El presidente de Bolivia, Evo Morales recuerda los difíciles tiempos que ha vivido el pueblo boliviano y describió la dificultad y responsabilidad que supone su trabajo
“Tengo muy puesto en la cabeza que si yo administro mal a Bolivia, el pueblo boliviano nunca más va a confiar en un dirigente sindical, campesino” - dice Morales.
El primer mandatario de origen indígena y tercero elegido por mayoría absoluta en la historia de Bolivia, recuerda que “no quería asumir esa responsabilidad, porque no quería abandonar mi trabajo, mi tierra, mi producción, mis pequeños bienes”. El líder del país confiesa que nunca soñó ni pensó en ser presidente, ni diputado, ni dirigente.
Pese a que, según Morales, varias veces le acusaron de narcotraficante, de terrorista e incluso de ser el ‘Bin Laden andino’ para forzarlo a renunciar, el mandatario de Bolivia reafirma su decisión de seguir liderando a su país y su pueblo a un futuro mejor a través de cambios radicales.
“Cuando algunos sectores sociales quieren solamente todo para ellos y nada para otros, yo digo todo para todos o nada para nadie” afirma el presidente.
Evo se refirió también a las posibilidades de cooperación con los EE.UU. y sobre los promisorios contactos económicos y comerciales con Rusia.
"Todos queremos tener relaciones diplomáticas, buenas relaciones con los EE.UU. En especial yo vengo de una cultura de diálogo. El diálogo es tan importante. Pero nadie puede condicionarme ni chantajearme para decir con quién debo tener relaciones. Yo quiero tener relaciones con todo el mundo, porque finalmente todos somos hermanos de esta madre tierra", destacó el presidente.
Con Rusia “queremos profundizar (las relaciones bilaterales), queremos la presencia de Rusia no solamente en Bolivia, sino también en Latinoamérica, con su tecnología y con sus conocimientos científicos. Eso siempre generará cierto equilibrio intercontinental, tengo mucha confianza y vamos a seguir con las negociaciones: de comercio, de inversión, de recursos naturales”, finalizó el jefe de Estado boliviano.
El presidente también destacó que las revoluciones democráticas en algunos países de América Latina “no son un regalo que llega del cielo’, sino una verdadera lucha que encabezan sus líderes, lo que supone un gran esfuerzo. A propósito de ello y refiriéndose al estado de salud de su par venezolano Hugo Chávez, Evo advirtió que todos los dirigentes deberían prestar más atención a la salud. “Cuando nos enamoramos de nuestro pueblo, de nuestra patria, de la integración, nos olvidamos del tema de la salud”, subrayó.
Este artículo fue publicado en Actualidad.RT
“Tengo muy puesto en la cabeza que si yo administro mal a Bolivia, el pueblo boliviano nunca más va a confiar en un dirigente sindical, campesino” - dice Morales.
El primer mandatario de origen indígena y tercero elegido por mayoría absoluta en la historia de Bolivia, recuerda que “no quería asumir esa responsabilidad, porque no quería abandonar mi trabajo, mi tierra, mi producción, mis pequeños bienes”. El líder del país confiesa que nunca soñó ni pensó en ser presidente, ni diputado, ni dirigente.
Pese a que, según Morales, varias veces le acusaron de narcotraficante, de terrorista e incluso de ser el ‘Bin Laden andino’ para forzarlo a renunciar, el mandatario de Bolivia reafirma su decisión de seguir liderando a su país y su pueblo a un futuro mejor a través de cambios radicales.
“Cuando algunos sectores sociales quieren solamente todo para ellos y nada para otros, yo digo todo para todos o nada para nadie” afirma el presidente.
Evo se refirió también a las posibilidades de cooperación con los EE.UU. y sobre los promisorios contactos económicos y comerciales con Rusia.
"Todos queremos tener relaciones diplomáticas, buenas relaciones con los EE.UU. En especial yo vengo de una cultura de diálogo. El diálogo es tan importante. Pero nadie puede condicionarme ni chantajearme para decir con quién debo tener relaciones. Yo quiero tener relaciones con todo el mundo, porque finalmente todos somos hermanos de esta madre tierra", destacó el presidente.
Con Rusia “queremos profundizar (las relaciones bilaterales), queremos la presencia de Rusia no solamente en Bolivia, sino también en Latinoamérica, con su tecnología y con sus conocimientos científicos. Eso siempre generará cierto equilibrio intercontinental, tengo mucha confianza y vamos a seguir con las negociaciones: de comercio, de inversión, de recursos naturales”, finalizó el jefe de Estado boliviano.
El presidente también destacó que las revoluciones democráticas en algunos países de América Latina “no son un regalo que llega del cielo’, sino una verdadera lucha que encabezan sus líderes, lo que supone un gran esfuerzo. A propósito de ello y refiriéndose al estado de salud de su par venezolano Hugo Chávez, Evo advirtió que todos los dirigentes deberían prestar más atención a la salud. “Cuando nos enamoramos de nuestro pueblo, de nuestra patria, de la integración, nos olvidamos del tema de la salud”, subrayó.
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