Veamos primero, que regimen criminal gobernaba antes.
Regia la dictadura del fascista marcos perez jimenez
Óscar Rodríguez tenía entonces dieciocho años y militaba en organizaciones opositoras.
Yaritagua es la ciudad más importante de Yaracuy después de su capital San Felipe y es llamada “La ciudad dulce” en alusión a sus grandes extensiones de caña que ha dado lugar a ingentes ingenios azucareros.
La ciudad meliflua cuenta hoy con unos cien mil habitantes, pero para el año 49 cuando el Maestro Rómulo Gallegos fue derrocado, la población estaba por debajo de los cincuenta mil. A las dictaduras, como la que estaba surgiendo, no les importa la baja densidad poblacional de un lugar sino que por lejos que esté no hable de las cosas malas de los gobernantes.
El joven habló mal del régimen y fue reprimido, perseguido y encerrado tras barrotes lejos de Yaritagua, en el estado Táchira, donde los escasos días que pensaba pasar se les alargaron hasta más de 365, en aquella sucia mazmorra donde aprendió a leer los entuertos de la política y a vigorizar su ánimo y la rabia que suscitan los regímenes despóticos y autoritarios.
Por esos avatares de la vida conoció después a Manuel Alfredo Rodríguez participando en una reunión de la Juventud de Acción Democrática con quien hizo buenas migas y le aconsejó venirse a probar suerte en la tierra del Orinoco donde moran sus ancestro celtaibéricos.
Entonces, la Cárcel Modelo de Vista Hermosa se estrenaba con los presos venidos de Guasina y Sacupana y donde más tarde entraron personeros como Ramón J. Velásquez, Luis Tovar y Manuel Peñalver.
veamos las crueles condiciones en las que el regimen mantenia los opositores
GUASINA, CAMPO DE CONCENTRACIÓN
La Venezuela del año 1948 era gobernada por el reconocido escritor Rómulo Gallegos, militante del partido Acción Democrática. El 24 de noviembre de ese año, un golpe militar liderizado por Marcos Pérez Jiménez y Carlos Delgado Chalbaud derrocó al gobierno de Gallegos. Y el país regresó a la época de las dictaduras.
La Junta Militar de Gobierno que asumió el poder estuvo integrada Carlos Delgado Chalbaud, Marcos Pérez Jiménez y Luis Felipe Llovera Páez. Delgado Chalbaud fue asesinado el 13 de noviembre de 1950 y el Dr. Germán Suárez Flamerich asumió la jefatura.
En 1952 la Junta llamó a elecciones para el 30 de noviembre y estas estuvieron arregladas. Desconociendo el triunfo de Jóvito Villalba (del partido URD), Pérez Jiménez se tomó el poder.
Antes de las elecciones, el 21 de octubre, habían asesinado a Leonardo Ruiz Pineda, militante de Acción Democrática y líder de la resistencia contra el régimen impuesto por la Junta Militar de Gobierno.
Durante el régimen de esta Junta y posteriormente con el gobierno de Pérez Jiménez, Venezuela vivió unos años de torturados en las cárceles, de persecución política, de exiliados y de cero libertad de expresión.
Los presos políticos ya no cabían en las cárceles existentes. Así que mientras en Caracas se construían grandes obras modernas allá en la desembocadura del Orinoco, entre la plaga y la selva, entre el calor y el pantano, se construía el primer y único campo de concentración que haya existido en Venezuela: Guasina, entre los caños Boca Grande al norte y Sacupana del Remanso al sur.
El 8 de noviembre de 1951 llegó el primer contingente de presos políticos a Guasina. Fueron cuatrocientos cuarenta y seis (446) venezolanos provenientes de diversas cárceles del país.
Guasina es una de las islas del Delta del Orinoco bañada por los caños, en medio del paisaje de la selva. “Es un lugar pantanoso, invadido por la plaga, amenazado por las crecidas del río y con una temperatura que oscila entre los 38 y 40 grados”. (2).
José Vicente Abreu la describe así: "La isla de Guasina es, quizás, uno de los lugares de la Tierra más hostil a la vida humana, ubicada a muy pocos metros de altura sobre el nivel normal del Orinoco, su territorio desprovisto en absoluto de necesarias defensas, es casi completamente inundado por las aguas desbordadas del río cada vez que éste crece, las cuales, al volver a su cauce lo hacen dejando toda el área convertida en una gigantesca ciénaga, un inmenso criadero de larvas". (2)
Durante la segunda guerra mundial, en 1939, Venezuela recibió una gran cantidad de personas indocumentadas provenientes de distintas naciones, especialmente españoles y portugueses. Y estos eran enviados a Guasina donde vivían expuestos a enfermedades como paludismo, disentería y mal de Chagas. En 1943 fue clausurado este centro y reabierto en el 52 para utilizarlo como campo de concentración.
La mayoría de los venezolanos desconocían la existencia de Guasina debido a la censura hacia la prensa y la radio que ejercía el régimen. Los familiares y amigos cercanos a los presos eran los únicos que sabían de esta horrorosa isla, donde se realizaban trabajos forzados sin atención médica ni sanitaria. Además eran torturados y vejados para que dieran información sobre sus compañeros de lucha.
En 1952 el régimen perezjimenista inauguró una cárcel en Ciudad Bolívar y allí fueron trasladados los presos de Guasina.
José Vicente Abreu excelente escritor venezolano, que estuvo preso en Guasina durante los años 1951 al 53, después en Sacupana entre 1954 y 55 y luego en Cuidad Bolívar del 55 al 57. De donde fue expulsado a México. Publicó Guasina, donde el río perdió las siete estrellas en 1959.
Así contó Abreu cómo escribió la novela Guasina: “escribía sobre el papel que obtenían del tabaco. Perdían el consuelo de un buen cigarrillo para facilitar al narrador la posibilidad de plasmar el más importante y poderoso testimonio literario que se haya producido desde la resistencia a la tiranía perezjimenista. Abreu escribía páginas extraordinarias, mientras José Agustín Catalá las transfiguraba en una caligrafía mínima que salía de la prisión, deslizada en los más imperceptibles lugares, aquellos que sólo la imaginación de un prisionero puede concebir.” (4)
Estuvieron presos en Guasina: Salom Meza Espinoza, José Antonio Abreu (escritor) José Agustín Catalá, entre muchos otros listados en el libro Venezuela bajo el signo del terror (Libro negro de la dictadura de 1952).
Fuentes:
1.- REVISTA 111. 1945 y la otra mitad del siglo XX. Simón Alberto Consalvi
2.- MEMORIAS DEL SIGLO XX. 1951: Guasina, campo de concentración.Últimas Noticias. Domingo 23 de Febrero de 2003
3.- Jesús María Cachut, el preso político más joven de Pérez Jiménez. La vida en una cárcel es cruel. Alfredo Fermín
4.- PAPEL LITERARIO. El maligno rostro de la tiranía. Regreso imprescindible a José Vicente Abreu
el como el régimen dilapido los recursos de la nacion, entregandoles a USA
El petróleo venezolano y Pérez Jiménez
David Cabó
Los antecedentes
El petróleo de Venezuela ya atrajo a las multinacionales petroleras en la Primera Guerra Mundial. Royal Dutch Shell Company inició las explotaciones en 1917 y construyó más tarde una refinería en Curaçao, a la sombra de las concesiones del dictador Juan Vicente Gómez, pero adquirieron mayor importancia cuando, al nacionalizar México sus pozos en 1938, pudieron sembrar de torres petroleras el lago de Maracaibo.
Pronto Creole Petroleum creaba otra refinería en Aruba.
El golpe petrolero
En 1945, oficiales militares vinculados a Acción Democrática, tras tomar el poder, formaron una junta que se proponía modificar la constitución y reformar el país, lo que inquietó a otros sectores militares con intereses castrenses que en 1948, apoyados por EEUU, las compañías petroleras y la oposición derechista, derrocaron a Rómulo Gallegos e instauraron la Junta Militar dictatorial dirigida más o menos explícitamente por Marcos Pérez Jiménez.
En 1952 el pueblo votó por la URD, pero el General se atribuyó el triunfo para sí y para el FEI y se hizo nombrar por las Fuerzas Armadas presidente provisional, hasta que su Asamblea Nacional Constituyente publicara al año siguiente la Constitución, en que asumió el cargo quinquenal de Presidente Constitucional del "Nuevo Ideal Nacional", un régimen policial caracterizado por la prohibición de toda militancia política, represión y persecución de opositores, purgas internas y tortura o asesinato al menor rasgo de "sospecha" democrática, especialmente contra el pensamiento comunista.
En 1954 el ultra Eisenhower lo condecora con la Orden del Mérito del Congreso tras presidir la X Conferencia Interamericana, símbolo de la dominación imperialista de EEUU sobre los países latinoamericanos.
La dictadura industrial
Paralelamente, el régimen aceptaba la ayuda militar británica y abría las puertas al capital extranjero -incluidas nuevas concesiones petroleras y del hierro- del que se sirvió para desplegar una campaña populista de construcciones públicas y cuarteles y las obras exigidas por las empresas inversionistas:
ferrocarril, plantas petroquímicas, centrales hidroeléctricas, industrias siderúrgicas y la draga del lago Maracaibo para el paso de los grandes buques transportadores de crudo, el carácter metropolitano y consumista de Caracas...
Obras con las que la corrupción administrativa y el clientelismo se generalizó y aferró al poder a costa del dinero y los beneficios naturales del pueblo, desempleado y empobrecido, que iba a parar a las cárceles o a los campos de concentración apartados en el Amazonas, violaciones de los derechos humanos a las que cabe añadir la abolición de la libertad de expresión y de prensa.
En 1957, la Creole Petroleum Corporation anuncia inversiones millonarias canmbio de las concesiones prometidas por Pérez Jiménez, que por entonces trababa amistad con los dictadores golpistas, como Rojas Pinilla Stroessner.
Pero no sólo la producción de petróleo permitió a Marcos Pérez Jiménez beneficiar a sus colaboradores con enormes cantidades de dinero. En 1955 había otorgado los derechos de explotación siderúrgicos de Venezuela a grupos industriales de Alemania, Bélgica, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Italia y Noruega. En 1956, benefició a Fiat e Innocenti a cambio de levantar la primera planta siderúrgica en el país, días antes de decretar más concesiones petroleras.
