Fontanero arregla gratis la calefacción de madre en apuros
Bridget Stevens es una mujer de Pensilvania, EEUU, con dos hijos. Su marido, Bobby, es un soldado de la Armada americana, al que han destinado 6 meses al extranjero. Durante el invierno, la joven se percata de que la calefacción no funciona. Normalmente le pediría ayuda a su marido, pero esta vez tiene que llamar al fontanero, que resulta ser Paul Betlyn. Bridget publicó en Facebook un post sobre lo que sucedió en su encuentro con el fontanero:
"Cuando llegué a casa con mis dos hijos, la temperatura era solo de 10 grados. Intenté encender la calefacción sin éxito, así que llamé a la empresa de fontanería de Paul. Primero imaginé que saltaría el contestador y acabaría comprando un ventilador malo en cualquier tienda. Pero Paul contestó de inmediato y me explicó en detalle cómo arreglar la calefacción. Como no lo lograba, finalmente Paul vino a casa y se puso manos a la obra.
Mientras me arreglaba la calefacción, nos pusimos a hablar de mi marido, Bobby, de que lo habían destinado al extranjero. Le confesé que en estos casos él es quien se encarga de arreglar las cosas. Cuando la calefacción estuvo arreglada, me empecé a preocupar por cuánto iba a costar la reparación. Entonces me entregó el siguiente recibo, sobre el que había escrito lo siguiente:
"Sin calefacción. Llamada de emergencia. Descuento por destino: 1$".
Incluso cuando intenté darle dinero, me dijo que la cantidad de 1 dólar era una broma, y que él lo había hecho gratis. Quería agradecerle su tarea a mi marido.
Así que gracias, Paul Betlyn. Gracias a ti, mi hogar es ahora cálido y confortable".
Un pequeño gesto tan sencillo pero que significó tanto para la madre y su familia. Es bonito saber que existen personas así en el mundo.
Bridget Stevens es una mujer de Pensilvania, EEUU, con dos hijos. Su marido, Bobby, es un soldado de la Armada americana, al que han destinado 6 meses al extranjero. Durante el invierno, la joven se percata de que la calefacción no funciona. Normalmente le pediría ayuda a su marido, pero esta vez tiene que llamar al fontanero, que resulta ser Paul Betlyn. Bridget publicó en Facebook un post sobre lo que sucedió en su encuentro con el fontanero:
"Cuando llegué a casa con mis dos hijos, la temperatura era solo de 10 grados. Intenté encender la calefacción sin éxito, así que llamé a la empresa de fontanería de Paul. Primero imaginé que saltaría el contestador y acabaría comprando un ventilador malo en cualquier tienda. Pero Paul contestó de inmediato y me explicó en detalle cómo arreglar la calefacción. Como no lo lograba, finalmente Paul vino a casa y se puso manos a la obra.
Mientras me arreglaba la calefacción, nos pusimos a hablar de mi marido, Bobby, de que lo habían destinado al extranjero. Le confesé que en estos casos él es quien se encarga de arreglar las cosas. Cuando la calefacción estuvo arreglada, me empecé a preocupar por cuánto iba a costar la reparación. Entonces me entregó el siguiente recibo, sobre el que había escrito lo siguiente:
"Sin calefacción. Llamada de emergencia. Descuento por destino: 1$".
Incluso cuando intenté darle dinero, me dijo que la cantidad de 1 dólar era una broma, y que él lo había hecho gratis. Quería agradecerle su tarea a mi marido.
Así que gracias, Paul Betlyn. Gracias a ti, mi hogar es ahora cálido y confortable".
Un pequeño gesto tan sencillo pero que significó tanto para la madre y su familia. Es bonito saber que existen personas así en el mundo.