Desde el principio, todo es creado por tu mente. Tú lo nombras, tú lo creas, tú le das significado tras significado. Tú agregas el qué a la realidad, luego agregas el por qué. Todo eres tú. El original se borra con la ola de lo nuevo, que en sí ya es viejo. El pensamiento suprime todo lo que hay fuera de sí mismo.
Que tus manos sean siempre generosas y solidarias
Que tus pasos transiten firmes rumbo a tu paz interior
Que tus oídos permanezcan abiertos a la voz de Dios
y al clamor del prójimo
Que tu boca pronuncie palabras que animen, que sanen,
Que perdonen, que denuncien la injusticia y anuncien la vida
Que tu mirada brille pura, con la luz de la esperanza
Y que tu vida entera refleje en cada acto, en cada gesto, en cada pensamiento, en cada silencio el Amor de Dios.
Al alcanzar la intensidad necesaria, el Fuego de la Conciencia produce la realización de que todo el universo manifestado no es sino expresión de la Realidad Única.
A medida que la mente se comprende a si misma, deja de identificarse con sus propios pensamientos. Esto deja mucho espacio abierto. Una mente madura puede abrigar cualquier idea.
La Realidad Suprema, en su aspecto Chit o sea como Conciencia Universal, absolutamente autónoma y completa en sí misma, es la causa fundamental de la manifestación y de llevar un sistema manifestado hasta su señalada consumación.
Eres la Plenitud del Amor en el Amor,
Eres el Vacío de la Consciencia,
Eres la Existencia y la Paz más allá de la Paz.
Eres la pantalla donde todo es proyectado.
Tú eres Esto.
Tú eres Ahora,
Tú eres la cualidad del Ahora.
¿Qué Yo puede existir fuera de este Ahora?
Tú eres la Verdad y sólo la Verdad Es.
Solo el SER, Es
Tú no eres accidental; la existencia te necesita. Sin ti faltará algo en la existencia que nadie puede reemplazar. Esto es lo que te da diginidad; toda la existencia te extrañará. Las estrellas, el sol, la luna, los árboles y los pájaros y la tierra.., todo el Universo sentirá que hay un pequeño lugar vacío que nadie puede llenar excepto tú.
Esto te proporciona un tremendo gozo, la plenitud de que estás relacionado con la existencia y que ésta te cuida. Una vez que estás limpia/o y clara/o, puedes ver el tremendo amor que desciende sobre ti desde todas las dimensiones.
Cuando estamos identificamos con los pensamientos, ideas y creencias, vivimos en la ilusión de un ‘yo’ como algo separado de la Existencia.
Esta ilusión es el origen de nuestro sufrimiento y es como una cárcel que limita nuestra realización y plenitud. Proyectamos nuestra felicidad en un ideal a alcanzar en un futuro que nunca llega y así nos perdemos la Verdad del momento Presente, donde está nuestra esencia.
Observar y cuestionar nuestros pensamientos y creencias es el primer paso para comenzar a liberarnos del sufrimiento.
La meditación es la práctica fundamental para volver al Presente, donde reside la Libertad del Ser.
Acéptate como eres, suelta todos los “deberías”.
¡No lleves ningún debería en tu corazón!
Tú no debes ser alguien diferente, no se espera que hagas algo que no es propio de ti. Sólo has de ser tu misma/o.
Es en la quietud donde encontramos la creatividad y la solución a los problemas. La sabiduría viene cuando una/o es capaz de aquietarse, sólo mira, sólo escucha, no face falta nada más.
Aquietarse, mirar y escuchar activan la inteligencia no conceptual que anida dentro de ti. Deja que la quietud dirija tus palabras y tus acciones.
Una mujer sabia que viajaba por las montañas, encontró una piedra preciosa en un arroyo. Al día siguiente se encontró con otro viajero que estaba hambriento, y la mujer sabia abrió su bolsa para compartir su comida. El hambriento viajero vio la piedra preciosa y le preguntó a la mujer si se la daba. La mujer lo hizo sin dudar. El viajero partió, alegrándose de su buena fortuna. Él sabía que la piedra valía lo suficiente para darle seguridad por toda la vida. Pero unos días más tarde volvió a devolverle la piedra a la mujer sabia. "He estado pensando", dijo, "lo que vale la piedra, pero te la devuelvo con la esperanza de que me puedas dar algo aún más precioso. Dame lo que tienes dentro de ti que te permitió darme la piedra.
