
Hace ya tiempo que las dietas detox suenan con fuerza, como si fueran el resultado de una fórmula mágica que algún iluminado descubrió. Estrellas de cine como Gwyneth Paltrow o Demi Moore y referentes de la moda como Donna Karan fueron y son algunas de sus embanderadas. Y hoy, con la ayuda de Internet, hasta el más común de los mortales es capaz de armar su propia rutina desintoxicante o se ha hecho acreedor en su casilla de mails de las instrucciones para hacer un súper batido verde con poderes increíbles. Por estos días, con las comilonas de Navidad y Fin de Año en ronda, tener la receta de un régimen que elimine todos los excesos resulta más que tentador. Pero, ¿qué es lo más recomendable para depurar el organismo? ¿Es necesaria una dieta o basta con apostar a una alimentación saludable?
A través de órganos como el hígado y el riñón, el cuerpo es capaz de eliminar las toxinas (o sea, las sustancias venenosas que produce el organismo) por sí solo. Pero hay ciertos alimentos que dificultan esta tarea. "Hoy estamos más expuestos a toxinas provenientes de alimentos procesados, como carnes marinadas, alimentos enlatados y comidas rápidas. Si consumimos con frecuencia esos alimentos, nuestro organismo se ve expuesto a mayores niveles de toxinas y se pueden generar cambios en el metabolismo, como cansancio, estreñimiento, hinchazón e incluso dificultad para perder peso", dice la médica Gabriela Fedriani Roger y la nutricionista Viviana Desanzo, del Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna.
Por ello, el primer paso debe ser lograr una alimentación saludable que incluya todos los grupos de alimentos: cereales y leguminosas, verduras y frutas, leche y derivados, carnes y huevos, grasas. "En la medida en que una persona tenga una alimentación completa, equilibrada, variada y apetitosa, las llamadas dietas desintoxicantes no son necesarias", opina la licenciada en Nutrición Paula Moliterno. En ese esquema, el agua también constituye un nutriente base e indispensable. "La mayoría de las sustancias indeseables en el cuerpo son hidrosolubles y pueden eliminarse a través del riñón por medio de la orina", explica Moliterno. Consumir "abundante" agua es una recomendación en la que los expertos también concuerdan. "Hay que aclarar que el agua no engorda ni adelgaza. Ayuda a limpiar y desintoxicar el organismo y puede contribuir a dar más saciedad, pero no aporta ni elimina calorías en ninguna de sus formas", agrega la especialista.
Debido al rol fundamental del agua para el metabolismo, es que los alimentos con alto contenido de H2O resultan "naturalmente" desintoxicantes. Entran en este grupo las frutas y las verduras, con un lugar privilegiado para la lechuga, el tomate y el zapallito; también el melón y la sandía.
"En definitiva, podemos llamar 'desintoxicantes' a todos los alimentos que favorezcan la correcta eliminación de toxinas estimulando la función digestiva, aquellos ricos en antioxidantes que nos depuran de radicales libres y aquellos que nos aportan nutrientes esenciales", sostiene Verónica Pombo, especialista en alimentación natural y directora de la tienda orgánica La Granola. En su lista Pombo es generosa; aparecen las hojas verdes (berro, espinaca, lechuga), variedad de frutas (especialmente arándanos, frutos rojos y bayas de goji), cereales integrales, jugo de limón (agregado a jugos y ensaladas), té verde, jengibre, repollo y remolacha.
NO APTO PARA LOS MENORES
Las dietas desintoxicantes, al ser "restrictivas", no son aconsejables para niños y adolescentes, coinciden los expertos. "Lo ideal es que estos grupos tengan una dieta equilibrada, con todos los nutrientes necesarios para su desarrollo, evitando desórdenes alimentarios y ayunos", sostiene la nutricionista de la Clínica Ravenna Viviana Desanzo. Además, es conveniente estimular el movimiento y el ejercicio, que también son factores clave para mantener una vida saludable.
CUATRO TIPS
* Las hojas verdes siempre son beneficiosas. Combinando berro, espinaca y lechuga se puede preparar un jugo para el desayuno, diurético y a la vez antioxidante.
* Se recomienda consumir alcauciles, repollo y remolacha, que favorecen la función hepática. Se pueden agregar a jugos para tomar en la mañana.
* Para que el hígado no trabaje forzadamente, es importante incluir la ingesta regular de fibras, que previenen el estreñimiento.
* Médicos y nutricionistas recomiendan evitar el alcohol, el tabaco y la cafeína. También el exceso de harinas refinadas, azúcares, sal y bebidas gaseosas.