. Si ves a la mujer, mírala a los ojos, ningún otro lugar, incluso si no usa nada de ropa. La belleza literalmente te cegara t estarás forzado a vagar por su reino hasta el fin de tu vida. Si puedes seguir mirándola a los ojos, podrás hacer una pregunta: “Están vivos?” La mujer de pronto gemirá sonoramente y se tirar al suelo, satisfaciéndose a sí misma. Debes cerrar tus ojos y tapar tus oídos, sus gemidos lentamente destruirán tu mente y cuerpo, si los oyes claramente. Después de un tiempo, sentirás que alguien toca tu hombro derecho. Ahora puedes abrir tus ojos y bajar tus manos. No te gires a ver quién te toco. En vez de eso, mira donde estaba la mujer. Ahora no estarán, solo estarán sus cenizas. Busca entre las cenizas su útero. Tómalo y cierra tus ojos. Ábrelos de nuevo después de sentir que algo helado toca tu cabeza. Estarás devuelta en la institución mental, detrás del guardia que te guio hasta la puerta de piedra. El útero es el objeto 18 de 538. Tiene un hijo que dar a luz. The Holder of Inocence (El Portador de la Inocencia) En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción pide sin vacilar por visitar aquel que se hace llamar “The Holder of Inocence”. El empleado no dirá nada, pero una lagrima caerá de su ojo. Ella te guiara por un pasillo olvidado en un ala olvidada del subterráneo de la institución. Ella no entrara al pasillo contigo, pero solo te mirara a los ojos con una cauta esperanzas, su propia expresión parecerá orar por salvación. Si entras al pasillo no veras mucho, salvo por suciedad, fragmentos rotos de lo que una vez fueron hermosas estatuas talladas. Después de un rato, oirás un suave gimoteo del otro lado. Pon atención, por si el gimoteo se detiene, entonces todo estará perdido. No tiene caso correr. Solo si le preguntas “¿Qué pasó cuando se creó por primera vez?” ella se callara para subir su mirada hacia tu cara. Su belleza te dejara sin aliento, y si aun eres capaz de algún pensamiento solo será darte cuenta de que en ella puedes ver todo lo que amas de este mundo. De pronto, te darás cuenta de que la niña estará sangrando de sus regiones inferiores y un grotesco galo emerge del pequeño orificio entre sus piernas. El objeto saldrá con propia vida, y te darás cuenta de que esta hipnotizándote. No le quites la mirada, no desearas probar su paciencia. Pronto, el cuarto desaparecerá frente a tus ojos, y estas parado en la más serena imagen de un claro que hayas visto, y toda la fauna de la naturaleza que reconoces irán por sus vidas hacia ti, sin miedo de nada, ni de la muerte. De pronto, una sombre caerá en el prado, y veras a todo el bosque alrededor arder en un pilar de flamas. Lo que pasa después, ningún hombre ha resistido mucho tiempo antes de volverse loco, pero en la fuerza de la mente humana resistirás. Al final oirás gritos y gruñidos pero lo que te sobrevendrá más que nada son los chillidos calmados, los lamentos ahogados, de todos los gestos de tristeza del mundo que hay. Te darás cuenta de que esos lamentos continuaran hasta ser oídos en el fin del mundo. Nada puede soportar esas casi silentes suplicas y mantener la más pequeña esperanza para el futuro. La ilusión se esfumara, y te encontraras de vuelta en el cuarto. Encontraras a la niña tirada muerta en el suelo, su rostroen una mescla de agonía y horror, su ya podrido cuerpo alimentando ahora al sobresaliente falo y dándole un tono siniestro. Ese es el objeto 19 de 538. Si lo tocas será tuyo, pero si lo dejas controlarte entonces usara tu cuerpo para buscar y unir todas las piezas, no importa lo que cueste. The Holder of Deception (El Portador del Engaño) En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of Deception”. El empleado te mirará con una expresión de shock en su cara. Entonces, con una velocidad sobrehumana te atacara con su bastón. Si no estás noqueado por el primer golpe, huye de la ciudad, ellos sabrán que harás después. Cuando