La organización Save The Children, responsable del viral Most shocking second a day
video
, nos entrega otro impactante relato sobre la dura vida de los niños refugiados
Es un vídeo de poco más de un minuto y medio, pero duele mucho más allá del tiempo que dura. La cámara sigue a una niña de clase media en Inglaterra. Cada segundo del filme es un día peor al anterior, con noticias lúgubres que anuncian el comienzo de un conflicto y la creciente intolerancia de los vecinos, hasta que Londres se convierte en un campo de batalla y la familia en refugiados de guerra.
A grandes rasgos, eso es lo que vemos en el Most Shocking Second A Day Video , el potente esfuerzo de la ONG Save the Children por humanizar y acercar la tragedia humana de la guerra en Siria a una audiencia occidental que podría considerarla lejana.
Dos años después, Lily, la niña ficticia que protagonizó aquel vídeo , regresa en una secuela que muestra que sus problemas están lejos de acabar.
Lily aparece desplazada, trasplantada a la fuerza a un entorno que no es el suyo. Un entorno inclemente, áspero, a ratos hostil, que es la realidad diaria de millones de personas en todo el mundo.
Después de perder a sus padres en el camino, ella y su hermano pequeño deberán cruzar el mar solos y asustados, solo para llegar a un mundo adverso y lleno de incertidumbres.
Es un vídeo de poco más de un minuto y medio, pero duele mucho más allá del tiempo que dura. La cámara sigue a una niña de clase media en Inglaterra. Cada segundo del filme es un día peor al anterior, con noticias lúgubres que anuncian el comienzo de un conflicto y la creciente intolerancia de los vecinos, hasta que Londres se convierte en un campo de batalla y la familia en refugiados de guerra.
A grandes rasgos, eso es lo que vemos en el Most Shocking Second A Day Video , el potente esfuerzo de la ONG Save the Children por humanizar y acercar la tragedia humana de la guerra en Siria a una audiencia occidental que podría considerarla lejana.
Dos años después, Lily, la niña ficticia que protagonizó aquel vídeo , regresa en una secuela que muestra que sus problemas están lejos de acabar.
Lily aparece desplazada, trasplantada a la fuerza a un entorno que no es el suyo. Un entorno inclemente, áspero, a ratos hostil, que es la realidad diaria de millones de personas en todo el mundo.
Después de perder a sus padres en el camino, ella y su hermano pequeño deberán cruzar el mar solos y asustados, solo para llegar a un mundo adverso y lleno de incertidumbres.