hipo
El hipo es una contracción espasmódica, involuntaria y repetitiva del diafragma y los músculos intercostales que provoca una inspiración súbita de aire. El diafragma es un músculo fundamental para la respiración de los mamíferos, cuando se contrae, el tórax se expande y el aire entra en los pulmones a través de la tráquea (inspiración). En cambio, cuando se relaja, el tórax se contrae y el aire sale de los pulmones a través de la boca y la nariz (espiración).
El nervio frénico controla la contracción y relajación del diafragma. Si el nervio frénico envía impulsos anómalos, el diafragma se contrae de forma repentina provocando una inspiración súbita anormal y el cierre brusco de la glotis, produciendo el hipo. Algunas de las situaciones que pueden provocar el hipo son: comer demasiado rápido, distensión gástrica por aerofagia o consumo de bebidas carbónicas, abuso de alcohol y ansiedad. La mayor parte de las veces, el hipo dura solo unos minutos. Sin embargo, en ocasiones persiste durante días o semanas.
El hipo persistente —«singultus», en su denominación científica correcta— es aquel que se presenta en forma de un ataque prolongado o ataques recurrentes durante un tiempo superior a 48 horas. Puede resolverse sin ningún tratamiento, pero en otras ocasiones es necesario administrarlo y realizar un estudio médico para averiguar su origen.1 Puede incomodar enormemente a quien lo padece y provocar insomnio, pérdida de peso, dehiscencia de suturas e incluso arritmias. En estos casos puede ser signo de enfermedad severa, por lo que estos pacientes deben ser objeto de una valoración médica que evalúe las posibles enfermedades que están originando el problema.
Fisiopatología:
En circunstancias normales, durante la inspiración, el diafragma se contrae, y los pulmones se llenan de aire. Por el contrario durante la espiración, el diafragma se relaja y los pulmones se vacían de aire. La glotis se encuentran debajo de la epiglotis y encima de la tráquea. Se abre durante la inspiración para dirigir el aire hacia los pulmones y se cierra durante la deglución para evitar que la comida entre en los pulmones.
El hipo se debe a una contracción inesperada del diafragma durante la inspiración. Es un reflejo, pero no cumple con una función protectora conocida, a diferencia del estornudo y el reflejo de la tos. No debe considerarse como un simple espasmo del diafragma, pues constituye un movimiento complejo en el cual intervienen también los músculos respiratorios intercostales y del cuello. Existe un centro neuronal situado en el sistema nervioso central en el que un conjunto de neuronas interconectadas emiten los impulsos necesarios para la generación del fenómeno, al igual que existe otro centro que controla la respiración y otros muchos procesos fisiológicos. El centro del hipo funciona mediante un mecanismo de intermitencia, es decir emite señales periódicas que producen el fenómeno a una frecuencia determinada que oscila entre 4 y 60 por minuto. Nunca tenemos un hipo continuo, este es siempre intermitente e interrumpe ciclicamente el funcionamiento respiratorio normal.
Ejercicios para quitar el Hipo:
1- Contener la respiración y estirar hacia arriba los brazos como si fueras a tocar el techo. Hacer esto por 40 segundos o menos. Este es el ejercicio mas efectivo para mí, pero depende mucho de cada persona.
Nota: No te lastimes al hacer esto, el truco es no esforzarse demasiado
2- Si el hipo continúa puedes meter la nariz y la boca dentro de tu remera o una bolsa de papel (no hagas esto con bolsas de plastico ya que pueden resultar peligrosas) y respirar adentro hasta que pase el hipo.
3- ¿Se te quedo el hipo? Entonces haz el siguiente ejercicio:
Ponte de manos, cabeza abajo apoyado por una pared y dobla la espalda. Cuando ya estés en esta posición inhala aire, déjalo ahi por unos segundos y exhala. Mucho cuidado al hacer este ejercicio.
4- Por si acaso sigue el hipo puedes probar los métodos tradicionales como: tomar agua, contener la respiración, comer algo, etc.
5- Otra solución efectiva es tomar antiespasmódicos.
Nota: Toma esto solo si no te sirvieron los otros. Es mejor consultar con alguien para consumirlo.
