Apología del erotismo explícito, propaganda procaz, exhibicionismo reprimido o simplemente ingenio popular; de cualquiera de estas formas podría catalogarse la publicidad de una carnicería de la ciudad de Buenos Aires que denota en todo caso el alto nivel de libido del comerciante que recurrió a una imagen apolínea de reminiscencias griegas, tipo film “300”, para publicitar la venta de..., “su carne”.
La presentación de la “oferta”, evidentemente dirigida a promocionar el consumo de “su carne” por parte de las “mujeres ” es en todo caso muy sinuosa, provocando que sea en extremo menuda la línea que separa el ofrecimiento comercial de carne para comer de una proposición para “comer su carne”.
NOTA COMPLETA