Para saber por qué hay escasez en 2016 debemos conocer lo que se hizo y lo que se dejó de hacer. Revisamos todos los datos, para contarte la historia.
Claves de la escasez: 1.400 millones de huevos salieron del mercado desde 2012 (+infografía)
La Federación Nacional Avícola de Venezuela (FENAVI)
exhibía para el cierre de 2012 buenas noticias, cifras ascendentes y orgullo: “desde 2007 no se importa un solo huevo” aireaba Francisco Tagliaprieta, presidente del gremio, a La Verdad . El productor aseguraba que el sector experimentaba un crecimiento interanual de 8% desde 2002. Asímismo detalló que al momento había 17 millones de gallinas ponedoras, las cuales permitían una producción diaria que se traducía en 1,4 millones de cajas mensuales – viniendo de 1,16 el año anterior – como demostración de éxito.
FENAVI además tenía planes de expandir la producción de pollo para reducir la necesidad de importarlos, mientras ya distribuía 10 mil toneladas mensuales a las redes de distribución estatal. Según sus estadísticas en Venezuela se producían más de 87 mil toneladas métricas de esta proteína, mientras la importación no alcanzaba las 3.500 toneladas. En ese momento, se calculaba que oficialmente cada venezolano comía 41 kilos de pollo y 160 huevos al año .
Pero rápidamente la realidad cambió. Apenas un año después y con el precio del petróleo en descenso, también disminuyó el acceso a alimentos, pollitas bebé y huevos fértiles que importaría el Ejecutivo Nacional mientras se rezagaban los precios para cubrir los costos. Ante la caída de la oferta, los precios subieron. El Ejecutivo Nacional reaccionó el 11 de Noviembre de 2015 al regular el precio del cartón de huevos de gallina de 30 unidades a 420 bolívares, con el pago de un subsidio de 250 bolívares desde el mes siguiente, mientras exonoró por 3 años al sector del pago del impuesto sobre la Renta (ISLR).
En la prensa regional y nacional se empezó a reflejar que el pollo aparecía mucho más en frigoríficos y abastos, y menos en supermercados. Tanto comerciantes como consumidores alegaban que aunque el precio era mayor, se evitaba hacer colas o dejar de comprarlo. Así lo reafirmó la Encuesta de Seguimiento de Consumo de Alimentos del INE del segundo semestre 2012 al primer semestre 2014 .
Las aún relevantes cifras de consumo de pollo estaban bajando rápidamente como también encontró la Encuesta de Consumo de Alimentos del INE 2014 , reflejando una demanda que ya no podía ser satisfecha. La caída en la compra de cereales como soya y maíz amarillo para alimentar a los pollos causó estragos en febrero de 2015 en las productoras zulianas. Canibalismo y desnutrición llevaron a una caída del 35% de producción de quienes en 2014 habían aportado 20 millones de kilos al mercado nacional.
Por su parte, el presidente del Instituto para la Investigación y Promoción del Consumo de Huevos (Inprohuevos), Andrés Layrisse, advirtió también los problemas de acceso a insumos que se dejaron de importar . Al cierre de 2014, cuando criticó que los establecimientos de producción de huevos estuviesen con inventario mínimo , se registraron 1.445 millones de unidades menos que en 2012, o lo que es equivalente, más de 4 millones de cajas de 360 huevos cada una.
Empresa socialista no cumplió
En la página 115 de la Memoria y Cuenta 2015 del Ministerio de Agricultura y Tierras se exhiben dos proyectos de la Empresa Mixta Socialista del ALBA. El primero era “Fortalecimiento de la avicultura nacional para la producción y comercialización de carne de pollo” que pretendía producir 8.538 toneladas de pollo beneficiado que serían distribuidos en la red pública de abastecimiento de alimentos mientras el otro haría lo propio para producir 12.963.392 de unidades de huevos.
Para ambos se aprobaron más de 170 millones de bolívares, que serían invertidos en Guárico, Portuguesa y Anzoátegui. Sin embargo, los resultados fueron parcos. Apenas 1.241 toneladas de pollos pudieron distribuirse, lo que implicó un 15% de lo planificado. Similarmente, solo se produjeron el 16% de los huevos, poco más de 2 millones.