El derrocamiento
Con ocasión de las denuncias de la OIT en la V Reunión del Comité de la Industria Petrolera sobre la situación obrera en Venezuela y el encarcelamiento de los dirigentes sindicales por parte del régimen dictatorial, éste tomó represalias y las delegaciones internacionales se negaron a continuar las sesiones. El gobierno de Pérez Jiménez se retiró de la Organización Internacional del Trabajo.
Pronto se producirían huelgas, supuestos atentados y rebeliones militares.
Ante las cercanas elecciones de 1957, Pérez Jiménez las sustituyó, en contra de la propia Constitución militar, por un plebiscito para su reelección. Como el Consejo Supremo Electoral publicara cifras increíblemente favorables para el mantenimiento de la presidencia, la población, indignada ante tal farsa y conocedora de la oposición de intelectuales, estudiantes, trabajadores y empresarios, empujó a parte de las Fuerzas Armadas a la rebelión de enero de 1958 y tomó las calles hasta culminar en una huelga general.
Ante una Junta Militar de Gobierno, el dictador hubo de abandonar el poder y salir hacia la República Dominicana. Pronto encontraría cobijo en Madrid -donde moriría en 2001- al lado de su correligionario ultraderechista Franco, con el que le unían muchas actitudes.
El hecho de que los Estados Unidos no intervinieran por entonces en ayuda del último dictador militar venezolano, como hicieron en otros países, puede deberse a que sabían que la oposición estaba encabezada por partidos afines a su política, partidarios de abolir la inesperada restricción de la cuota estadounidense en la compra del petróleo venezolano, más caro entonces que el saudí, para revitalizar el tesoro público.
En 1972 se había iniciado contra este criminal -que se alegraba de las asesinatos de los Kennedy, responsables de su extraidición a Venezuela- una denuncia por el homicidio del teniente León Droz, pero el juicio se declaró prescrito en 1999.
PERO POR FIN, TIEMBLA EL REGIMEN
Prensa PSUV.- El 23 de Enero de 1958, un movimiento cívico-militar derrocó la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, quien fue presidente de Venezuela durante 8 años.
Pérez Jiménez había ganado en diciembre de 1957 un plebiscito que prolongaría su mandato. Sin embargo, el 1 de enero de 1958 un levantamiento militar fue develado y, con ello, se originó una crisis de liderazgo militar que puso en tela de juicio el poder absoluto de Pérez Jiménez en las Fuerzas Armadas.
A partir de este suceso, se generaron pronunciamientos públicos de diversos sectores del país, incluidos empresarios, obreros, periodistas, entre otros, quienes manifestaron su repudio a la dictadura.
Comenzaron acciones de calle y una huelga general, donde partidos políticos, empresarios, estudiantes y la sociedad civil fueron apoyados por los militares alzados que dieron al traste con la dictadura.
Antecedentes:
El 1º de enero de 1958 ocurre un alzamiento militar en contra de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez que demostró su debilitamiento en el poder y creó el clima de descontrol que 22 días después, el 23 de enero, llevaría a su derrocamiento.
La terrible situación del país, evidenciada por las persecuciones políticas, el peculado y la represión, motivaron que un grupo de oficiales, liderados por el coronel Hugo Trejo, planificaran una rebelión militar cuya meta era restituir la democracia y salvar del descrédito a la institución militar.
Sin embargo, su lucha fue silenciada por factores políticos como Acción Democrática (AD), que como dice el mismo Trejo en su libro La revolución no ha terminado, “triunfante sobre caballo ajeno” llegó al poder, tanto el 18 de octubre de 1945, al derrocar a Isaías Medina Angarita, como en su retorno al juego político luego de la caída de la dictadura.
También se supo de la intención que tuvo la Junta Patriótica, coalición de importantes fuerzas populares que también planificaba un alzamiento popular de plegarse al movimiento, sin embargo nunca se concretó reunión alguna, y los oficiales comprometidos sólo supieron de la Junta días después, cuando hizo los llamados a huelga previos al 23 de enero.
Trejo, quien propuso la “democratización de las Fuerzas Armadas e integración al pueblo de Venezuela”, se convirtió en un factor incómodo tanto para los caudillos políticos como para los que representaban el continuismo del régimen en el ámbito militar, quienes fraguaron su retiro del escenario político al ser nombrado en cargos de servicio exterior, durante una especie de “exilio” de 10 años.
Los resultados de la “gran farsa” del plebiscito convocado para el 15 de diciembre por parte de Pérez Jiménez, donde cerca de dos millones de electores lo legitimaron “voluntariamente” en el poder, activaron el plan de alzamiento en Caracas y Maracay, así como la toma de la base aérea de Boca de Río (Palo Negro), en Aragua.
El movimiento se iniciaría el 5 de enero de 1958, del que resultaría, de tener éxito, la creación de una Junta Revolucionaria Cívico Militar, integrada por cuatro militares, uno por cada fuerza, y tres civiles, y un Consejo Consultivo Político conformado por AD, Copei, Unión Republicana Democrática (URD) y el Partido Comunista de Venezuela (PCV).
El 29 de diciembre se acordaron los detalles preliminares, el grupo insurgente contaría con varias guarniciones en Caracas y Maracay.
La Rebelión:
Las semanas previas al 23 de enero, fueron de una constante lucha popular refrenada por la represión de la dictadura que adolecía de una acentuada crisis de gobernabilidad.
El 1° de enero ocurre el alzamiento militar de la guarnición de Maracay (Aragua), hay cambios en el gabinete de ministros el 11 de enero y el día 20, la Junta Patriótica promueve una huelga de los diarios que al día siguiente se transforma en huelga general.
El día 22 hay acciones de calle con volcamiento de autobuses y enfrentamientos contra la policía con bombas molotov. Aunque Pérez Jiménez se había designado a sí mismo ministro de la Defensa, el sector militar se comprometió con las maniobras que se realizarían de aquel momento en adelante. Las guarniciones de La Guaira, Maracay, Puerto Cabello y Valencia, respaldaron la rebelión.
La Marina, por su parte, fondeó mar adentro a los destructores Brión, García y los buques Aragua, Nueva Esparta y Zulia para neutralizar al gobierno, mientras que la aviación revocó cualquier instrucción de movilizar la escuadra de aviones en Maracay. Era la noche del 22 de enero.
Pérez Jiménez abandonó Miraflores en la Vaca Sagrada, avión presidencial rumbo a Santo Domingo, al no poder vencer la insurrección del pueblo y comprobar que se había derrumbado el respaldo militar que sirvió de base a su gobierno. Acompañaron a Pérez Jiménez su esposa, sus tres hijas, su suegra, Luis Felipe Llovera Páez, Pedro Gutiérrez Alfaro, Antonio Pérez Vivas, Raúl Soulés Baldó y el testaferro Fortunato Herrera.
Horas después, a las 4:00 de la mañana, la Junta Militar presidida por Larrazábal asume el poder, a las 5:30 en los hogares caraqueños se escuchan las campanadas de las iglesias y la radio anuncia la caída de la dictadura. El pueblo sale a la calle y se concentra en la Plaza Bolívar de Caracas.
De inmediato son liberados los presos políticos, es quemada la sede de la Seguridad Nacional y prevalece el grito “Viva la libertad, abajo la tiranía” al pie de la estatua ecuestre del Libertador.
La traición:
Quienes desde la Junta Patriótica (iniciativa promovida por el PCV y Fabricio Ojeda) iniciaron los esfuerzos políticos unitarios, terminarían siendo excluidos junto al pueblo, la insurrección popular sería una y mil veces acallada por los intereses trasnacionales pactados en Nueva York y ratificados en la residencia “Punto Fijo”.
La junta de gobierno formada esa tarde de fervor patriótico en la calle, fue atemperada por los pactos de las élites empresariales y militares, la Junta-Cívico Militar estuvo conformada por el Contralmirante Wolfgang Larrazábal y la incorporación de dos empresarios, Eugenio Mendoza y Blas Lamberte.
Había llegado al poder la llamada “Democracia Puntofijista”, aquella farsa conciliación de élites que se impuso a los anhelos de liberación nacional, que el pueblo forjo en las calles desde 1936 y que una vez más fue traicionada.
Los líderes de los partidos políticos del “Pacto de Nueva York”, nacionalizado de “Punto Fijo”, Acción Democrática, COPEI y URD, sirvieron como peones del juego económico de las transnacionales petroleras y del gobierno norteamericano, al firmar un pacto de gobernabilidad que sirvió para aislar de la escena política a las fuerzas populares y de izquierda, hipotecando el futuro democrático del país.
Con el objetivo final de garantizarse el ejercicio del poder político y económico, restringiendo las garantías constitucionales en concordancia con la oligarquía económica importadora, sobre la farsa conciliación obrero-patronal.
Entre los años 1960-1998, los gobiernos puntofijistas se encargaron de secuestrar los derechos democráticos, coartando la participación popular, instaurando un régimen represor de los movimientos sociales y revolucionarios.
UNA ENTREVISTA, QUE AUNQUE CON ALGUNOS ERRORES DE AVENTURERISMO, ES BASTANTE IMPORTANTE.
Queridos amigos y amigas:
Esta entrevista hecha a mi persona por Mike González (periodista español residenciado en Suecia) forma parte de un libro ya circulando en Europa y EEUU (en inglés), el cual trata sobre situaciones políticas y rebeliones militares y civiles en America Latina. En esta entrevista puntualizo las rebeliones civiles y militares y de la guerrilla en las últimas décadas en Venezuela. También planteo -de forma ràpida- la actual situación de profunda crisis que vivimos en el pais que se engrana con la crisis mundial tanto del capitalismo privado como el de Estado formando parte de la revuelta mundial de las muchedumbres y la salida alterna emancipatoria.
