25 de octubre de 2015; debería dedeclararse día histórico, donde el País eligió salir del letargo para lucharcontra el odio: Contra el totalitarismo y la corrupción… Contra políticos sápatras, interesados solo en llenar sus bolsillos con los dinerosdel pueblo… Contra la inasistencia del necesitado, ignorando a las etnias…Dejando morir de hambre a los niños de nuestros ancestros… Hospitales que no sirven, sin médicos; sin ambulancias…
Pero lo peor, lo más aberrante…dar a los pobre un bolsón de comida cada cuatro años por los votos…
El día después, quien buscaba suprimavera perdida la vislumbró a pleno sol a través de su ventana, el cielolimpio… un aire suave… ¡¡¡No lo podía creer!!! Me levanté y salí a mi pequeño patio ¡¡¡ el sol calentaba!!! Era real…
Me lave la cara con agua fría,cosa que no es mi costumbre, mojé mi cabello –bueno, lo poco que me queda- y mepeiné. No voy a mentir que me vi más lindo, eso es imposible... pero si, biendespierto…
Fui al banco a dar certificación que sigo vivo, luego defirmar y saludar a la Srta. Que me atendió me fui al supermercado… Antes pasepor una casa que vende condimentos suelto… Compré pimentón y pimienta negra…Charlé con la señora y me comentó lo bien que se sentía ante la situación queauspiciaba el cambio…
Me crucé al súper… lento, tratando de capturar el calor delsol.
Lo primero que hice fue a comprar una licuadora con misueldo de jubilado… para hacer licuado de banana, una de mis debilidades. Leexplique a la dependiente lo que quería y que triturara hielo… No mevendió la más cara… solo la ideal porlejos…
Entre mis compras, necesitaba las bananas…
Para todos los que pasan por la frutería y verdulería sabenque hay un rollo de bolsas que para separarlas hay que emplear una violenciasimilar a la de un karateca, pero uno trata de ser moderado… y yo con lasbananas y lidiando con las malditas bolsas… Una señora grande, quizá por miedad se compadeció y me ofreció una bolsa, le di las gracias… intentéponer la fruta y se me hacia difícil por la estrechez del envase… La mismaseñora que me ofreció la bolsa me ayudo guardar las bananas…
Esto, quizá hubiera sido en cualquier día, pero fue el díadespués del 25 de octubre del 2015…
Llegué a casa… apaguéla estufa… abrí las ventanas…
Hoy ...Viví el primer día después de la tiranía…
Pero lo peor, lo más aberrante…dar a los pobre un bolsón de comida cada cuatro años por los votos…
El día después, quien buscaba suprimavera perdida la vislumbró a pleno sol a través de su ventana, el cielolimpio… un aire suave… ¡¡¡No lo podía creer!!! Me levanté y salí a mi pequeño patio ¡¡¡ el sol calentaba!!! Era real…
Me lave la cara con agua fría,cosa que no es mi costumbre, mojé mi cabello –bueno, lo poco que me queda- y mepeiné. No voy a mentir que me vi más lindo, eso es imposible... pero si, biendespierto…
Fui al banco a dar certificación que sigo vivo, luego defirmar y saludar a la Srta. Que me atendió me fui al supermercado… Antes pasepor una casa que vende condimentos suelto… Compré pimentón y pimienta negra…Charlé con la señora y me comentó lo bien que se sentía ante la situación queauspiciaba el cambio…
Me crucé al súper… lento, tratando de capturar el calor delsol.
Lo primero que hice fue a comprar una licuadora con misueldo de jubilado… para hacer licuado de banana, una de mis debilidades. Leexplique a la dependiente lo que quería y que triturara hielo… No mevendió la más cara… solo la ideal porlejos…
Entre mis compras, necesitaba las bananas…
Para todos los que pasan por la frutería y verdulería sabenque hay un rollo de bolsas que para separarlas hay que emplear una violenciasimilar a la de un karateca, pero uno trata de ser moderado… y yo con lasbananas y lidiando con las malditas bolsas… Una señora grande, quizá por miedad se compadeció y me ofreció una bolsa, le di las gracias… intentéponer la fruta y se me hacia difícil por la estrechez del envase… La mismaseñora que me ofreció la bolsa me ayudo guardar las bananas…
Esto, quizá hubiera sido en cualquier día, pero fue el díadespués del 25 de octubre del 2015…
Llegué a casa… apaguéla estufa… abrí las ventanas…
Hoy ...Viví el primer día después de la tiranía…