tu conciencia regrese, estarás en un patio en una noche estrellada. Habrá una gran escalera de piedra que parece subir al mismo cielo. Sube la escalera, pero nunca mires atrás. Si lo haces, las escaleras comenzaran a romperse y caerás en el vacio por toda la eternidad. Después de lo que parezcan días de subir, llegaras a un grandioso anfiteatro de mármol pintoresco con el estilo de la antigua Grecia. Baja al fondo del anfiteatro. Un viejo con ropas claras te estará esperando en una tarima en el centro. Este historiado viejo estará disertando como si hubiera una gran muchedumbre – como sea, no debes oírlo, nada de lo que habla es cierto. Si eres cautivado por su habla carismática, tu mente será completamente subyugada por su engaño y serás su esclavo por la eternidad. Solo reaccionara a una pregunta: “Que es la única verdad de la que pueden hablar?” El Hombre bajara su mirada hacia ti y te mirara con gran tristeza. El te impartirá una historia que sacudirá las bases de tu alma con enorme pena, pero te dejara saber una gran verdad: el número por sí mismo no es lo que parece. El entonces te señalara una salida del anfiteatro, y continuara con su lectura. Gírate de el rápidamente, y ahora podrás ver a una legión de demonios sentados en los asientos del anfiteatro. No iras mas allá de un pequeño momento a uno, o te sacaran y te añadirán a su colección de almas. Camina a la salida lo más rápido posible. Ahí habrá un gran grimoire al lado de la puerta. Toma el grimoire y sal por la puerta. Te encontraras de vuelta en la calle detrás del asilo. El grimoire que tomaste, cuyas páginas están cerradas y bloqueadas con un gran candado de acero, es el objeto 20 de 538. Si deseas ver el pasado del engaño y reunirlos, debes encontrar la llave. La trampa En Berlín, después de la II Guerra Mundial, el dinero era corto, las provisiones escasas y muchos pasaban hambre. En aquel entonces, la gente contaba la historia de una joven mujer que vio a un hombre ciego fallidamente tratando de cruzar la calle, y se ofreció a ayudarlo. Ambos se pusieron a hablar y el hombre le pidió un favor: ¿podría llevar esta carta a la dirección escrita en el sobre? Como quedaba por su camino, accedió. La mujer entonces partió, volteando antes de doblar en la próxima intersección por si el hombre no tuvo más percances. Pero lo ubicó pasándose apresurado entre los peatones sin el bastón que antes cargaba. Sospechó, naturalmente, y llevó la carta a la policía. Cuando los oficiales llegaron a la dirección que indicaba el sobre, hicieron un terrible descubrimiento; tres carniceros habían estado recolectando carne humana y vendiéndosela a los hambrientos. ¿Y que había en el sobre que le dio el hombre a la mujer? Una nota, simplemente diciendo: “Ésta es la última que les mando por hoy”. Dentro de mis pensamientos Y tú a que le tienes miedo en sí? A la vida o a la muerte? A los vivos o a los dichosos muertos? Preguntas y más preguntas… algunas tienen respuestas, que, para ser sinceros, muchos de nosotros preferimos callar: algunos por miedo, algunos por simple moral. La chica de la cual muchos no hablaban, a la cual todos temían dirigirle la palabra, en su colegio. Esa a la que todos ignoraban, la que me dijo que realmente los fantasmas asechaban la escuela… ella tenía cierta verdad en sus palabras. La escuela era un lugar donde habían alumnos nuevos, y algunos otros que seguían ahí, en ese caso esta joven…de la cual no muchos hablaban, (según porque seguía aferrada a ese salón) decían era un fantasma… no les creía. Según ellos aquel lugar del final en la ventana era su favorito. Tenía más de 3 años que hablaban de ella. Pero al parecer ella seguía aferrada ahí, era como si alguna extraña energía la jalara y no la dejara salir nunca de ahí, siempre intentaba tener charlas con ella durante los descansos u horas libres, pero ella siempre terminaba ignorándome, tachándome de tonta e ingenua por mis