
El frió golpeo mi cara mientras fumaba, la vida se me hizo tan insignificante en ese momento, no era un sentimiento nuevo en lo absoluto, era mas bien como una gripe que va y vuelve constantemente durante estos meses que pasaron de ser un descanso placentero a un infierno tortuoso, claro esta que mi vida es mejor de lo que yo mismo describo, no debería quejarme en lo absoluto, pero me desconcierta saber que no es solo eso, que el ser aceptado socialmente, tener una buena vida rodeada de lo que he querido, de lo que he necesitado no es todo -increíblemente- me siento vació, porque aunque estudio lo que me gusta, he trabajado en lo mismo que estudio y por ende he disfrutado de trabajar, aun no me siento completo; va mas allá de algo sentimental, lo digo mas que convencido ya que justo después de romper estuve con alguien mas, aunque el alma se lleno de fuego llevándome a un éxtasis casi absoluto, no me sentí saciado, era mas que algo carnal era una ausencia de mi mismo, lo entendí hace poco cuando comencé a realizar una especie de escrito narrativo donde trato de ilustrar la transición que mi ser esta teniendo (algo bastante aburrido y que no vale la pena leer)
No estaba muerto, recién despertaba de un sueño profundo viéndose a sí mismo, no, era el techo el recordándole que este ya no era más su descanso, aunque él se seguía sintiendo en una especie de narcosis que lo hacía sentir fuera de sí mismo como estando allá en otro nivel más profundo donde su cuerpo no importaba, suena el teléfono, mi cabeza se re acomoda mostrándome que ya empezó otra partida, que ya tengo que enfrentarme a mí mismo como lo hago todos los días que parecen tan solemnes; no era nadie, ningún sonido salía de la bocina y entonces justo antes de colgar suena tan frió, sombrío –aun no me puedes escuchar- tiene que ser una broma, cuelgo sintiendo frió en cada centímetro de mi piel.
Párrafo sacado directamente del escrito, aunque es algo personal tuve la necesidad de citarlo.
Sigo sin encontrar ese Je ne sais quoi que atormenta mi ser haciéndome sentir desubicado y miserable como me siento en días como hoy... Aun no logro escribir todo lo que mi raciocino hace llover como pensamientos errantes, oiré música para calmar ese monstruo que me carcome.