La educación tiene en sí misma la necesidad de convertirse en el mayor centro de responsabilidad social. El mundo ha cambiado, pero la urgencia de las buenas prácticas educativas sigue siendo un imperativo social y moral.La ilusión del saber absoluto y la certeza racional ha dejado paso a la incertidumbre. Hay que poder educar en la incertidumbre. Para ello se debe reforzar la flexibilidad, desarrollar la creatividad y poner en juego el pensamiento lateral. La clave parece ser: Aprender a aprender que todo cambia.
Vivimos en un mundo traspasado por la información y la inmediatez. Los niños que nacen tienen una intuición especial para lo tecnológico: los llaman nativos digitales. Son capaces de comprender los mecanismos de aparatos sofisticados, mecanismos que a nosotros nos supone una inversión de tiempo y concentración.
Otros de los desafíos que se nos presenta es desarrollar un pensamiento multidimensional, holístico, integral. Un pensamiento flexible, capaz de anticiparse y dejarse sorprender a la vez. Un pensamiento que involucre los distintos aspectos de la realidad: las emociones, lo social, lo racional, lo ecológico, lo empírico o pragmático, lo ético.
Un pensamiento creativo, que se permita jugar y elaborar teorías abstractas. Un pensamiento responsable.
La educación que prepara para el mañana tiene en cuenta la biodiversidad, y con ello nos referimos no sólo al valor de la tierra y su ecosistema, sino a los seres humanos que habitan en él. Respetar las diferencias, celebrarlas e involucrase en procesos de cambio positivo es parte esencial de un futuro socialmente responsable.
Justamente, cuando hablamos de sustentabilidad hacemos mención de este proceso, que implica el proyecto y la apuesta al largo plazo: el poder verse a sí mismo como agente de cambio.
Ser sustentable es ser solidario, desarrollar una conciencia verde, contribuir a una mayor tolerancia. Se trata de aprender a vivir la vida de otra manera. Alejarse del consumismo y encarar los proyectos utilizando eficientemente los recursos. Por eso insistimos en la creatividad, en la posibilidad de reutilizar cosas desde un nuevo significado. La innovación se produce sólo cuando me corro de la comodidad de lo dado, me juego, me inspiro, me detengo a pensar las cosas desde otro lugar.
Siendo FELICES siempre.
Bueno eso es todo lo que tengo para compartir, y la verdad tengo un hijo HERMOSO al cual quiero darle lo mejor de mi. Espero que les guste.