Ya que pueden sufrir de rechazo por parte de los otros niños, por “lucir diferente”.
Pero Sarah Ivermee, una madre británica tuvo la genial idea de rediseñar estos dispositivos al más puro estilo de un superheroe.
El hijo de Sarah tiene 4 años, es sordo de un oído y tiene poca audición en el otro. Sarah es consciente de lo crueles que pueden ser a Sarah empezó este proyecto no sólo para su hijo si no para todos los niños que tienen que usar un dispositivo auditivo.