Que tus manos sean siempre generosas y solidarias
Que tus pasos transiten firmes rumbo a tu paz interior
Que tus oídos permanezcan abiertos a la voz de Dios
y al clamor del prójimo
Que tu boca pronuncie palabras que animen, que sanen,
Que perdonen, que denuncien la injusticia y anuncien la vida
Que tu mirada brille pura, con la luz de la esperanza
Y que tu vida entera refleje en cada acto, en cada gesto, en cada pensamiento, en cada silencio el Amor de Dios.
Al alcanzar la intensidad necesaria, el Fuego de la Conciencia produce la realización de que todo el universo manifestado no es sino expresión de la Realidad Única.
A medida que la mente se comprende a si misma, deja de identificarse con sus propios pensamientos. Esto deja mucho espacio abierto. Una mente madura puede abrigar cualquier idea.
La Realidad Suprema, en su aspecto Chit o sea como Conciencia Universal, absolutamente autónoma y completa en sí misma, es la causa fundamental de la manifestación y de llevar un sistema manifestado hasta su señalada consumación.
Eres la Plenitud del Amor en el Amor,
Eres el Vacío de la Consciencia,
Eres la Existencia y la Paz más allá de la Paz.
Eres la pantalla donde todo es proyectado.
Tú eres Esto.
Tú eres Ahora,
Tú eres la cualidad del Ahora.
¿Qué Yo puede existir fuera de este Ahora?
Tú eres la Verdad y sólo la Verdad Es.
Solo el SER, Es
Tú no eres accidental; la existencia te necesita. Sin ti faltará algo en la existencia que nadie puede reemplazar. Esto es lo que te da diginidad; toda la existencia te extrañará. Las estrellas, el sol, la luna, los árboles y los pájaros y la tierra.., todo el Universo sentirá que hay un pequeño lugar vacío que nadie puede llenar excepto tú.
Esto te proporciona un tremendo gozo, la plenitud de que estás relacionado con la existencia y que ésta te cuida. Una vez que estás limpia/o y clara/o, puedes ver el tremendo amor que desciende sobre ti desde todas las dimensiones.
Cuando estamos identificamos con los pensamientos, ideas y creencias, vivimos en la ilusión de un ‘yo’ como algo separado de la Existencia.
Esta ilusión es el origen de nuestro sufrimiento y es como una cárcel que limita nuestra realización y plenitud. Proyectamos nuestra felicidad en un ideal a alcanzar en un futuro que nunca llega y así nos perdemos la Verdad del momento Presente, donde está nuestra esencia.
Observar y cuestionar nuestros pensamientos y creencias es el primer paso para comenzar a liberarnos del sufrimiento.
La meditación es la práctica fundamental para volver al Presente, donde reside la Libertad del Ser.
Acéptate como eres, suelta todos los “deberías”.
¡No lleves ningún debería en tu corazón!
Tú no debes ser alguien diferente, no se espera que hagas algo que no es propio de ti. Sólo has de ser tu misma/o.
Es en la quietud donde encontramos la creatividad y la solución a los problemas. La sabiduría viene cuando una/o es capaz de aquietarse, sólo mira, sólo escucha, no face falta nada más.
Aquietarse, mirar y escuchar activan la inteligencia no conceptual que anida dentro de ti. Deja que la quietud dirija tus palabras y tus acciones.
Una mujer sabia que viajaba por las montañas, encontró una piedra preciosa en un arroyo. Al día siguiente se encontró con otro viajero que estaba hambriento, y la mujer sabia abrió su bolsa para compartir su comida. El hambriento viajero vio la piedra preciosa y le preguntó a la mujer si se la daba. La mujer lo hizo sin dudar. El viajero partió, alegrándose de su buena fortuna. Él sabía que la piedra valía lo suficiente para darle seguridad por toda la vida. Pero unos días más tarde volvió a devolverle la piedra a la mujer sabia. "He estado pensando", dijo, "lo que vale la piedra, pero te la devuelvo con la esperanza de que me puedas dar algo aún más precioso. Dame lo que tienes dentro de ti que te permitió darme la piedra.