Los parcos resultados tuvieron que ver con otros dos proyectos de la empresa que no avanzaron en lo más mínimo, según reza el documento oficial. El primero es “Instalación de galpones de cría y recría de gallinas y pollos de engorde” en las tres entidades por 102 millones de bolívares exactos. El mismo incluía 2 galpones de cría, 2 galpones de recría, 4 galpones de postura, 4 galpones de reproductoras y 8 galpones para pollo de engorde en su primera fase. El otro fue la “Instalación de túnel de congelación en planta beneficiadora de aves, ubicada en el municipio Carlos Arvelo, estado Carabobo” que tendría una capacidad de 20 toneladas, sirviendo a las plantas productoras.
Más pérdidas recientes
Similarmente a lo sucedido con las hortalizas y frutas , la caída de los precios del petróleo y el aumento de la inflación a partir de 2013 arrinconó a la producción con un rezago de los precios regulados, el acceso a insumos provenientes de la importación después de un repunte del período 2011-2012, que estuvo acompañado de las circunstancias contrarias.
En la siguiente infografía podrá notar cómo se perdieron más de 3 millones de ejemplares de gallinas ponedoras y de engorde, 38 millones de aves y casi 53 millones de kilos de pollo (60% importados) a partir de inicios de 2013.
¿Tomate y cebolla por las nubes? Falta de agroinsumos redujo producción de miles de toneladas (+infografía)
Si se examinan los volúmenes totales de producción de frutas y hortalizas desde 1998, se nota un crecimiento que se acerca a las 830 mil toneladas hasta 2014, pero solo si en el cálculo se excluyen las cosechas de cambur y plátano, que desde el mismo año se redujeron en 500 millones de kilos, ambos entre los 10 alimentos más consumidos por los venezolanos .
Durante el interín de 17 años, la agroindustria ha tenido subidas y bajadas con la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario de 2001, la gran zafra de 2005, la intervención de fincas en el sur del Lago de Maracaibo de 2010, el repunte de la Gran Misión AgroVenezuela (2011-2012) y la precipitosa caída de las importaciones de insumos agrícolas a partir de 2013, según las estadísticas de Fedeagro .
La organización diagnosticó que la caída productiva en apenas dos años se debió a la restricción de divisas para la importación de bienes, productos y servicios fundamentales, atrasos en el abastecimiento de semillas, agroquímicos, fertilizante y maquinarias y la situación de inseguridad en la cual vive el productor a diario, lo que reflejaron en un informe pormenorizado de 2015 .
La División de Hortalizas de Fedeagro ya lo había advertido en septiembre de 2014 , al lamentar que tras el impulso de tres años anteriores, ahora la falta de fertilizantes que exportaban las casas comerciales y las fallas de Agropatria hubiesen llevado a la caída de la producción.
Derrumbe de exportación
Según el estudio “Situación actual de los cultivos frutales de mayor importancia en Venezuela” ( PDF, 2010 ) realizado por Gustavo Rodríguez y Freddy Leal del Instituto de Agronomía y Bennys Naranjo del Instituto de Economía Agrícola y Ciencias Sociales, ambos de la Universidad Central de Venezuela, las exportaciones de cambur, naranja, piña, mango, aguacate y lechosa pasaron de 115 mil toneladas en 1998 a apenas 18 mil 904 para el año 2009, habiendo casi desaparecido las de naranja y lechosa. Añade además que solo entre 2009 y 2008 dejaron de exportarse cerca de 50 mil toneladas de plátano, resaltando que la intervención de 42 fincas en el sur del Lago de Maracaibo mostrarían mayores volúmenes de pérdida por el abandono de las mismas.
Los investigadores tuvieron razón. De 2012 a 2014 han descendido las cosechas de frutas en el país. Piña, patilla, aguacate, mango, uva y lechosa acumulan el 39% de las 680 mil toneladas que se dejaron de producir, mientras el melón y la naranja se llevan el gran peso de ser el 61% de la reducción frutal experimentada.
Plátanos rusos
El medio millón de toneladas de plátano y cambur que se han dejado de producir desde 1998 tiene su principal factor en la intervención militar de 47 fincas que ocupaban más de 20 mil hectáreas en el estado Zulia. El 17 de diciembre de 2010 el Instituto Nacional de Tierras las intervino como parte de las acciones para atender las inundaciones productos de las lluvias, como anunció el presidente Chávez, sobre tierras que se consideraron ociosas, obtenidas de forma fraudulenta y con una franca violación de derechos laborales, lo que trajo protestas y reclamos sobre bienhechurías por parte de productores. Apenas en Octubre el mandatario había alcanzado un acuerdo en Moscú previa a la medida: “Se firmó un contrato entre una empresa rusa y una empresa venezolana, una alianza para producir banano, plátano, en Venezuela… Veinte mil hectáreas para comenzar”.
