No me es habitual escribir, pero debo admitir que por alguna razón me ha nacido el deseo.
Siempre se dijo que escribir tiene un objetivo: deshaogarse, expresarse o bien, matar el tiempo. O quizás para evadir inquietudes o problemas. Aunque bien sabemos que -parafraseando al Indio- la vida sin problemas es matar el tiempo a lo bobo.
Y acá estamos. No sabemos por qué nacemos ni tenemos claro hacia donde vamos. Dudo que alguien sepa el porque de su existencia. Nacer no pedimos, vivir no sabemos y morir no queremos. De pasada suena ilógico y hasta parece un sinsentido el querer seguir existiendo en un mundo en donde fuimos arrojados.
Hasta que se nos ocurrió pensar que la vida, por sí sola, carece de sentido. El sentido lo inyecta cada cual, a su manera. Porque el hombre necesita un sentido, un porque, una razón. Sin ella, navegaremos en el más gris nihilismo. Quizás parezca que abuso del recurso de las frases hechas, pero no puedo dejar de citar a García. “No existe una escuela que enseñe a vivir”.
Siempre se dijo que escribir tiene un objetivo: deshaogarse, expresarse o bien, matar el tiempo. O quizás para evadir inquietudes o problemas. Aunque bien sabemos que -parafraseando al Indio- la vida sin problemas es matar el tiempo a lo bobo.
Y acá estamos. No sabemos por qué nacemos ni tenemos claro hacia donde vamos. Dudo que alguien sepa el porque de su existencia. Nacer no pedimos, vivir no sabemos y morir no queremos. De pasada suena ilógico y hasta parece un sinsentido el querer seguir existiendo en un mundo en donde fuimos arrojados.
Hasta que se nos ocurrió pensar que la vida, por sí sola, carece de sentido. El sentido lo inyecta cada cual, a su manera. Porque el hombre necesita un sentido, un porque, una razón. Sin ella, navegaremos en el más gris nihilismo. Quizás parezca que abuso del recurso de las frases hechas, pero no puedo dejar de citar a García. “No existe una escuela que enseñe a vivir”.