El hipo es una contracción espasmódica, involuntaria y repetitiva del diafragma y los músculos intercostales que provoca una inspiración súbita de aire. El diafragma es un músculo fundamental para la respiración de los mamíferos, cuando se contrae, el tórax se expande y el aire entra en los pulmones a través de la tráquea (inspiración). En cambio, cuando se relaja, el tórax se contrae y el aire sale de los pulmones a través de la boca y la nariz (espiración).
El nervio frénico controla la contracción y relajación del diafragma. Si el nervio frénico envía impulsos anómalos, el diafragma se contrae de forma repentina provocando una inspiración súbita anormal y el cierre brusco de la glotis, produciendo el hipo. Algunas de las situaciones que pueden provocar el hipo son: comer demasiado rápido, distensión gástrica por aerofagia o consumo de bebidas carbónicas, abuso de alcohol y ansiedad. La mayor parte de las veces, el hipo dura solo unos minutos. Sin embargo, en ocasiones persiste durante días o semanas.
El hipo persistente —«singultus», en su denominación científica correcta— es aquel que se presenta en forma de un ataque prolongado o ataques recurrentes durante un tiempo superior a 48 horas. Puede resolverse sin ningún tratamiento, pero en otras ocasiones es necesario administrarlo y realizar un estudio médico para averiguar su origen.1 Puede incomodar enormemente a quien lo padece y provocar insomnio, pérdida de peso, dehiscencia de suturas e incluso arritmias. En estos casos puede ser signo de enfermedad severa, por lo que estos pacientes deben ser objeto de una valoración médica que evalúe las posibles enfermedades que están originando el problema.
Fisiopatología:
En circunstancias normales, durante la inspiración, el diafragma se contrae, y los pulmones se llenan de aire. Por el contrario durante la espiración, el diafragma se relaja y los pulmones se vacían de aire. La glotis se encuentran debajo de la epiglotis y encima de la tráquea. Se abre durante la inspiración para dirigir el aire hacia los pulmones y se cierra durante la deglución para evitar que la comida entre en los pulmones.
El hipo se debe a una contracción inesperada del diafragma durante la inspiración. Es un reflejo, pero no cumple con una función protectora conocida, a diferencia del estornudo y el reflejo de la tos. No debe considerarse como un simple espasmo del diafragma, pues constituye un movimiento complejo en el cual intervienen también los músculos respiratorios intercostales y del cuello. Existe un centro neuronal situado en el sistema nervioso central en el que un conjunto de neuronas interconectadas emiten los impulsos necesarios para la generación del fenómeno, al igual que existe otro centro que controla la respiración y otros muchos procesos fisiológicos. El centro del hipo funciona mediante un mecanismo de intermitencia, es decir emite señales periódicas que producen el fenómeno a una frecuencia determinada que oscila entre 4 y 60 por minuto. Nunca tenemos un hipo continuo, este es siempre intermitente e interrumpe ciclicamente el funcionamiento respiratorio normal.
Ejercicios para quitar el Hipo:
1- Contener la respiración y estirar hacia arriba los brazos como si fueras a tocar el techo. Hacer esto por 40 segundos o menos. Este es el ejercicio mas efectivo para mí, pero depende mucho de cada persona.
Nota: No te lastimes al hacer esto, el truco es no esforzarse demasiado
2- Si el hipo continúa puedes meter la nariz y la boca dentro de tu remera o una bolsa de papel (no hagas esto con bolsas de plastico ya que pueden resultar peligrosas) y respirar adentro hasta que pase el hipo.
3- ¿Se te quedo el hipo? Entonces haz el siguiente ejercicio:
Ponte de manos, cabeza abajo apoyado por una pared y dobla la espalda. Cuando ya estés en esta posición inhala aire, déjalo ahi por unos segundos y exhala. Mucho cuidado al hacer este ejercicio.
4- Por si acaso sigue el hipo puedes probar los métodos tradicionales como: tomar agua, contener la respiración, comer algo, etc.
5- Otra solución efectiva es tomar antiespasmódicos.
Nota: Toma esto solo si no te sirvieron los otros. Es mejor consultar con alguien para consumirlo.