Ya en febrero los diputados de la oposición señalaron que al menos 11 fincas estaban abandonadas , mientras que un año después de la intervención, 16 fincas pequeñas habrían sido devueltas mientras en las propiedades ahora tomadas la producción de plátano cayó en un 60% .Según cifras de Fedeagro, 12 mil toneladas de cambur se dejaron de producir de 2010 a 2011.
El daño fue a largo plazo, pues desde el año 2000 se registran caídas del 44% de producción y 33% de cultivos en este rubro.
De Gran Misión a falta de insumos
En 2011 y 2012 se pudo observar un repunto notable de los volúmenes de producción de hortalizas. Esto a raíz del lanzamiento de la Gran Misión AgroVenezuela , un acuerdo para pequeños, medianos y grandes productores, entre el sector público y privado, así como la banca nacional, para reimpulsar los cultivos afectados por las lluvias de 2010 como el cacao, maíz, plátano y hortalizas, con planes que incluyeron a la agricultura urbana.
Su éxito fue mostrado por Juan Carlos Loyo, ministro de Agricultura y Tierras, como responsable del descenso de la inflación durante el 2012 , gracias a un plan de entrega de semillas, agroquímicos y otros insumos que permitió elevar la oferta de hortalizas, las cuales aseguró tienen un peso importante en las estadísticas calculadas por el Banco Central de Venezuela y el Instituto Nacional de Estadísticas.
Pero para julio de 2015 se había reducido la producción de hortalizas a la mitad , según Fedeagro, que además alertó sobre pérdidas de 290 mil toneladas de cebolla y tomate, lo que representa el 77% de toda la cosecha de 2014. Para el ente empresarial esto explicaría la subida dramática de la los precios -bajo la misma explicación de Loyo- que según cifras del BCV alcanzó 108,7% hasta el tercer trimestre. Los alimentos y bebidas no alcohólicas habrían subido 55,7%.
Lo señalado por la cúpula de agroproductores se respalda en las cifras de importación del INE. Según el ente estadístico a partir de 2013 y hasta Octubre de 2014 bajaron rápidamente las compras en el exterior al mismo ritmo del precio del petróleo. Entre lo que se dejó de comprar están cereales, carne, lácteos, animales vivos, alimento de engorde y varios tipos de productos e insumos para la industria química, como puede verse en esta infografía de El Cambur . Lo que no pudo atajarse con el relanzamiento de la Misión AgroVenezuela para 2015 .
Más piña y coliflor, menos ensalada y mango
En el desglose por cantidades, la piña es la que muestra un crecimiento más pronunciado en el período 1998-2014: se produjeron 214 mil toneladas más para un incremento del 85% mientras el mango es el gran perdedor: 96 mil toneladas menos, un 70% de reducción, que tanto como la de las musáceas (cambur y plátano), impactan de forma importa la dieta tradicional del venezolano .
Por su parte, el coliflor y la lechuga exhiben el incremento más relevante: 503% y 211% respectivamente. Irónicamente, la segunda se ha visto reducida desde las cifras récord de 2012 junto al pepino (-60%), cebolla (-41%) y tomate (-35%), ingredientes fundamentales de muchas ensaladas mixtas. Esto es, 262 mil toneladas menos con respecto a 2012. También la piña ha visto reducida su producción reciente en 15% en dos años, lo que refleja otra indeseable contradicción.
En la siguiente infografía, podrá ver la evolución de la producción de frutas y hortalizas de 1998 a 2014.
Desde 2008 se han perdido 500 mil hectáreas de leguminosas, cereales, café y caña (+infografía)
Desde la llegada de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario de 2001 ( PDF ), promulgada por Hugo Chávez, hasta el 2014 se habían expropiado 3,6 millones de hectáreas de lo que se consideraron “tierras ociosas” según el nuevo marco legal . Las mismas fueron entregadas a cooperativas agrícolas, fundos zamoranos y pequeños productores. Al inicio del gobierno de Nicolas Maduro, el INTI reafirmó la política de “combate al latifundio” a pesar de admitir que no todas las tierras intervenidas “estaban totalmente productivas”.
