Hay ciertos aspectos que definen la forma de ser de una persona: Su forma de vestir, su forma de expresarse, su actitud, etc. Todo ello constituye la imagen que proyecta esa persona en nosotros. Esto condiciona nuestra elección de pareja, ya que son algunos criterios de los que nos guiamos a la hora de escoger pareja. Hay tres modelos que influyen en la elección de la pareja:
1. La imagen de nuestro padre y madre, esto es lo que más influye en nuestra elección. Nos fijamos en nuestro padre y madre y lo comparamos con la persona que seducimos, a veces de forma positiva y a veces de forma negativa.
2. También influye la imagen de la pareja que forman nuestros padres, su forma de actuar, su agresividad, sus roles.
3. El factor “Narcisista” como llaman algunos psicólogos. Imaginemos que nuestra pareja es como un espejo, todo lo que proyectamos de nosotros mismos nos lo refleja. Por lo tanto es bueno tener una buena actitud y reflejar lo mejor de nosotros, a fin de que la otra persona se lleve una buena impresión y por tanto recibamos esa misma imagen de ella.
Una pareja es la unión de dos seres diferentes. Estas dos personas suelen tener personalidades complementarias, es decir, una personalidad que es débil con otra fuerte y que toma las decisiones, una personalidad poco cariñosa con otra personalidad más cariñosa. Lo que uno carece el otro se lo da, así suelen ser las parejas.