ERA SER POBRE, Y ESTO ES LO QUE OCURRIÓ
Su nombre es Dan Asmussen, un periodista del medio digital The Liberty Beacon. Escibio una nota espectacular que nos deja una moraleja que no es de esperar.
Los niños ven las cosas desde otro prima, lo que es feo para los adultos para ellos puede ser bonito, o también puede no agradarle pero siempre visto desde la óptica de la aceptación y el positivismo.
Al llover si fuera por los niños saltarían bajo la lluvia festejando el echo, mientras que los adultos, le tememos a los días de tormenta, y nos refugiamos de ello. Es muy común, comienza a llover y los adultos quitan de la lluvia a los niños y abren sus paraguas. No niños no pueden entender como los adultos no festejan la vida.
Esta historia que les mostraremos a continuación los dejara asombrados y les dará para reflexionar.
“Un día, un padre muy acaudalado llevó a su hijo a emprender un viaje a su país de nacimiento, dicho viaje tenia un único propósito de mostrar a su hijo cómo era ser pobre. Pasaron unos días y noches en la granja de lo que es el estereotipo de una familia muy pobre.
Posterior a su regreso del viaje realizado, el padre le preguntó a su hijo si le había gustaba la experiencia. Este le indicó; “Fue muy bueno, papá,” contestó el hijo. “¿Has visto lo pobre que puede llegar a ser la gente?”, preguntó nuevamente el padre. A lo que hijo contesta “Oh sí, lo he visto muy claro”. El padre quería ver si que había aprendido su hijo con esa experiencia.
Entonces, ¿Qué aprendió de su viaje?”, Preguntó el padre. El hijo contestó: “Vi que tenemos un perro y ellos tenían cuatro. Nosotros tenemos una piscina que llega a la mitad de nuestro jardín y ellos tienen un riachuelo que no tiene fin. Hemos importado empotrado lámparas en nuestro jardín y ellos tienen las estrellas en la noche. Nuestro patio llega hasta el patio delantero y ellos tienen todo el horizonte.
Tenemos un pequeño pedazo de tierra para vivir y tienen campos que van más allá de nuestra vista. Tenemos criados que nos sirven, pero sirven a los demás.
Compramos nuestra comida, pero ellos cultivan la suya las suyas. Tenemos muros alrededor de nuestra propiedad para protegernos, tienen amigos para protegerlos. “El padre del niño se quedó sin habla. Entonces su hijo añadió: “Me mostró lo pobres que somos en realidad.”
Esperamos que siempre recuerden, que todos ustedes alguna vez miraron desde esos ojos de pura inocencia, benevolencia, sabiduría, felicidad.
Los niños son felices hasta que nosotros intentamos que sean felices. Si le dices a tu hijo que solo quieres que sea feliz, el entenderá que no lo esta siendo en ese mismo momento.
Si le decimos a los niños que tienen que ser alguien en la vida, creerán que no son nada en ese momento y crecerán buscando ese alguien que todavía no son, y cuando lo encuentren, si es que lo encuentran se podrán dar cuenta que siempre fueron ellos mismos.