Nuevas intervenciones en el rubro de caña de azúcar se realizan durante 2009 en 11 plantaciones de Aragua y Carabobo y 70 pequeñas propiedades de Lara para ser sustituidas por caraotas. Según cifras de Fedeagro y el Ministerio de Agricultura y Tierras hasta 2014, ambos rubros han caído dramáticamente al punto de recibir las leguminosas como parte de pago de deuda petrolera en el marco de Petrocaribe mientras que en 2014 cerraron 20 fábricas de caramelos en Venezuela por la escasez de azúcar, según reveló el gremio que las agrupa.
Para la zafra de 2006-2007 se alcanzó el punto más alto de producción y siembra de caña de azúcar, pero entonces los productores le pedían al entonces ministro Elías Jaua un subsidio por los altos costos y exoneración del pago del IVA mientras se advertía de la falta de centrales azucareros para procesar las cosechas. En 2013 los cañicultores insistieron en sincerar precios y recuperar moliendas pero a inicios del 2016, 60 mil toneladas de este cultivo corrían peligro en Carabobo por la falta de esta infraestructura , casi toda en manos estatales.
La caída ha sido generalizada. Un millón 673 mil 260 hectáreas estaban sembradas con caraota, frijol, quinchoncho, arroz, maíz, sorgo, arveja, caña de azúcar, cacao, café y tabaco en 2008, pero se dejaron de sembrar 507 mil 658 hectáreas en el siguiente sexenio. El rubro que más sufrió fue la caraota que perdió el 78% de sus plantaciones, seguido de la arveja (72%) y el sorgo (63%) mientras que el cacao ganó 15% con 7 mil hectáreas más. El café y el arroz perdieron 10% de los cultivos.
La expropiación de Agroisleña coincide con una más rápido abandono de cultivos: 328 mil en el período 2011-2014 después que en Octubre de 2010 el presidente Chávez anunció que a la empresa “se le había acabado el tiempo” .
Nada para exportar
Para 2012, La Universidad del Zulia calculó que la venta de productos agrícolas al exterior se había contraído 70% desde 1998 , lo que cayó hasta 96,92% de reducción para el año siguiente según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Algunos rubros sufrieron caídas escandalosas después de generar excedentes que se exportaban. Un ejemplo patente es el café. Según el ente oficial, para 1999 salieron de los puertos de Venezuela la cantidad de 24 mil 390 toneladas, pero en 2012 apenas se expendieron en el exterior 60,48 kilos. Algo similar sucedió con frutas y hortalizas.
Para Carlos Machado Allison, experto en políticas agropecuarias del IESA, los controles de precios y las malas políticas de apoyo al agro habían causado estos estragos . Recomendó eliminar los cerca de 32 trámites existentes en 2012 para que una finca fuese consideraba productiva, eliminar la persecución de parte de la Guardia Nacional Bolivariana y acelerar la regularización de tierras que habían sembrado desconfianza entre los productores enfocándose en la eficiencia. Desde Fedeagro coincidió ese año la directiva saliente con el experto: hacen falta políticas de eficiencia y productividad con visión a mediano plazo , con transferencia tecnológica y acceso a insumos, así como desmilitarizar las intervenciones y amenazas sobre productores.
Pero para Jesús Cepeda Villavicencio, exvicepresidente de la Comisión Permanente de Política Exterior y experto en materia agrícola, era momento de hablar de “logros de la política agraria” del presidente Chávez en vialidad, maquinaria, inversiones y planes para recuperar tierras ociosas, aunque admitía que faltaba mucho por hacer y que se estaba importando comida para cubrir la demanda por el aumento de población. Aún así, advertía que había una oportunidad de competir en Mercosur para 2016 si los negociadores lograban darle ese plazo al país para eliminar los aranceles de productos provenientes de los socios del sur del continente, con poderosas agroindustrias como Argentina, Brasil y Uruguay.
Caraotas extranjeras
El año 2013 fue irónico pero previsible. La dramática caída en la producción de leguminosas, así como en la superficie cultivada terminó estimulando la agricultura de los socios a quienes la diplomacia venezolana pretendía ayudar en épocas de petróleo caro. En el caso de las caraotas cosechadas en Venezuela, pasaron de más de 40 mil toneladas para 2011 a 23 mil al año siguiente y finalmente en 6,6 mil. Esta reducción paulatina pero agresiva le permitió a República Dominicana planificarse desde inicios del 2013 para pagar el petróleo que recibía por Petrocaribe con 10 mil toneladas “habichuelas negras”, cuya semillas exportaron de Estados Unidos y sembraron en 10 mil hectáreas.