Douglas Bravo
Douglas Bravo
Douglas Bravo ha jugado un papel clave en la vida política de Venezuela durante más de 60 años. Líder de la guerrilla venezolana desde los años 60, siguió en el liderazgo de los movimientos de resistencia y rebelión durante de los años posteriores. Hasta los principios de los 90, la política nacional fue encuadrada por el pacto puntofijista entre AD y Copei. Firmado en 1958, fue un acuerdo de construir una política de consenso alrededor de lo que Bravo llama “el concepto politico-ideológico de un estado petrolero integrado a la estrategia global de un occidente dominado por Estados Unidos”. Pero eso iba de la mano con una represión sostenida y brutal de las fuerzas políticas que se encontraran fuera del arreglo. El Caracazo del 27 de febrero de 1989, una reacción popular contra la imposición por parte del gobierno AD de Carlos Andrés Pérez de medidas de austeridad impuestas por el FMI, dio fin al consenso. El impacto principal de las medidas cayó sobre los pobres de Venezuela, cuyo número llegó al 65% de la población como efecto directo de estas primeras medidas neo-liberales. Su descontento encontró varias expresiones, entre ellas el intento de golpe del 4 de febrero de 1992 encabezado por Hugo Chavez, un teniente coronel del regimiento de paracaidistas, cuyas posturas políticas debían mucho a Douglas Bravo. Sus conceptos claves – el Bolivarianismo y la alianza cívico-militar – surgen de esas conversaciones con Douglas. Era lógico, entonces, que analizara ese concepto critico y su relación a la pregunta central del presente volumen con su autor. Nos reunimos en Caracas en 2011 y 2012.
DB: La alianza cívico-militar es una característica particular de Venezuela que arranca con la independencia; desde aquel entonces se unifican varios factores sociales bajo la dirección de la oligarquía, sin embargo un pardo como lo era Francisco de Miranda aparece como uno de los principales líderes políticos y militares de esa época; también estaban los blancos de orilla.
Las Fuerzas Armadas venezolanas (FFAA) han sufrido cinco cortes históricos que interrumpen la tradición de países como Colombia, Chile, Argentina, etc., de un mando continuado de la aristocracia:
El primer corte se produce después de la independencia cuando viene el derrumbe de la Gran Colombia cuando José Antonio Paéz (no oligarca) pasa a ser el Presidente de la República.
Luego para 1859 deviene un cambio en la línea de conducción de las FFAA al acontecer la Guerra Federal de los cinco años bajo la dirección de Ezequiel Zamora con profundo respaldo campesino (quien era de extracción popular y con un programa social avanzado). Al ser asesinado Ezequiel Zamora y antes de culminar la Guerra Federal, Antonio Leocadio Guzmán Blanco toma la jefatura y antes de entrar victorioso a Caracas lleva a cabo el pacto de Coche con la oligarquía.
Justamente con Guzmán Blanco de presidente en 1883 se le otorgó una concesión para explotar asfalto a un norteamericano. A partir de entonces, lentamente toman cuerpo las empresas petroleras.
En 1889 Cipriano Castro representando a los productores cafetaleros del Estado Táchira (región con mayor producción de café) encabeza la Revolución Libertadora y toma el poderdestituyendo el mando militar y coloca uno nuevo. El Vicepresidente Juan Vicente Gómez desplaza del poder a Castro afianzando el dominio de las petroleras.
En 1945 de nuevo bajo la influencia de éstas, el mayor Marcos Pérez Jiménez (quién no era de la oligarquía) y el partido político Acción Democrática (AD), le dan un golpe de estado al demócrata General Isaias Medina Angarita, situación que aprovecha Rómulo Betancourt quien fue presidente de la Junta de Gobierno sucesora para producir cambios en el alto mando militar y favorecer ampliamente a las grandes transnacionales.
Una dictadura militar inclemente, el régimen perezjimenista presidió el boom de los 50. Los edificios modernistas de Caracas y el plan urbano que atravesó la ciudad con grandes avenidas para que pasaran los carros norteamericanos de la época, son testimonio de una época de orden y prosperidad controlada con una una brutalidad ejemplar. Su principal beneficiaria fue una burguesía que ganaba petrodólares. El dictador enfrentó entonces oposición de varios lados, desde la gente vinculada a los intereses de las empresas petroleras hasta la masa de los pobres entre quienes el PCV contaba con un apoyo masivo. AD jugó un papel contradictorio en el derrocamiento de la dictadura, apoyándolo y movilizando el apoyo de las clases medias además de los que trabajaban en y para el estado.
Para la Junta Patriótica la reivindicación principal era la consecución de una constitución democrática y su parlamento. Hasta comienzos de 1957 el movimiento político popular de resistencia permaneció a la defensiva. En los años 56 y 57 la dictadura militar dió conseciones petroleras a las Siete Hermanas (transnacionales) y también otorgó concesiones a empresas petroleras independientes, causando un severo malestar a aquellas. Sin que la Junta Patriótica hubiese precisado esa realidad de contradicción entre unas y otras, se hizo evidente que posteriormente esas Siete Hermanas y EEUU empezaron a confrontar a Pérez Jiménez. La Junta Patriótica adelantaba actividades de resistencia en los diferentes sectores sociales venezolanos, el comité estudiantil preparó una acción extraodinaria en la Univesidad Central de Venezuela (UCV) el 21 de Noviembre de 1957 provocando la intervención militar y cierre de esa universidad y prisión de centenas de estudiantes. El 15 de Diciembre se llevó a cabo el plesbicito organizado por el gobierno saliendo derrotada la dictadura y triunfante URD; la agitación continuaba contra el régimen y el 1º de Enero de1958 se produce un desprendimiento militar encabezado por el Teniente Coronel Hugo Trejo del Batallón de Blindados de Caracas y el Teniente Coronel Martín Parada comandante de una unidad de aviación. Este levantamiento militar fué derrotado pero demostró que en las FFAA había resistencia contra la dictadura. En los primeros días de Enero de 1958 se realiza en EEUU el pacto de New York entre Rómulo Betancourt, Rafael Caldera, Jóvito Villaba y el industrial Eugenio Mendoza, quienes preveían la caída de la dictadura impulsada por la acción de la Junta Patriótica y trataban de adelantarse a la influencia de ella.
La Junta Patriótica bajo la dirección de Fabricio Ojeda convocó a la huelga general el 21 de Enero de 1958, ya para entonces existían relaciones entre la Junta Patriótica con oficiales de las FFAA y sacerdotes; previamente se estaban realizando manifestaciones en los barrios, en las iglesias acordadas con los sacerdotes y profusa difusión propagandística. El gobierno intentó contrarrestar la huelga con fuerzas militares y servicios de inteligencia. El día 22 de Enero en la tarde el régimen anunció la derrota de la huelga, sin embargo a medianoche el dictador viajaba en avión buscando exilio en el exterior. En la madrugada del 23 Enero fue anunciada la Junta de Gobierno cívico-militar. El pueblo tomó las calles en una imponente ofensiva popular y coreaban a Fabricio Ojeda para la Junta de Gobierno e incluso hay que tomar en cuenta que el Tcnel Hugo Trejo había pasado a ser el militar con mas prestigio en el seno de las FFAA y sus oficiales y tropas técnicas le daban pleno respaldo; pero la dirección política de los partidos políticos de izquierda presentes en la Junta Patriótica no comprendieron el momento histórico que se vivía y podemos considerar esto como la primera derrota para la revolución venezolana, estos partidos lo primero que hicieron fue llamar al pueblo al orden, a la tranquilidad, incluso difundiendo la idea de que “los saqueadores son enemigos del pueblo”. Esta fue una rebelión desde abajo. Miles de personas salieron a la calle mientras que se establecieron brigadas armadas en los barrios. Esto marcó lo que yo llamaría el cuarto levantamiento de la historia venezolana (los primeros tres fueron la resistencia indígena contra los conquistadores, la lucha por la independencia y la guerra federal), por lo que lo entiendo como “el momento en que las fuerzas políticas, sociales, militares, culturales y espirituales entraron en confrontación a través de una violencia social armada o sin armas” (1). En algún sentido, lo podemos ver como una primera manifestación de la revuelta planetaria de los años sesenta.
Esta ofensiva popular se mantuvo hasta Enero de 1962 y en algunos casos de contenido insurreccional, en 1960 siendo Rómulo Betancourt presidente se dieron factores favorables como por ejemplo la creación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) desprendido de AD (partido de gobierno), salida del gobierno de URD y la rebaja de los precios del petróleo cercana a 58 centavos de dólar lo que obligaba a Betancourt a bajar sueldos y salarios de empleados y obreros del Estado, aumentando la antedicha ofensiva popular. Según los servicios de inteligencia se contabilizaron hasta 70 focos insurreccionales. En octubre y noviembre de 1961 se repite de nuevo una ofensiva política popular y en Diciembre de ese año y Enero de 1962 estalla la huelga del transporte en el estado Táchira que se extiende por toda Venezuela convirtiéndose de esta manera como en el año 1961 en un punto crítico que pudo haberse convertido en una ruptura creadora.
Lo dicho hasta este momento fue desaprovechado por la carencia de una visión de poder, se fatigaron las masas, detuvieron a oficiales, otros fueron relevados de mando de tropa y dirigentes políticos del PCV, del MIR y de la izquierda de URD encabezados por Fabricio Ojeda fueron detenidos en todo el país. Las masas obreras, campesinas, estudiantiles, profesionales pasaron a la defensiva experimentándose un gran reflujo popular; de manera que los pronunciamientos militares del 04 de mayo de 1962 y 02 Junio de ese mismo año (El Carupanazo y El Porteñazo) se encontraron con unos sectores populares en defensiva política.
En abril de 1964, el PCV acordó la coexistencia pacífica con el gobierno de Leoni, que seguía en lo fundamental la línea de Betancourt – pues Betancourt había aumentando el nivel de represión a raíz del asesinato de cuatro guardias en el llamado tren del Encanto hacia finales de 1963. Con Leoni, Venezuela dió al mundo un nuevo término - ‘Desaparecidos’
DB: El presidente Leoni dió al comienzo la impresión de moverse hacia la izquierda, creando ilusiones en el PCV y en el MIR provocando a su vez la sanción y expulsión de estas organizaciones políticas de quienes manteníamos el camino de la lucha armada como salida a la crisis existente, desde luego estos partidos seguían los pasos dictados por la Unión Soviética después de la crisis de los misiles producto del acuerdo de la URSS con EEUU. La represión a quienes manteníamos la resistencia se agudizó profundamente al extremo de que los “Desaparecidos” y asesinados se aproximaron en número a dosmil; los Teatros de Operaciones antiguerrilla tenían sus propias leyes fundadas en la tortura sistemática, el aislamiento, asesinato y en consecuencia violación continuada de los derechos humanos. En esta coyuntura creamos el Partido de la Revolución Venezolana (PRV) integrado por una gran alianza de revolucionarios como Fabricio Ojeda; como los teóricos Salvador de la Plaza, Angel J. Márquez, Martín Marval expulsados del PCV; intelectuales como Fruto Vivas, Ibrahim López García, el poeta Valera Mora, militares como Manuit Camero, Vegas Castejón, Tulio Martínez Delgado; y un grupo de obreros, campesinos y estudiantes e indígenas.
