InicioInfoUna carta en el diario los juntó 44 años después

Una carta en el diario los juntó 44 años después

Info6/13/2011


No entiendo cómo puede ser, pero siento que uno retoma la misma charla, en el punto exacto en que había quedado interrumpida”, dice el ingeniero industrial Ferdinando Nasi. Su amigo Julio Jonge, a quien no ve desde 1967, le responde: “Sabés qué pasa: el cuerpo es otro, hay más vivencias encima, pero la esencia no cambia”.
Todo comenzó con una carta de lectores de Nasi que se publicó el domingo 24 de abril en Clarín . Allí, lamentaba que pese a sus ganas y a haber tenido una vida laboral exitosa, ya nadie quiere darle trabajo a un ingeniero de más de 35 años.
“¡Este es el Tano! ¡No puede ser otro!”, exclamó Julio, en su departamento de Caballito, mientras leía el diario con un nudo de emoción en el pecho. Pidió sus datos y le mandó un e–mail. “Cuando llegó el correo de Julio pegué un salto de un metro... ¡Pasó tanto tiempo!”, explica Nando. Al final llegó el reencuentro ante los ojos de un periodista, una tarde lluviosa en pleno Centro. El abrazo fue interminable. Las sonrisas, con la frescura de la juventud.
“Nando tenía una habilidad especial para hablar. Y con las niñas, je, lo aplicaba muy bien... Era un gran versero (carcajadas). Siempre estaba bien acompañado”, evoca el alemán Jonge. “De Julio recuerdo su gran humor y lo bien que tocaba el piano”, halaga Nasi.
Nando tiene 68 años, hace tres formó pareja con Susana –tras otros dos matrimonios– y disfruta de sus hijos, dos profesionales que prometen. Pepo (67) está solo, aunque ha compartido momentos con alguna amiga, confiesa. En estos días, celebra que su hijo menor, instalado en Australia, vino al país. La otra semilla, Félix, ya lo bendijo con dos nietos.
Pero nada fue fácil en la vida de estos dos grandes amigos, que se conocieron en 1961, cuando empezaban a cursar Ingeniería Industrial en la vieja sede de la Universidad Católica. Dos hijos de Nasi, de 6 y 7 años, fueron asesinados el 26 de junio de 1976 en un hecho delictivo en San Isidro. Jonge le confiesa que, quebrado por la noticia que salió en los medios, fue hasta su casa aquella vez, pero no tuvo fuerzas para acercarse.
“Un año maldito el 2001”, denuncia Nando. En esa época, Silvia, delante de los chicos, le dijo: “En esta casa el que no trabaja no come”. Y el Tano se tuvo que ir. Por la crisis, lo habían echado del grupo empresarial del que era gerente. Enseguida, se vio obligado a vender el proyecto tambero que había montado en Uruguay. “Quedé de rodillas”, enfatiza.
A Julio no le fue mejor en el comienzo de siglo. “Descubrí el maravilloso mundo de la relación de dependencia”, ironiza. Presidía la fábrica Comatti, que sucumbió por el tembladeral generalizado y por los errores de gente de su equipo que no “estuvo a la altura” y que él no supo manejar, admite. También cayó el telón sobre 30 años de matrimonio y, como su amigo, tuvo que salir a dar batalla.
En los últimos años, un poco para matar el tiempo y otro poco para mejorar los ingresos, uno llegó a vender rollos de papel higiénico en negocios de zona norte y el otro ollas en reuniones en casas. ¿Rendirse? Jamás. “Yo valoro mucho la vida. Yo soy el que soy ahora por todo lo vivido. Toda crisis te enseña algo”, remarca Nasi.
Ahora, Nando está feliz por “la generosidad del dueño de un taller mecánico de Beccar” que le dio trabajo como recepcionista tras la publicación de su carta y por los 25 mails que recibió.
“Podríamos hablar días enteros”, se emociona el Tano. “Fue muy lindo volver a vernos, no se va a cortar más”, promete Julio.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
297visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

l
londn🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts118
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.