Los niños que ayer jugaban a ser mayores, hoy son grande y se burlan de los niños de hoy que están jugando a ser mayores, cuando todos hemos pasado por esa loca y asfixiante etapa.
Porque nos oponemos a que las nuevas generaciones disfruten mintiéndose como alguna vez nosotros también lo hicimos. Lo que debemos hacer es prevenirlos y darles consejos, no estar imponiendo. (Siempre buscamos burlarnos de los más débiles, para mostrarnos tan adultos, tan maduros, pero la realidad es que más de uno quisiera volver a sentir todo aquella, locura y lujuria de inocencia). Yo quisiera volver a ser aquel chico que abandone sin darme cuenta un 17 de Abril.
Yo recuerdo que siendo un niño entrando en la adolescencia, escribía casi sin parar poemas y canciones en las cuales mostraba un inconsolable dolor, producto de lo que llamaba “amor”. Aunque no todo fue lindo, porque es cierto que llegue a un extremos violento, queriendo estrangular cada sentimiento e incluso casi he muerto.
Por lo tanto si tu hermanita/o te dice que “se está muriendo por amor hacia su compañero/a de clase”, no le quieras quitar la ilusión de que aún no es mayor, mejor prueba en aconsejarla/o.
¿Aconsejarlos para qué? – Para que su autoestima no se baje y pretenda cortarse, meterse en peleas, drogas, alcohol, o que lleve todo a un lugar más frio como lo es la muerte. También el consejo te sirve para que se alejen o entiendan que en las calles y en las distintas aplicaciones y productos tecnológicos estas lleno de “personas enfermas”, si hablamos de definiciones, hablo de pedófilos, que se aprovechan de este manifiesto de los jóvenes en querer ser adultos.
Todos sabemos que cuando sean por fin un adulto, querrán volver a la inocencia que se convertirá en una fría y lejana nostalgia, pero eso no nos da derecho a quitarles las ilusiones a los jóvenes o niños de hoy.