En Octubre de 2013 Nicaragua, socio del ALBA, logró venderle toda la producción de “frijol negro” a Venezuela sin afectar su mercado porque no lo consumían. Además ya vendían café, lácteos y carne bovina al país. De nuevo, dentro de un marco especial para facilitar sus pagos por el crudo nacional.
Fedeagro llamaba entonces a aumentar los pocos estímulos financieros para la producción de leguminosas que diagnosticaron como solo para pequeños productores artesanales para reducir las importaciones. La falta de empaquetadoras, centros de acopio y acceso a créditos agrícolas eran los problemas que la directiva gremial pedía atender al MAT. El ente mantenía un Programa Nacional de Siembra de Leguminosas enfocado en los pequeños productores , para reparar una deuda de los años 90 según el entonces ministro Yván Gil , como medida para reabastecer el mercado nacional.
En la siguiente infografía se puede observar la evolución de las leguminosas, cultivos tropicales tradicionales y los cereales desde 1997 por rendimientos de kilogramos por hectáreas, el tamaño de los cultivos en el país y la producción total en toneladas.
Entre 1998 y 2013 Venezuela pasó a ser un importador de productos lácteos (+infografía)
El 58,5% de la “leche cruda” que se produjo en Venezuela para 2013 fue vendida a productores artesanales e informales de queso, como ya ha denunciado Aniquesos , quienes pagan un precio de mercado al no ser un producto regulado aunque tampoco con control de calidad ni registro sanitario, pero que ha servido para equilibrar las ventas a pérdida de los productores pecuarios.
Algo similar ha sucedido con la leche esterilizada o de larga duración, que experimentó un importante crecimiento cuando dejó de regularse, aunque no ha podido cubrir la rápida caída de la leche pasteurizada y en polvo, por los controles de precio. Así se desprende de los datos del “Informe de la Industria Lechera 2009-2013” de la Cámara Venezolana de Industrias Lácteas ( PDF, 2015 ), que agrupa a 21 empresas productoras de leche de Venezuela.
En 2008 el desvío de “leche cruda” hacia productos no regulados, como bebidas pasteurizadas y yogures , era explicado por Rodrigo Agudo, experto en temas lácteos, en Veneconomía, donde además señaló la compra de Lácteos Los Andes como errónea, pues aunque tenía 37% del mercado de bebidas pasteurizadas, la leche solo ocupa el 35% de esta. De esta forma, con la adquisición estatal solo se impactaba en el 6% del consumo nacional, pero aún así, se anunció que podría cubrirse el 40% del consumo.
Diagnóstico de vieja data
Para el 1° de febrero de 2016, Roger Figueroa, presidente de Cavilac, consideraba que a pesar de la buena señal de las reuniones con ministros pero que hacían falta medidas que debían ser anunciadas por el presidente Maduro porque ya gobierno y productores conocían los problemas. Afirmó que para este año la escasez de leche líquida se explica en la falta de empaques -que corresponde a una industria distinta- mientras que la capacidad instalada es inmensa. Aseguró que al año se procesan 12 millones de kilos de leche en polvo, aunque las cifras más recientes del gremio, colocaron la producción en la mitad para 2013. Pero también afirmó que la industria la adquiere a 130 bolívares el litro, lo que hace “imposible” revenderla en 32, mientras que la leche en polvo requiere 8 litros por lo que venderla a 70 Bs/l generaría grandes pérdidas a la industria.
Ya a finales de 2014 Figueroa había advertido que se producía solo “el 40% de la leche que se consume” que por tradición admitía que era en su presentación en polvo, lo que es inusual en Latinoamérica, mientras advertía que la importación de este rubro que desde 2010 era solo de competencia estatal, apenas el 20% llegaba a las empresas privadas. Por su parte, tres años antes, el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga), Manuel Heredia, señaló los problemas de acceso a la leche en polvo, la caída de la producción por los controles de precios y la capacidad ociosa desaprovechada.
Según datos del Programa Integral de Desarrollo Lechero (PIDEL) del Ministerio de Agricultura y Tierras, la producción de leche alcanzaba para 2015 los seis millones de litros al día , lo que implicaría cubrir un 60% de la demanda. Pero también que apenas uno de cada 20 productores tiene acceso a refrigeración adecuada, por lo que destinaban el 90% a producción de quesos, que estaría bien “autoabastecida”, pero sin hacer referencias a cuántos eran informales. Aún así, Fedenaga indicó que apenas se llegan a producir 3,5 millones de litros de leche diarios . Eso llevaría el déficit nacional al 65% en poco más de un año.