preguntas sobre la escuela y ese salón de clases. Recuerdo el día en que la conocí, llegue a ese salón de clases como toda una boba, vestía el feo y horrendo uniforme color verde (aún recuerdo como le reclamaba a mama sobre por qué escogió esa escuela para mí), volteo a ver qué lugares estaban vacíos, casi todos estaban con una mochila arriba excepto dos en especial que llamaron mi atención, sí, en la ventana al fondo, al llegar ahí sentí algo raro, así que decidí por optar el que estaba al costado. Después de la aburrida ceremonia de inicio de cursos entramos al salón de clases, todos tan contentos como era de esperar, yo por lo general odiaba presentarme, sentía bobo tener que decir ese tipo de cosas y sobre que hice en mis vacaciones, esperaba con ansias de que ninguno de los profesores lo hiciera. Llegue a mi lugar y al voltear a mi lado izquierdo… ahí estaba ella, dibujaba en un cuaderno, mientras todos corrían y reían. Yo estaba ahí observando como ella se envolvía en sus trazos en ese cuaderno, hasta que me atreví a saludarla… pero fue en vano, no recibí respuesta alguna de su boca, parecía tener miedo a entablar una charla conmigo….pasaron los días y al parecer todos ya estábamos conociendo como se manejaba la secundaria, ella siempre callada, siempre en silencio dibujando, aún recuerdo como algunos a ese lugar le decían el asiento de la bruja… lamentablemente ella nunca se defendía de las ofensas que hacían los demás, solo callaba, bajaba la mirada seguía dibujando. Cierto día se acercó a mí, la mire con asombro (ella dirigirme la palabra a mi) dije para mis adentros. Lo único que mis oídos escucharon fue–existen los fantasmas- realmente no sabía si era pregunta o era afirmación, me acerque a ella y le pregunte –¿ En serio? Los has visto?- ella levantó la mirada y enarcó una ceja, suspiró y siguió dibujando. A veces me daban ganas de invitarla a mi casa… pero siempre que la esperaba a la salida era algo raro, nunca salía, yo corría, la buscaba en el salón y no estaba. Tal vez ella …era algo más rápida y veloz que yo. Mis compañeros de clases me miraban raro, no se el porqué. ¿Se habrían dado cuenta que le hablaba a la chica? Tal vez por eso me miraban así, y se reían de mí. No tenía explicación alguno a sus cambios de actitudes conmigo. Pasaron los meses y ella nunca más se dirigió a mí, me atormentaba tener que verla y hundirme en esos ojos tan profundos, ojos con tanto misterio… miedo… desesperación y mientras yo me convertía en una persona seria, cada vez más distante de mis demás compañeros, con solo una preocupación: observar a esa compañera que a lo largo de los meses ha sido tan distante de mi y sin embargo había logrado cautivar mi curiosidad. Cierto día uno de mis educadores encargó que redactáramos algo de nuestra vida, algo así como “un diario” pero no solo era mío sino de todo el salón; era un tipo rol y escribíamos lo que vivíamos en todo el día desde que estábamos en clases hasta que íbamos a la cama. Esa vez me tocó a mí, sí a mí. No fue tan difícil: redacte todo e incluso la nombre, no sabía cómo se llamaba así que opte por nombrarla como “ella”. Regresé el diario a mi docente y así pasaron los días. Muchos me seguían hostigando, sentía que decían cosas sobre mí a murmuro. Los alcanzaba a escuchar pero siempre los ignoraba. Mis padres optaron por mandarme a una escuela distinta, una escuela donde no había salida, todos vestían uniformes blancos. Desde que llegué sentí algo raro, parecía que no a todos les alegraba mi presencia. Era una escuela donde no podía ver el sol, era algo deprimente no sabía nada del exterior, no conocía a nadie. Lo bueno es que no iba sola: “ella” me acompañaba a todas las clases, siempre con su cuaderno… dibujando… Carta de Suicidio Esta carta es absolutamente real, y de mi autoría por lo que todo lo escrito aquí debe tomarse de ese modo. Si estás leyendo esto significará que ya no existo. Hoy, día 