Esta es una historia de odio y venganza y sangre... mucha sangre, nah mentira.
Ayer llegaron unos parientes rochos de Bs. As. (qué raro) a visitarnos, o más bien a visitar a mi tía porque yo jamás los he visto ni en figurita.
Los familiares estos se componen de una pareja de negros uno más cabeza que otro con un hijito de unos 13-14 años. La cosa es que (al parecer) la turra es una prima lejana mía... lo cual no sé si es un alivio o un insulto como un gallo en la cara.
Los negros llegaron esa noche y se quedaron a dormir (vienen a quedarse por una semana por lo cual ya estoy armando mis maletas para irme a cualquier pozo de mala muerte lleno de linyeras y drogadictos, lo cual es mucho mejor que convivir con estos despojos humanos).
Esta mañana me levanto y se me da por jugar al GTA San Andreas, hacía tiempo que no lo agarraba porque me había quedado en la famosa misión del avioncito a control que es más difícil que la mierda.
Después de años y años sin poder pasarla por fin lo estaba logrando, había ahorrado bastante combustible y estaba llegando al objetivo hasta que ¡LO HICE! Pasé la misión y sólo me quedaba guardar la partida para dejar aquel tedioso episodio atrás.
La estaba virgueando lo más tranqui cuando mi tía me mandó a realizar unas compras al COTO, yo también tenía que comprarme alguna cosas así que accedí.
Lo único que le pedí encarecidamente era que nadie me apagara la ps2 mientras volvía.
Y si señores, como se imaginarán la famosa Ley de Murphy hizo su aparición, Al retornar a la casa veo al rochito recostado en mi trono jugando una partida de Need 4 Speed.
Se me salió la cadena y como buen virgo ario que reclama su trono fui y le encajé un coscorrón en toda la mollera rapada de la manera más grasa posible.
El negro reaccionó de un salto ''EH AMEO KÉ ACÉ''
''Negro de mierda me borraste la partida la concha de tu madre'' le dije re caliente.
En eso saltaron todos, apareció mi tía con los padres desde el comedor. El padre me encaró de una.
''KE TE PAZA CON EL LIAM MONO'' me dijo sacando del bolsillo un llavero para pegarme.
Yo estaba re asado y no me importaba nada, agarré una silla y se la tiré por la cabeza. Los dos negros se me vinieron encima, pero con mi ariedad potenciada al máximo pude sobrevivir.
''Eric, ya estás grandote para jueguitos'' dijo mi tía.
''DALE PLIMO NO SEÁS TAN VIRGO'' dijo mi prima la rocha.
Cuando la batalla contra los villeros se acabó me atrincheré en mi virgocueva para recuperar energías. Pero nada ni nadie va a devolverme aquella gloriosa partida de GTA que olvidé guardar.
