Los cráteres gigantes del mar de Barents que podrían tener la llave del misterio La llave del misterio del Triángulo de las
Bermudas
podría estar miles de kilómetros al norte, en el mar de Barents.
En concreto, en unos enormes cráteres recién descubiertos en el fondo de ese mar del norte de Noruega y Rusia.
Así lo señala un equipo de científicos de la Universidad del Ártico de Noruega, quien está investigando el hallazgo.
En concreto, en unos enormes cráteres recién descubiertos en el fondo de ese mar del norte de Noruega y Rusia.
Así lo señala un equipo de científicos de la Universidad del Ártico de Noruega, quien está investigando el hallazgo.

Los cráteres miden más de 800 metros de diámetro y tienen una profundidad de 45 metros.
"Existen múltiples cráteres gigantes en el fondo marino de la zona occidental-central del mar de Barents y son probablemente la causa de unas enormes explosiones de gas", explicó el equipo a través de un comunicado.
"Es probable que esta zona de cráteres sea uno de los mayores puntos de fuga de metano marino en el Ártico", añadió.
Agua Hirviendo "Existen múltiples cráteres gigantes en el fondo marino de la zona occidental-central del mar de Barents y son probablemente la causa de unas enormes explosiones de gas", explicó el equipo a través de un comunicado.
"Es probable que esta zona de cráteres sea uno de los mayores puntos de fuga de metano marino en el Ártico", añadió.
Los expertos darán más detalles sobre hallazgo en abril, en la conferencia anual de la Unión Europea de Geociencia.
Aunque ya adelantaron que los cráteres explican los reportes de varios pescadores de la zona, quienes dicen haber visto burbujas en el mar, como si el agua estuviera hirviendo, sin razón aparente.Según el experto, esta reacción se produce como una avalancha y produce grandes cantidades de gas.
"Esto hace que el océano se caliente y los barcos se hundan en unas aguas con una gran cantidad de gas", le explicó al diario británico The Sunday Times.
Y según el experto, si se probara la teoría del metano como cierta, también explicaría la desaparición de aviones en el Triángulo de las Bermudas .
Aunque ya adelantaron que los cráteres explican los reportes de varios pescadores de la zona, quienes dicen haber visto burbujas en el mar, como si el agua estuviera hirviendo, sin razón aparente.Según el experto, esta reacción se produce como una avalancha y produce grandes cantidades de gas.
"Esto hace que el océano se caliente y los barcos se hundan en unas aguas con una gran cantidad de gas", le explicó al diario británico The Sunday Times.
Y según el experto, si se probara la teoría del metano como cierta, también explicaría la desaparición de aviones en el Triángulo de las Bermudas .

El accidente que generó la leyenda del Triángulo de las
Bermudas
Era la mañana del 6 de diciembre de 1945.
Mientras salía el sol sobre la base aérea de Fort Lauderdale, en Florida, comenzaba la búsqueda por mar y aire de la tripulación del vuelo de entrenamiento número 19.
"Buscamos en todas las islas durante una semana pero no encontramos restos de nada", le explica a la BBC el teniente David White, que en aquel entonces era instructor de vuelo en la base. Teniente David white; Buscamos en todas las islas durante una semana pero no encontramos restos de nada
""Mis brújulas no funcionan"
Mientras salía el sol sobre la base aérea de Fort Lauderdale, en Florida, comenzaba la búsqueda por mar y aire de la tripulación del vuelo de entrenamiento número 19.
"Buscamos en todas las islas durante una semana pero no encontramos restos de nada", le explica a la BBC el teniente David White, que en aquel entonces era instructor de vuelo en la base. Teniente David white; Buscamos en todas las islas durante una semana pero no encontramos restos de nada
"Al acabar el bombardeo, el instructor llamó diciendo: 'mis brújulas no funcionan'", relata White. "Divisó una isla y aseguró saber ya dónde se encontraban. El pensó que estaba en los Cayos, pero luego determinamos que en realidad el norte de Bahamas", explica.No sabemos dónde estamos… todo es... no podemos distinguir nada. Creemos estar alrededor de 225 millas al noreste de la base", se le escuchó decir aquella mañana.
Minutos después dijo: "El agua tiene mucho oleaje. Estamos completamente perdidos". David White cree que el vuelo 19 acabó en el agua sobre las 7 de la tarde a unas 150 millas de donde debía estar. Para ese momento estaba oscuro y se formaba una tormenta.
"Si aterrizas en el agua con olas de 8 o 10 pies el avión se destruye, como contra un muro de ladrillo", opina. "Lo que creo que sucedió es que aterrizó, se quebró y probablemente nadie pudo salir, si alguno lo hizo no debe haber durado mucho en la tormenta".
Y había más por venir. Minutos después de conocerse que el vuelo 19 estaba en serios problemas dos aviones de rescate fueron enviados en su ayuda. Esa misma noche uno de los aviones de rescate también se perdió.
"Era un hidroavión PBM Mariner, y desde un barco ubicado en la costa se vio como explotaba y caía al agua", recuerda White. "Fue un segundo desastre".Días después, cientos de aviones y barcos rastrillaron los mares también en busca del avión PBM pero como con el vuelo 19, no se encontró nada.
El misterio continuó. En 1964, casi 20 años después de la primera desaparición, una revista acuñó la frase Triángulo de las Bermudas para esa gran área del mar ubicada entre la costa de Florida, Bermuda y Puerto Rico.