29 de noviembre de 2009, Domingo, a las 3:00 horas, he decidido por voluntad propia y sin ninguna clase de coacción externa, poner fín a mi vida, y lo hago siendo plenamente consciente de que lo que me espera al otro lado no es sino el vacío más absoluto, la nada, la no existencia. La sola idea hace que mi pulso se acelere y la sangre se me congele en el pecho. Ni siquiera en estos momentos soy capaz de levantar la mirada ante semejante visión y no estremecerme de terror, pero la idea de permancer un minuto más en este mundo es aún peor. Un mundo salvaje, egoísta y cruel, y lo que es aún peor, hipócrita, un mundo del que reniego y al que no quiero pertenecer. No, ya no. Fui un iluso durante todos estos años al pensar que exitiría un papel para mi en esta pantomima, en este esperpento ridículo de sociedad, que finalmente encontraría mi lugar en el mundo, que lograría alzarme victorioso y alcanzar la meta para la que nací y para la que he estado preparandome durante toda mi miserable existencia. ¡Mierda! Abrí mi corazón de par en par, dejé que cogieran todo cuanto quisieran hasta que me dejaron sin nada. He dedicado mi vida por entero a los demás sin preocuparme por mi propia felicidad, he dado todo lo que tenía y más, pero a cambio sólamente he recibido incomprensión, desprecio y la más absoluta y dolorosa ignorancia. El amor y la amistad son dos caminos vedados para mí, y mis ojos se inundan de lágrimas cada vez que pienso que me iré sin haber conocido a una sola persona con la que compartir todo lo que llevo dentro de mí ser. ¡Oh, malditos que me pisoteáis sin piedad!¡ Si pudiérais ver en mi interior! Ya es demasiado tarde para la autocompasión, no puedo abandonar este mundo con mi corazón cargado de rencor y frustración. Mis últimas palabras han de ser de amor y agradecimiento, agradecimiento a mis padres que me dieron la vida y la esperanza de un mundo mejor y que desgraciadamente ya no están aquí. A ellos debo todo lo que he sido. Amor, a pesar de todo, hacia este mundo que seguirá girando impasible cuando todos hayamos desaparecido y en el que a fín de cuentas no siempre fui desgraciado. He hecho todo lo que estaba en mi mano pero las cosas no han salido bien, soy débil y no he tenido el coraje necesario para seguir adelante, ya es tarde, las fuerzas me abandonan, la vida se me escapa. Me voy de este mundo y me voy solo. Adiós. ¿Sugestión? ¿Has sentido que te observan cuando estas solo? ¿Has corrido rápidamente a tu habitación cuando estas solo y vas al baño o a la cocina, tan solo por miedo a que cualquier ser fantasmal, demoniaco pueda aparecerte por detrás? ¿Has visto sombras extrañas? Déjame decirte que tan raro no es sentir, hacer o ver esas cosas, dicen que normalmente solo es sugestión por ver demasiadas películas o leer cosas aterradoras que quedan en tu subconsciente y tan solo ponen a tu cuerpo más alerta a cualquier estimulo, pero… ¿Y si realmente todas esas cosas no fueran parte de tu imaginación?. Esta historia me paso tan solo hace un par de días, hay que decir que no soy tan aficionado a las cosas de terror ya que me considero alguien realmente muy miedoso pero de todas formas hay algo que me llama a verlas una que otra vez. Lo malo de lo anterior es que soy una persona terriblemente sugestionable, luego de ver algo de terror pienso que esas cosas pueden pasarme a mi y empiezo a observar cuidadosamente a todos los lugares para ver que no haya nada extraño o sobrenatural. Se que puede sonar tonto que haga eso pero es la forma de quedarme más tranquilo conmigo mismo, como he dicho, soy muy miedoso. Bueno, como decía, hace un par de días un amigo me invito a su casa como todos los sábados a ver alguna película, ese día en especial tocaba una de miedo, en un principio me negué rotundamente pero no se como me termino convenciendo y armándome de valor fui. Una vez termino me di cuenta que tan de miedo no era o por lo menos a mi no me lo