Depresión estacional, ¿la padeces?
Texto: Sofía Orsay
El invierno está sobre nosotros, y para muchas regiones, esto significa un frío exorbitante así como días cortos y poco luminosos. Si te cuesta adaptarte a este clima, y te sientes deprimida, quizá sea sólo un mal momento o padeces el Desorden Afectivo Estacional (SAD, por sus siglas en inglés). Descubre cómo detectarlo y qué hacer para sentirte mejor.
A veces, puede que te sientas con el espíritu hundido como nos pasa a todos. Pero si te ocurre cada año, especialmente durante los meses invernales, podrías estar atravesando por este tipo de depresión.
¿Cuándo se manifiesta?
De acuerdo con la Clínica Mayo, la mayoría de quienes padecen de SAD, empiezan a percibir sus síntomas a finales del otoño, o a principios del invierno, y ven desaparecer sus molestias en cuanto comienzan los días soleados de primavera. No obstante, una pequeña porción de quienes sufren de este desorden, se sienten deprimidos en verano o primavera, y su humor mejora durante los meses más oscuros y fríos.
¿Cuáles son sus síntomas?
Según PubMed Health, portal de publicaciones de salud de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, el SAD se manifiesta de la misma forma que cualquier otro tipo de depresión. Tal vez te sientas sin esperanza, subas de peso e inclusive, incrementa tu apetito; también podrías dormir más, tener menos energía, falta de concentración en una tarea, sentirte triste e irritable; perder el interés por tu trabajo u otras actividades y no querer pasar tiempo con tus amigos.
¿Cómo se trata?
Este tipo de depresión puede ser tratado con una terapia de luz, como explica MedlinePlus, el portal de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. La forma clásica de este tipo de terapia es la exposición a una caja luminosa, que simula la luz solar, durante períodos específicos de tiempo. Sin embargo, de acuerdo con dicho portal, casi la mitad de los afectados no se sienten completamente bien al tratarse solo con esta terapia. Por eso, puede que si la padeces, tu doctor te recomiende complementarla con medicamentos antidepresivos o terapia de comportamiento que pueden reducir los síntomas de SAD.
¿Por qué ocurre?
Aunque se le relaciona con la falta de la exposición al sol, la causa específica de SAD sigue sin conocerse, de acuerdo con la Clínica Mayo. Probablemente, como con muchas condiciones de salud mental, la genética, la edad y la química de nuestro cuerpo jueguen un papel importante. Algunos factores específicos que podrían ser relevantes para el desarrollo del padecimiento, de acuerdo con la clínica mencionada, incluyen:
- Nuestro reloj biológico (o ritmo circadiano), ya que la poca exposición a la luz solar en los meses invernales pueden alterar nuestro reloj interno, que suele indicarnos cuándo deberíamos dormir o estar despiertos. Esta disrupción a nuestro ritmo circadiano podría llevarnos a sentirnos deprimidos.
-Nuestro nivel de serotonina, un neutrotransmisor que afecta nuestro humor. Poca exposición a la luz solar podría hacer reducir sus niveles, dando paso a síntomas de depresión.
-Nuestro nivel de melatonina. Los cambios de estaciones podrían afectar el balance de esta hormona natural relacionada con el sueño y el humor.
Este trastorno es más común de lo que muchos creen. El portal de la Clínica Cleveland explica que aproximadamente medio millón de personas lo padecen sólo en los Estados Unidos y ¾ de ellas son mujeres. Además, dicho portal comenta que quienes viven en regiones nubosas o en latitudes altas (lejos del ecuador) pueden ser más propensas a padecer SAD. Por eso, si crees que podrías estar sufriendo de este tipo de depresión, consulta a tu médico, quien podrá diagnosticar y sugerir cuáles son las terapias adecuadas para ti.
Texto: Sofía Orsay
El invierno está sobre nosotros, y para muchas regiones, esto significa un frío exorbitante así como días cortos y poco luminosos. Si te cuesta adaptarte a este clima, y te sientes deprimida, quizá sea sólo un mal momento o padeces el Desorden Afectivo Estacional (SAD, por sus siglas en inglés). Descubre cómo detectarlo y qué hacer para sentirte mejor.
A veces, puede que te sientas con el espíritu hundido como nos pasa a todos. Pero si te ocurre cada año, especialmente durante los meses invernales, podrías estar atravesando por este tipo de depresión.
¿Cuándo se manifiesta?
De acuerdo con la Clínica Mayo, la mayoría de quienes padecen de SAD, empiezan a percibir sus síntomas a finales del otoño, o a principios del invierno, y ven desaparecer sus molestias en cuanto comienzan los días soleados de primavera. No obstante, una pequeña porción de quienes sufren de este desorden, se sienten deprimidos en verano o primavera, y su humor mejora durante los meses más oscuros y fríos.
¿Cuáles son sus síntomas?
Según PubMed Health, portal de publicaciones de salud de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, el SAD se manifiesta de la misma forma que cualquier otro tipo de depresión. Tal vez te sientas sin esperanza, subas de peso e inclusive, incrementa tu apetito; también podrías dormir más, tener menos energía, falta de concentración en una tarea, sentirte triste e irritable; perder el interés por tu trabajo u otras actividades y no querer pasar tiempo con tus amigos.
¿Cómo se trata?
Este tipo de depresión puede ser tratado con una terapia de luz, como explica MedlinePlus, el portal de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. La forma clásica de este tipo de terapia es la exposición a una caja luminosa, que simula la luz solar, durante períodos específicos de tiempo. Sin embargo, de acuerdo con dicho portal, casi la mitad de los afectados no se sienten completamente bien al tratarse solo con esta terapia. Por eso, puede que si la padeces, tu doctor te recomiende complementarla con medicamentos antidepresivos o terapia de comportamiento que pueden reducir los síntomas de SAD.
¿Por qué ocurre?
Aunque se le relaciona con la falta de la exposición al sol, la causa específica de SAD sigue sin conocerse, de acuerdo con la Clínica Mayo. Probablemente, como con muchas condiciones de salud mental, la genética, la edad y la química de nuestro cuerpo jueguen un papel importante. Algunos factores específicos que podrían ser relevantes para el desarrollo del padecimiento, de acuerdo con la clínica mencionada, incluyen:
- Nuestro reloj biológico (o ritmo circadiano), ya que la poca exposición a la luz solar en los meses invernales pueden alterar nuestro reloj interno, que suele indicarnos cuándo deberíamos dormir o estar despiertos. Esta disrupción a nuestro ritmo circadiano podría llevarnos a sentirnos deprimidos.
-Nuestro nivel de serotonina, un neutrotransmisor que afecta nuestro humor. Poca exposición a la luz solar podría hacer reducir sus niveles, dando paso a síntomas de depresión.
-Nuestro nivel de melatonina. Los cambios de estaciones podrían afectar el balance de esta hormona natural relacionada con el sueño y el humor.
Este trastorno es más común de lo que muchos creen. El portal de la Clínica Cleveland explica que aproximadamente medio millón de personas lo padecen sólo en los Estados Unidos y ¾ de ellas son mujeres. Además, dicho portal comenta que quienes viven en regiones nubosas o en latitudes altas (lejos del ecuador) pueden ser más propensas a padecer SAD. Por eso, si crees que podrías estar sufriendo de este tipo de depresión, consulta a tu médico, quien podrá diagnosticar y sugerir cuáles son las terapias adecuadas para ti.