Una gran notoriedad cobraron las declaraciones de la bailarina y actriz Emilia Attias, en relación a que en el placard de su domicilio descubrió que habita un fantasmita. Darío Heredia, el constructor que refacciona la casa de la coreógrafa, le manifestó a “Crónica”, tal como publicó en su edición de ayer, que fue su mujer quien le avisó que “ahí se ve algo raro”, en alusión al placard de una de las habitaciones de Attias.
A los efectos de que se puedan ver o no fantasmas y si éstos son reales o no, “Crónica” consultó a un experto en “limpieza” de domicilios en los cuales sus moradores veían “cosas raras”.
Luis María Nicosía, especialista en este tipo de acciones, es técnico de las selecciones del ascenso Sub 15 y Sub 17 y se encuentra en Quemú Quemú, La Pampa, con sus dirigidos para jugar partidos amistosos. El técnico ya realizó varias “limpiezas” en distintos vestuarios de fútbol para alejar la mala onda y conseguir buenos resultados.
Católico practicante, le dijo a “Crónica” que para ahuyentar fantasmas “la mejor receta es cerrar puertas y ventanas. Rociar con agua bendita habitación por habitación, en forma de cruz”.
Nicosía también es partidario de encender inciensos, carbones y “un yuyo preparado que me dio un curita sanador de Luján, de 93 años”, dice. Y agrega que “con el fuego preparado y las imágenes de la Virgen María y de Jesús, se recorre la casa”.
Luego -continúa el experto- “se abren las puertas y las ventanas. Ahí es donde se expulsa los fantasmas. Y para que se vayan se deja consumir el fuego. Pero siempre hay que estar rezando el rosario”, dice el especialista en “limpieza”. En este caso -por el publicado por “Crónica” y que dio que hablar durante toda la jornada-, “se debe tratar de un angelito que algunos llaman fantasma.
Es cuestión de la mente”, manifiesta Nicosía, entusiasmado por el resultado que le dieron las diversas “limpiezas” de vestuario y de casas de amigos.