-Buen día Taringa!-
El siguiente es un pensamiento personal, bastante genérico, pero quería compartirlo.

Dale play antes de comenzar a leer

Saben, cuando deje de creer en dios, creo que era como una de esas chicas que pierden al novio. No podía parar de odiarlo, hablaba de él en todo momento, pensaba en cosas como “porque no podía ayudar a los desafortunados” o “porque permitía que pasaran cosas malas en todos lados” y bueno, de vez en cuando algún amigo terminaba oyendo mis berrinches.

En esta etapa tuve la oportunidad de oír tanto comentarios de evangélicos, católicos, testigos de jehová y un mormón amistoso, muy diversos, cada uno un poco enfrentado al otro, debo decir que desearía haber sido menos imbécil, pero es el pasado y no puedo cambiar nada de lo que dije ya.
La etapa de berrinches paso, pero creo que seguía enojado con ese ser “Celestial” que cada persona decía conocer de una manera muy personal, también veía como algunas personas que conocía, luego de una experiencia cercana a la muerte, comenzaban a creer, tenían miedo, ese miedo hacia que regresaran a creer en lo que se les enseño de chicos, yo no quería eso para mí, pero no sé cómo actuare hasta que algo así me pase.
El tiempo siguió pasando, luego, a lo mejor no me di cuenta de inmediato pero, por fin comprendí la importancia que le daba antes a este dios, que todos me decían querer, y yo parecía odiar. Me reí, dibuje una gran sonrisa en mi rostro y me sentí un tonto por odiar algo que yo decía no existía, me costo mucho aceptarlo pero no había dejado de creer en él en un momento en especifico como antes pensaba, fue mas un proceso de aceptación, luego de una vida educado para lo contrario.
Lo que siente la mayor parte de mis amigos y familia es real, y aunque cada quien parece querer tener la razón sombre como interpretar a ese dios, veo que les ayuda como de pequeño a mi parecía ayudarme, todo sentimiento de odio desapareció, y solo quedo un poco de pena por mi conducta pasada, el tiempo me ayudo más de lo que creía.
Ya no pienso mucho en eso, cuando me piden que ore con ellos oró, intento ser más amigable, no decirles que no creo si no me lo preguntan, pero sobretodo entender lo fuerte que está ligada la religión con la comunidad en la que vivo.
Creer no creer es una opción, pero respetar es un deber.
-Gracias por leer-
Pasen por mis otros post