La pequeña fuerza que trajeron Luben Petkoff y Arnaldo Ochoa tuvo como objetivo demostrar la viabilidad de la guerrilla. La fuerza aérea venezolana la ubicó rápidamente, aunque sobrevivieron. Ese mismo año, sin embargo, el carismático co-líder de la guerrilla, Fabricio Ojeda, fue asesinado. En abril de 1967, el PCV expulsó a Douglas Bravo.
DB: La expedición encabezada por Arnaldo Ochoa, Luben Petkoff y un grupo de oficiales cubanos en 1966 arribó por las costas del estado Falcón, de ella es importante precisar: que ya el PRV había sido fundado el 23 de abril de 1966 y que los soviéticos no tenían ninguna intromisión en ella por el contrario Fidel Castro y el Ché Guevara participaban en una alianza con movimientos revolucionarios y Partidos Comunistas en el poder que estaban en franca ruptura con la URSS, y podemos agregar que había una profunda escisión en los partidos comunistas y socialistas del mundo que empezó a tomar cuerpo después de la crisis de los misiles y que para entonces congregaba a la mayoría de los partidos comunistas de América Latina en contra de los movimientos guerrilleros existentes en este continente, mientras que por otro lado estos movimientos en armas estaban respaldados por Cuba, China, Corea del Norte, Vietnam, Argelia, etc.
En ese mismo año es asesinado Fabricio Ojeda en las celdas del Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA), quien para ese entonces era Presidente del Frente de Liberación Nacional (FLN), Presidente del PRV y segundo comandante de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN). Estamos preparando la publicación de las obras de Fabricio Ojeda que incluyen un análisis de ese reciente período histórico. Los acuerdos entre EEUU y la URSSS que se llevaron a cabo con motivo de la crisis de los misiles constituyeron la primera causa de la derrota de algunos movimientos revolucionarios alzados en armas en América Latina.
Hugo Chávez ubica el origen de su movimiento en ese hecho de fuerza, el Caracazo. Su Revolución Bolivariana tuvo su orígen en sus reuniones con Douglas Bravo. Se conocieron por primera vez en 1982, cuando les presentó la amante de Chavez, Harme Marksman, quien militaba en el partido de Bravo. En ese momento Chavez pertenecía a un pequeño grupo de oficiales de orígen popular graduados de la Academia Militar. Se oponían a la version corrupta de la democracia que imperaba en Venezuela y se identificaban con una tradición anti-imperialista ejemplificada por Bolívar. Chávez mantuvo contacto con Bravo, además de estar en contacto con Causa R, una escisión del partido comunista encabezada por Alfredo Maneiro que tenía raíces profundas en la clase obrera tradicional de Guayana. Dos días después del Caracazo – Chávez no participó pues estaba enfermo y fuera de Caracas – se reunieron Bravo con Chávez y algunos religiosos progresistas. No era el único oficial que se organizaban contra el régimen – William Izarra y Francisco Arias Cárdenas habían fundado el ARMA, por ejemplo. La relación entre Bravo y Chávez terminó en October 1991.
DB: La revuelta popular del 27 de Febrero de 1989 llamada “el caracazo” “..impulsó las viejas contradicciones de la sociedad venezolana, y sin detenerse allí, creó otras; al mismo tiempo es el primer acontecimiento de carácter nacional de la nueva era de las luchas sociales con indudable alcance hacia el siglo XXI; hizo estallar fuerzas acumuladas en 31 años, para dejar establecidos hechos cuyas bases constituyen los fundamentos para profundos cambios sociales, militares, políticos, jurídicos, culturales y espirituales..”(3); además debemos decir que es la primera revuelta mundial de las muchedumbres contra el neoliberalismo, inmediatamente después y como influencia impulsó las luchas sociales en Venezuela que estaban adormecidas y creó las condiciones para reactivar la alianza cívico-militar-religiosa.
En 1998 Hugo Chavez ganó las elecciones presidenciales con un 58% del voto. Su papel en el golpe de 1992 y su famosa frase en el momento de que la revolución se había suspendido por ahora lo convirtió en una figura extremadamente popular. Su primer acto fue convocar una Asamblea Constituyente de delegados elegidos para escribir una nueva Constitución Bolivariana. Fué sometida a un referendo y fue apoyada por una mayoría contundente.
DB: Una constituyente originaria sólo puede establecerse cuando viene precedida de hechos constituyentes originarios y el 04 de Febrero de 1992 justamente no tuvo la presencia de las muchedumbres porque el propio Chávez las marginó, distinto fue el caso del levantamiento cívico militar del 27 de noviembre de 1992 donde se entregaron las armas previamente y este proyecto incluía desde un comienzo la participación del pueblo armado en Maracay, Caracas y La Guaira. La concepción de Chávez es la de quienes admiten al pueblo sólo aplaudiendo pero no actuando con su mente, con su corazón y sus manos.
Ya en la presidencia Chávez convocó a un referéndum para aprobar una constituyente y desde entonces empiezan a aprobarse leyes de contenido neoliberal, posteriormente se instala la constituyente derivada –que no originaria- y así quedan establecido el marco jurídico de contenido netamente neoliberal, esta concepción se impone cada día mas llegando incluso a iniciar la privatización de Petróleos de Venezuela (PDVSA), al ser aprobado por la Asamblea Nacional (AN) el contrato marco que crea las Empresas Mixtas. Podríamos decir que Chávez llevó a cabo el plan de las multinacionales tanto energéticas como de otras ramas industriales, razón por la cual ni éstas, ni Fedecamaras, ni lo que hoy es la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que agrupa a los partidos políticos del pasado han protestado estas leyes que violentan la soberanía nacional. Este gobierno le ha garantizado la paz social a estas empresas.
A continuación, algunas imagenes del alzamiento nacionalista-izquierdista
Elementos nacionalistas de la fuerza armada, defendiendo al pueblo del dictador
marchas pidiendole renuncia al dictador
la otrore implacable SN, siendo conquistada por el pueblo
El PCV; la fuerza que hizo caer al dictador, los defensores del pueblo trabajador
VICTORIA: HA CAIDO EL REGIMEN
ahora, preguntemos, porque ese glorioso levantamiento nacionalista-izquierdista, fue derrotado
Rómulo Betancourt, Raúl Leoni , Gonzalo Barrios y Jóvito Villalba Firmantes del pacto de Punto Fijo
Pacto de Punto Fijo, suscrito por AD, COPEI y URD el 31 de octubre de 1958, fue un supuesto acuerdo de gobernabilidad mediante el cual los actores políticos y sociales fundamentales, en conjunción con las principales instituciones de la burguesía, como Fedecámaras, la Iglesia Católica y las Fuerzas Armadas, establecían las reglas del juego para salvaguardar y legitimar sus intereses y privilegios de clase, en este supuesto acuerdo los partidos políticos aliados a las clases dominantes se comprometían a defender la democracia representativa, como forma política, y al capitalismo subdesarrollado y rentista basado en el petróleo, en el ámbito económico, de cualquier peligro, intento de subversión y protesta de dicho estado de cosas. Esto se puso en evidencia, con manifiesta crudeza, durante los años de la lucha armada donde se criminalizo, persiguió y desapareció a cualquier venezolano y venezolana que se atreviera a disentir o alzar su voz de protesta, pero sin duda, el ejemplo más dramático en la aplicación de este pacto fue la violencia y masacre desatada contra nuestro pueblo durante el 27 y 28 de febrero de 1989, y en los días subsiguientes.
Los firmantes del pacto fueron Rómulo Betancourt , y (AD), , y (URD) y Rafael Caldera , y (COPEI), reunidos en Caracas , en la residencia de Caldera, de nombre Puntofijo. Y se dejó fuera de este pacto al Partido Comunista de Venezuela (PCV), uno de los principales partidos que luchó contra la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez . La marginación del PCV del pacto se debió, según algunas opiniones, por el rechazo a ese partido por parte de la Iglesia y de COPEI, y a una especial animadversión de Betancourt pero sobre todo por la influencia que tenía EE UU sobre la naciente “democracia” en Venezuela y en este continente, donde era imposible cualquier política de alianzas con fuerzas de la izquierda.
A pesar de lo nefasto que significo este pacto para nuestra historia política contemporánea, aun persisten reductos que defienden este criminal acuerdo, que formalizo las más cruentas represiones, asesinatos y desapariciones de cientos de Venezolanos, que durante 40 años resistieron a la privatización y entrega de nuestra patria. Hoy desde sectores como la autodenominada Mesa de la Unidad democrática (MUD) se pretende volver a la redición de este tipo de prácticas, solo que se han encontrado con un invencible muro construido por la conciencia nuestro pueblo conquistada en años de lucha y que en hechos como los de la victoria revolucionaria del 7 de octubre; tiene un voz determinada que grita: ¡Mas NUNCA VOLVERAN!
Regia la dictadura del fascista marcos perez jimenez
Óscar Rodríguez tenía entonces dieciocho años y militaba en organizaciones opositoras.
Yaritagua es la ciudad más importante de Yaracuy después de su capital San Felipe y es llamada “La ciudad dulce” en alusión a sus grandes extensiones de caña que ha dado lugar a ingentes ingenios azucareros.
La ciudad meliflua cuenta hoy con unos cien mil habitantes, pero para el año 49 cuando el Maestro Rómulo Gallegos fue derrocado, la población estaba por debajo de los cincuenta mil. A las dictaduras, como la que estaba surgiendo, no les importa la baja densidad poblacional de un lugar sino que por lejos que esté no hable de las cosas malas de los gobernantes.
El joven habló mal del régimen y fue reprimido, perseguido y encerrado tras barrotes lejos de Yaritagua, en el estado Táchira, donde los escasos días que pensaba pasar se les alargaron hasta más de 365, en aquella sucia mazmorra donde aprendió a leer los entuertos de la política y a vigorizar su ánimo y la rabia que suscitan los regímenes despóticos y autoritarios.