Hasta la Federación Bolivariana de Ganaderos Agricultores de Venezuela (Fegaven), que antes felicitaba los anuncios del gobierno, se pronunció en 2015 por el retraso en la entrega de semillas, repuestos para maquinaria, adecuación de precios de rubros como el maíz -admitiendo que han presionado al gobierno- y una más eficiente entrega de divisas para producir alimentos, mientras pidió equilibrar la importación de alimentos .
Guiso importador
En marzo de 2015, el presidente Maduro señaló que el hábito particular en el país de consumir leche en polvo en vez de líquida era impuesto y producto de intereses mercantilistas de gobiernos anteriores, por lo que buscarían fórmulas para cambiarlo. En Octubre de 2014 dijo que se buscaría autoabastecer de leche líquida al país, para cambiar el patrón de consumo . Aún así, para 2010 cuando solo el Estado podía importarla, se compraron 272 mil toneladas métricas aunque en Venezuela solo se produjeron 11 mil.
El médico veterinario Pedro Piñate, editor de Notas Agropecuarias, se preguntaba porqué en 2011 los intereses importadores habían liberado la leche UHT mientras el control de precios sobre la carne estaban divorciadas de las actualizaciones del precio de la leche . Ironizó el experto en que si era distinta la vaca que produce leche que la que pare un ternero que se convierte en maute. Señaló como los importadores que accedían de forma oscura a dólares preferenciales obtenían ganancias superiores a quienes producían en el país. A finales de 2015, este desequilibrio hizo al gremio solicitar un aumento del 332% al precio de la carne y de 968% al de la leche .
En abril de 2012 se publicó un trabajo en El Mundo, firmado por Liseth Boon, develando una triangulación para desviar la leche comprada a Nueva Zelanda por el Estado -que la controlaba desde 2010- hacia Colombia , aprovechando el diferencial cambiario que ya en 2008 habría llevado a la empresa privada a prescindir de las compras en el exterior, pues el precio regulado era más bajo que el costo frontera, lo que hacía inviable económicamente su comercio.
En la siguiente infografía, podrá ver la evolución de la producción láctea en el país desde 1998, incluyendo importaciones y producción nacional.
Claves de la escasez: captura de sardina y atún cayó en 77% en 16 años (+infografía)
Razones climáticas y ambientales que no fueron atendidas por las necesarias investigaciones científicas han mermado la captura de la sardina, mientras la falta de acceso a divisas y deterioro de la infraestructura para la flota atunera, que ha preferido emigrar a países con mejores condiciones logísticas y económicas, ha llevado a una caída dramática de la captura pesquera los principales rubros de la pesca en Venezuela, cuya pérdida la FAO calculó en casi 100 mil toneladas en el período de 1998 hasta el 2013 .
Sardinas sin vigilancia
En un reciente informe (2015) de Fundatún, el oceanógrafo Juan José Cárdenas advirtió que el cambio climático y la falta de seguimiento científico sobre la reacción de la sardina a la actividad extractivista había causado la merma de captura, que llegó a representar el 70% del total nacional en la década de los 90. Para el 17 febrero de 2016, el Instituto Socialista de la Pesca y la Acuicultura (Insopesca) realizó un encuentro entre pescadores artesanales, gobierno y científicos para que aumenta el tamaño de especímenes y cardúmenes mediante una nueva época de veda , entre el 1° de enero y el 31 de marzo, así como una nueva talla que fue establecida en 19 centímetros en 2014 por científicos venezolanos y el ente gubernamental.
Cárdenas, también biólogo marino, tiene varios años investigando esta situación. En 2012 escribió el artículo “Venezuela merece una buena pesca” en que advertía la pérdida de 63% de la captura de sardina y 80% de atún, detallando tanto las causas como las consecuencias. El experto indica en su texto el cierre de 30 granjas camaroneras y el estancamiento de la acuicultura ( también según cifras de la FAO ), el abandono de pescadores, flota pesquera y científica con políticas que no evitaron el aumento de los costos, lo que también incide en el acceso a proteínas por parte de la población, la pérdida de empleos e ingresos de familias que tienen la pesca como método de subsistencia.
