El 17 de Diciembre del año 2013 se aprobó la ley sobre la enfermedad que aqueja a más de dos millones de personas en nuestro país. La nueva ley establece la cobertura total de los medicamentos para diabéticos.
¿Cumplirá con esto el Estado? ¿Es viable que el sistema público y el privado respondan a todas las demandas?.
Analizamos la nueva legislación en sus aspectos positivos y negativos.
Esta nueva ley actualiza el sistema de provisión de medicamentos: establece la cobertura total para insulina y medicamentos orales. Esto es muy positivo, porque con los aumentos de los medicamentos importados, va a generar una ayuda económica a los diabéticos,
Deseamos que se cumpla con lo que se propone en ella y que no pase lo mismo que con la ley anterior, cuando se limitó su aplicación a través del decreto reglamentario y de resoluciones posteriores.
Para los pacientes, uno de los cambios favorables que incorpora la ley es que habla de los insumos por medio de la prescripción médica. Es decir que las insulinas, las tiras reactivas y los medicamentos no estarán fijados por una cobertura, sino que dependerán de la prescripción médica. Además, la ley obliga a todos los organismos del Estado a la educación diabetológica. Este punto es importante para que las personas puedan llevar un buen tratamiento y para evitar la discriminación,
Otro de los puntos importantes de la nueva ley es que establece una actualización cada dos años del programa, lo que garantizará una renovación constante de los puntos de la ley.
Sin embargo, señalamos algunos defectos de la nueva normativa. Algunos de ellos se refieren a su aplicación, las prerrogativas de la nueva ley son muy buenas, las mismas podrían limitarse a través del decreto reglamentario del poder ejecutivo, que aún no se ha dictado y es un requisito necesario para que la ley se ponga en marcha.
Eso había sucedido con la ley anterior –todavía vigente- la cual hablaba de una provisión fija y garantizaba esta cantidad por medio del Estado. Sin embargo, al poco tiempo, el Poder Ejecutivo redujo drásticamente la cantidad de insulina y medicamentos obligatorios. Y poco tiempo después, el Ministerio de Salud, mediante una resolución, volvió a disminuir la cantidad de insumos. Los Pacientes Tenemos incertidumbre, no queremos que vuelva a pasar lo mismo que pasó con la ley anterior, donde se disminuyó mucho la cantidad de insumos ofrecidos. Pero esperamos y deseamos que no nos den menos derechos, porque lo han hecho ya con la ley anterior hace veinte años.
Asimismo, tememos que el sistema público y privado de obras sociales no estén en condiciones de hacerse cargo y que las prepagas no quieran cubrir todos los insumos y presenten batallas en tribunales para frenar esto.
Actualmente Las obras sociales dicen que no a los pacientes que soliciten la nueva cobertura, ya que la ley aún no tiene un decreto reglamentario por lo que aún no es aplicable.
Necesitamos que esta ley se reglamente lo antes posible”.
Febrero del año 2014.-
¿Cumplirá con esto el Estado? ¿Es viable que el sistema público y el privado respondan a todas las demandas?.
Analizamos la nueva legislación en sus aspectos positivos y negativos.
Esta nueva ley actualiza el sistema de provisión de medicamentos: establece la cobertura total para insulina y medicamentos orales. Esto es muy positivo, porque con los aumentos de los medicamentos importados, va a generar una ayuda económica a los diabéticos,
Deseamos que se cumpla con lo que se propone en ella y que no pase lo mismo que con la ley anterior, cuando se limitó su aplicación a través del decreto reglamentario y de resoluciones posteriores.
Para los pacientes, uno de los cambios favorables que incorpora la ley es que habla de los insumos por medio de la prescripción médica. Es decir que las insulinas, las tiras reactivas y los medicamentos no estarán fijados por una cobertura, sino que dependerán de la prescripción médica. Además, la ley obliga a todos los organismos del Estado a la educación diabetológica. Este punto es importante para que las personas puedan llevar un buen tratamiento y para evitar la discriminación,
Otro de los puntos importantes de la nueva ley es que establece una actualización cada dos años del programa, lo que garantizará una renovación constante de los puntos de la ley.
Sin embargo, señalamos algunos defectos de la nueva normativa. Algunos de ellos se refieren a su aplicación, las prerrogativas de la nueva ley son muy buenas, las mismas podrían limitarse a través del decreto reglamentario del poder ejecutivo, que aún no se ha dictado y es un requisito necesario para que la ley se ponga en marcha.
Eso había sucedido con la ley anterior –todavía vigente- la cual hablaba de una provisión fija y garantizaba esta cantidad por medio del Estado. Sin embargo, al poco tiempo, el Poder Ejecutivo redujo drásticamente la cantidad de insulina y medicamentos obligatorios. Y poco tiempo después, el Ministerio de Salud, mediante una resolución, volvió a disminuir la cantidad de insumos. Los Pacientes Tenemos incertidumbre, no queremos que vuelva a pasar lo mismo que pasó con la ley anterior, donde se disminuyó mucho la cantidad de insumos ofrecidos. Pero esperamos y deseamos que no nos den menos derechos, porque lo han hecho ya con la ley anterior hace veinte años.
Asimismo, tememos que el sistema público y privado de obras sociales no estén en condiciones de hacerse cargo y que las prepagas no quieran cubrir todos los insumos y presenten batallas en tribunales para frenar esto.
Actualmente Las obras sociales dicen que no a los pacientes que soliciten la nueva cobertura, ya que la ley aún no tiene un decreto reglamentario por lo que aún no es aplicable.
Necesitamos que esta ley se reglamente lo antes posible”.
Febrero del año 2014.-