Por esos avatares de la vida conoció después a Manuel Alfredo Rodríguez participando en una reunión de la Juventud de Acción Democrática con quien hizo buenas migas y le aconsejó venirse a probar suerte en la tierra del Orinoco donde moran sus ancestro celtaibéricos.
Entonces, la Cárcel Modelo de Vista Hermosa se estrenaba con los presos venidos de Guasina y Sacupana y donde más tarde entraron personeros como Ramón J. Velásquez, Luis Tovar y Manuel Peñalver.
veamos las crueles condiciones en las que el regimen mantenia los opositores
GUASINA, CAMPO DE CONCENTRACIÓN
La Venezuela del año 1948 era gobernada por el reconocido escritor Rómulo Gallegos, militante del partido Acción Democrática. El 24 de noviembre de ese año, un golpe militar liderizado por Marcos Pérez Jiménez y Carlos Delgado Chalbaud derrocó al gobierno de Gallegos. Y el país regresó a la época de las dictaduras.
La Junta Militar de Gobierno que asumió el poder estuvo integrada Carlos Delgado Chalbaud, Marcos Pérez Jiménez y Luis Felipe Llovera Páez. Delgado Chalbaud fue asesinado el 13 de noviembre de 1950 y el Dr. Germán Suárez Flamerich asumió la jefatura.
En 1952 la Junta llamó a elecciones para el 30 de noviembre y estas estuvieron arregladas. Desconociendo el triunfo de Jóvito Villalba (del partido URD), Pérez Jiménez se tomó el poder.
Antes de las elecciones, el 21 de octubre, habían asesinado a Leonardo Ruiz Pineda, militante de Acción Democrática y líder de la resistencia contra el régimen impuesto por la Junta Militar de Gobierno.
Durante el régimen de esta Junta y posteriormente con el gobierno de Pérez Jiménez, Venezuela vivió unos años de torturados en las cárceles, de persecución política, de exiliados y de cero libertad de expresión.
Los presos políticos ya no cabían en las cárceles existentes. Así que mientras en Caracas se construían grandes obras modernas allá en la desembocadura del Orinoco, entre la plaga y la selva, entre el calor y el pantano, se construía el primer y único campo de concentración que haya existido en Venezuela: Guasina, entre los caños Boca Grande al norte y Sacupana del Remanso al sur.
El 8 de noviembre de 1951 llegó el primer contingente de presos políticos a Guasina. Fueron cuatrocientos cuarenta y seis (446) venezolanos provenientes de diversas cárceles del país.
Guasina es una de las islas del Delta del Orinoco bañada por los caños, en medio del paisaje de la selva. “Es un lugar pantanoso, invadido por la plaga, amenazado por las crecidas del río y con una temperatura que oscila entre los 38 y 40 grados”. (2).
José Vicente Abreu la describe así: "La isla de Guasina es, quizás, uno de los lugares de la Tierra más hostil a la vida humana, ubicada a muy pocos metros de altura sobre el nivel normal del Orinoco, su territorio desprovisto en absoluto de necesarias defensas, es casi completamente inundado por las aguas desbordadas del río cada vez que éste crece, las cuales, al volver a su cauce lo hacen dejando toda el área convertida en una gigantesca ciénaga, un inmenso criadero de larvas". (2)
Durante la segunda guerra mundial, en 1939, Venezuela recibió una gran cantidad de personas indocumentadas provenientes de distintas naciones, especialmente españoles y portugueses. Y estos eran enviados a Guasina donde vivían expuestos a enfermedades como paludismo, disentería y mal de Chagas. En 1943 fue clausurado este centro y reabierto en el 52 para utilizarlo como campo de concentración.
La mayoría de los venezolanos desconocían la existencia de Guasina debido a la censura hacia la prensa y la radio que ejercía el régimen. Los familiares y amigos cercanos a los presos eran los únicos que sabían de esta horrorosa isla, donde se realizaban trabajos forzados sin atención médica ni sanitaria. Además eran torturados y vejados para que dieran información sobre sus compañeros de lucha.
En 1952 el régimen perezjimenista inauguró una cárcel en Ciudad Bolívar y allí fueron trasladados los presos de Guasina.
José Vicente Abreu excelente escritor venezolano, que estuvo preso en Guasina durante los años 1951 al 53, después en Sacupana entre 1954 y 55 y luego en Cuidad Bolívar del 55 al 57. De donde fue expulsado a México. Publicó Guasina, donde el río perdió las siete estrellas en 1959.
Así contó Abreu cómo escribió la novela Guasina: “escribía sobre el papel que obtenían del tabaco. Perdían el consuelo de un buen cigarrillo para facilitar al narrador la posibilidad de plasmar el más importante y poderoso testimonio literario que se haya producido desde la resistencia a la tiranía perezjimenista. Abreu escribía páginas extraordinarias, mientras José Agustín Catalá las transfiguraba en una caligrafía mínima que salía de la prisión, deslizada en los más imperceptibles lugares, aquellos que sólo la imaginación de un prisionero puede concebir.” (4)
Estuvieron presos en Guasina: Salom Meza Espinoza, José Antonio Abreu (escritor) José Agustín Catalá, entre muchos otros listados en el libro Venezuela bajo el signo del terror (Libro negro de la dictadura de 1952).
Fuentes:
1.- REVISTA 111. 1945 y la otra mitad del siglo XX. Simón Alberto Consalvi
2.- MEMORIAS DEL SIGLO XX. 1951: Guasina, campo de concentración.Últimas Noticias. Domingo 23 de Febrero de 2003
3.- Jesús María Cachut, el preso político más joven de Pérez Jiménez. La vida en una cárcel es cruel. Alfredo Fermín
4.- PAPEL LITERARIO. El maligno rostro de la tiranía. Regreso imprescindible a José Vicente Abreu
el como el régimen dilapido los recursos de la nacion, entregandoles a USA
El petróleo venezolano y Pérez Jiménez
David Cabó
Los antecedentes
El petróleo de Venezuela ya atrajo a las multinacionales petroleras en la Primera Guerra Mundial. Royal Dutch Shell Company inició las explotaciones en 1917 y construyó más tarde una refinería en Curaçao, a la sombra de las concesiones del dictador Juan Vicente Gómez, pero adquirieron mayor importancia cuando, al nacionalizar México sus pozos en 1938, pudieron sembrar de torres petroleras el lago de Maracaibo.
Pronto Creole Petroleum creaba otra refinería en Aruba.
El golpe petrolero
En 1945, oficiales militares vinculados a Acción Democrática, tras tomar el poder, formaron una junta que se proponía modificar la constitución y reformar el país, lo que inquietó a otros sectores militares con intereses castrenses que en 1948, apoyados por EEUU, las compañías petroleras y la oposición derechista, derrocaron a Rómulo Gallegos e instauraron la Junta Militar dictatorial dirigida más o menos explícitamente por Marcos Pérez Jiménez.
En 1952 el pueblo votó por la URD, pero el General se atribuyó el triunfo para sí y para el FEI y se hizo nombrar por las Fuerzas Armadas presidente provisional, hasta que su Asamblea Nacional Constituyente publicara al año siguiente la Constitución, en que asumió el cargo quinquenal de Presidente Constitucional del "Nuevo Ideal Nacional", un régimen policial caracterizado por la prohibición de toda militancia política, represión y persecución de opositores, purgas internas y tortura o asesinato al menor rasgo de "sospecha" democrática, especialmente contra el pensamiento comunista.
En 1954 el ultra Eisenhower lo condecora con la Orden del Mérito del Congreso tras presidir la X Conferencia Interamericana, símbolo de la dominación imperialista de EEUU sobre los países latinoamericanos.
La dictadura industrial
Paralelamente, el régimen aceptaba la ayuda militar británica y abría las puertas al capital extranjero -incluidas nuevas concesiones petroleras y del hierro- del que se sirvió para desplegar una campaña populista de construcciones públicas y cuarteles y las obras exigidas por las empresas inversionistas:
ferrocarril, plantas petroquímicas, centrales hidroeléctricas, industrias siderúrgicas y la draga del lago Maracaibo para el paso de los grandes buques transportadores de crudo, el carácter metropolitano y consumista de Caracas...
Obras con las que la corrupción administrativa y el clientelismo se generalizó y aferró al poder a costa del dinero y los beneficios naturales del pueblo, desempleado y empobrecido, que iba a parar a las cárceles o a los campos de concentración apartados en el Amazonas, violaciones de los derechos humanos a las que cabe añadir la abolición de la libertad de expresión y de prensa.
En 1957, la Creole Petroleum Corporation anuncia inversiones millonarias canmbio de las concesiones prometidas por Pérez Jiménez, que por entonces trababa amistad con los dictadores golpistas, como Rojas Pinilla Stroessner.
Pero no sólo la producción de petróleo permitió a Marcos Pérez Jiménez beneficiar a sus colaboradores con enormes cantidades de dinero. En 1955 había otorgado los derechos de explotación siderúrgicos de Venezuela a grupos industriales de Alemania, Bélgica, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Italia y Noruega. En 1956, benefició a Fiat e Innocenti a cambio de levantar la primera planta siderúrgica en el país, días antes de decretar más concesiones petroleras.
El derrocamiento
Con ocasión de las denuncias de la OIT en la V Reunión del Comité de la Industria Petrolera sobre la situación obrera en Venezuela y el encarcelamiento de los dirigentes sindicales por parte del régimen dictatorial, éste tomó represalias y las delegaciones internacionales se negaron a continuar las sesiones. El gobierno de Pérez Jiménez se retiró de la Organización Internacional del Trabajo.
Pronto se producirían huelgas, supuestos atentados y rebeliones militares.
Ante las cercanas elecciones de 1957, Pérez Jiménez las sustituyó, en contra de la propia Constitución militar, por un plebiscito para su reelección. Como el Consejo Supremo Electoral publicara cifras increíblemente favorables para el mantenimiento de la presidencia, la población, indignada ante tal farsa y conocedora de la oposición de intelectuales, estudiantes, trabajadores y empresarios, empujó a parte de las Fuerzas Armadas a la rebelión de enero de 1958 y tomó las calles hasta culminar en una huelga general.
Ante una Junta Militar de Gobierno, el dictador hubo de abandonar el poder y salir hacia la República Dominicana. Pronto encontraría cobijo en Madrid -donde moriría en 2001- al lado de su correligionario ultraderechista Franco, con el que le unían muchas actitudes.
