Algo de la historia de la soda.
Ya desde la época del imperio romano, se conocían las aguas carbonatadas efervescentes. Se transportaban desde largas distancias en recipientes sellados para tal efecto. Sólo la consumían las personas de mayores recursos.
Argentina es un país bebedor de soda por excelencia, identificándose profundamente con el uso del sifón. El ingreso de la soda en nuestro país, se produjo hacia fines del siglo XIX.
Desde el año 1909 comenzaron a fabricarse en la Argentina los tradicionales sifones de vidrio, realizandose en varios colores.
El uso de la soda se popularizó rapidamente en nuestro país, y a diferencia con la antiguedad aquí estuvo siempre al alcance de todas nuestras clases sociales, la única diferencia estaba en el color de los envases, ya que los rosados y azules eran para las clases más pudientes y los verdes para las clases de menor poder adquisitivo
En el año 1965, Drago comenzó a fabricar en nuestro país el sifón automático, el cual se convirtió en un clásico de cada hogar y desde entonces nunca más dejó de acompañar a través de distintas generaciones a la familia argentina
Con su sifón automático Drago, usted elige el agua que toma y obtiene soda a un costo muy bajo (aproximadamente 0.20 centavos por litro) y puede preparar todo tipo de bebidas (amargos serrano, jugos, granadina o cualquier otra bebida que desee acompañar con la mejor soda)
Tiene solamente en Capital Federal y Gran Buenos Aires más de 4000 bocas de venta de nuestras recargas, así como también en todo el interior de país.
Su sifón Drago es el único producto dentro de los clasificados artículos para el hogar, que desde el primer momento que entra en su casa le genera un ahorro genuino sin ningún tipo de otros gastos, pagándose comodamente en un corto lapso de tiempo regulable por el consumo de soda de su familia.
Identifique las cargas legítimas Drago por su precinto plástico inviolable con el logo Drago grabado en su parte superior, no utilize cargas no legítimas en su sifón, ya que estas pueden ocacionar mermas en su rendimiento. Las cargas legítimas Drago tienen el aval de nuestra organización y le garantizan el mayor rendimiento y funcionamiento para su sifón.
Usted ahorra $ 1,30 por cada litro en una familia tipo que consume 10 litros de soda semanales, usted llegará a ahorrar más de $50.- mensuales. Éstas son algunas de las verdades Drago que han mantenido vigente a nuestro producto en el mercado argentino por más de 35 años.
Su sifón Drago ya es parte de su familia
Partes
El sifón Drago consta de una botella de acero inoxidable(3) con capacidad para llenar 1,6 l de líquido, el cabezal en donde se encuentra la palanca para la abertura del contenido y la válvula para el recargo(1), una manguera con una goma de junta que se encuentra entre el cabezal y la botella(2 y 4).
Recarga
Se llena el envase con el líquido, por lo general agua, después se enrosca el cabezal (debe quedar muy bien cerrado para que no haya fugas de gas), luego se rellena con gas colocando la garrafa en la válvula que está en el cabezal del sifón (o en la parte inferior), se inclina ligeramente para el lado de la garrafa para no hacer palanca con está evitando el riesgo de romper la válvula y se enrosca hasta que empieza a entrar el gas. Luego de unos segundos la válvula se cierra automáticamente al igualarse las presiones del sifón y de la garrafa. Un cilindro de gas lleva con sigo 25 g de anhídrido carbónico.
Rendimiento
La garrafa para la carga del sifón, es un cilindro alargado (generalmente de color naranja), que contiene 350 g de anhídrido carbónico puro (CO2), equivalente para cargar de 14 o 25 sifones de un litro o de 1,5 L respectivamente. Hoy tiene un costo aproximado de $50/$60.
Encontre este video de una recarga de un sifón