Cerebro y oxígeno
De todos los órganos del cuerpo, el cerebro no puede sobrevivir normalmente por más de cuatro o cinco minutos sin el oxígeno que le proporciona la sangre.
El cerebro está formado por millones de células en constante actividad, no importa si estamos dormidos o despiertos. Un glóbulo rojo contiene 350 millones de moléculas de hemoglobina, cada una de las cuales transporta cuatro moléculas de oxígeno. El oxígeno ayuda a proporcionar energía para las reacciones químicas de todas las células vivas. Si a las siempre activas neuronas se les priva de oxígeno, perecen. Como están enlazadas e interactúan, cuando unas células mueren, otras pronto lo harán.
Reflejo mamífero
Hasta fechas recientes, los médicos creían que la falta de oxígeno durante unos minutos causaría, inevitablemente, daños irreparables al cerebro. Una serie de casos curiosos en que nadadores se salvaron de morir ahogados después de estar en muerte aparente por una media hora o más, fue la causa de que los especialistas revisaran dicha teoría.
La mayoría de esos casos sucedió en aguas muy frías. Los neurocirujanos saben que el frío estimula una acción refleja que detiene el metabolismo del cuerpo. Por esta razón, en algunas operaciones se reduce a propósito la temperatura corporal. En el caso de los nadadores, el agua fría en la cara desencadenó el reflejo de los mamíferos, como se le conoce. Su metabolismo se redujo, de manera que el cerebro y otros órganos vitales necesitaron menos oxígeno.
Como los especialistas han observado, en situaciones extremas el cerebro comienza a languidecer. Cuando esto ocurre, zonas del cuerpo como las piernas ceden su oxígeno para que sea usado donde es necesario. Los salvavidas deberían tomar en cuenta que cuando el rostro de la víctima sale del agua, el reflejo descrito se suspende. Por ello, es vital iniciar la resucitación sin pérdida de tiempo.
De todos los órganos del cuerpo, el cerebro no puede sobrevivir normalmente por más de cuatro o cinco minutos sin el oxígeno que le proporciona la sangre.
El cerebro está formado por millones de células en constante actividad, no importa si estamos dormidos o despiertos. Un glóbulo rojo contiene 350 millones de moléculas de hemoglobina, cada una de las cuales transporta cuatro moléculas de oxígeno. El oxígeno ayuda a proporcionar energía para las reacciones químicas de todas las células vivas. Si a las siempre activas neuronas se les priva de oxígeno, perecen. Como están enlazadas e interactúan, cuando unas células mueren, otras pronto lo harán.
Reflejo mamífero
Hasta fechas recientes, los médicos creían que la falta de oxígeno durante unos minutos causaría, inevitablemente, daños irreparables al cerebro. Una serie de casos curiosos en que nadadores se salvaron de morir ahogados después de estar en muerte aparente por una media hora o más, fue la causa de que los especialistas revisaran dicha teoría.
La mayoría de esos casos sucedió en aguas muy frías. Los neurocirujanos saben que el frío estimula una acción refleja que detiene el metabolismo del cuerpo. Por esta razón, en algunas operaciones se reduce a propósito la temperatura corporal. En el caso de los nadadores, el agua fría en la cara desencadenó el reflejo de los mamíferos, como se le conoce. Su metabolismo se redujo, de manera que el cerebro y otros órganos vitales necesitaron menos oxígeno.
Como los especialistas han observado, en situaciones extremas el cerebro comienza a languidecer. Cuando esto ocurre, zonas del cuerpo como las piernas ceden su oxígeno para que sea usado donde es necesario. Los salvavidas deberían tomar en cuenta que cuando el rostro de la víctima sale del agua, el reflejo descrito se suspende. Por ello, es vital iniciar la resucitación sin pérdida de tiempo.