El hecho de que los Estados Unidos no intervinieran por entonces en ayuda del último dictador militar venezolano, como hicieron en otros países, puede deberse a que sabían que la oposición estaba encabezada por partidos afines a su política, partidarios de abolir la inesperada restricción de la cuota estadounidense en la compra del petróleo venezolano, más caro entonces que el saudí, para revitalizar el tesoro público.
En 1972 se había iniciado contra este criminal -que se alegraba de las asesinatos de los Kennedy, responsables de su extraidición a Venezuela- una denuncia por el homicidio del teniente León Droz, pero el juicio se declaró prescrito en 1999.
PERO POR FIN, TIEMBLA EL REGIMEN
Prensa PSUV.- El 23 de Enero de 1958, un movimiento cívico-militar derrocó la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, quien fue presidente de Venezuela durante 8 años.
Pérez Jiménez había ganado en diciembre de 1957 un plebiscito que prolongaría su mandato. Sin embargo, el 1 de enero de 1958 un levantamiento militar fue develado y, con ello, se originó una crisis de liderazgo militar que puso en tela de juicio el poder absoluto de Pérez Jiménez en las Fuerzas Armadas.
A partir de este suceso, se generaron pronunciamientos públicos de diversos sectores del país, incluidos empresarios, obreros, periodistas, entre otros, quienes manifestaron su repudio a la dictadura.
Comenzaron acciones de calle y una huelga general, donde partidos políticos, empresarios, estudiantes y la sociedad civil fueron apoyados por los militares alzados que dieron al traste con la dictadura.
Antecedentes:
El 1º de enero de 1958 ocurre un alzamiento militar en contra de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez que demostró su debilitamiento en el poder y creó el clima de descontrol que 22 días después, el 23 de enero, llevaría a su derrocamiento.
La terrible situación del país, evidenciada por las persecuciones políticas, el peculado y la represión, motivaron que un grupo de oficiales, liderados por el coronel Hugo Trejo, planificaran una rebelión militar cuya meta era restituir la democracia y salvar del descrédito a la institución militar.
Sin embargo, su lucha fue silenciada por factores políticos como Acción Democrática (AD), que como dice el mismo Trejo en su libro La revolución no ha terminado, “triunfante sobre caballo ajeno” llegó al poder, tanto el 18 de octubre de 1945, al derrocar a Isaías Medina Angarita, como en su retorno al juego político luego de la caída de la dictadura.
También se supo de la intención que tuvo la Junta Patriótica, coalición de importantes fuerzas populares que también planificaba un alzamiento popular de plegarse al movimiento, sin embargo nunca se concretó reunión alguna, y los oficiales comprometidos sólo supieron de la Junta días después, cuando hizo los llamados a huelga previos al 23 de enero.
Trejo, quien propuso la “democratización de las Fuerzas Armadas e integración al pueblo de Venezuela”, se convirtió en un factor incómodo tanto para los caudillos políticos como para los que representaban el continuismo del régimen en el ámbito militar, quienes fraguaron su retiro del escenario político al ser nombrado en cargos de servicio exterior, durante una especie de “exilio” de 10 años.
Los resultados de la “gran farsa” del plebiscito convocado para el 15 de diciembre por parte de Pérez Jiménez, donde cerca de dos millones de electores lo legitimaron “voluntariamente” en el poder, activaron el plan de alzamiento en Caracas y Maracay, así como la toma de la base aérea de Boca de Río (Palo Negro), en Aragua.
El movimiento se iniciaría el 5 de enero de 1958, del que resultaría, de tener éxito, la creación de una Junta Revolucionaria Cívico Militar, integrada por cuatro militares, uno por cada fuerza, y tres civiles, y un Consejo Consultivo Político conformado por AD, Copei, Unión Republicana Democrática (URD) y el Partido Comunista de Venezuela (PCV).
El 29 de diciembre se acordaron los detalles preliminares, el grupo insurgente contaría con varias guarniciones en Caracas y Maracay.
La Rebelión:
Las semanas previas al 23 de enero, fueron de una constante lucha popular refrenada por la represión de la dictadura que adolecía de una acentuada crisis de gobernabilidad.
El 1° de enero ocurre el alzamiento militar de la guarnición de Maracay (Aragua), hay cambios en el gabinete de ministros el 11 de enero y el día 20, la Junta Patriótica promueve una huelga de los diarios que al día siguiente se transforma en huelga general.
El día 22 hay acciones de calle con volcamiento de autobuses y enfrentamientos contra la policía con bombas molotov. Aunque Pérez Jiménez se había designado a sí mismo ministro de la Defensa, el sector militar se comprometió con las maniobras que se realizarían de aquel momento en adelante. Las guarniciones de La Guaira, Maracay, Puerto Cabello y Valencia, respaldaron la rebelión.
La Marina, por su parte, fondeó mar adentro a los destructores Brión, García y los buques Aragua, Nueva Esparta y Zulia para neutralizar al gobierno, mientras que la aviación revocó cualquier instrucción de movilizar la escuadra de aviones en Maracay. Era la noche del 22 de enero.
Pérez Jiménez abandonó Miraflores en la Vaca Sagrada, avión presidencial rumbo a Santo Domingo, al no poder vencer la insurrección del pueblo y comprobar que se había derrumbado el respaldo militar que sirvió de base a su gobierno. Acompañaron a Pérez Jiménez su esposa, sus tres hijas, su suegra, Luis Felipe Llovera Páez, Pedro Gutiérrez Alfaro, Antonio Pérez Vivas, Raúl Soulés Baldó y el testaferro Fortunato Herrera.
Horas después, a las 4:00 de la mañana, la Junta Militar presidida por Larrazábal asume el poder, a las 5:30 en los hogares caraqueños se escuchan las campanadas de las iglesias y la radio anuncia la caída de la dictadura. El pueblo sale a la calle y se concentra en la Plaza Bolívar de Caracas.
De inmediato son liberados los presos políticos, es quemada la sede de la Seguridad Nacional y prevalece el grito “Viva la libertad, abajo la tiranía” al pie de la estatua ecuestre del Libertador.
La traición:
Quienes desde la Junta Patriótica (iniciativa promovida por el PCV y Fabricio Ojeda) iniciaron los esfuerzos políticos unitarios, terminarían siendo excluidos junto al pueblo, la insurrección popular sería una y mil veces acallada por los intereses trasnacionales pactados en Nueva York y ratificados en la residencia “Punto Fijo”.
La junta de gobierno formada esa tarde de fervor patriótico en la calle, fue atemperada por los pactos de las élites empresariales y militares, la Junta-Cívico Militar estuvo conformada por el Contralmirante Wolfgang Larrazábal y la incorporación de dos empresarios, Eugenio Mendoza y Blas Lamberte.
Había llegado al poder la llamada “Democracia Puntofijista”, aquella farsa conciliación de élites que se impuso a los anhelos de liberación nacional, que el pueblo forjo en las calles desde 1936 y que una vez más fue traicionada.
Los líderes de los partidos políticos del “Pacto de Nueva York”, nacionalizado de “Punto Fijo”, Acción Democrática, COPEI y URD, sirvieron como peones del juego económico de las transnacionales petroleras y del gobierno norteamericano, al firmar un pacto de gobernabilidad que sirvió para aislar de la escena política a las fuerzas populares y de izquierda, hipotecando el futuro democrático del país.
Con el objetivo final de garantizarse el ejercicio del poder político y económico, restringiendo las garantías constitucionales en concordancia con la oligarquía económica importadora, sobre la farsa conciliación obrero-patronal.
Entre los años 1960-1998, los gobiernos puntofijistas se encargaron de secuestrar los derechos democráticos, coartando la participación popular, instaurando un régimen represor de los movimientos sociales y revolucionarios.
UNA ENTREVISTA, QUE AUNQUE CON ALGUNOS ERRORES DE AVENTURERISMO, ES BASTANTE IMPORTANTE.
Queridos amigos y amigas:
Esta entrevista hecha a mi persona por Mike González (periodista español residenciado en Suecia) forma parte de un libro ya circulando en Europa y EEUU (en inglés), el cual trata sobre situaciones políticas y rebeliones militares y civiles en America Latina. En esta entrevista puntualizo las rebeliones civiles y militares y de la guerrilla en las últimas décadas en Venezuela. También planteo -de forma ràpida- la actual situación de profunda crisis que vivimos en el pais que se engrana con la crisis mundial tanto del capitalismo privado como el de Estado formando parte de la revuelta mundial de las muchedumbres y la salida alterna emancipatoria.
Douglas Bravo
Douglas Bravo
Douglas Bravo ha jugado un papel clave en la vida política de Venezuela durante más de 60 años. Líder de la guerrilla venezolana desde los años 60, siguió en el liderazgo de los movimientos de resistencia y rebelión durante de los años posteriores. Hasta los principios de los 90, la política nacional fue encuadrada por el pacto puntofijista entre AD y Copei. Firmado en 1958, fue un acuerdo de construir una política de consenso alrededor de lo que Bravo llama “el concepto politico-ideológico de un estado petrolero integrado a la estrategia global de un occidente dominado por Estados Unidos”. Pero eso iba de la mano con una represión sostenida y brutal de las fuerzas políticas que se encontraran fuera del arreglo. El Caracazo del 27 de febrero de 1989, una reacción popular contra la imposición por parte del gobierno AD de Carlos Andrés Pérez de medidas de austeridad impuestas por el FMI, dio fin al consenso. El impacto principal de las medidas cayó sobre los pobres de Venezuela, cuyo número llegó al 65% de la población como efecto directo de estas primeras medidas neo-liberales. Su descontento encontró varias expresiones, entre ellas el intento de golpe del 4 de febrero de 1992 encabezado por Hugo Chavez, un teniente coronel del regimiento de paracaidistas, cuyas posturas políticas debían mucho a Douglas Bravo. Sus conceptos claves – el Bolivarianismo y la alianza cívico-militar – surgen de esas conversaciones con Douglas. Era lógico, entonces, que analizara ese concepto critico y su relación a la pregunta central del presente volumen con su autor. Nos reunimos en Caracas en 2011 y 2012.
