El Rey Pelusa
Pelusa, su verdadero nombre es Miguel Angel Calderon, con el tiempo ha llegado a convertirse en una de las figuras mas enigmáticas del cuarteto cordobés.
Inicia su carrera en Chébere, en el año 1978 en reemplazo de Fraga, logrando, con su estilo tan particular, hacer recuperar la popularidad que la legendaria banda venía perdiendo por esos tiempos. En 1980 participa del séptimo trabajo de la banda, época en que Chébere era en parte el precursor de la fusión de lo tropical con el cuarteto.
Comparte escenario, en julio de 1982, con Palito Ortega en el Club Atenas de Córdoba, con motivo del octavo aniversario de la banda.
A fines de 1983, Pelusa se lanza como solista, edita distintos tipos de materiales como tal, luego a dúo con el Negro Videla, y recién durante el 96 vuelve a actuar con la banda que lo viera nacer -Chébere- en las inolvidables noches del "Reencuentro" en la ciudad de Córdoba, ante verdaderas multitudes que se congregaban a presenciar lo que serían las últimas actuaciones del ídolo.
Entre los hits que más repercusión tuvieron a lo largo de su carrera no podemos dejar de mencionar: "La copa rota", "El preso Nº 9", "Hola niña", "Teléfono azul" y tantos otros.
Hace más de diez años se retiró de la música y actualmente reside en Miami, donde lleva a cabo distintos emprendimientos privados, y aunque los años han pasado sus seguidores no lo olvidan. La expectactiva por volver a tenerlo, en nuestras tierras, siempre está vigente, por algo le llamaban "El Rey Pelusa".
Letra
Aturdido y abrumado
por la duda de los celos,
se ve triste en la cantina
un bohemio ya sin fe.
Con los nervios destrozados,
y llorando sin remedio
como un loco atormentado
por la ingrata que se fue.
Se ve siempre acompañado
del mejor de los amigos,
que le acompaña y le dice:
"ya está bueno de licor".
Nada remedia con llanto,
nada remedia con vino:
al contrario, la recuerda
mucho más su corazón.
Una noche, como un loco,
mordió la copa de vino,
y le hizo un cortante filo
que su boca destrozó.
Y la sangre que brotaba
confundióse con el vino,
y en la cantina este grito
a todos estremeció:
"No te apures compañero
si me destrozo la boca,
no te apures que yo quiero,
con el filo de esta copa,
borrar la huella de un beso
traicionero que me dio."
"Mozo, sírveme la copa rota,
sírveme que me destroza
esta fiebre de obsesión.
Mozo, sírveme una copa rota,
quiero sangrar gota a gota
el veneno de su amor."
"Mozo, sírveme en la copa rota,
sírveme que me destroza
tanta fiebre de obsesión.
Mozo, sírveme una copa rota,
quiero sangrar gota a gota
el veneno de su amor."
Espero que les Guste!!!