Pues aca les dejo las obseciones más raras que encontre xD
Davecat, un hindú que sufre para interactuar con otras personas, ha convertido a una muñeca en su esposa.
Come con ella, le compra ropa, la peina, la cuida y está convencido de que si la ama lo suficiente ella le retribuirá el mismo afecto.
April encontró en los títeres la mejor forma para expresarse. Practica con ellos durante horas todos los días y los lleva a cualquier lado que vaya. A pesar de que esta actitud se convirtió en una pesadilla para su novio, April prefirió terminar la relación y seguir con sus muñecos.
Algunos se toman muy en serio lo de consultar las decisiones con la almohada: Tamara es una de esas personas. A los cuatro años empezó a llevar una almohada con ella, como Linus, el niño de Snoopy, lleva una manta. Lo lógico es que con el tiempo abandonara es hábito, pero no ha ocurrido así y ahora ella no puede vivir sin la “comodidad” que le da llevar la almohada a todas partes con quien habla, desayuna y hace lo que se tercie. De las 168 horas que tiene la semana, ella pasa 125 con su inseparable acompañante.
La vida de Lauren cambió cuando cumplió 13 años. Su padre falleció inesperadamente y desde entonces optó por encerrarse en sí misma y adoptar un extraño comportamiento: a todas las fiestas o eventos sociales asiste con un disfraz de peluche que, según ella, le da seguridad
A Josh le encanta morder el vidrio. Confiesa que al hacerlo siente una gran satisfacción, por lo que lleva con esta manía más de cuatro años y ha mordido cerca de 100 vasos y 250 bombillos. A pesar de las súplicas de su novia, Josh no tiene intención de pedir ayuda, pues le fascina llamar la atención.
Esta mujer confesaba que era adicta a comer papel higiénico. Lleva rollos en el coche para ir picoteando y en su armario es un producto que nunca falta, como el agua. Allá donde va, papel que lleva: cuando se acuesta, cuando se va al cine a ver una película, cuando queda con alguien…
Haley se arranca el pelo de forma compulsiva, algo que se conoce como tricotilomanía y que, por lo visto, es una adicción relativamente habitual (solamente en Estados Unidos siete millones de personas sufren este trastorno). Además, la joven Haley se come los folículos de su pelo, algo menos frecuente, y suele pasar unas dos o tres horas diarias en el baño dedicada a este quehacer.
Desde hace casi 20 años, Adele se come el relleno de los cojines del sofá de su sala. Lo hace cada vez que se siente ansiosa o estresada. A pesar de que ya estuvo hospitalizada una vez por oclusión intestinal, no ha sido capaz de dejar esta manía. (Y luego se dedico a cantar e_e) (Ok no, perdonen mi chiste malo xD)
Tempestt, de 19 años, no es una adolescente común. Cuando se estresa por cuenta de los estudios, las peleas con amigos o familiares, en vez de relajarse haciendo ejercicio, saliendo a divertirse o escuchando música, lo hace comiendo detergente y jabón. Estos dos productos de aseo le causan una sensación de alivio en los momentos de mayor tensión. Hay días en los que llega a ingerirlos compulsivamente hasta siete veces.
¿A qué mujer no le gustan los zapatos? ¿Cómo resistirse a comprar cuando están en descuento o su diseño es espectacular?
Rebeca, una mujer estadounidense, tiene más de 200 pares de zapatos; es una fijación que tiene desde niña; sólo hasta que su novio le propuso matrimonio quiso pedir ayuda, pues está consciente de que lo que gasta en zapatos, debe invertirlo en el hogar.
Bueno, son todos Si gustan que suba más, haganmelo saber, porfavor :33
Pongo el tema en Salud y Bienestar porque es lo que les falta xDD
Davecat, un hindú que sufre para interactuar con otras personas, ha convertido a una muñeca en su esposa.
Come con ella, le compra ropa, la peina, la cuida y está convencido de que si la ama lo suficiente ella le retribuirá el mismo afecto.
April encontró en los títeres la mejor forma para expresarse. Practica con ellos durante horas todos los días y los lleva a cualquier lado que vaya. A pesar de que esta actitud se convirtió en una pesadilla para su novio, April prefirió terminar la relación y seguir con sus muñecos.
Algunos se toman muy en serio lo de consultar las decisiones con la almohada: Tamara es una de esas personas. A los cuatro años empezó a llevar una almohada con ella, como Linus, el niño de Snoopy, lleva una manta. Lo lógico es que con el tiempo abandonara es hábito, pero no ha ocurrido así y ahora ella no puede vivir sin la “comodidad” que le da llevar la almohada a todas partes con quien habla, desayuna y hace lo que se tercie. De las 168 horas que tiene la semana, ella pasa 125 con su inseparable acompañante.
La vida de Lauren cambió cuando cumplió 13 años. Su padre falleció inesperadamente y desde entonces optó por encerrarse en sí misma y adoptar un extraño comportamiento: a todas las fiestas o eventos sociales asiste con un disfraz de peluche que, según ella, le da seguridad
A Josh le encanta morder el vidrio. Confiesa que al hacerlo siente una gran satisfacción, por lo que lleva con esta manía más de cuatro años y ha mordido cerca de 100 vasos y 250 bombillos. A pesar de las súplicas de su novia, Josh no tiene intención de pedir ayuda, pues le fascina llamar la atención.
Esta mujer confesaba que era adicta a comer papel higiénico. Lleva rollos en el coche para ir picoteando y en su armario es un producto que nunca falta, como el agua. Allá donde va, papel que lleva: cuando se acuesta, cuando se va al cine a ver una película, cuando queda con alguien…
Haley se arranca el pelo de forma compulsiva, algo que se conoce como tricotilomanía y que, por lo visto, es una adicción relativamente habitual (solamente en Estados Unidos siete millones de personas sufren este trastorno). Además, la joven Haley se come los folículos de su pelo, algo menos frecuente, y suele pasar unas dos o tres horas diarias en el baño dedicada a este quehacer.
Desde hace casi 20 años, Adele se come el relleno de los cojines del sofá de su sala. Lo hace cada vez que se siente ansiosa o estresada. A pesar de que ya estuvo hospitalizada una vez por oclusión intestinal, no ha sido capaz de dejar esta manía. (Y luego se dedico a cantar e_e) (Ok no, perdonen mi chiste malo xD)
Tempestt, de 19 años, no es una adolescente común. Cuando se estresa por cuenta de los estudios, las peleas con amigos o familiares, en vez de relajarse haciendo ejercicio, saliendo a divertirse o escuchando música, lo hace comiendo detergente y jabón. Estos dos productos de aseo le causan una sensación de alivio en los momentos de mayor tensión. Hay días en los que llega a ingerirlos compulsivamente hasta siete veces.
¿A qué mujer no le gustan los zapatos? ¿Cómo resistirse a comprar cuando están en descuento o su diseño es espectacular?
Rebeca, una mujer estadounidense, tiene más de 200 pares de zapatos; es una fijación que tiene desde niña; sólo hasta que su novio le propuso matrimonio quiso pedir ayuda, pues está consciente de que lo que gasta en zapatos, debe invertirlo en el hogar.
Bueno, son todos Si gustan que suba más, haganmelo saber, porfavor :33
Pongo el tema en Salud y Bienestar porque es lo que les falta xDD

