AVES EN CAUTIVERIO: lo que necesitas conocer antes de decidir abrir su jaula

Si estamos considerando dejar en libertad aves que han estado en cautiverio, el asunto no es tan sencillo como parece. No podemos considerar que liberarlas es únicamente abrir las puertas de su jaula.

Las aves se adaptan al medio natural o artificial en el cual se desenvuelve su vida. Cuando por algún motivo, son alejadas o cambiadas de su hábitat a otro totalmente ajeno, lo más probable es que no alcancen a adaptarse a este cambio repentino y por tanto vulneramos las posibilidades de que el ave logre sobrevivir por sus propios medios. La liberación de un ave que ha permanecido encerrada requiere de un proceso, y es por ello que si se quiere tener éxito en esta hermosa acción de liberación es necesario tener en cuenta lo siguiente:
Si es un ave nacida en la naturaleza la que vamos a liberar:

El proceso de liberación depende del tiempo que lleve el ave en cautiverio. Entre mayor sea este tiempo, mayor será el periodo que requerirá para adaptarse nuevamente a su entorno natural. Si el ave tiene poco tiempo en cautiverio es mucho más fácil su liberación, pues en este caso no se requiere de una preparación. De todas formas la liberación se debe realizar en lugar adecuado según la especie, o mejor aún, debe ser liberada en el mismo sitio de su captura. Además hay que cerciorarse de que ese lugar reúna las condiciones necesarias para que el ave pueda sobrevivir, como agua y alimento, por lo que debemos suministrarle por varios días semillas o alimento alternativo así como agua en el área [colocarle comederos en los árboles por ejemplo] para facilitar su adaptación al medio.

Si es un ave que ha vivido desde su nacimiento enjaulada:

En este caso la adaptación al medio natural es muy difícil, la mayoría de veces imposible. Ya que para entonces habrá adquirido hábitos de vida de los que será difícil desprenderse.
Para estas especies el único hábitat que existe es el que le han ofrecido sus dueños, fuera de los barrotes de su jaula existe un mundo extraño totalmente ajeno, en el que no sabrían desenvolverse.
Téngase en cuenta que un ave en cautiverio siempre le han facilitado todo lo necesario para vivir: alimentos, agua, resguardo, lugar para anidar, entre otros. Lo que hace que el ave se vuelva incapaz para sobrevivir por si sola.
Cuando estas aves son lanzadas al medio natural sin tener en cuenta su estado de dependencia del humano es altamente probable que no logren sobrevivir debido a su incapacidad para buscar alimento, por el rechazo de otras aves de su misma especie que gracias a su instinto natural la identifican como una especie intrusa lo que le impide acercarse y relacionarse con otras aves o por la causa más común, que al no conocer los peligros que le pueden asechar y por su debilitada musculatura que le impide volar rápido y alto, fácilmente caen ante los predadores como otras aves o gatos.
Otra alternativa es llevar al ave a un parque ecológico o santuario donde pueda vivir en semi-libertad junto a otros ejemplares. Generalmente estos establecimientos disponen de jaulas amplias que le permiten desplazarse con mayor comodidad.
También es recomendable llevar las aves a las entidades ambientales, que se especializan en realizar el debido proceso para una exitosa liberación, el cual consiste en adaptar poco a poco estas especies al medio natural a donde pertenecen.
Para estas especies el único hábitat que existe es el que le han ofrecido sus dueños, fuera de los barrotes de su jaula existe un mundo extraño totalmente ajeno, en el que no sabrían desenvolverse.
Téngase en cuenta que un ave en cautiverio siempre le han facilitado todo lo necesario para vivir: alimentos, agua, resguardo, lugar para anidar, entre otros. Lo que hace que el ave se vuelva incapaz para sobrevivir por si sola.
Cuando estas aves son lanzadas al medio natural sin tener en cuenta su estado de dependencia del humano es altamente probable que no logren sobrevivir debido a su incapacidad para buscar alimento, por el rechazo de otras aves de su misma especie que gracias a su instinto natural la identifican como una especie intrusa lo que le impide acercarse y relacionarse con otras aves o por la causa más común, que al no conocer los peligros que le pueden asechar y por su debilitada musculatura que le impide volar rápido y alto, fácilmente caen ante los predadores como otras aves o gatos.
Otra alternativa es llevar al ave a un parque ecológico o santuario donde pueda vivir en semi-libertad junto a otros ejemplares. Generalmente estos establecimientos disponen de jaulas amplias que le permiten desplazarse con mayor comodidad.
También es recomendable llevar las aves a las entidades ambientales, que se especializan en realizar el debido proceso para una exitosa liberación, el cual consiste en adaptar poco a poco estas especies al medio natural a donde pertenecen.

IMPORTANTE:
En el caso de especies no autóctonas, la introducción de las mismas en ecosistemas ajenos a ellas produce un desequilibrio que repercute en las especies oriundas de la región, por ello es necesario consultar las distintas posibilidades que podemos optar para devolver a la libertad a un ave sin alterar, desplazar o perjudicar a las especies o ejemplares que ya pertenecen y habitan aquel espacio natural.
Cesando la compra de animales reproducidos en cautiverio o arrebatados de la naturaleza, educando a nuestra comunidad y creando consciencia será la mejor forma de comenzar a ver más jaulas vacías.