provoco tanto ¿Quizás ya me comenzaba a acostumbrar?. Estábamos solos en su casa y luego de sacar el DVD y ponerlo en la caja de la película como correspondía mi amigo fue a la cocina a buscar algo de comer, en ese momento yo estaba tranquilo pero como ya era costumbre, hice la revisión del lugar para saber que no había nada más con nosotros. Para mi sorpresa cuando mire una de las esquinas pude ver una sombra extraña, deforme pero cambiante, parecía que se movía, asustado llame a mi amigo, vino al escucharme pero cuando llego esa cosa ya no estaba y yo le había quitado la vista unos segundos, mi amigo cuando le conté lo que había visto me dijo que me calmara y que solo era sugestión por la película, que solo era mi imaginación, yo tan solo reí algo nervioso. Ya daban las doce cuando salí de la casa de mi amigo, era tarde y a pesar de que mis padres no llegaban hasta maña en la mañana, tenia que cuidar la casa. Pero esa caminata a diferencia de otras veces se me hizo aterradora, al mirar alrededor veía sombras moviéndose, la mayoría de árboles pero otras sin explicación, hasta sentía gotas de sudor frío recorrer mi rostro, apresure mi caminar hasta que llegue a casa y rápidamente entre cerrando fuerte la puerta detrás de mi, mi respiración hasta agitada estaba. Encendí rápidamente la luz, de hecho fue lo segundo que hice luego de lo de la puerta. No había nada como el alivio que me daba estar en casa, sentirme seguro allí. Estaba aterrado aún no lo miento, tanto que hasta sentir que mi gato rozaba mi pierna me hizo saltar, quería matarlo por haberme asustado de esa forma. Entre en la cocina para sacar algo de beber e irme a mi cama a dormir pero… sentía una sensación extraña, como si alguien me mirase pero no había absolutamente nada, sugestión o eso pensaba. Me serví un vaso de leche y subí las escaleras para ir a mi cuarto cuando sentí un ruido abajo, pensando que era mi gato hasta sonreí cuando bajaba pero fue allí cuando escuche el maullar de mi gato en el segundo piso, fue en ese momento en que el miedo me invadió al punto de que casi suelto el vaso con leche, ni lo pensé dos veces antes de subir las escaleras lo más rápido posible y encerrarme en mi cuarto lanzándome de un salto a la cama luego de encender las luces, me quede allí un buen rato. Ahora comenzaba a recordar un poco la película, si no mal recordaba trataba de un joven que jugaba a la ouija y desde entonces cosas raras comenzaban a pasarle, veía sombras también y lo raro es que quizás por el miedo pero no podía recordar el final, solo recordaba el mal presupuesto de la película, cuando le había preguntado a mi amigo donde la compro me había dicho que tan solo la encontró en una casa abandonada donde iba a jugar con unos amigos, me pareció extraño aquello pero no le hice más preguntas al respecto. Un sonido interrumpió mis recuerdos, era la puerta, alguien tocaba la puerta. Seguía asustado pero habían pasado algunos minutos y estaba más aliviado, baje con el vaso de leche en la mano y abrí la puerta sin antes mirar por la venta quien era, era mamá. -¿Mamá? ¿No se supone que volvías mañana?- Más me extrañaba el hecho de que no estuviera mi padre y mi hermano pero tampoco estaba el auto, asumí que habían ido a comprar algo y dejaron a mamás a unas cuadras de la casa. -Decidí volver antes- Al decir eso fue a la cocina, yo cerré la puerta. Unos segundos más tarde escuche el teléfono que estaba en una mesita al lado de la puerta por lo que no tuve que moverme para contestar. -¿Hijo? ¿Soy mamá, al final al parecer vamos a volver mañana en la tarde, cuídate mucho, te corto de inmediato ya que no tengo mucho saldo, ¡Adios!- Solté el vaso de mi mano, entre risas de nerviosismo y llenas de un terror absoluto recordé el final de la película, el hilo de voz del protagonista al final diciendo “Los demonios también pueden tomar forma humana”.
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