DB: La alianza cívico-militar es una característica particular de Venezuela que arranca con la independencia; desde aquel entonces se unifican varios factores sociales bajo la dirección de la oligarquía, sin embargo un pardo como lo era Francisco de Miranda aparece como uno de los principales líderes políticos y militares de esa época; también estaban los blancos de orilla.
Las Fuerzas Armadas venezolanas (FFAA) han sufrido cinco cortes históricos que interrumpen la tradición de países como Colombia, Chile, Argentina, etc., de un mando continuado de la aristocracia:
El primer corte se produce después de la independencia cuando viene el derrumbe de la Gran Colombia cuando José Antonio Paéz (no oligarca) pasa a ser el Presidente de la República.
Luego para 1859 deviene un cambio en la línea de conducción de las FFAA al acontecer la Guerra Federal de los cinco años bajo la dirección de Ezequiel Zamora con profundo respaldo campesino (quien era de extracción popular y con un programa social avanzado). Al ser asesinado Ezequiel Zamora y antes de culminar la Guerra Federal, Antonio Leocadio Guzmán Blanco toma la jefatura y antes de entrar victorioso a Caracas lleva a cabo el pacto de Coche con la oligarquía.
Justamente con Guzmán Blanco de presidente en 1883 se le otorgó una concesión para explotar asfalto a un norteamericano. A partir de entonces, lentamente toman cuerpo las empresas petroleras.
En 1889 Cipriano Castro representando a los productores cafetaleros del Estado Táchira (región con mayor producción de café) encabeza la Revolución Libertadora y toma el poderdestituyendo el mando militar y coloca uno nuevo. El Vicepresidente Juan Vicente Gómez desplaza del poder a Castro afianzando el dominio de las petroleras.
En 1945 de nuevo bajo la influencia de éstas, el mayor Marcos Pérez Jiménez (quién no era de la oligarquía) y el partido político Acción Democrática (AD), le dan un golpe de estado al demócrata General Isaias Medina Angarita, situación que aprovecha Rómulo Betancourt quien fue presidente de la Junta de Gobierno sucesora para producir cambios en el alto mando militar y favorecer ampliamente a las grandes transnacionales.
Finalmente con el presidente Hugo Chávez a partir de 1999 se produce un cambio en la conducción militar que ha generado muchas confusiones. Venezuela durante el siglo pasado y en particular después de los acuerdos de Yalta, siempre ha estado ubicada geopolíticamente en la doctrina occidental; en la primera década del siglo XXI sin dejar de ser dependiente de EEUU incorpora nueva dependencia: la china, la rusa; no se ha logrado nuestra independencia sino que se ha diversificado y profundizado nuestra dependencia
Una dictadura militar inclemente, el régimen perezjimenista presidió el boom de los 50. Los edificios modernistas de Caracas y el plan urbano que atravesó la ciudad con grandes avenidas para que pasaran los carros norteamericanos de la época, son testimonio de una época de orden y prosperidad controlada con una una brutalidad ejemplar. Su principal beneficiaria fue una burguesía que ganaba petrodólares. El dictador enfrentó entonces oposición de varios lados, desde la gente vinculada a los intereses de las empresas petroleras hasta la masa de los pobres entre quienes el PCV contaba con un apoyo masivo. AD jugó un papel contradictorio en el derrocamiento de la dictadura, apoyándolo y movilizando el apoyo de las clases medias además de los que trabajaban en y para el estado.
DB: En 1957, la Resistencia a la dictadura de Perez Jiménez empezó a unificarse y organizarse alrededor de una dirección política (la Junta Patriótica, creada en Julio de 1957) que incluía AD, Comité Organizador Político Electoral Independiente (Copei), Unión Repúblicana Democrática (URD) y el Partido Comunista de Venezuela (PCV), al que yo pertenecía. El trabajo de la Junta se organizaba en cuatro comisiones. Yo participaba en la comisión obrera en representación del PCV y trabajaba como obrero en una fábrica de cementos. Al mismo tiempo el PCV designó una comisión militar, cuyo objetivo era establecer contacto con militares de las FFAA por un lado y preparar brigadas armadas para el enfrentamiento que se avecinaba, por otro. Incluía a Eloy Torres, secretario general del Comité Regional Clandestino del PCV, coronel(r) Arráez Morles, Teodoro Petkoff y Douglas Bravo.
Para la Junta Patriótica la reivindicación principal era la consecución de una constitución democrática y su parlamento. Hasta comienzos de 1957 el movimiento político popular de resistencia permaneció a la defensiva. En los años 56 y 57 la dictadura militar dió conseciones petroleras a las Siete Hermanas (transnacionales) y también otorgó concesiones a empresas petroleras independientes, causando un severo malestar a aquellas. Sin que la Junta Patriótica hubiese precisado esa realidad de contradicción entre unas y otras, se hizo evidente que posteriormente esas Siete Hermanas y EEUU empezaron a confrontar a Pérez Jiménez. La Junta Patriótica adelantaba actividades de resistencia en los diferentes sectores sociales venezolanos, el comité estudiantil preparó una acción extraodinaria en la Univesidad Central de Venezuela (UCV) el 21 de Noviembre de 1957 provocando la intervención militar y cierre de esa universidad y prisión de centenas de estudiantes. El 15 de Diciembre se llevó a cabo el plesbicito organizado por el gobierno saliendo derrotada la dictadura y triunfante URD; la agitación continuaba contra el régimen y el 1º de Enero de1958 se produce un desprendimiento militar encabezado por el Teniente Coronel Hugo Trejo del Batallón de Blindados de Caracas y el Teniente Coronel Martín Parada comandante de una unidad de aviación. Este levantamiento militar fué derrotado pero demostró que en las FFAA había resistencia contra la dictadura. En los primeros días de Enero de 1958 se realiza en EEUU el pacto de New York entre Rómulo Betancourt, Rafael Caldera, Jóvito Villaba y el industrial Eugenio Mendoza, quienes preveían la caída de la dictadura impulsada por la acción de la Junta Patriótica y trataban de adelantarse a la influencia de ella.
La Junta Patriótica bajo la dirección de Fabricio Ojeda convocó a la huelga general el 21 de Enero de 1958, ya para entonces existían relaciones entre la Junta Patriótica con oficiales de las FFAA y sacerdotes; previamente se estaban realizando manifestaciones en los barrios, en las iglesias acordadas con los sacerdotes y profusa difusión propagandística. El gobierno intentó contrarrestar la huelga con fuerzas militares y servicios de inteligencia. El día 22 de Enero en la tarde el régimen anunció la derrota de la huelga, sin embargo a medianoche el dictador viajaba en avión buscando exilio en el exterior. En la madrugada del 23 Enero fue anunciada la Junta de Gobierno cívico-militar. El pueblo tomó las calles en una imponente ofensiva popular y coreaban a Fabricio Ojeda para la Junta de Gobierno e incluso hay que tomar en cuenta que el Tcnel Hugo Trejo había pasado a ser el militar con mas prestigio en el seno de las FFAA y sus oficiales y tropas técnicas le daban pleno respaldo; pero la dirección política de los partidos políticos de izquierda presentes en la Junta Patriótica no comprendieron el momento histórico que se vivía y podemos considerar esto como la primera derrota para la revolución venezolana, estos partidos lo primero que hicieron fue llamar al pueblo al orden, a la tranquilidad, incluso difundiendo la idea de que “los saqueadores son enemigos del pueblo”. Esta fue una rebelión desde abajo. Miles de personas salieron a la calle mientras que se establecieron brigadas armadas en los barrios. Esto marcó lo que yo llamaría el cuarto levantamiento de la historia venezolana (los primeros tres fueron la resistencia indígena contra los conquistadores, la lucha por la independencia y la guerra federal), por lo que lo entiendo como “el momento en que las fuerzas políticas, sociales, militares, culturales y espirituales entraron en confrontación a través de una violencia social armada o sin armas” (1). En algún sentido, lo podemos ver como una primera manifestación de la revuelta planetaria de los años sesenta.
Esta ofensiva popular se mantuvo hasta Enero de 1962 y en algunos casos de contenido insurreccional, en 1960 siendo Rómulo Betancourt presidente se dieron factores favorables como por ejemplo la creación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) desprendido de AD (partido de gobierno), salida del gobierno de URD y la rebaja de los precios del petróleo cercana a 58 centavos de dólar lo que obligaba a Betancourt a bajar sueldos y salarios de empleados y obreros del Estado, aumentando la antedicha ofensiva popular. Según los servicios de inteligencia se contabilizaron hasta 70 focos insurreccionales. En octubre y noviembre de 1961 se repite de nuevo una ofensiva política popular y en Diciembre de ese año y Enero de 1962 estalla la huelga del transporte en el estado Táchira que se extiende por toda Venezuela convirtiéndose de esta manera como en el año 1961 en un punto crítico que pudo haberse convertido en una ruptura creadora.
Lo dicho hasta este momento fue desaprovechado por la carencia de una visión de poder, se fatigaron las masas, detuvieron a oficiales, otros fueron relevados de mando de tropa y dirigentes políticos del PCV, del MIR y de la izquierda de URD encabezados por Fabricio Ojeda fueron detenidos en todo el país. Las masas obreras, campesinas, estudiantiles, profesionales pasaron a la defensiva experimentándose un gran reflujo popular; de manera que los pronunciamientos militares del 04 de mayo de 1962 y 02 Junio de ese mismo año (El Carupanazo y El Porteñazo) se encontraron con unos sectores populares en defensiva política.
En abril de 1964, el PCV acordó la coexistencia pacífica con el gobierno de Leoni, que seguía en lo fundamental la línea de Betancourt – pues Betancourt había aumentando el nivel de represión a raíz del asesinato de cuatro guardias en el llamado tren del Encanto hacia finales de 1963. Con Leoni, Venezuela dió al mundo un nuevo término - ‘Desaparecidos’
DB: El presidente Leoni dió al comienzo la impresión de moverse hacia la izquierda, creando ilusiones en el PCV y en el MIR provocando a su vez la sanción y expulsión de estas organizaciones políticas de quienes manteníamos el camino de la lucha armada como salida a la crisis existente, desde luego estos partidos seguían los pasos dictados por la Unión Soviética después de la crisis de los misiles producto del acuerdo de la URSS con EEUU. La represión a quienes manteníamos la resistencia se agudizó profundamente al extremo de que los “Desaparecidos” y asesinados se aproximaron en número a dosmil; los Teatros de Operaciones antiguerrilla tenían sus propias leyes fundadas en la tortura sistemática, el aislamiento, asesinato y en consecuencia violación continuada de los derechos humanos. En esta coyuntura creamos el Partido de la Revolución Venezolana (PRV) integrado por una gran alianza de revolucionarios como Fabricio Ojeda; como los teóricos Salvador de la Plaza, Angel J. Márquez, Martín Marval expulsados del PCV; intelectuales como Fruto Vivas, Ibrahim López García, el poeta Valera Mora, militares como Manuit Camero, Vegas Castejón, Tulio Martínez Delgado; y un grupo de obreros, campesinos y estudiantes e indígenas.