También indicó la falta de investigaciones y estudios sobre cambio climático así como ecosistemas marinos en la costa venezolana. Entre las posibles soluciones se enfoca en resolver la marginalidad de las comunidades pesqueras en búsqueda de fórmulas de sostenibilidad de la explotación mediante el Código FAO de Conducta para la Pesca Responsable , que permita resolver las distintas aristas del diagnóstico.
Atún sin divisas
Fundatún, que desde 1999 está asociada a Insopesca para el monitoreo del 50% de la flota pesquera del país, también advierte que en el caso del atún la situación no tiene que ver con alteraciones meteorológicas sino económicas y logísticas. Históricamente, los buques atuneros de Venezuela han podido capturar en el Atlántico y el Pacífico oriental, por lo que requieren pasar por el Canal de Panamá a un costo de 10 mil dólares por travesía, mientras el mantenimiento y acondicionamiento de los barcos también requiere de pagos en moneda extranjera, detalló Cárdenas a El Universal .
Los arrimadores de atún, de bandera venezolana, aprovechaban la alta tecnología y buen estado de los puertos en el país, detalla Cárdenas. Con la llegada del control cambiario y la firma de convenios internacionales así como la asignación preferencial de divisas, junto al deterioro de la infraestructura portuaria nacional, hubo un crecimiento sostenido de la importación, pues se hizo más barato traerlo de Ecuador que capturarlo, lo que además acabo con la importación.
Esto llevó en agosto de 2015 a la protesta de 700 trabajadores de distintas empresas productoras de atún, incluyendo La Gaviota -estatizada en 2009-, la cual cumplía 10 meses sin producir, según explicó Roger Palacios de la Unión Nacional de Trabajadores (UNETE) y trabajador de Empresas Polar, que anunció un mes después que su planta de Marigüitar podría cerrar por falta de materia prima fresca. Los obreros pedían que se detuviera la importación de atún, que 60% provenía de Ecuador. El dirigente sindical criticó las ventajas económicas que tenían los importadores por sobre quienes producían en el país.
Por su parte, el Ministro de Pesca y Acuicultura, Ángel Belisario, se reunió a inicios de 2016 con los productores y arrimadores de atún del país para coordinar mejoras en el acceso a combustible, mejora de la flota y reducción de trámites, mientras habló de la posibilidad de exportar atún, admitiendo su desaparición. Aseguró que la paralización de la planta de Polar sería porque “no quisieron comprar la materia prima”. Aún así, para finales de enero de 2016, hasta seis procesadoras de atún aseguraron que cerrarían sus puertas en el estado Sucre , incluyendo la también estatal Fábrica de Exquisiteces de Atún (Fextún).
Fextún, que en 2009 fue integrada al sistema de producción socialista después de serle decomisada al exbanquero Fernández Berruecos , anunció que en 2013 produciría 2 millones de toneladas de atún , pero ya para mayo de 2014 el vicepresidente del área económica, Rafael Ramírez admitía que estaba solo al 30% de su capacidad por falta de empaques y etiquetas.
Adiós al camarón
En una investigación realizada por el profesor emérito de La Universidad del Zulia, Héctor Severeyn, encontró que por el derrame petrolero de 1997 en el Lago de Maracaibo por parte del buque griego Nissos Amorgos, que en 2015 pagó más de mil millones de bolívares en daños como recordó la Fiscal General en la Asamblea Nacional, causó la muerte de al menos 5 millones de guacucos y chipichipis, entre otros moluscos y mariscos, así como decenas de especies que diez años después del incidente no habrían vuelto al frágil ecosistema. Esto incluyó a especies como el camarón de río. Pescadores de Cabimas, Lagunillas, Santa Rosa de Agua (en Maracaibo) y Los Puertos de Altagracia revelan que han perdido un 60% del tamaño de sus capturas por las constantes fugas de crudo de los 15 mil kilómetros de tuberías lacustres mientras cumplen cerca de dos años sin camarón.
En la siguiente infografía podrá ver cómo después de cifras récord alcanzadas en 2004, que Cárdenas explica que por un proceso meteorológico único que permitió el crecimiento desmesurado de los cardúmenes, la industria pesquera en Venezuela ha sufrido una caída constante hasta las cifras más actuales de 2013. Esto incluye una reducción del 63% de la captura del camarón, lo que equivaldría a 4 millones y medio de kilos menos en comparación con 1998.