Como en todo en la vida, hay excepciones y desviaciones. Sin embargo, cuando se hace un análisis de este calibre, se tratan las tendencias generales, no las particularidades.
1.- Por cuestiones evolutivas, son muy exigentes a la hora de escoger pareja. No importa si ellas no son atractivas, en la práctica cada una de ellas cree que lo es y le pone un precio muy alto a su libertad. Es por ello que vemos en muchas ocasiones mujeres ilusas, que no se adaptan a su realidad y a las opciones que tienen disponibles, porque CREEN MERECER MÁS.
2.- Sus objetivos son cambiantes y sobrepuestos. Sin embargo, puede decirse que muchas de ellas tienen una escala de prioridades, siendo lo más importante la estabilidad económica de ella y su descendencia, por ejemplo. Otras pueden preferir el cariño, la fama, el reconocimiento social , el sexo, o cualquier otro objetivo, e incluso cambiar de objetivos según su edad o circunstancias. Es por ello que recetas mágicas o tutoriales en internet pueden no funcionar.
3.- Sin embargo, la evolución y la vida en sociedad ha favorecido que las mujeres respondan particularmente bien a hombres con poder económico, importancia social , seguridad en sí mismos, voluntad y determinación. La belleza física del hombre, aunque es un factor, no parece ser tan determinante. Por eso vemos comúnmente hombres feos pero poderosos muy cotizados entre las mujeres.
4.- Partamos del sentido común y utilicemos vocabulario económico: entre mayor sea su valor en el mercado, es decir, entre más bella y joven sea una mujer, las probabilidades de que un hombre cualquiera logre acostarse con ella o ser su pareja se reducen drásticamente. Sin embargo, hay circunstancias que favorecen que una mujer sea receptiva, o sea, que su valor en el mercado baje. Por ejemplo, mujeres en el límite entre la madurez y la vejez, divorciadas con hijos, mujeres bellas pero con sobrepeso, mujeres recién salidas de una relación o con baja seguridad en sí mismas. Este "mercado" de productos "de segunda clase" puede generar opciones agradables, todo depende.
5.- Son muy aferradas a sus grupos y núcleos sociales. Sus amigas, familiares, [email protected] del cole, clubes, asociaciones, religiones, etc. Es por ello que ligar como rompecorazones solitario a plena calle no suele dar los resultados esperados. Un hombre al que no conocen tiene muy remotas posibilidades de lograr algo. Sin embargo, que conozcan a un hombre no basta. Es muy importante que tengan buenas referencias suyas o mejor aún, que sea alguien famoso o alguien con poder e importancia dentro de su círculo social , como un líder, jefe, profesor, etc.
6.- Es cierto que son menos agresivas en general y es frecuente que tengan gustos más "tiernos", como la danza, el diseño, la poesía, etc. Sin embargo, no basta con que le escribas mil poesías o mil fabulosos regalos para que se fije en ti. Tampoco basta tu amor desenfrenado. Lo que termina pesando a fin de cuentas es que tengas importancia y seas valioso para ella. Tristemente eso no siempre es posible ni depende del hombre.
Como reflexión, muchas mujeres son capaces de aceptar a alguien que no sea de su agrado en primera instancia, siempre y cuando le haya demostrado el suficiente interés y haya tenido paciencia. Sin embargo, el hombre también puede cuestionarse si, después de todo es ella quien merece su tiempo y esfuerzo.
1.- Por cuestiones evolutivas, son muy exigentes a la hora de escoger pareja. No importa si ellas no son atractivas, en la práctica cada una de ellas cree que lo es y le pone un precio muy alto a su libertad. Es por ello que vemos en muchas ocasiones mujeres ilusas, que no se adaptan a su realidad y a las opciones que tienen disponibles, porque CREEN MERECER MÁS.
2.- Sus objetivos son cambiantes y sobrepuestos. Sin embargo, puede decirse que muchas de ellas tienen una escala de prioridades, siendo lo más importante la estabilidad económica de ella y su descendencia, por ejemplo. Otras pueden preferir el cariño, la fama, el reconocimiento social , el sexo, o cualquier otro objetivo, e incluso cambiar de objetivos según su edad o circunstancias. Es por ello que recetas mágicas o tutoriales en internet pueden no funcionar.
3.- Sin embargo, la evolución y la vida en sociedad ha favorecido que las mujeres respondan particularmente bien a hombres con poder económico, importancia social , seguridad en sí mismos, voluntad y determinación. La belleza física del hombre, aunque es un factor, no parece ser tan determinante. Por eso vemos comúnmente hombres feos pero poderosos muy cotizados entre las mujeres.
4.- Partamos del sentido común y utilicemos vocabulario económico: entre mayor sea su valor en el mercado, es decir, entre más bella y joven sea una mujer, las probabilidades de que un hombre cualquiera logre acostarse con ella o ser su pareja se reducen drásticamente. Sin embargo, hay circunstancias que favorecen que una mujer sea receptiva, o sea, que su valor en el mercado baje. Por ejemplo, mujeres en el límite entre la madurez y la vejez, divorciadas con hijos, mujeres bellas pero con sobrepeso, mujeres recién salidas de una relación o con baja seguridad en sí mismas. Este "mercado" de productos "de segunda clase" puede generar opciones agradables, todo depende.
5.- Son muy aferradas a sus grupos y núcleos sociales. Sus amigas, familiares, [email protected] del cole, clubes, asociaciones, religiones, etc. Es por ello que ligar como rompecorazones solitario a plena calle no suele dar los resultados esperados. Un hombre al que no conocen tiene muy remotas posibilidades de lograr algo. Sin embargo, que conozcan a un hombre no basta. Es muy importante que tengan buenas referencias suyas o mejor aún, que sea alguien famoso o alguien con poder e importancia dentro de su círculo social , como un líder, jefe, profesor, etc.
6.- Es cierto que son menos agresivas en general y es frecuente que tengan gustos más "tiernos", como la danza, el diseño, la poesía, etc. Sin embargo, no basta con que le escribas mil poesías o mil fabulosos regalos para que se fije en ti. Tampoco basta tu amor desenfrenado. Lo que termina pesando a fin de cuentas es que tengas importancia y seas valioso para ella. Tristemente eso no siempre es posible ni depende del hombre.
Como reflexión, muchas mujeres son capaces de aceptar a alguien que no sea de su agrado en primera instancia, siempre y cuando le haya demostrado el suficiente interés y haya tenido paciencia. Sin embargo, el hombre también puede cuestionarse si, después de todo es ella quien merece su tiempo y esfuerzo.