Una mañana como la de hoy pero del 2015, recuerdo aquella ves que mimadre, antes de irse al trabajo me despertó y me dijo: “Esteban,anda levantándote que hoy tienes que viajar a Gualeguay, cuandobajes del colectivo, agarras por la izquierda y hay vas todo derechopor la calle principal hasta el local de M******** y doblas a laderecha”
Eneso me levante, me vestí y me dirigí a la cocina para prepararme unrico café, como de costumbre, no tomo café como lo hacen lamayoría, yo me bajo una jarra de medición, sin azúcar y cuando nohay café, me preparo unos mate.
Cuandomiro el celular veo que ya se me hacia la hora para tomar elcolectivo, case la mochila, me puse el auricular, le di al playy salí corriendo de mi casa. Iba tan rápido que el auricular se mecaía de la cabeza, cuando llegue a la terminal, la gente ya seestaba subiendo al colectivo, suspire y ya más tranquilo me coloqueen la fila.
Eneso me empecé a desesperar al meter mi mano en el bolsillo y darmecuenta que no tenía la billetera, me descolgué la mochila de laespalda y la empecé a revisar y si, la billetera estaba ahí dentro.Saque uno de Juan Manuel de Rosas, es decir, veinte pesos, y una vezadentro le pague al colectivero.Recuerdoque me senté frente a la ventana y saque el cuaderno y que cuando seme dio por una frase escribir, el colectivero apago las luces delcolectivo. Entonces me puse el auricular y al trió de heavy metalnacional llamado Carajo me puse a escuchar, tenía mi cara tan cercade la ventana que cuando el colectivo cruzo por encima de un pozo,termine dándole un frentazo al vidrio. Una vez llegando a Gualeguay,miro la hora y me doy cuenta que voy a tener que apresurarme parallegar bien al turno en el A****.
Yaresuelto los papeles de la beca, volviendo al camino hacia laterminal para volver a mi casa, me entran un poco de nauseas al vermerodeado de tantas tiendas y locales, en eso, como siempre hago cuandovoy a Gualeguay (y que me perdone el Che, por ser un esclavo más delcapitalismo); me compre un auricular nuevo e incluso algunas gorrasplanas. Esa es una de las manera que gasto las horas de esperar elcolectivo.
Cuandoabrí la mochila para guardar lo recién comprado, vi que lleve conmigo el libro escrito por Ana María Shua llamado “Planeta Miedo”y ya que a una cuadra de mi quedaba la plaza aproveche a ir ysentarme a leer un poco, cada vez que llegaba al final de la hoja ode los párrafos, levantaba la mirada para ver que movimientos seveía a mi alrededor.
Enun momento recuerdo ver un grupo grande de palomas y algunos perrosque si no corrían a las palomas estaban tratando de tapar el agua delas regaderas de jardín automáticas que se encontraban en la plaza.También se encontraba un abuelo sentado en el banco que quedaba a miizquierda, el hombre estaba leyendo el diario e incluso en un momentocreí ver a algunas personas que a mí parecer tenían rostros de “aestos ya los he visto otras veces”
Alllegar a la terminal de la ciudad, saque mi cuaderno y logre poderescribir algún verso que luego se convertirían en partes de miscanciones de rap.Al mirar por la enorme puerta de vidrio que te mostraba la parte deadelante de la terminal, veo al colectivo llegando, dando la vueltapara estacionarse frente a la cola enorme de personas que estabanesperándolo. Cuando subo al colectivo y pago, veo que todos susasientos están ocupados y solo me quedo por viajar parado. En esoiba contemplando las líneas del asfalto de las rutas, y ya llegandoa mi pueblo veo lo lindo que se ve desde afuera, porque desde adentrono logro observarla y ver toda su belleza.
Cuandome bajo del colectivo vuelvo a ver aquellas personas que horas anteshabía visto en la plaza con rostros conocidos, también bajaron delcolectivo y ahí supe porque en aquel momento creía que ya sus carasotras veces las avía visto.
Ahora volviendo al presente,porque recuerdo este día que viaje a la ciudad teniendo en cuentaque no fue mi primera vez que he ido a Gualeguay, la respuesta es muysimple, porque aquel día fue la primera vez que pise aquella ciudadestando solo, porque por lo general
siempre he ido con amigos, compañeros, o con la familia.