Hola Taringeros! bienvenidos a mi 4° post ,la info la saque de la revista Quo espero que sea de su agrado.El uso continuado del móvil es “posiblemente carcinogénico”, según la OMS, aunque los científicos recomiendan “seguir investigando”. Es la conclusión a la que ha llegado uno de sus organismos, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, después de revisar todos los estudios científicos que se han hecho hasta la fecha sobre los eventuales efectos de los campos electromagnéticos.
El anuncio es una señal de alerta de los científicos, y de momento, solo eso, porque la revisión que han hecho no dice ni que si ni que no, y tampoco da pautas sobre cuánto tiempo y cómo debe usarse el móvil para evitar ese “posible” efecto. Aducen que ese no es su papel. En cambio, uno de los estudios que han revisado elevaba en un 40% el riesgo de sufrir un glioma entre las personas que utilizan el teléfono más de 30 minutos al día durante al menos 10 años. Como medida preventiva un informe de la OMS del año pasado recomendaba “utilizar el teléfono móvil a 30 o 40 centímetros del cuerpo” y recordaba que una persona que escriba mensajes, navegue por internet o utilice el manos libres “está mucho menos expuesta a campos de radiofrecuencia que quienes lo utilizan acercando el aparato a su cabeza”.
Lo que los científicos dicen es que el aumento de dos tipos de cáncer cerebral, los gliomas y los neuromas acústicos, se “puede atribuir” a un uso continuado de los teléfonos, aunque reconocen que la evidencia científica en humanos, de momento, es “reducida”. En animales de experimentación es “suficiente”, según el metaanalálisis.
Los 31 científicos de 14 países distintos dicen que seria “inadecuado” sacar conclusiones sobre los eventuales efectos de las radiaciones de los móviles en otros tipos de cáncer, ni tampoco sobre las emitidas por radares, microondas, señales de radio o antenas, analizadas también en la investigación.
En un comunicado de prensa, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional contra el Cáncer (IARC), clasificaron a los campos electromagnéticos asociados a los teléfonos móviles, como posibles causantes de glioma, un tipo de cáncer que se produce en el cerebro o en la médula espinal.
Estas conclusiones son parte de los resultados de un encuentro de científicos que tuvo lugar en Lyon, Francia, a fines de mayo del corriente año. Los expertos evaluaron los riesgos potenciales a la exposición a campos electromagnéticos de baja frecuencia y la posibilidad que estas exposiciones induzcan efectos en la salud a largo plazo, en particular el riesgo de contraer cáncer.
Esta evaluación se publicará en el volumen 102 de la Monografía de la IARC.
Para los científicos del IRAC, este estudio tiene gran relevancia en la Salud Pública debido al elevado número de usuarios de telefonía móvil; se estima que son más de 5.000 millones los usuarios a nivel mundial y la cifra crece día a día.
Según el Presidente del Grupo de Trabajo de la junta de Lyon, el Dr. Jonathan Samet de la University of Southern California, EE.UU., "la evidencia, al mismo tiempo que la acumulación, es lo suficientemente fuerte como para soportar una conclusión y la clasificación 2B. La conclusión significa que podría haber algún riesgo, y por lo tanto tenemos que mantener una estrecha vigilancia de un vínculo entre los teléfonos celulares y el riesgo de cáncer. "
El grupo de científicos evaluó resultados de investigaciones pasadas, las cuales no fueron analizadas adecuadamente. Además examinaron cientos de artículos científicos, y la lista completa se publicará en la monografía.
El director de la IRAC, Christopher Wild, explicó que “es importante que la investigación adicional se realizará en el uso a largo plazo de los teléfonos móviles. En espera de la disponibilidad de esa información, es importante tomar medidas pragmáticas para reducir la exposición, tales como usar dispositivos de manos libres o enviar mensajes de texto".
Según la monografías de la IRAC, el Grupo 2B es un grupos de agentes posiblemente carcinogénicos en seres humanos. Esta categoría incluye a los agentes que, en un extremo, el grado de evidencia de carcinogenicidad en seres humanos es casi suficiente, así como aquellos para los que, en el otro extremo, no hay datos en humanos, pero para los que existe evidencia de carcinogenicidad en experimentación con animales.