La pequeña fuerza que trajeron Luben Petkoff y Arnaldo Ochoa tuvo como objetivo demostrar la viabilidad de la guerrilla. La fuerza aérea venezolana la ubicó rápidamente, aunque sobrevivieron. Ese mismo año, sin embargo, el carismático co-líder de la guerrilla, Fabricio Ojeda, fue asesinado. En abril de 1967, el PCV expulsó a Douglas Bravo.
DB: La expedición encabezada por Arnaldo Ochoa, Luben Petkoff y un grupo de oficiales cubanos en 1966 arribó por las costas del estado Falcón, de ella es importante precisar: que ya el PRV había sido fundado el 23 de abril de 1966 y que los soviéticos no tenían ninguna intromisión en ella por el contrario Fidel Castro y el Ché Guevara participaban en una alianza con movimientos revolucionarios y Partidos Comunistas en el poder que estaban en franca ruptura con la URSS, y podemos agregar que había una profunda escisión en los partidos comunistas y socialistas del mundo que empezó a tomar cuerpo después de la crisis de los misiles y que para entonces congregaba a la mayoría de los partidos comunistas de América Latina en contra de los movimientos guerrilleros existentes en este continente, mientras que por otro lado estos movimientos en armas estaban respaldados por Cuba, China, Corea del Norte, Vietnam, Argelia, etc.
En ese mismo año es asesinado Fabricio Ojeda en las celdas del Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA), quien para ese entonces era Presidente del Frente de Liberación Nacional (FLN), Presidente del PRV y segundo comandante de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN). Estamos preparando la publicación de las obras de Fabricio Ojeda que incluyen un análisis de ese reciente período histórico. Los acuerdos entre EEUU y la URSSS que se llevaron a cabo con motivo de la crisis de los misiles constituyeron la primera causa de la derrota de algunos movimientos revolucionarios alzados en armas en América Latina.
Hugo Chávez ubica el origen de su movimiento en ese hecho de fuerza, el Caracazo. Su Revolución Bolivariana tuvo su orígen en sus reuniones con Douglas Bravo. Se conocieron por primera vez en 1982, cuando les presentó la amante de Chavez, Harme Marksman, quien militaba en el partido de Bravo. En ese momento Chavez pertenecía a un pequeño grupo de oficiales de orígen popular graduados de la Academia Militar. Se oponían a la version corrupta de la democracia que imperaba en Venezuela y se identificaban con una tradición anti-imperialista ejemplificada por Bolívar. Chávez mantuvo contacto con Bravo, además de estar en contacto con Causa R, una escisión del partido comunista encabezada por Alfredo Maneiro que tenía raíces profundas en la clase obrera tradicional de Guayana. Dos días después del Caracazo – Chávez no participó pues estaba enfermo y fuera de Caracas – se reunieron Bravo con Chávez y algunos religiosos progresistas. No era el único oficial que se organizaban contra el régimen – William Izarra y Francisco Arias Cárdenas habían fundado el ARMA, por ejemplo. La relación entre Bravo y Chávez terminó en October 1991.
DB: La revuelta popular del 27 de Febrero de 1989 llamada “el caracazo” “..impulsó las viejas contradicciones de la sociedad venezolana, y sin detenerse allí, creó otras; al mismo tiempo es el primer acontecimiento de carácter nacional de la nueva era de las luchas sociales con indudable alcance hacia el siglo XXI; hizo estallar fuerzas acumuladas en 31 años, para dejar establecidos hechos cuyas bases constituyen los fundamentos para profundos cambios sociales, militares, políticos, jurídicos, culturales y espirituales..”(3); además debemos decir que es la primera revuelta mundial de las muchedumbres contra el neoliberalismo, inmediatamente después y como influencia impulsó las luchas sociales en Venezuela que estaban adormecidas y creó las condiciones para reactivar la alianza cívico-militar-religiosa.
En 1998 Hugo Chavez ganó las elecciones presidenciales con un 58% del voto. Su papel en el golpe de 1992 y su famosa frase en el momento de que la revolución se había suspendido por ahora lo convirtió en una figura extremadamente popular. Su primer acto fue convocar una Asamblea Constituyente de delegados elegidos para escribir una nueva Constitución Bolivariana. Fué sometida a un referendo y fue apoyada por una mayoría contundente.
DB: Una constituyente originaria sólo puede establecerse cuando viene precedida de hechos constituyentes originarios y el 04 de Febrero de 1992 justamente no tuvo la presencia de las muchedumbres porque el propio Chávez las marginó, distinto fue el caso del levantamiento cívico militar del 27 de noviembre de 1992 donde se entregaron las armas previamente y este proyecto incluía desde un comienzo la participación del pueblo armado en Maracay, Caracas y La Guaira. La concepción de Chávez es la de quienes admiten al pueblo sólo aplaudiendo pero no actuando con su mente, con su corazón y sus manos.
Ya en la presidencia Chávez convocó a un referéndum para aprobar una constituyente y desde entonces empiezan a aprobarse leyes de contenido neoliberal, posteriormente se instala la constituyente derivada –que no originaria- y así quedan establecido el marco jurídico de contenido netamente neoliberal, esta concepción se impone cada día mas llegando incluso a iniciar la privatización de Petróleos de Venezuela (PDVSA), al ser aprobado por la Asamblea Nacional (AN) el contrato marco que crea las Empresas Mixtas. Podríamos decir que Chávez llevó a cabo el plan de las multinacionales tanto energéticas como de otras ramas industriales, razón por la cual ni éstas, ni Fedecamaras, ni lo que hoy es la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que agrupa a los partidos políticos del pasado han protestado estas leyes que violentan la soberanía nacional. Este gobierno le ha garantizado la paz social a estas empresas.
A continuación, algunas imagenes del alzamiento nacionalista-izquierdista
Elementos nacionalistas de la fuerza armada, defendiendo al pueblo del dictador
marchas pidiendole renuncia al dictador
la otrore implacable SN, siendo conquistada por el pueblo
El PCV; la fuerza que hizo caer al dictador, los defensores del pueblo trabajador
VICTORIA: HA CAIDO EL REGIMEN
ahora, preguntemos, porque ese glorioso levantamiento nacionalista-izquierdista, fue derrotado
Rómulo Betancourt, Raúl Leoni , Gonzalo Barrios y Jóvito Villalba Firmantes del pacto de Punto Fijo
Pacto de Punto Fijo, suscrito por AD, COPEI y URD el 31 de octubre de 1958, fue un supuesto acuerdo de gobernabilidad mediante el cual los actores políticos y sociales fundamentales, en conjunción con las principales instituciones de la burguesía, como Fedecámaras, la Iglesia Católica y las Fuerzas Armadas, establecían las reglas del juego para salvaguardar y legitimar sus intereses y privilegios de clase, en este supuesto acuerdo los partidos políticos aliados a las clases dominantes se comprometían a defender la democracia representativa, como forma política, y al capitalismo subdesarrollado y rentista basado en el petróleo, en el ámbito económico, de cualquier peligro, intento de subversión y protesta de dicho estado de cosas. Esto se puso en evidencia, con manifiesta crudeza, durante los años de la lucha armada donde se criminalizo, persiguió y desapareció a cualquier venezolano y venezolana que se atreviera a disentir o alzar su voz de protesta, pero sin duda, el ejemplo más dramático en la aplicación de este pacto fue la violencia y masacre desatada contra nuestro pueblo durante el 27 y 28 de febrero de 1989, y en los días subsiguientes.
Los firmantes del pacto fueron Rómulo Betancourt , y (AD), , y (URD) y Rafael Caldera , y (COPEI), reunidos en Caracas , en la residencia de Caldera, de nombre Puntofijo. Y se dejó fuera de este pacto al Partido Comunista de Venezuela (PCV), uno de los principales partidos que luchó contra la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez . La marginación del PCV del pacto se debió, según algunas opiniones, por el rechazo a ese partido por parte de la Iglesia y de COPEI, y a una especial animadversión de Betancourt pero sobre todo por la influencia que tenía EE UU sobre la naciente “democracia” en Venezuela y en este continente, donde era imposible cualquier política de alianzas con fuerzas de la izquierda.
A pesar de lo nefasto que significo este pacto para nuestra historia política contemporánea, aun persisten reductos que defienden este criminal acuerdo, que formalizo las más cruentas represiones, asesinatos y desapariciones de cientos de Venezolanos, que durante 40 años resistieron a la privatización y entrega de nuestra patria. Hoy desde sectores como la autodenominada Mesa de la Unidad democrática (MUD) se pretende volver a la redición de este tipo de prácticas, solo que se han encontrado con un invencible muro construido por la conciencia nuestro pueblo conquistada en años de lucha y que en hechos como los de la victoria revolucionaria del 7 de octubre; tiene un voz determinada que grita: ¡Mas NUNCA VOLVERAN!
RESUMEN NIVEL 5:
En Venezuela goberno un dictador extremadamente violento, que entrego los recursos de la patria a los EEUU, por lo que se enfrento a una poderosa oposición nacionalista-izquierdista, ademas de "rivales de dudosa lealtad", como los socialfascistas "AD", y los falangistas "COPEI".
a pesar de las múltiples torturas y atrocidades cometidas por el régimen, la oposición nacionalista-izquierdista era virtualmente imparable, por lo que el país, estuvo a punto de ser liberado del yugo oligarca; lo cual fue detenido por un pacto llamado puintofijismo, en el que fascistas y falangistas daban un juramento de lealtad a los EEUU, garantizándole que mantendrán la política asesina del difunto régimen y sobre todo, reprimirán con extrema violencia a la oposición, de explícitas ideas nacionalistas de izquierda.