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Recomiendan prestar atención a los resfríos prolongados o recurrentes. Podría tratarse de cuadros de rinitis alérgica. La reiteración de esta afección puede provocar complicaciones como el asma, más allá de la molestia que significa estar permanentemente congestionado, sonándose la nariz y con trastornos del sueño.
Expertos destacan la necesidad de que la gente concurra al centro de salud si la condición persiste más allá de los 10 días, así como también la importancia de que los médicos -aun no siendo especialistas- puedan reconocer los síntomas y realizar un diagnóstico.
Expertos destacan la necesidad de que la gente concurra al centro de salud si la condición persiste más allá de los 10 días, así como también la importancia de que los médicos -aun no siendo especialistas- puedan reconocer los síntomas y realizar un diagnóstico.
"Rinitis es sinónimo de resfrío. La diferencia es que mientras el resfrío viral es autolimitado, es decir que cesa en siete o diez días, la rinitis alérgica persiste en el tiempo, y los afectados continúan con secreción nasal y estornudos en forma cíclica. Sin embargo, y para no llevar alarma, vale aclarar que el cien por ciento de la población tuvo alguna vez en su vida rinitis o rinosinusitis. Lo que ocurre es que muchas veces esos cuadros se presentan en forma aguda o subaguda y al no prolongarse ni repetirse, se confunden", explicó el doctor Jesús Luis Barbón, secretario general de la Federación Argentina de Sociedades de Otorrinolaringología (FASO), en el marco del Taller de Expertos "Actualización en Rinitis Alérgica, Rinosinusitis y Poliposis Nasal", realizado en Buenos Aires.
"El problema se presenta -y es a lo que hay que estar especialmente atentos- cuando la molestia aparece cuatro o cinco veces al año, o se vuelve permanente. En esos casos podríamos estar frente a una rinitis alérgica", agregó el especialista. "Las causas o factores que se conjugan para que este tipo de infecciones -que pueden ser virales, alérgicas o bacterianas- son amplias, pues hay cuadros que son no inflamatorios, es decir que no se vislumbran gérmenes ni virus, y también los hay autoinmunes, provocados por fallas en el sistema de defensa", dijo Barbón.
Según un sondeo nacional efectuado por CEOP para la AAAeIC, aproximadamente el 15 por ciento de los argentinos tiene rinitis, manifestada con síntomas como estornudos, secreción nasal y nariz tapada. No obstante, pese a que 30,6 por ciento de los encuestados consideran que son alérgicos, menos de la mitad de ellos (48,8%) cuenta con un diagnóstico médico concreto de rinitis, asma o eczema.
"La detección,-primero por parte del afectado, que debe concientizarse y advertir cuando los síntomas (congestión, secreción y picazón nasal, estornudos y enrojecimiento de la nariz y los ojos) perduran en el tiempo. Luego, por parte del médico, inclusive cuando no se trate de especialistas es fundamental y constituye el primer paso para tratar esta afección y evitar que se vuelva crónica. Lamentablemente aún hoy los cuadros de rinitis son poco considerados, razón por la cual la gente ve seriamente afectada su calidad de vida", consignó el doctor Juan Carlos Ivancevich, presidente saliente de la AAAeIC e integrante de la sección Inmunología Clínica del Hospital Posadas.
"Las alteraciones del sueño, la perdida de los sentidos del gusto y el olfato, la dificultad para comer y las alteraciones de la voz son sólo algunas de las principales molestias o complicaciones de quienes tienen persistentes episodios de rinitis. Por eso en la actualidad -y a los fines de establecer un abordaje- son especialmente considerados los cuestionarios de calidad de vida en los cuales el paciente cuenta y describe sus sensaciones", sostuvo Ivancevich.

Una vez que la persona notó la persistencia de los síntomas y se acercó al especialista, será el momento de poner en marcha el tratamiento. Para eso es importante educar a la persona y a su médico, valerse de las herramientas y métodos de diagnóstico adecuados (datos clínicos, pruebas cutáneas y exámenes de laboratorio), pautar las instancias terapéuticas sin utilizar eufemismos y, por supuesto, evitar la exposición a la o las sustancias que provoquen irritabilidad, así como también administrar medicamentos rescatadores o controladores.
Medicos consultados: Doctor Jesús Luis Barbón: M.N. 36.238; Doctor Juan Carlos Ivancevich: M.N. 62.017; Doctor Ledit Ardusso: M.P. 8.946