Gracias por ver mi post espero que les haya gustado
Quo
El anuncio es una señal de alerta de los científicos, y de momento, solo eso, porque la revisión que han hecho no dice ni que si ni que no, y tampoco da pautas sobre cuánto tiempo y cómo debe usarse el móvil para evitar ese “posible” efecto. Aducen que ese no es su papel. En cambio, uno de los estudios que han revisado elevaba en un 40% el riesgo de sufrir un glioma entre las personas que utilizan el teléfono más de 30 minutos al día durante al menos 10 años. Como medida preventiva un informe de la OMS del año pasado recomendaba “utilizar el teléfono móvil a 30 o 40 centímetros del cuerpo” y recordaba que una persona que escriba mensajes, navegue por internet o utilice el manos libres “está mucho menos expuesta a campos de radiofrecuencia que quienes lo utilizan acercando el aparato a su cabeza”.
Lo que los científicos dicen es que el aumento de dos tipos de cáncer cerebral, los gliomas y los neuromas acústicos, se “puede atribuir” a un uso continuado de los teléfonos, aunque reconocen que la evidencia científica en humanos, de momento, es “reducida”. En animales de experimentación es “suficiente”, según el metaanalálisis.
Los 31 científicos de 14 países distintos dicen que seria “inadecuado” sacar conclusiones sobre los eventuales efectos de las radiaciones de los móviles en otros tipos de cáncer, ni tampoco sobre las emitidas por radares, microondas, señales de radio o antenas, analizadas también en la investigación.
En un comunicado de prensa, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional contra el Cáncer (IARC), clasificaron a los campos electromagnéticos asociados a los teléfonos móviles, como posibles causantes de glioma, un tipo de cáncer que se produce en el cerebro o en la médula espinal.
Estas conclusiones son parte de los resultados de un encuentro de científicos que tuvo lugar en Lyon, Francia, a fines de mayo del corriente año. Los expertos evaluaron los riesgos potenciales a la exposición a campos electromagnéticos de baja frecuencia y la posibilidad que estas exposiciones induzcan efectos en la salud a largo plazo, en particular el riesgo de contraer cáncer.
Esta evaluación se publicará en el volumen 102 de la Monografía de la IARC.
Para los científicos del IRAC, este estudio tiene gran relevancia en la Salud Pública debido al elevado número de usuarios de telefonía móvil; se estima que son más de 5.000 millones los usuarios a nivel mundial y la cifra crece día a día.
Según el Presidente del Grupo de Trabajo de la junta de Lyon, el Dr. Jonathan Samet de la University of Southern California, EE.UU., "la evidencia, al mismo tiempo que la acumulación, es lo suficientemente fuerte como para soportar una conclusión y la clasificación 2B. La conclusión significa que podría haber algún riesgo, y por lo tanto tenemos que mantener una estrecha vigilancia de un vínculo entre los teléfonos celulares y el riesgo de cáncer. "
El grupo de científicos evaluó resultados de investigaciones pasadas, las cuales no fueron analizadas adecuadamente. Además examinaron cientos de artículos científicos, y la lista completa se publicará en la monografía.
El director de la IRAC, Christopher Wild, explicó que “es importante que la investigación adicional se realizará en el uso a largo plazo de los teléfonos móviles. En espera de la disponibilidad de esa información, es importante tomar medidas pragmáticas para reducir la exposición, tales como usar dispositivos de manos libres o enviar mensajes de texto".
Según la monografías de la IRAC, el Grupo 2B es un grupos de agentes posiblemente carcinogénicos en seres humanos. Esta categoría incluye a los agentes que, en un extremo, el grado de evidencia de carcinogenicidad en seres humanos es casi suficiente, así como aquellos para los que, en el otro extremo, no hay datos en humanos, pero para los que existe evidencia de carcinogenicidad en experimentación con animales.
Gracias por ver mi post espero que les haya gustado
Quo 
