Por supuesto, no es casualidad que el Papa Francisco haya sido nombrado uno de los 50 Judíos más destacados del 2013 . La revista sionista Forward incluyó al Papa Francisco en su lista de las 50 principales figuras judías en la categoría "PLUS", destacando su contribución a las relaciones de la Iglesia Católica con los Judíos. Siendo un hecho conocido que los Rothschild mediante Goldman Sachs controlan los fondos del Vaticano no es necesario meditar demasiado para entender quien ubicó a este oportunista como sumo pontífice. El articulo racista y supremacista judío que magnifica "la aprobación" de una minoría para el Papa como si esta fuera más importante que la "aprobación" de los suizos, o los alemanes, o los norteamericanos, o los italianos o los argentinos, continúa diciendo que el Papa Francis tuvo el honor de formar parte en la lista TOP de los 50 Judíos más influyentes de América. "La revista Forward , que es la voz histórica del Judaísmo Liberal en América", señala la "noticia" como si los judíos no controlaran el resto de las revistas, diarios, películas, música, canales de TV Etc. "decidió añadir a Bergoglio a la edición 2013 del TOP 50 de Forward, su lista anual de las principales figuras judío-estadounidenses". De más está decir que desde su posición actual el Papa Francisco podría actuar contra el avance de Monsanto en Argentina o toda Sudamérica. E incluso ordenar una investigación sobre vacunas y medicamentos... Y no lo hace. Tanto Monsanto como los medios de comunicación que promueven el "efecto Francis" son propiedad de los Rothschild. Y como otra institución de la mentira el Vaticano debe cumplir su rol resguardando la intención de despoblar el planeta con fármacos y transgénicos para establecer un gobierno totalitario global, como fuera planeado en los Protocolos de Sion distribuidos en el 1800 por la familia banquera Rothschild en Londres. Por este motivo la iglesia católica llevó a cabo numerosas reuniones en el Vaticano para "disipar las dudas y los mitos que rodean a los transgénicos". ¿La Iglesia pontificando a una corporación que destruye el trabajo de Dios? Sí. Incluso hubo reuniones a puertas cerradas.

La sociedad entre Monsanto el Vaticano y las Farmacéuticas expuesto
Argentina es el tercer país en el mundo, y segundo en muchos productos, que más exporta transgénicos. Fue hallado que los argentinos tienen altos contenidos de agrotóxicos en la sangre, y que estos son responsables por el aumento en las tasas de cáncer y otras "enfermedades modernas".
Un reporte expone que en el año 2002 "la Universidad Católica de Córdoba (UCC)" fue el escenario del lanzamiento de la "Soja Solidaria", el mismo Bergoglio, alias - (Papa Francisco), quien por ese entonces era presidente de la Iglesia católica en Argentina, luchó contra la retención al comercio de granos y especialmente el de la soja transgénica de Monsanto.
El estudio publicado en el 2013 indica que como ejemplo sobre la colaboración entre la Iglesia y Monsanto la municipalidad local y "Cáritas Parroquial La Merced" firmaron un protocolo de trabajo para fabricar alimentos sobre la base de leguminosas de soja transgénica. La supuesta finalidad de esta campaña era proveer alimentos a base de soja para los comedores sociales, los productos fueron repartidos entre las familias más necesitadas del Alberdi y fue representada por el sacerdote Ariel D’andrea.
Así, Bergoglio logró por medio de esta campaña que alrededor de 10.000 niños comieran alimentos inductores de cáncer, infertilidad, y destrucción del sistema inmune durante un año. Se distribuyeron 3.300.000 raciones de alimentos transgénicos en todo el país a través de Cáritas de Argentina.
En definitiva, se ejemplifica como el Vaticano consiguió que los argentinos sustituyeran sus alimentos saludables por soja transgénica. Directamente, la iglesia se aprovechó la necesidad y del hambre para lograr sus objetivos.
Mientras tanto los pediatras honestos no dejan de advertir sobre los "peligros de alimentar con soja transgénica a los niños"; y es que por su alto contenido de fitatos, la soja interfiere en la absorción del hierro y del zinc, y tampoco es una buena fuente de calcio.
Según datos de la Federación Argentina de Graduados en Nutrición existen en el país ocho millones de personas que padecen enfermedades y problemas de salud por falta de hierro, y el 40% de las embarazadas están anémicas. La deficiencia de este nutriente asociado a otras carencias en niños menores de 2 años afecta el desarrollo del sistema nervioso central, pudiendo producir retardo en el crecimiento físico, disminución de la capacidad motora, alteraciones del lenguaje y de la inmunidad celular, haciendo un daño irreparable en niños anémicos.
Y Bergoglio no puede decir que desconocía estos riesgos, así como tampoco la iglesia, ya que el mismo Grupo de Reflexión Rural en Argentina le entregó al Obispo Casaretto ( quien era presidente en ese entonces presidente de Cáritas) una carpeta con evidencias científicas sobre los daños que "la ingesta de soja ocasiona en el desarrollo neurológico y hormonal de los niños".
Las pruebas evidencian que la "Iglesia tiene un interés directo" con el negocio de los alimentos transgénicos y los planes de eugenesia o despoblación sionistas. Prueba de ello es que hayan escogido como nuevo presidente de Cáritas en Argentina a: Eduardo Luis Serantes (uno de los mayores sojeros del país) y director de la empresa de agribusiness Cazenave y asociados, una consultora que brinda servicios agropecuarios a empresas exportadoras “COMO MONSANTO”.
Como otro brazo u órgano de los Rothschild, el Vaticano invierte en farmacéuticas de Monsanto. Este tipo de operaciones son simples transacciones de dinero entre una entidad financiera de los Rothschild y otra entidad financiera de los Rothschild.
La hipocresía del Vaticano es tan grande, que la Iglesia invirtió en anti-conceptivos peligrosos para la salud. Contrariamente a la predica constante esta entidad sobre el uso de los anticonceptivos.
Aún peor: El arzobispado de Madrid, presidido por Rouco Varela, y el de Burgos, con Francisco Gil a la cabeza, invirtieron en los últimos años nada más y nada menos que 80 mil euros anuales en laboratorios farmacéuticos. Y la Iglesia Católica compró un total de 1610 acciones de la empresa farmacéutica Pfizer. Claro que Pfizer tiene exactamente los mismos accionistas, dueños que Monsanto: Los Rothshcild.